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Hacha

Hacha
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Herramienta cortante de accionamiento manual.

Hacha. (Del francés hache, y este del franco hapja). Herramienta de accionamiento manual, compuesta de una gruesa hoja de acero, con filo algo convexo, y ojo para colocarla en el mango, destinada por lo regular al corte de madera.

Uso

El uso típico para las hachas es cortar leña y talar árboles, pero en el pasado se usaron como armas para la caza y guerra. Los bomberos emplean hachas para abrirse paso a través de puertas y ventanas en los incendios. También se usan en algunos deportes regionales, especialmente en demostraciones de lanzamiento de precisión.

Historia

Hachas primitivas, hechas de piedra.
Prehistoria. El origen del hacha debe situarse en la prehistoria. En un comienzo las hachas eran herramienta de trabajo utilizadas para cortar madera o árboles. Las piedras de sílice talladas en forma amigdaloide, y las de diorita o basalto pulidas en uno o dos extremos, y a veces con una muesca en medio, se sujetaban con fuertes ligaduras a un palo, formando con él ángulo recto, y servían como arma ofensiva en las luchas entre los hombres o contra los animales salvajes. Debido a su peso y masa, las hachas eran una excelente arma para el combate cuerpo a cuerpo. Los indígenas cubanos, al igual que otros de nuestro continente usaban un tipo de hacha de piedra atada con fibras.

Edad del bronce. En la Edad del Bronce se fabricaban de este metal o de cobre hachas semejantes a las neolíticas, vaciándolas en moldes de piedra. Se unían a un palo que actuaba como mango, atándola mediante ranuras y un asa, o por medio de una especie de tubo (ojo). Tanto los persas como los egipcios utilizaron hachas de bronce o de hierro como armas de combate, y se han hallado algunas en tumbas faraónicas y otras aparecen representadas en pinturas. Asimismo, también las utilizaron los pueblos prehelenos.

Edad clásica. Los griegos apenas se sirvieron de ellas. Los romanos las utilizaron mucho para las tropas auxiliares y como distintivo de los lictores, quienes llevaban el hacha de doble filo dentro de sus fasces. Fue también arma de los germanos y los francos

Edad media. En la Edad Media estuvo muy en boga en los ejércitos europeos, guardando mucho parecido con la herramienta del mismo nombre. Un guerrero vikingo bien diestro podía cercenar la cabeza a su oponente, romper un escudo de madera o atravesar una malla metálica de protección. El hacha vikinga estaba compuesta de una cabeza de hoja ancha y pesada, de unos 2 kg de peso, unida a un mango que medía entre 90 cm y 1 m de largo. El hacha danesa y noruega fue una de las armas que más calaron en la historia del mundo medieval por el terror que los pueblos nórdicos provocaron a los reinos europeos en sus históricas incursiones y saqueos.

Esta arma, grande y poderosa, fue en manos de una tropa de infantería, como la de los pueblos del norte de Europa, un arma formidable. Pero desde fines del Siglo XIV tomó la forma doble de lanza y hacha, confundiéndose luego con la alabarda. Hacia mediados o finales del Siglo XVII dejó de ser un arma popular de combate en Europa, salvo en la marina de guerra, con la llamada hacha de abordaje.

Partes componentes

Cabeza. Es la parte fundamental, fabricada de hierro forjado. Consta de un ojo, que es un orificio donde se coloca el mango, y un filo cóncavo para el corte, con dos lados puntiagudos.

Mango. Generalmente es de madera, con sección ovoidea, y puede ser recto o curveado. Se inserta firmemente en el ojo del hacha, generalmente clavándole cuñas de metal para evitar que se salga, lo cual es muy peligroso.

Fuentes

  • Arcadio Ríos. La ingeniería agrícola del productor cubano. (Libro en edición). Editorial Infoiima. La Habana, 2015.