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Cristina Pérez Pérez

Cristina Pérez
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NombreCristina Pérez Pérez
Nacimiento27 de julio de 1848.
Holguín, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento5 de junio de 1947
Holguín, Bandera de Cuba Cuba

Cristina Pérez Pérez. Mujer de leyenda en las gestas independentistas cubana, ejemplo de revolucionaria, ardua defensora de la libertad de la nación cubana, diestra en las armas, muy respetada y famosa por su gran clarividencia en los valles de Guantánamo, por lo que sumó a hombres y mujeres a la causa independentista.

Síntesis biográfica

Alta, de bella cabellera, nació el 27 de julio de 1848 en la ciudad de Holguín, desde muy pequeña los padres se trasladaron a Guantánamo, donde vivió más de 70 años y transcurrieron los momentos más fecundos de su vida.

Etapas importantes de su vida

Contrae nupcias con el joven de origen indio, Ramón Rodríguez Suárez, el 1 de septiembre de 1886, a partir de ese momento comenzaron los enfrentamientos con la sociedad y la colonia por el origen de su esposo. Tuvo que luchar contra los prejuicios de su época, en particular por haberse unido a un indio, no le importaron las calumnias que lanzaron al aire los detractores racistas e integristas. Pocas mujeres en la lucha independentistas se vieron tan perseguidas por las autoridades españolas por sus actividades revolucionarias.

Fue sometida a dos procesos criminales, instruidos por comisiones militares sumarios en la que se le acusaba por diversas acciones y entre ellas por la participación en hechos de armas. Las autoridades coloniales prometieron una alta recompensa para quien la entregara o la eliminara.

En su vida de combatiente recibió tres heridas de balas y dos de machete y se destacó en importantes combates entre los que se encuentran La Piedra, Monte Verde y Los Plátanos, donde con riesgo de perder su propia vida, sacó de la línea de combate a mambises heridos de gravedad.

Era toda una experta en armas. A Cristina no la limitó el sexo ni la época en que vivía. Veterana de la propaganda revolucionaria en la Tregua Fecunda y en la Guerra Necesaria, mantuvo posiciones de principios en la defensa de los intereses del pueblo cubano y de la soberanía nacional.

Después de la guerra le explicó a Silverio Guerra Téllez y a otros veteranos de la independencia, la necesidad de desarrollar una nueva campaña para iniciar un proceso que culminara con la aplicación de los verdaderos sueños de José Martí y Antonio Maceo. En 1920 abandonó definitivamente el valle de Guantánamo y se estableció con su hija en la ciudad de Holguín. Allí vivió olvidada y pobre, incluso se le pretendió negar su condición de capitana del Ejército Libertador así como su participación en las acciones de guerra, alegándose que en razón de su sexo no podía haber prestado esos servicios.

Otras actividades

Al frente de los servicios médicos del Regimiento Hatuey trabajó en los hospitales de campaña en La Piedra, Purialitos y Jucaral; organizó pequeñas producciones de medicamentos tradicionales, empleando la rica variedad de plantas medicinales que conocía, estableció normas sanitarias en el Ejército.

En la Piedra junto a Obdulia Herrera, enseñaba a leer y a escribir a los combatientes y algunos niños campesinos. La capitana puso a las órdenes de Pedro Agustín Pérez y de Antonio Maceo, a los indios de Yateras, aportando así fuerza para la guerra de 1895. Defendió siempre los derechos de la mujer.

Muerte

El 5 de junio de 1947 a los 99 años de edad, falleció en su casa de la calle Cuba, entre Narciso López y Forment en la ciudad de Holguín.

En 1995 los restos fueron entregados a la ciudad de Guantánamo, ahora descansan en el Mausoleo La Confianza junto a sus compañeros de lucha.

Fuentes

  • Sánchez Guerra, J. (2000). Mambisas guantanameras.Edit. El Mar y la Montaña.