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Burley (Tabaco)

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Burley
Información sobre la plantilla
BP 2010.jpg
Concepto:Tipo de tabaco neutro, que se cultiva al sol, cuyo uso principal es servir de mezcla con el tabaco rubio en la confección de cigarrillos suaves.
Burley. Tipo de tabaco que se cura al aire ligeramente; desciende del White Burley, mutación que se presentó en una granja de Ohio en 1864.

En Estados Unidos se cultiva en Kentucky, Tennessee, Ohio, Virginia, Carolina del Sur, Virginia Occidental y Missouri.

Características generales

El tabaco Burley se produce en unos 55 países, pero la mayor parte de la producción se concentra en la mitad de éstos. Los mayores productores de Burley son Estados Unidos, Italia, Corea, Brasil y México. Constituye el 10 % de la producción mundial de tabaco. Se usa principalmente en las mezclas de tabacos para cigarrillos. Parte de las hojas más pesadas se utiliza en las mezclas de tabaco para pipa y en el tabaco para mascar. Se caracteriza por el bajo porcentaje de azúcares y una relación azúcares/nitrógeno muy baja (alta nicotina). Esto se mejora con un abundante uso de fertilizante nitrogenado, cosechándose en la primera etapa de senescencia y con un proceso de curado al aire que permite la oxidación de los azúcares.

Características

El Burley se caracteriza por el bajo porcentaje de azúcares y una relación azúcares/nitrógeno muy baja (alta nicotina). El Burley tiene una gran capacidad de absorción de los aromas que se agregan al cigarrillo (25% de su peso, contra el 7-8% del Virginia). Las hojas tratadas varían en color del marrón claro, al rojizo y al marrón oscuro. No deben tener manchas amarillas. Las plantas de Burley son de color verde claro, los tallos y nervaduras son color blanco-crema. Las hojas son más anchas que las del Virginia y las plantas son generalmente más altas. Una planta típica tiene unas 20- 30 hojas. Una cosecha promedio alcanza las 2500-3000 libras por acre. Luego de estacionadas las hojas son despalilladas.

En Cuba

La introducción del tabaco Burley en Cuba se realizó durante la cosecha 1947-1948 con fines experimentales. Esta prueba inicial se efectuó en la finca “El Bijol” en Herradura, provincia de Pinar del Río. Durante la cosecha de 1948-1949 fue ampliada su siembra en Las Martinas, remate de Guane, provincia de Pinar del Río, y se obtuvo una calidad excelente con las características especiales de su alta combustibilidad. Posteriormente se plantó en San Cristóbal de la misma provincia y en la zona de Zaza del Medio, provincia de Villa Clara. La variedad comercial en aquel entonces fue la Burley-21, esta se tuvo que dejar de plantar en esta zona por infestarse los suelos con pata prieta. Se reinició su cultivo en la cosecha 1975-1976 con la variedad Burley-37, resistente a la pata prieta según Espino (1980), en los municipios de Consolación del Sur y Pinar del Río, ambos de la provincia de Pinar del Río y en la década del 80 se extendió hasta Cabaiguán, provincia de Sancti Spíritus. En la década del 90 solo cultivó este tipo de tabaco el municipio de Consolación del Sur, de la provincia de Pinar del Río, porque las áreas que utilizaban este tipo de tabaco fueron reemplazados con el cultivo de tabaco negro sol ensartado. A partir de la campaña 2001-2002 se incrementó este cultivo en la provincia de Pinar del Río; se plantó por primera vez los municipios de Viñales, Guane, Sandino y Mantua, y se obtuvo buena calidad en el tabaco con alto porcentaje de nicotina y buena combustibilidad. En la campaña 2003-2004 se introdujo el cultivo del tabaco Burley en las provincias orientales: Las Tunas, Holguín, Granma y Camagüey; posteriormente se introdujo en Ciego de Ávila, cuyos resultados no fueron satisfactorios desde el punto de vista comercial por su calidad, ya que los tabacos secan con colores muy claros y se pronuncia el color amarillo producido por temperaturas altas y bajo porciento de humedad relativa.

Propiedades del tabaco

  • Alta combustibilidad
  • Elevada capacidad de relleno
  • Aroma y sabor neutro
  • Buen factor de relleno
  • Poco desarrollo del sistema radical
  • Bajo porciento de nitrosamina

Exigencia del mercado

Hojas de textura media a gruesa, con colores que van de carmelita avellana a carmelita rojizo intenso, con buena granulación en el paño de la hoja, alto contenido de nicotina y bajo porciento de nitrosamina.

Tabaco Burley para Provincia Pinar del Río

Suelos

El Tabaco Burley exige un suelo con buenas propiedades físico-químicas, un adecuado balance aire-agua y sobre todo un buen drenaje interno, pues este cultivo es muy susceptible a la deficiente oxigenación en el entorno radical y reacciona mal, tanto el exceso como a la carencia de humedades aprovechables. Por otra parte, el tabaco no tolera la presencia de capas freáticas cercanas a la superficie. Finalmente como regla, el tabaco exige una reacción del suelo de moderadamente ácida a neutral. En los suelos ácidos la toxicidad por aluminio y manganeso deprime los rendimientos y, sobre todo, la calidad de las hojas. En resumen, el suelo ideal es el que posee de media a alta fertilidad con buen drenaje superficial e interno.

Plantación

Esta labor se realizará posteriormente al humedecimiento del surco, mediante mangueras o zanjas. La distancia de plantación será de (100 x 50) cm (40 x 20 pulgadas).Cada 10 surcos se plantará, con carácter obligatorio, un surco doble para garantizar el sellaje del campo y la uniformidad de la plantación.

Replante

Se efectúa después del pase de agua y la fertilización para el tape de palito, con una cavadora o palita destinada a este fin y se utilizan para ello las posturas del surco doble.

Fertilización

Antes de la labor de tape de palito e inmediatamente después del riego de agua se realiza la primera fertilización, con la aplicación del 40 % de la dosis total recomendada. En el aporque se aplicará el 60 % restante combinado con el nitrato de amonio recomendado. La fertilización debe realizarse antes de los 25 días de plantado. Al hacerlo después se corre el riesgo de que, en el momento del secado en la casa de tabaco, las hojas se caigan del cuje y también se presenten manchas oscuras que dan sabor y olor indeseables, y a la vez estas hojas no componen precio, por considerarse hojas afectadas por pudriciones.

Labores de cultivo

  • 1er Cultivo

Se realiza entre los 7 y 8 días posteriores al trasplante con un cultivo de rejas finas, para eliminar los brotes de plantas indeseables y facilitar el tape de palito. Este consiste en tapar el surco con suelo que cubre el fertilizante previamente regado y eliminar las plantas indeseables que hayan surgido hasta el momento. Antes de la aplicación del fertilizante es necesario aplicar un pase de agua por el surco.

  • 2do Cultivo

Entre los 20 y 22 días posteriores al trasplante se aplica la segunda fertilización, por el camellón cerca del surco plantado, y se realizan dos pases de cultivadoras, una con reja fina y otra con la reja ancha o corazón, para eliminar las plantas indeseables y facilitar el aporque. El aporque debe realizarse a los 24 días de plantado, y consiste en aproximar suelo al tallo de la planta para propiciar el desarrollo de raíces adventicias, aumentar la capacidad de asimilación de nutrientes de la planta y facilitar los posteriores riegos por el camellón. Tanto el tape de palito como el aporque se deben realizar con guataca, puesto que el cultivador no aproxima correctamente el suelo a la planta. El aporque es necesario en este tipo de tabaco, porque su sistema radicular es pobre, poco profuso y es una planta de porte alto, por lo que necesita un lecho donde pueda sostenerse con facilidad para su buen desarrollo.

Riego

La finalidad que se persigue con el riego es reemplazar la humedad que las plantas han tomado del suelo y la que se pierde por evaporación, de modo tal que el desarrollo del tabaco no se retrase; esto significa que el agua debe ser aplicada en el momento oportuno y en cantidad suficiente para que los terrenos casi se saturen a su “capacidad de campo”, es decir, que el suelo retenga el agua sin que esta se pierda por escurrimiento o percolación. Los riegos en aquellos lugares donde se haga por gravedad, se realizarán sólo por el surco estrecho en el caso de la doble hilera, y con ello se ahorra una significativa cantidad de agua, combustible y fuerza de trabajo. Además, como el sistema radical es poco profuso, el agua le queda más cerca del sistema radical y se aprovecha más. Al mismo tiempo, la auto-sombra que se origina en el surco estrecho impide el desarrollo de las plantas indeseables y como el surco ancho no se riega evita que salga la hierba; por lo tanto, se ejerce un efectivo control sobre el enyerbamiento.

La planta de tabaco Burley es exigente en humedad. Cuando no dispone de los niveles adecuados, se afecta su desarrollo y se acelera la maduración de sus hojas sin tener al tiempo para esa fase, por lo que si se llega a recolectar, las hojas se ven afectadas en su rendimiento y calidad. En momentos como estos se aplica un riego y la planta de tabaco Burley responde muy bien cambiando de color, tomando su color verde, por eso es necesario cumplir con las siguientes orientaciones.

  • Efectuar un riego ligero antes del trasplante y otro antes del tape de palito.
  • Posterior al aporque y hasta 45 días del trasplante se realizarán entre tres y cuatro riegos pesados por el camellón, a intervalos de 7 u 8 días.
  • Realizar un riego ligero posterior a la primera recolección.

Estas orientaciones pueden sufrir variaciones en dependencia del nivel de precipitaciones. En caso de los riegos pesados, el agua debe ser represada cada 2 m en el camellón, debido a que este tiene un metro ancho y el sistema radicular es poco profuso. Como práctica se hace un surco por el medio del camellón para facilitar el riego, lo cual no surte efecto pues las raíces no llegan al centro de este y se deprime el cultivo.

Desflore

Esta labor se realiza cuando comienza elongación del botón floral, antes de que abra la primera flor. El botón se elimina conjuntamente con las últimas dos o tres hojas y se dejan en la planta entre 16 y 18 hojas, según la fertilidad del suelo. El efecto en el peso de la hoja individual está relacionado con el número de hojas que se dejen en la planta. Un desflore temprano incrementa los rendimientos, por ser las hojas más gruesas y mayor la acumulación de productos secundarios que le proporcionan buena calidad a la hoja.

Deshije

La respuesta fisiológica de la planta al despunte, cuyas manifestaciones físicas son rasgos cualitativos muy estimados, es el resultado de alterar el dominio apical sobre el desarrollo meristemático. Ello conduce al desarrollo de yemas en las axilas de las hojas superiores, lo cual se debe evitar si no se desea que se perjudique el rendimiento y la calidad del tabaco. Las hijos no deben poseer una longitud mayor de 5 cm, por lo que la operación del deshije se realiza tantas veces como sea necesario. Se ha hecho una práctica cotidiana no deshijar o dejar los últimos hijos, con el objetivo de recolectar las hojas de semillas (conocidos como "chupones") para su comercialización. Como consecuencia de esto las hojas son más finas, de colores más claros, con bajo porciento de nicotina y grasa, todo lo contrario a las exigencias del mercado, lo cual perjudica al productor en su resultado final.

Saneamiento

Consiste en retirar las primeras 4 o 5 hojas de la planta de la parte inferior del tallo a los 38 o 40 días de trasplantado, con el objetivo de favorecer al resto de las hojas con una mejor textura y calidad en su desarrollo y, al mismo tiempo, constituye una medida fitosanitaria al permitir mejor ventilación al suelo, eliminar un ambiente húmedo y evitar así la entrada del moho azul. Las hojas eliminadas de la parte inferior del tallo, que son las más propensas a enfermedades, se sustituyen por las hojas superiores, ya que nuestras variedades producen más de 25 hojas y solo se aprovechan de 18 a 20 hojas. Esta práctica ha dado buenos resultados.

Recolección

La maduración anuncia el principio de la senectud, que normalmente conduce a la muerte de la hoja una vez completada sus funciones. Las hojas mueren por orden de edad y por lo tanto ese estado de plenitud asciende a lo largo de la planta. Es una suerte que los cambios de color sean signos visibles de maduración; el grado de maduración está relacionado con el grado de amarillez. Hay dos métodos de recolección en el tabaco Burley que pueden aplicarse con buenos resultados: el sistema de ensarte total, es decir, recolectar todas las hojas a medida que maduren y el método de cortar la mata entera. Es posible emplear un sistema intermedio, es decir, ensartar las hojas inferiores y cortar la planta con el tallo cuando maduren las hojas restantes; este corte puede ser en mancuerna y lo llamamos recolección mixta. En el método tradicional de ensarte total, la recolección se debe realizar a partir de los 55 días posteriores al trasplante, cuando las hojas presentan una coloración de verde amarillento. El ensarte se debe realizar con una aguja tradicional, que se introduce por el lado de la vena central de la hoja a 3 cm aproximadamente de la base y de forma tal que la parte superior (haz) quede para afuera del cuje. Es necesario cumplir el número de pares por cujes, para evitar la pudrición por exceso de humedad. Es recomendable confeccionar tendales para darle un tiempo al sol, el cual no debe exceder las 72 h, según las condiciones del tiempo.

Recolección mixta

Ensartar por lo menos los dos primeros cortes (libre pie y uno y medio) como está establecido; después se deja madurar el resto de la planta y aproximadamente entre los 80 a 85 días se corta en “mancuernas”. A los cujes se les pone entre 160-170 mancuernas en dependencia del tamaño de las hojas y se dejan al sol de dos a tres días para acelerar su marchitamiento.

Demolición de los residuos de cosecha

Los restos de cosecha tienen que ser demolidos antes de los 5 días posteriores a la terminación de la cosecha.

Proceso de curación

El tiempo de secado y curado es de 50 días después de ensartado, y se procede a zafar con hilo cuando el tabaco tenga una humedad de 16 %, que es cuando el tabaco en su conjunto suena. Por tal razón se zafa con las blanduras mañaneras, antes de que comience la temporada lluviosa para evitar pudriciones y oscurecimiento de las hojas. Después de ensartados, los cujes se deben colocar en las barrederas que estén por debajo de la llave de la casa de tabaco y se suben después de los 30 días de ensartado, por encima de la llave, con el objetivo de que el color carmelita de la hoja no quede ni claro ni amarillento, es decir, los cambios de color se realizan cuando los cujes están por debajo de la llave, que es donde existe un ambiente más húmedo. Este tabaco se acopia sin pilón, es decir, se entrega inmediatamente después de zafado para evitar la fermentación y conservar sus características de olor y sabor neutro. Este tabaco, si se zafa antes de los 50 días de ensartado, toma un olor a hierbas, es el índice para conocer que el tabaco no tiene el tiempo para zafarlo. En el caso del tabaco en palo se despala por el propio productor, cuando la vena central está completamente seca y también se acopia sin pilón y en hoja.

Tabaco Burley para los suelos Pardos de las provincias centrales y orientales

Suelos

De mediana a alta fertilidad, con buen drenaje interno y superficial. Las características de buena fertilidad y drenaje deben ser protegidas con métodos de conservación y mejoramiento de suelo. Por otra parte, es importante tener en cuenta como regla que el tabaco exige una reacción del suelo de moderadamente ácida a neutral.

Plantación

Esta labor se realizará después del humedecimiento del suelo. La distancia de plantación será de (100 x 50) cm (40 x 20 pulgadas). La fecha óptima será desde el 1ero. de noviembre hasta el 10 de diciembre, con el marco de plantación de (100 x 50) cm se alcanza una densidad de 19 000 plantas por hectáreas.

Sistema de plantación

Este es una labor de gran envergadura y requiere de una buena selección de las posturas, es decir, que estén sanas y del tamaño requerido. Para lograr un buen sellaje del campo se deben utilizar posturas de (14 - 16) cm de longitud y de (4 – 5) mm de grosor.

Replante

Este se realiza a los 6 o 8 días posteriores a la plantación, con posturas de calidad, preferiblemente de un tercer arranque. El suelo debe tener humedad.

Fertilización

Anterior a la labor de tape de palito e inmediatamente después del riego de agua, se realiza la primera fertilización con la aplicación del 40 % de la dosis total recomendada. En el aporque se aplicará el 60 % restante. Cuando la fórmula y dosis recomendada no alcancen los niveles de nitrógeno adecuados, se recomienda una aplicación complementaria de nitrato de amonio en el aporque. Es importante tener en cuenta que la fertilización debe realizarse antes de los 25 días de plantado; al hacerlo después se corre el riesgo de que en el momento del secado en la casa de tabaco las hojas se caigan del cuje, y también se presenten manchas oscuras que dan sabor y olor indeseables; estas hojas no componen precio por considerarse hojas afectadas por pudriciones.

Labores de cultivo

Es una labor de gran importancia para el futuro desarrollo de la plantación. El cultivo consiste en desmenuzar el suelo del camellón, eliminar las malezas y conservar el suelo suelto y poroso, para ayudar al desarrollo del sistema radical. Además, esta labor permite arrimar tierra alrededor de la planta, para protegerla contra afectaciones en el tallo por efectos del viento, durante la primera fase de crecimiento. Tumba de surco o tape de palito.

Proceso de curación

El clima en estas regiones se caracteriza por presentar altas temperaturas y baja humedad relativa, por lo que hay que mojar el piso de las casas de tabaco desde que comienza el ensarte, casi a diario, para lograr crear un ambiente con una humedad relativa, como mínimo de 75 %, para que los tabacos no queden con el viso amarillo en el momento del secado. En los casos extremos de muy baja humedad relativa hay que mojar, además del piso, las paredes de las casas de tabaco. El tiempo de secado y curado es de 50 días posteriores al ensartado y se procede a zafar cuando el tabaco tenga una humedad de 16 %, que es cuando el tabaco en su conjunto suena. Por tal razón se zafa con las blanduras mañaneras, antes de que comience la temporada lluviosa para evitar pudriciones y oscurecimiento de las hojas. Después de ensartar los cujes, se deben colocar en las barrederas que estén por debajo de la llave de la casa de tabaco y se suben después de los 30 días de ensartado, por encima de la llave, con el objetivo de que el color carmelita de la hoja no quede ni claro ni amarillento, es decir, los cambios de color se realizan cuando los cujes estén por debajo de la llave, que es donde existe un ambiente más húmedo. Este tabaco se acopia sin pilón, es decir, se entrega inmediatamente después de zafado para evitar la fermentación y conservar sus características de olor y sabor neutro. Este tabaco, si se zafa antes de los 50 días de ensartado, toma olor a hierbas; es el índice para conocer que el tabaco no tiene el tiempo para zafarlo. En el caso del tabaco en palo, se despala por el propio productor cuando la vena central está completamente seca y también se acopia sin pilón y en hoja.

Fuentes

  • IIT, Colectivo de autores, Cuba: Instructivo Técnico para el Cultivo del Tabaco en Cuba, Artemisa 2012
  • Burley