Cisaprida

Cisaprida
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Regulador fisiológico y selectivo de la motilidad del tubo digestivo
Presentación farmacéuticaTabletas, suspensión

Cisaprida. Es un agente gastrointestinal procinético indicado para el tratamiento de la enfermedad del reflujo gastroesofágico. Aunque la cisaprida se parece estructuralmente a la metoclopramida, carece de los efectos andi-dopaminérgicos de esta y, por lo tanto, produce menos efectos extrapiramidales. Debido a las potenciales serias reacciones adversas de tipo cardíaco que puede producir, la cisaprida sólo se debe utilizar en aquellas circunstancias que lo hacen imprescindible. En algunos países, la cisaprida solo se utiliza en hospitales en algunas indicaciones muy precisas.

Mecanismo de acción

La cisaprida estimula la liberación de la acetil-colina de las terminaciones nerviosas postgangliónica del plexo mientérico correspondientes a los músculos longitudinales del tracto digestivo, promoviendo de esta manera la motilidad gastrointestinal. Actúa como agonista y antagonista de los receptores serotoninérgicos del tracto digestivo, siendo un agonista frente a los receptores 5-HT4 y antagonista de los receptores 5-HT3. La cisaprida hace que los tejidos esofágicos estén menos expuestos al ácido gástrico, produce una mayor contracción del esfínter gastroesofágico, una mayor motilidad del esófago y una mayor velocidad de vaciamiento del estómago con una reducción del tránsito a través del colon. Aunque se desconoce el mecanismo de acción de los efectos de la cisaprida sobre la conducción cardiaca, este fármaco muestra una gran semejanza estructural con la procainamida, un fármaco que produce la prolongación del intervalo QT, arritmias ventriculares y torsades de pointes.

Indicaciones terapeuticas

Adultos:

Gastroparesia: Tratamiento de exacerbaciones agudas y graves de gastroparesia crónica demostrada, de origen idiopático o diabético, cuando otros tratamientos alternativos hayan fracasado.

Niños:

Reflujo Gastroesofágico: Tratamiento de reflujo gastroesofágico patológico demostrado (GERD), cuando otros tratamientos alternativos hayan fracasado, en recién nacidos y niños hasta 36 meses.

Farmacocinética

Vía oral:

  • Absorción: La cisaprida se absorbe bien y rápidamente por vía oral, aunque sufre un importante efecto de primer paso intestinal y hepático, que reduce la biodisponibilidad a valores del 35-50%. El Tmax por vía oral es de 1-2 horas, aunque los efectos aparecen ya a los 30 minutos.
  • Alimentos: La administración de alimentos junto con cisaprida amplía de forma significativa su biodisponibilidad oral. Esta biodisponibilidad es máxima cuando se administra 15 minutos antes de las comidas.
  • Distribución: Presenta una alta unión a proteínas plasmáticas (97.5%), fundamentalmente a la albúmina. La cisaprida alcanza concentraciones altas en mucosa digestiva e hígado, aunque apenas atraviesa barrera hematoencefálica. Tampoco tiene una excreción importante en leche. Su volumen de distribución es de 2.4 L/kg.
  • Metabolismo: La cisaprida sufre un importante metabolismo en el hígado, a través del sistema microsomal enzimático de la isoenzima CYP3A4 del citocromo P450. Las reacciones metabólicas fundamentales son la N-desalquilación oxidativa y la hidroxilación aromática. El principal metabolito es la nor-cisaprida. Estos metabolitos no muestran ninguna actividad.
  • Eliminación: Se elimina fundamentalmente por vía hepática, metabolizándose hasta el 95% de la dosis administrada. Estos metabolitos se eliminan por orina y por heces en cantidades similares. La semivida de eliminación es de 9-10 horas.

Farmacocinética en situaciones especiales

  • Insuficiencia hepática: Como la cisaprida se elimina fundamentalmente por metabolismo, en caso de insuficiencia hepática se puede producir una disminución del aclaramiento plasmático y un aumento de la semivida de eliminación.
  • Ancianos: En ancianos existe un aumento moderado de la biodisponibilidad y una disminución de la eliminación de la cisaprida, aunque normalmente se usan las mismas dosis que en adultos.

Contraindicaciones y Precauciones

La cisaprida está contraindicada en pacientes que tengan historia de prolongación del QT, o familiares con síndrome del QT prolongado de tipo congénito o que hayan padecido cualquier tipo de arritmias, enfermedades isquémicas, insuficiencia cardíaca congestiva o disfunción ventricular, insuficiencia respiratoria o enfermedades de las válvulas cardíacas.

La cisaprida está contraindicada en pacientes que tengan desequilibrios electrolíticos (hipocalcemia, hipokaliemia, hipomagnesemia) o en aquellos sujetos que presenten condiciones que los predispongan a un desequilibrio de los electrolitos tales como anorexia, deshidratación, diarrea intensa, hipovolemia, malnutrición, insuficiencia renal, vómitos fuertes, cetoacidosis diabética o tratamiento con diuréticos no ahorradores de potasio.

También está contraindicada en los pacientes que se encuentren bajo tratamiento con fármacos que prolongan el intervalo QT o con fármacos que inhiben el sistema enzimático CYP3A4.

La seguridad de la cisaprida no ha sido establecida con toda certeza en los niños y neonatos, aunque ha sido empleada en niños con enfermedad por reflujo esofágico o con estasis gástrica significativa. Los neonatos y los niños prematuros tienen un riesgo mayor de experimentar una prolongación del intervalo QT con la cisaprida. Por lo tanto, se recomienda extremar las precauciones si se utiliza la cisaprida en niños prematuros.

El uso de la cisaprida en los pacientes en los que la motilidad gastrointestinal se encuentre aumentada puede ser peligroso. Estos pacientes incluyen los pacientes con sangrado intestinal, obstrucción o perforación gastrointestinal.

En los pacientes con enfermedades hepáticas, las dosis de cisaprida se deben ajustar debido a la reducción del metabolismo y aclaramiento del fármaco. La cisaprida se debe utilizar con suma precaución en pacientes con encefalopatía hepática ya que estos pacientes están más predispuestos al desarrollo de disfunción renal y desequilibrios electrolíticos.

Interacciones medicamentosas

La cisaprida se metaboliza por la isoenzima CYP3A4 del citocromo P450, por lo que todos los fármacos inhibidores de dicho isoenzima podrían aumentar sus niveles plasmáticos y dar lugar a toxicidad, caracterizada por arritmias cardiacas. Entre estos medicamentos destacan los inhibidores de la proteasa (amprenavir, indinavir, lopinavir, nelfinavir, ritonavir, saquinavir), antifúngicos azólicos (fluconazol, itraconazol, ketoconazol, miconazol), antibióticos macrólidos (azitromicina, claritromicina, eritromicina, troleandomicina), aprepitant, cimetidina o nefazodona.

De igual manera, sus efectos tóxicos podrían potenciarse por otros fármacos que prolonguen el intervalo QT o que pudiesen dar lugar a torsade de pointes. Entre estos medicamentos aparecen los antiarrítmicos Ia (disopiramida, hidroquinidina, procainamida y quinidina) y III (amiodarona y sotalol), halofantrina, ciertos antibióticos quinolónicos (moxifloxacino), antidepresivos tri y tetracíclicos (amitriptilina, maprotrilina), neurolépticos (droperidol, fenotiazinas, haloperidol, pimozida, sertindol), ziprasidona, trióxido arsénico y ciertos antihistamínicos (astemizol y terfenadina).

Se han registrado, no obstante, interacciones con los siguientes fármacos:

Reacciones adversas

Las reacciones adversas más frecuentes asociadas a la cisaprida con cefaleas, náuseas/vómitos, dolor abdominal, rinitis, diarrea y constipación. Estas reacciones adversas son más frecuentes cuando las dosis de cisaprida son de 20 mg/toma.

Otros efectos adversos atribuidos a la cisaprida son flatulencia, dispepsia, sinusitis, tos, infecciones por virus, infecciones del tracto respiratorio superior, frecuencia urinaria, insomnio, ansiedad, nerviosismo, rash, prurito, artralgia, alteraciones de la visión, vaginitis, mareos, faringitis, deshidratación y mialgia.

Se han comunicado casos graves de taquicardia y arritmias cardíacas en algunos pacientes tratados con cisaprida. Se han documentado casos de prolongación del intervalo QT que han resultado en taquicardia o arritmias ventriculares, fibrilación ventricular o torsades de pointes. En la mayor parte de estos pacientes, estos efectos sobre la conducción desaparecen el discontinuar la medicación.

Fuentes