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Combate de El Morrillo

Combate de El Morrillo
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El Morrillo
Fecha 8 de mayo de 1936
Lugar El Morrillo, Matanzas, Bandera de Cuba Cuba
Beligerantes
Grupo de expedicionarios de Joven Cuba Ejército Constitucional de Cuba
Comandantes
Doctor Antonio Guiteras Holmes Comandante Basilio Guerra Molina
Bajas
2 muertos y 1 herido 1 muerto y 2 heridos

Combate de El Morrillo. Combate ocurrido en el fuerte El Morrillo, en las márgenes del río Canímar, Matanzas, entre fuerzas del Ejército de Cuba y de la Guardia Rural contra un pequeño grupo de militantes de Joven Cuba que pretendía abandonar la Isla para regresar en una expedición armada.

En el combate cayó el máximo líder de la organización insurreccional, Antonio Guiteras Holmes. Los revolucionarios fueron sorprendidos por fuerzas muy superiores en número debido a la traición de dos de los oficiales de la Marina de Guerra que supuestamente debían protegerlos, Carmelo González Arias y Rafael Díaz Joglar.

El Morrillo

El Morrillo era un antiguo fuerte colonial español, levantado en las márgenes del río Canímar, en Matanzas, cuya construcción databa de 1728. El objetivo del mismo había sido evitar la penetración de corsarios y piratas. Debía su nombre a su parecido con el castillo de los Tres Reyes del Morro de La Habana.

Lo conformaban un torreón y una fuerte casa aspillerada de dos pisos que se comunicaban por una escalera interior. El techo de vigas de maderas estaba cubierto por tejas españolas en la parte superior.

A partir de 1912 fue ocupado por la Marina de Guerra de Cuba, aunque en el momento de producirse el combate sólo existía una posta pues la guarnición se había trasladado al cuartel de Peñas Altas.

Por disponer de un atracadero natural, algo alejado de la Carretera Central y estar bajo el mando del capitán Carmelo González Arias, se seleccionó como el lugar de salida de los cuadros de Joven Cuba que debían regresar a Cuba al mando de una expedición armada.

Combate de El Morrillo

Acciones previas

Movimientos de los expedicionarios

El 7 de mayo un miembro de Joven Cuba llevó al teniente Rafael Díaz Joglar y a un marinero a la casa de Calzada No 33, donde Guiteras había permanecido oculto por siete meses. Estos habían sido designados por Carmelo González para acompañarle hasta El Morrillo. Alrededor de las 8 de la noche llegó Guiteras al Morrillo. Ya se encontraban allí todos los que iban a salir con él en la expedición. El capitán Santana había traído suministros y algunos marinos para protegerlos.

El yate Amalia se retrasó producto de un viento en contra, que obligó al jefe de la tripulación a guarecerse en Santa Cruz del Norte a mitad del camino por navegar. Carmelo González aprovechó la ocasión para excusarse y abandonar El Morrillo con el pretexto de esperar el yate con su lancha dentro de la bahía.

Al notar la demora del yate, el capitán Santana partió hacia Peñas Altas, acompañado de Rafael Díaz Joglar, para buscar una ametralladora de trípode con la cual reforzar el fuerte y algunos compañeros de apoyo. Miguel Muñoa le propuso a Guiteras que regresase a La Habana, pero este decidió permanecer en el lugar.

Movimientos del Ejército

En horas de la madrugada del día 8 de mayo el comandante Basilio Guerra Molina del 4to Regimiento de Matanzas recibió la orden de marchar hacia El Morrillo. Para el traslado utilizó el viejo camión del cuartel en el que montó, además, una sección de ametralladoras. El camión se descompuso y continuaron pie hasta la compañía de Jarcia donde le prestaron otro vehículo. A las cinco y treinta de la mañana continuaron hacia El Morrillo.

A las seis de la mañana el crucero Cuba recibió la orden de partir inmediatamente hacia Matanzas transportando un grupo de infantería de marina. Esta tropa no tuvo llegó a entrar en combate.

El comandante Basilio Guerra y su tropa ocuparon posiciones en el área de El Morrillo. El escuadrón No 3, al mando del capitán Apolinar Iglesias, tomó la margen derecha del río Canímar, en tanto un grupo de infantería del Regimiento No 4, al mando de un teniente tomó la margen izquierda. Otro grupo de infantería, apoyado por fuerzas del Escuadrón 27 al mando del capitán Rogelio Caraballo, comenzó a desplazarse para rodear a los miembros de Joven Cuba que se encontraban en la fortaleza.

El combate

Santana advirtió el movimiento de tropas hacia El Morrillo y envió un marino a alertar a Guiteras que estaba rodeado, mientras continuaba hacia Matanzas para buscar refuerzos. Al amanecer del día 8, Guiteras decidió romper el cerco.

En pequeños grupos los expedicionarios comenzaron a internarse en la manigua. Alberto Sánchez, José Urdiqui y otro militante de joven Cuba tomaron en dirección contraria al río Canímar y fueron los únicos que lograron evadir el cerco. Los demás se trasladaron por un camino paralelo al Canímar.

El primer tiroteo dispersó al grupo. Juan Antonio Casariego se parapetó en un montículo y abrió fuego con su ametralladora, pero resultó herido.

Guiteras, Paulino Pérez Blanco, Carlos Aponte y Rafael Crespo siguieron caminando. Al encontrarse de frente con un grupo de soldados, Paulino Pérez Blanco rompió fuego con su ametralladora mientras Guiteras, Crespo y Aponte se retiraban.

Guiteras y Aponte se situaron en lo alto de una pequeña cañada y comenzaron a disparar a los soldados. Casi inmediatamente Guiteras fue alcanzado por una bala en el corazón. Aponte y Paulino siguieron combatiendo. El primero hirió de muerte a un cabo del ejército e hirió a otro y a un soldado hasta que fue derribado por un disparo en la cabeza. Muertos Guiteras y Aponte Paulino Pérez Blanco se retiró entre la maleza.

A las diez de la mañana el yate Amalia entró en la bahía de Matanzas y fue ocupado por pelotón de la Guardia Rural, que puso en custodia la nave. Fueron procesados por su participación en los sucesos de El Morrillo, Xiomara O´Hallorans, Conchita Valdivieso, Rafael Crespo Tamayo, Juan Antonio Casariego, Miguel Muñoa, Paulino Pérez Blanco, Olimpio Luna del Castillo, Juan Ponce, Adolfo Carrillo, Carlos Alfara, Emilio Pinel y Julio Ayala.

Fuente

  • Briones Montoto, Newton. Aquella decisión callada. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 2005. ISBN 959-06-0796-9