Alberto Sánchez Méndez
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Alberto Sánchez Méndez. Fue un destacado revolucionario cubano que luchó contra la dictadura de Machado y posteriormente como comandante en las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil Española.[1] Nació en Güira de Melena el 26 de febrero de 1915 y falleció en Brunete el 25 de julio de 1937.[2]
Sumario
Síntesis biográfica
Nació en el poblado de El Gabriel, municipio de Güira de Melena, el 26 de febrero de 1915, en la actual provincia de Artemisa. Hijo de Luis Sánchez (natural de San Cristóbal) y Zoila Méndez (natural de Pinar del Río), se trasladó con su familia a Pinar del Río durante su infancia.
Estudios realizados
Cursó sus primeros estudios en la escuela de los Marañones (actual ESBU Tomás Orlando Díaz). Con 16 años, mientras alternaba como lector de tabaquería en la fábrica Gispert –donde se adentró en textos marxistas–, comenzó su lucha contra la dictadura de Gerardo Machado. Su participación en el levantamiento de agosto de 1931 en la Ceja del Negro marcó un punto definitorio; aunque muchos compañeros fueron asesinados o detenidos, él logró escapar.
Estrechó vínculos con estudiantes del Instituto de Segunda Enseñanza y la Escuela Normal para Maestros de Pinar del Río, lo que fortaleció su formación revolucionaria. Fue detenido en dos ocasiones, siendo recluido en el Castillo del Príncipe en una de ellas.[1]
Trayectoria laboral y revolucionaria
Trabajó con su padre en una tienda y posteriormente en un estudio fotográfico. Desde muy joven comenzaron sus inquietudes revolucionarias. Se vinculó con los trabajadores, sufrió persecuciones durante la dictadura de Gerardo Machado, participó en huelgas y mantuvo una estrecha relación con Antonio Guiteras. Se vio obligado a salir del país y viajó por Centroamérica.[2]
Al regresar a Cuba fue encarcelado. Posteriormente pasó a la clandestinidad hasta abandonar el país para proteger su vida. Viajó a España donde integró las Brigadas Internacionalistas Comunistas, participando en numerosas batallas contra los invasores fascistas. Ocupó un lugar destacado en el Quinto Regimiento, donde alcanzó prestigio por su valor y coraje. Fue corresponsal de guerra.
En agosto de 1931, formó parte del alzamiento fallido que promoviera el Partido Unión Nacionalista contra la tiranía de Machado, en las montañas pinareñas.
Integró la policía técnica durante el Gobierno de los Cien Días, creada para garantizar la seguridad frente a las intentonas golpistas que se sucedían con el respaldo de Estados Unidos.
Con la caída del gobierno, tuvo que pasar a la clandestinidad.
En mayo de 1935, estuvo junto a Guiteras y Carlos Aponte en El Morrillo, cuando ambos fueron asesinados mientras trataban de salir del país para reorganizar la lucha desde el exterior. Consiguió escapar con vida gracias a que un carbonero de la zona le prestó las ropas de uno de sus hijos y les dijo a los soldados que el joven era empleado suyo.
Consiguió salir de Cuba, pero se vio obligado a saltar de un país de Centroamérica a otro para evadir la persecución que había iniciado contra él Fulgencio Batista.
De Jamaica pasó a Panamá, luego a El Salvador, después a México, donde momentáneamente cesó el peligro gracias a la protección del general Lázaro Cárdenas.
De manera clandestina volvió a Cuba, y nuevamente tuvo que marchar al exilio para salvar su vida.
Durante un breve periodo se estableció en Estados Unidos, y de allí viajó a España, donde ingresó en la Asociación de Revolucionarios Antimperialistas Cubanos.
En tierras españolas, se vinculó a las fuerzas progresistas y el 18 de julio de 1936 participó activamente en la toma del Cuartel de la Montaña.[1]
Su valor y su capacidad para el combate durante la guerra civil que se libraba en España hicieron que la prensa de la época lo tratara como a un héroe. La mayoría de los documentos lo ubican como comandante, aunque algunos periódicos también se refieren a él como teniente coronel.
Su papel en las tropas antifascistas fue mucho más relevante de lo que significaban ambos grados, según le contara él mismo a sus padres en una carta que hoy se conserva en el Museo Provincial de Pinar del Río:
Además de mostrarse como un excelente combatiente, envió artículos a los periódicos que se distribuyeron en el frente. Pablo de la Torriente Brau contactó con él en varias ocasiones.
En España encontró el amor. La joven que lo cautivó, y con quien se casó en medio de la guerra, fue la capitana de ametralladoras Encarnación Hernández Luna.
Combatió en Somosierra, Buitrago de Lozoya, Guadalajara, Alfambra, Ciempozuelos, Portalrubio, Quijorna y Pozoblanco. Se le ordenó marchar a Brunete, donde se libraría una batalla encarnizada, y es precisamente allí, al cabo de 18 días, donde recibió heridas en el rostro y una mano durante un bombardeo. A pesar de su estado, decidió permanecer en el frente.[2]
Al enterarse de su caída en Brunete, Pablo Neruda escribió un emotivo poema en el que lo llamó «héroe» y afirmó que:
Fallecimiento
Durante la Batalla de Brunete (6 al 25 de julio de 1937), asumió el mando de la 11.ª Brigada tras la muerte de su jefe. El 25 de julio fue herido gravemente en el rostro y una mano, pero tras contener la hemorragia se reincorporó al combate. Horas más tarde, una explosión de bomba enemiga acabó con su vida.
El poeta Pablo Neruda le dedicó un sentido homenaje, calificándolo como "una flor sangrienta" y elogiando su "claro corazón silencioso".[2]
Legado
Es recordado como uno de los internacionalistas cubanos más destacados en la Guerra Civil Española. Su figura simboliza el compromiso de los revolucionarios cubanos con la lucha antifascista a nivel global. Sus cartas, documentos personales y objetos se conservan en el Museo Provincial de Pinar del Río, testimonio de su vida y lucha.[1]
Referencias
Enlaces externos
Fuentes
- Cubadebate. (2018). El comandante cubano que inspiró a Neruda.
- Granma. (2018). El comandante cubano que inspiró a Neruda.
- Broue, Pierre y Emilie Términe. La revolución y la guerra de España. Editorial Tiempo Presente, México, 1962.
- Cuba y la defensa de la república española (1935-1939). Editorial Política, La Habana, 1981, pp 180-182.
- London, Arthur. G: España…España. Editorial Artis, Praga, 1965.
- Guerra y revolución en España 1935 – 1939. Editorial Progreso, Moscú, 1971.
- Periódico Hoy (4 de enero de 1935).

