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Sistema de castas en la India

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Sistema de castas en la India
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Concepto:Imagen producida por creyentes en el sistema de castas, que las comparan con cuatro pétalos de un loto (una flor sagrada en la India), en cuyo centro se encuentra el dios Krisna. La realidad es que formar parte del 95 % de la población que no pertenece a las tres primeras castas representa una vida alienada y miserable, como esclavo (shudra) o, peor aún, como descastado (paria).

En algunas sociedades, las castas son grupos que componen una clase social especial y que tienden a permanecer separados del resto por motivos religiosos, raciales o de otro tipo.[1]

Las clases sociales existen en todos los países, pero en la India además de las clases sociales existen las castas. Este sistema surge y se desarrolla básicamente dentro de la religión hindú, aunque se ve su influencia en las otras religiones cercanas al hinduismo.

Uno de los países donde existe un sistema de castas es la India, donde las castas son grupos que pertenecen a unidad étnica mayor.

Las cuatro castas

En la India, chatur varna (‘cuatro colores’) es la doctrina de las cuatro castas. Se trata de la concepción social propia del sistema social hinduista. Las castas indias son grupos cerrados vinculados a lo hereditario; es decir, la pertenencia es un derecho de nacimiento. Se dice que las castas originales de la nación asiática fueron cuatro:[2]

Brahmanes

Brahmanes: sacerdotes y maestros. Conocían los rituales secretos para la adoración de los dioses, y se las enseñaban a sus discípulos, que debían ser de alguna de las tres castas más elevadas (y excluyendo la casta de los esclavos). La educación básicamente consistía en leer los textos sagrados, escritos en sánscrito, el idioma religioso y litúrgico (equivalente al actual latín) que la inmensa mayoría no podía entender, hablar ni leer. El brahmán ocupaba una posición superior en la sociedad y se consideraba el ser humano más cercano a los dioses. Eran respetados y gozaban de muchos privilegios.

Chatrías

Chatrías (kshatriyas): guerreros y políticos. Se ocupaban de la administración de la sociedad y el Estado, e imponían un cruel poder de policía. Los administradores (los reyes y gobernantes) formaban la segunda casta chatria, o casta guerrera.

Vaisias

Vaisias: terratenientes, ganaderos y comerciantes. Vivían en el campo, dirigían a sus esclavos para trabajar la tierra, mantenían vacas (aunque no para matarlas por su carne sino para extraerles leche, con la que se producían derivados como yogur, queso, crema, mantequilla, etc.).

Sudras

Shudras: esclavos. La cuarta casta era la clase trabajadora como los campesinos, los artesanos, etc. No se les pagaba un sueldo, sino que se les daba comida y techo, como a un esclavo.

Los intocables (dalit o avarna)

Existe una sección de la sociedad, la más numerosa, que es la más marginada y ni siquiera forma parte del sistema. Forma la inmensa mayoría de la población. Son quienes hacen los trabajos sucios o impuros. Incluso se consideran físicamente impuros y no les está permitido mezclarse con las demás castas. Son los parias, los intocables. Quienes trabajan en los crematorios, quienes recogen la basura. Incluso los barberos son de esta categoría. Fue a este grupo social a quien Majatma Gandhi llamó jariyán o ‘hijos de Dios’.

Fuera del sistema de castas se hallan, tal como su nombre lo indica, los "avarna" (sin casta). En efecto, "varna" singifica "casta" y "a-varna", que está fuera del sistema de castas, o que, lo que es lo mismo, no tiene casta. También se les llama dalit (rotos, débiles, pobres, oprimidos).

Los esclavos o shudras despreciaban a los parias, porque como shudras formaban parte de la sociedad, mientras que el paria no.

La discriminación había sido utilizada por las clases dominantes de origen ario a asimiladas a estos, para perpetuar la esclavización de las poblaciones de piel negra que habitan la península. En efecto, la palabra sánscrita "varna" significa además, "color". La piel negra de los parias de la India, revela así el origen social del sistema.

Los tabúes, los trabajos serviles u otras profesiones impuras no podían ser desempeñados por cualquier de los miembros de la chaturvarna. La intocabilidad era de hecho un sistema de esclavitud comunal. Ningún individuo perteneciente a las castas superiores podía relacionarse con intocables sin contaminarse.

En el sitio web neonazi Metapedia (creado en 2007 en Suecia) se justifica el sistema racista hindú, afirmando que los arios eran caucasoides puros (y podrían pasar perfectamente por europeos, los seres más avanzados del planeta), mientras que los parias eran antropológicamente australoides (variedad que Metapedia considera que antes de la «corrección política» era despreciada como la raza más primitiva de la especie humana). Los escritores de Metapedia desconocen que las razas humanas no son tales, y que ―de acuerdo con los complejos mapas de migraciones basados en el ADN mitocondrial― los arios provenientes de la fría región indoeuropeohablante (Ucrania, Armenia) en el 2500 a. n. e. provenían originalmente de África y habían tenido piel oscura, y que cuando llegaron al sur de la India, su melanina aumentó ―un proceso que se completa en apenas 100 generaciones, menos de 2000 años―.

Origen del sistema

Sistema de castas en la India.

Se cree que esta concepción podría tener sus fundamentos religiosos en la declaración del himno «Purusha-sukta», que se encuentra en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. n. e.): los brahmanes provienen de la cabeza, los chatrías de los brazos, los vaisias de la cintura y los sudras de los pies del primer dios (el Purusha). Sin embargo, subyace a esta división un sentido ideológico de control social. En forma sintética, podríamos definir en términos occidentales lo que significaría el rol de cada casta.

En primer término los brahmanes, el sector superior dedicado al sacerdocio; los kshatrias, los guerreros; los vaishias, comerciantes y finalmente los shudras, que conformaban un grupo mixto: una masa popular conformada por campesinos y artesanos, que si bien se encuentran dentro del hinduismo no reciben el samskara (sacramento) de la iniciación, en que reciben un cordón sagrado que llevan sobre el hombro izquierdo cruzado sobre el pecho, y que implica un segundo nacimiento de connotación espiritual.

Pero de hecho, este sistema de castas, en la práctica conforma un complejo entramado de subcastas, unidades pequeñas y cerradas cuyas leyes intrínsecas imposibilitan el surgimiento del concepto de comunidad.

Características del sistema

Ramón Pániker (1918-2010) pensador indohispano contemporáneo, señala dentro del sistema de castas las siguiente leyes:

  • Desigualdad inmutable determinada por el nacimiento
  • Ordenamiento gradual y desigualdad de profesiones
  • Prohibiciones de matrimonio entre grupo y grupo (endogamia).

Esta fragmentación de subscastas aisladas a generado la "familia compuesta", institución que constituye la unidad básica del la familia hinduista, la cual actuaba bajo sus propias leyes y tabúes, frenando toda posibilidad de integración comunitaria.

Se debe tener el oficio de su padre y casarse con alguien de su casta. Sólo mediante la sucesión de reencarnaciones se puede ir avanzando (o retrocediendo) en este estatus. La reencarnación no es casual. Los individuos que hayan seguido las actividades correspondientes a su camino y acumulado buen karma pueden reencarnarse en un estrato superior. A pesar de que varios reformadores sociales han tratado de abolirlo, el sistema de castas continúa siendo una característica de la sociedad india.

Los miembros de las clases altas consideraban a los miembros de las clases bajas como impuros. Los matrimonios entre castas, aunque no son ilegales, no son reconocidos. El sistema de intocabilidad fue oficialmente abolido por la ley, sin embargo en la práctica no ha sido eliminado debido a la lealtad de clases, especialmente en las zonas rurales.

La mujer

Para la sociedad hinduista ortodoxa, es un axioma la no existencia de hijas solteras: los únicos y limitados derechos de las mujeres, solo podían alcanzarse a través de su rol de esposas en otro núcleo familiar, pero jamás desde el rol de hijas.

Las castas, la reencarnación y los musulmanes conversos

El concepto hinduista de reencarnación, desde un punto de vista social se halla íntimamente relacionado con el sistema de castas. Los hinduistas consideran que el cuerpo no es más que una envoltura provisional para el alma a través de la eternidad. La vida el cuerpo es sólo una de las numerosas encarnaciones del alma, se trata de una cadena que empieza y termina en la unión con el cosmos. El balance del bien y del mal acumulado durante las existencias (karma), determina que el alma se eleve o descienda en las jerarquías de castas al reencarnarse. De esta manera, resignarse al círculo social asignado, constituía la mejor posibilidad de lograr un ascenso a un lugar mejor en la próxima vida.

En cambio, los musulmanes, constituían una privilegiada comunidad de creyentes claramente opuesta al sistema hinduista: la fe de Mahoma acogía a todos por igual, por lo tanto atrajo a millones de hinduistas hacia las mezquitas. La mayoría de conversos al islam provenientes del hinduismo pertenecían a los parias (avarna) que encontraban en la nueva fe la posibilidad de rehabilitarse en esta propia vida sin atener que esperar a una lejana reencarnación. Claro está que de esta forma, también se libraban del impuesto a los infieles.

Economía y cultura religiosa en tiempos del Imperio británico

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En efecto, las diferencias sociales entre musulmanes e hinduistas no era poca en tiempos del imperio. Además, muy pronto se sumaron nuevas diferencias de origen económico. Los hinduistas fueron más veloces para comprender las ventajas que podrían alcanzar gracias a la educación británica y el pensamiento occidental. Lo dicho se prueba a través del hecho de que si bien los británicos podrían sentirse más cercanos a los musulmanes, fueron los hinduistas lo que hicieron funcionar, a fin de cuentas, los engranajes del sistema administrativo británico. Se convirtieron en los financistas, en los hombres de negocios. Monopolizaron los seguros, la banca, el comercio y las escasas industrias nacientes. Casi todos los prestamistas eran de origen hinduista, en parte a causa de sus aptitudes pero también porque la ley del Corán les prohibía practicar la usura.

Los grandes burgueses musulmanes, muchos de los cuales descendían de los conquistadores mongoles, continuaban siendo, cuando lo elegían el oficio de las armas, grandes terratenientes. Pero las masas musulmanas, rara vez habían escapado a la condición de parias que tenían dentro del hinduismo antes de su conversión al Islam. Y así, volverán a encontrarse en los campos, campesinos sin tierra, condenados a la explotación de los grandes terratenientes o bien en las ciudades como pequeños artesanos al servicio, generalmente de comerciantes hinduistas.

La desigualdad económica, en parte consecuencia de la cultura religiosa de unos y otros, ahondaría el abismo religioso y social que separaba a ambas comunidades y que confluyó en la creación del estado de Pakistán.

Fuentes