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José Ramón Martínez Álvarez

José Ramón Martínez Álvarez
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Jose ramon martinez.jpg
Mártír revolucionario cubano
NombreJosé Ramón Martínez Álvarez
Nacimiento28 de marzo de 1928
Guanajay, La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento7 de diciembre de 1957
Batalla de Belice, Santiago de Cuba, Bandera de Cuba Cuba
NacionalidadCubana
PadresFelipe Martínez e Hilaria Álvarez

José Ramón Martínez Álvarez. Revolucionario guanajayense de procedencia obrera, integrante del movimiento 26 de julio y asaltante al Cuartel Moncada. Muere en la batalla de Belice tratando de llegar a la Sierra Maestra para luchar contra la tiranía batistiana.

Síntesis biográfica

Primeros años

Nació el 28 de marzo de 1928, en una casa humilde en la calle Agramonte # 28 Municipio Guanajay, provincia Pinar del Río, actual provincia Artemisa. Sus padres se llamaron Felipe Martínez e Hilaria Álvarez. El matrimonio Martínez Álvarez tuvo seis hijos, de ellos cuatro hembras y dos varones: María del Carmen, Herma, Adolfo, Berta y Francisco. Fue el primer hijo del matrimonio.

Era un niño afable, de carácter rebelde y cariñoso con sus padres y hermanos, muy inteligente. Le gustaba la escuela, pero debido a lo difícil que era el desenvolvimiento económico en su hogar, solamente pudo cursar el 3er. grado en la escuela pública "Pedro García Valdés" de su pueblo natal.

Trayectoria laboral

Su vida laboral la inicia repartiendo cantinas en una de las fondas de la localidad, luego de auxiliar de cocinero en la misma, después pasó a trabajar en la Arenera de "Quiebra Hacha". También fue trabajador de la construcción, pero al cumplir los dieciséis años comenzó a trabajar de aprendiz en la Tenería José Suárez e hijos.

Trayectoria revolucionaria

Al producirse el cuartelazo traidor auspiciado por Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952, se sintió contrariado y con sus amigos manifestó abiertamente su descontento por la llegada del Dictador al poder.

Al conocerse sus cualidades es captado para integrar el movimiento 26 de Julio. Desde entonces comenzaron sus trajines conspirativos. Formó parte de la célula de Guanajay que la integraban cinco compañeros: José Francisco Costa Velázquez, Alfredo Corcho Cinta, Angel Sánchez, Jaime Costa y Abelardo García que fue el jefe.

Sus primeras prácticas fueron en la Universidad, allí aprendían el arme y desarme de las armas y en las distintas fincas de Guanajay, entre ellas Jabaco y la Martín Mesa donde se iniciaron las practicas de tiro, a las cuales asistió con gran entusiasmo e interés, porque sabía que se acercaba el momento de hacer algo contra el tirano y sus secuaces, aunque anteriormente participó en diferentes acciones contra la dictadura como por ejemplo el desfile de las antorchas el 28 de enero de 1953 en Guanajay.

La discreción que exigía Fidel en el movimiento fue asimilado muy bien por todos los integrantes del grupo, y José Ramón fue fiel cumplidor de esta orden. Nunca su familia sospechó de sus actividades conspirativas, solo una vez cuando regresó a su casa y estando acostado su mamá le descubrió un arañazo profundo en el estómago, al interrogarlo, le contestó que fue cruzando una cerca de alambre de púas, más tarde se supo que fue en prácticas de tiro.

Salió de la casa el 24 de julio de 1953 a las 6:00 p.m. y le dijo a su mamá que iba a una excursión a Varadero. La célula partió para La Habana al anochecer del 24 de julio para la calle Basarrote donde vivía Lester Rodríguez. Se encontraban en la casa Raúl y Lester y aproximadamente a los 30 minutos hizo aparición Fidel con los boletines para embarcar a Oriente, todos se pusieron muy contentos y manifestó su gran júbilo al conocer donde se celebraría la gran práctica, desde entonces el jefe inmediato de la misma fue Léster Rodríguez.

La salida para Oriente fue el 24 de julio a las 9:00 p.m. y llegaron el 25 a las 12 meridiano, allí fueron para la casa en la calle Celda donde los esperaban Renato Guitart y Pedro Miret, quienes los trasladaron para la Granjita Siboney a las 12 de la noche.

Cuando llegaron allí, ya había un nutrido grupo de compañeros, pero faltaba Fidel que llegó aproximadamente a las 3:00 p.m., y entonces en el más riguroso silencio en voz baja Fidel expuso el plan en sentido general y las tareas específicas que tenían que cumplir los diferentes grupos.

José Ramón junto a Abelardo García, Léster Rodríguez, Mario Dalmao, Angel Sánchez y Raúl Castro fueron al Palacio de Justicia, con el objetivo de neutralizar la ametralladora calibre 50 que estaba encima del Hospital Saturnino Lora para que no hiciera blanco en las posiciones de los asaltantes al cuartel Moncada y apoyar así el asalto al mismo. Fue uno de los que luchó enérgicamente en la azotea del Palacio, desde las 6:00 a.m. hasta las 7:00 a.m. en que la resistencia se hizo imposible. Comprendió esto Raúl y como jefe de la acción, dio la orden de retirada, escapar todos en el mismo carro y José Ramón cubrió la retirada.

Al salir de allí Raúl dio la orden de abandonar Santiago, fueron hasta una playa cercana donde se quitaron los uniformes, regresaron de nuevo a Santiago y Raúl ordenó que el grupo se fraccionara, Lester Rodríguez fue a su casa pues vivía en Santiago, Raúl a casa de una amiga farmacéutica y le dio la dirección al resto del grupo para que dentro de una hora fueran a la misma, pero la situación empeoró, el ir y venir de guardias demostró la movilización de los mismos y se vieron obligado a abandonar el auto en el reparto Vista Alegre, allí tuvieron que tomar una determinación urgente, Dalmao escapa en un ómnibus que regresaba a La Habana. José decidió ir junto con sus compañeros a casa de Micaela Hernández Camiche.

Fue trasladado para La Habana por mediación de esta familia para refugiarlo en casa de su hijo Alfredo. Después de haber transcurrido varios días en La Habana, Juan Orta, integrante del Partido Ortodoxo hizo las gestiones para refugiarlo en la embajada de Panamá y que este le pidiera asilo en el país. Una vez en Panamá la situación fue pésima, el sustento allí dependía de lo que sus padres le giraran pero él no decayó, su ímpetu de luchar contra el dictador persistió. De allí se trasladó hasta Costa Rica.

En Costa Rica, destaca su valentía al dar un paso al frente a en 1954 ante la solicitud del gobierno costarricense de reclutar jóvenes para las fronteras contra la invasión al país dirigida por el gobierno nicaragüense encabezado por Anastasio Somoza. Esta actitud fue reconocida por el gobierno de Costa Rica, entregándole una tarjeta como presente, la cual fue donada por su familia al patrimonio cultural revolucionario.

Al promulgarse la ley de amnistía política a todos los jóvenes participantes en el asalto al Cuartel Moncada se encontraba José Ramón en Costa Rica y no se acogió a la misma. Posteriormente contacta con Gustavo Arcos quien lo reclutó para la expedición que se estaba gestando en México y que dirigía Fidel.

Fue uno de los 82 hombres que integraron la expedición del Granma y desembarcó en Playa Las Coloradas. Ya en tierra cubana, sin salir aún de la zona cenagosa de la costa, extenuados por la penosa caminata que llevan a cabo estos valerosos revolucionarios tuvieron su primer encuentro con el ejército batistiano el 5 de diciembre de 1956 al ser sorprendidos en Alegría de Pío.

Muerte

Fue de los jóvenes que quedaron de ese bautismo de fuego y se dispersaron en la zona tratando de llegar a la Sierra pero el ejército batistiano lo ultimó en la batalla que sostuvieron en Belice el 7 de diciembre de 1957, así cae abatido por las balas enemigas. Actualmente sus restos se encuentran en su nicho de gloria en el Mausoleo a los Mártires de Artemisa donde el pueblo rinde tributo.

Fuente

  • Datos obtenidos de la Revista Simiente.