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Individuo

Individuo
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Individuo. Etimológicamente proviene de indiviso, que no se puede dividir. Es por tanto el señalamiento de una unidad. Cómo haya o pueda entenderse dicha unidad y en qué consiste dicha unidad frente a diferentes unidades o pluralidades.

Concepto

  • Una Unidad elemental de un Sistema mayor o más complejo.[1]
  • Una unidad independiente, frente a otras unidades.
  • Algunas veces significa individuo humano como "una Persona"
  • Frecuentemente designa cualquier cosa numéricamente Singular.

A veces puede confundirse con el uso de "Particular", o Parte de un Todo,[2] y así se usa en contraposición con "universal", un todo lógico-conceptual.

Unidad y pluralidad en lo individual

Un acercamiento lingüístico al concepto nos viene bien desde el concepto griego de ᾇτομος que indica precisamente lo indivisible, lo que subraya la idea de elemental que no admite unidades inferiores en el el sistema de referencia.

Problema: La unidad del individuo. La individualidad de lo compuesto. ¿De dónde nace el individuo compuesto de individualidades?

Cicerón usaba los términos "individuus" y "dividuus".[3]

Séneca: Qaedam separari a quibusdam non possunt, coharent, individuae sunt (Ciertas cosas que están unidas (cohaerent) y no puedan ser separadas entre sí, son cosas individuales).[4] El individuo, por tanto, es cualquier entidad por el hecho de ser indivisible, aun cuando pueda estar compuesta de partes. Tan individuo es una piedra como un árbol o un hombre.

Porfirio: τα ᾇτομα = τα καθ´ἕκαστα. Identifica lo atómico con Lo que es según lo que es en sí mismo lo que viene a ser lo «irrepetible» en sentido de ser «único», lo que conviene a una Identidad, como Sócrates.[5] De ese modo ¿una piedra sigue siendo tan individuo como un árbol o un hombre?. Si partimos la piedra, ¿deja de ser "piedra en sí misma"?; ¿son ahora dos individuos "en sí mismos"?. ¿Qué ocurre si cortamos unas ramas al árbol? ¿Es igual que con la piedra? ¡No digamos nada en caso de partir a un hombre! Pero ¿cuándo deja de ser "el sí mismo"?

Boecio[6] distingue tres sentidos:

  • Se dice de aquello que no se puede dividir (secari) por nada, (la unidad)
  • Se dice de lo que no se puede dividir por su solidez física, aun pudiendo constatar en que tenga partes, al menos espaciales. Pone como ejemplo, el diamante.
  • Se dice de lo que no se puede predicar de otras cosas: Sócrates.[7]

El primer sentido de Boecio trata al individuo en sentido general, referente tanto a una unidad material como Real en tanto que unidad. El segundo sentido se aplica solamente en un sentido material de realidad física. Y el tercero se aplica en un sentido lógico, en aquello que, como definía Aristóteles como sustancia primera, solamente puede hacer la función de Sujeto.

Al primer sentido los escolásticos lo llamaron individuum vagum es decir: cualquier hombre, cualquier mesa, cualquier cosa como una unidad no señalada como tal dentro de una misma especie. Así lo utiliza Santo Tomas (S. Theol. I, q.XXX a 4). La individuación, en la escolástica medieval, se considera que es realizada por la materia, materia signata quantitate, lo que no deja de plantear problemas metafísicos; sobre todo en lo referente al alma humana que ha de ser individual y no material pero al mismo tiempo Universal como principio formal del hombre como especie.

El individuum vagum se distingue de los demás de la misma especie por las notas individuantes que los escolásticos consideraron siete: Forma, Figura, locus, tempus, stirps (estirpe, como herencia o tronco familiar), Patria, nomen, que hace referencia a las formas o propiedades espacio-temporales y empíricas.

No obstante para Duns Scoto la noción de individuo requiere dos Principios Diferenciados: su naturaleza común como Especie, y su Entidad individuante entre las cuales no hay distinción real sino únicamente Formal. La individuación es Esencial e independiente de los contenidos materiales o empíricos[8]

Lo individual en la Edad Moderna

En la Edad Moderna se asume el sentido de Porfirio traduciéndose en alemán como unspaltig,[9] que viene a ser algo así como «idéntico», «esto», «esta cosa», «este determinado ser» que vino a ser la «individualidad» y lo «individual» como Noción abstracta aplicable como Atributo elemental de un sujeto.[10]

Esta noción la asumieron tanto los racionalistas como los empiristas si bien con importantes diferencias.

Descartes comprendió dos órdenes completamente diferenciados de elementos individuales. Los elementos Materiales que constituyen el Orden de la Extensión, y los elementos o unidades espirituales que constituyen el orden del Pensamiento.

Esta noción la utilizó Leibniz si bien aplicada a la unidad última de lo Real, la mónada como Orden único en la constitución del mundo en sucesivas coordinaciones y subordinaciones de las mónadas, (la armonía preestablecida por Dios), y viene a significar el paso a la filosofía moderna.[11]

Leibniz señala la Singularidad de lo individual, la mónada, y unas relaciones meramente externas con las demás; relaciones armónicamente establecidas por Dios,[12]

Spinoza diluye la individualidad en su relación con el Todo como un Modo de una Sustancia única, Dios: "sive Deus sive Natura", la pluralidad es aparente pero no real.[13]

Wolf considera que lo individual es aquel ser que se encuentra enteramente determinado por la Noción de Especie y la Diferencia numérica.[14] Lo que nos recuerda la diferencia entre la lógica clásica aristotélica como "participación en las Formas", y la lógica de Port Royal de nociones y Atributos.

Por su parte los empiristas señalaron lo individual como lo dado, siendo por tanto una Percepción elemental como idea simple o dato irreductible en la Experiencia de la propia conciencia.[15]

Para Kant la individualidad es el resultado de la aplicación de diversas Categorías y su manifestación en los juicios necesariamente ligados a la Intuición sensible de la Experiencia fenoménica, sometida por tanto al espacio-tiempo:

JUICIO CATEGORÍA
Afirmativo Realidad
Singular Totalidad
Categórico Inherencia y subsistencia

Lo individual acaba siendo una "unidad de fenómeno" que deja al aire su relación con lo Real pues es fruto de la actividad del Yo como "apercepción trascendental".

Algunos problemas

  • En el aspecto ontológico: Principio de individuación y el problema de la Identidad y determinación de lo elemental.[16]
  • En el aspecto lógico: El problema de «concepto de lo individual», su imposibilidad.[16]
  • En cuanto al conocimiento: Al no poder ser conceptual es únicamente intuitivo e inteligible mediante Enumeración de propiedades; solo puede ser «mostrado»” o «expresado» por un Nombre propio.[16][17]

La referencia al hombre

El individuo en tanto que unidad indivisible aplicada al ser humano, suele considerarse unida:

A partir de esas consideraciones el concepto de individuo como "Yo", "Ego", "persona" ha dado lugar a múltiples teorías y consideraciones siendo de especial relevancia el Individualismo.

La filosofía contemporánea

El problema de lo individual presenta serios problemas. Destacamos solamente algunos de los planteamientos más concretos acerca de lo individual, singular y particular que destacan algunos pensadores:

La Enciclopedia Oxford de Filosofía considera que la individuación es lo que constituye a un uno de algo.

El uno, por tanto, está en íntima relación con lo múltiple de un Género o Especie de lo que ha de distinguirse como individuo aislable en un espacio-tiempo, si bien su relación con la materia es, en la actualidad científica, físicamente irrelevante.

Lo que intuitivamente en la experiencia ordinaria aparece como algo individual evidente solo puede indicarse como un "esto"[20] y en el uso normal del lenguaje solamente adquiere un Significado mediante una Palabra que hace Referencia a un Concepto lógico de contenido Universal.[21]

El recurso de poder contar como número las Unidades percibidas nos permite sin embargo elaborar el concepto lógico de individualidad según sea el Orden que previamente hallamos establecido como Criterio de unidad.

Así pues, añade la Enciclopedia Oxford de Filosofía: "Cuando no hay un principio singular para determinar cuántos Xs hay en algún sitio en un tiempo dado, puede decirse que los Xs no pueden ser individuados como tales".

Lo que nos obliga a establecer el sistema que permita contar lo que consideramos Xs y separlos de los no-Xs.

En tal difícil situación se vinieron a encontrar los físicos y matemáticos neopositivistas, Russell, Whitehead y el Círculo de Viena, cuando los Átomos elementales fueron desapareciendo como unidades indivisibles y las partículas-ondas-elementales surgían más y más en una física donde lo individual elemental desaparece detrás de unas experimentaciones que responden a unos conceptos-lógicos previos.

  • Estos conceptos-lógicos previos son productos de unas Teorías que procuran modelizar la Realidad según unas Técnicas y metodologías adecuadas, y no obedecen siempre ni mucho menos a una unidad contable, capaz de poder ser individualizada.[22]

Por otro lado, la pretendida perfección matemática de la Teoría de conjuntos tras el Teorema de Gödel supuso el final del programa formalista de Hilbert de formalización matemática así como del Intuicionismo de Brouwer.

La Aritmética y las Matemáticas, en definitiva, están sometidas a la capacidad ampliadora de la dinámica de la propia razón en su búsqueda del saber; en la superación de cada conocimiento dado o tenido como tal. La ciencia, Popper, no establece Verdades, sino ampliaciones de conocimientos posibles acerca de lo real. La lógica de la razón es más amplia y creativa que cualquier Sistema lógico-matemático; siempre en camino de ampliación futura. Como mucho antes había escrito Bachelard:
La aritmética no es, como tampoco, la geometría, una promoción natural de una razón inmutable. La Aritmética no está fundada en la razón. Es la doctrina de la razón la que está fundada en la aritmética elemental. Antes de saber contar apenas sabíamos qué era la razón. En general, el espíritu debe plegarse a las condiciones del saber.
Bachelard. Filosofía del No.

Un nuevo sentido Nominalista se mantiene en autores como Nelson Goodman o Quine, para quienes solo admiten ontológicamente entidades concretas, es decir individuos; no existen más realidades que las realidades concretas. Las entidades abstractas Clases lógicas o Conceptos, no son más que recursos lógicos para operar con ellas.

Gödel no piensa así:
Es cierto que mi interés por los fundamentos de la matemática surgió a través del contacto con el “Círculo de Viena”, pero las consecuencias filosóficas de mis resultados, lo mismo que los principios heurísticos que llevan a ellos son cualquier cosa menos positivistas o empiristas... He sido un realista conceptual y matemático desde 1925 aproximadamente. Nunca he mantenido la tesis de que la matemática sea sintaxis del lenguaje, sino que por el contrario esta tesis, en cualquiera de sus sentidos razonables, puede ser refutada con mis resultados.
Carta que Gödel dirige a Mr. Grandjean en 1975.

Una famosa obra sobre los individuos y su individualización es la escrita por P. F. Strawson, Individuals: An essay in Descriptive Methaphysics (Londres: Methuen & Co.Ltd., 1959; Nueva York: Anchor 1963). El problema es cómo pueden identificarse las entidades particulares y las clases de tales entidades.

Para Strawson se trata de averiguar las formas de proceder de los esquemas conceptuales mediante los cuales se habla acerca de los particulares. Se trataría entonces de encontrar las Categorías primitivas de la individualidad. La identificación, entonces, no es suficiente, pues las personas son entes individuales que no pueden identificarse del mismo modo que las cosas.

Hay que encontrar formas primitivas de individualidad.

Problemática que nos lleva al tema de la actividad cognitiva de la Mente y a la Percepción de las unidades significativas y su Semiosis mediante las cuales establecemos las Evidencias.

Individualidad e individuo

Por otra parte Zubiri, desde el campo de la filosofía, hace una distinción entre singulum e individuo stricto sensu.

El primero es un ente singular, pero el hombre es necesariamente individuo stricto sensu.[23]

Ferrater Mora, establece la existencia de grados de individualidad, que son en gran medida grados de discernibilidad. Hay por tanto diversos modos en los que puede decirse que algo es "individuo".

Apoya este modo de concebir la "individualidad" que la Biología sitúa lo individual primariamente en la relación individuo-Especie, por cuanto el sujeto de la evolución es la especie biológica por un lado. Pero asimismo en el reino de la Vida como organización compleja de la materia lo individual se define por una Función, desde un Gen, un Tejido, Órgano etc.

De la misma forma la Antropología, lo mismo que la Sociología sitúan al "individuo" dentro de un Sistema de Relaciones.

El individuo deja de ser Sujeto lógico como una Clase de uno solo como elemento aislable de una relación. Es en el seno de un sistema orgánico, biológico-social-cultural, en el que se produce la "individualización" en el que se desarrolla una Personalidad única, como individuo.

Referencias

Bibliografía

  • Zubiri, X. Sobre la esencia. 1962. Madrid Sociedad de Estudios y Publicaciones
  • Strawson, P. F. An essays in descriptive metaphysics. 1987. London. Methuen
  • Ferrater Mora, J. El ser y la muerte : bosquejo de filosofía integracionista. 1988. Madrid Alianza
  • Ferrater Mora, José. De la materia a la razón. 1983. Madrid : Alianza Editorial
  • Congreso Español de Estudios Clásicos. Unidad y pluralidad en el mundo antiguo. Actas del VI Congreso Español de Estudios Clásicos: (Sevilla, 6-11 de abril de 1981) / Sociedad Española de Estudios Clásicos. 1983. Madrid. Gredos.
  • Díaz Muñoz, G. Zubiri, Lakatos y la crisis gödeliana del fundamento matemático. The Xavier Zubiri Review, Volume 2, 1999, pp. 5-26.
  • Honderich, T. (Editor). Enciclopedia Oxford de Filosofía. 2001. Madrid. Anaya. Tecnos. ISBN: 84-309-3699-8
  • Ferrater Mora, J. Diccionario de Filosofía. 1984. Madrid. Alianza Editorial. ISBN.84-206-5299-7
  • Nicol, E. El principio de individuación. Dianoia: anuario de Filosofía, ISSN 0185-2450, Nº. 15, 1969, págs. 115-140
  • Stein, Murray B. El principio de individuación: hacia el desarrollo de la conciencia humana. 2007. Barcelona. Luciérnaga.