Saltar a: navegación, buscar

Mark I

Mark I
Información sobre la plantilla
Mark I.jpg
La primera computadora electrónicas del mundo
DesarrolladorHoward Hathaway Aiken
ComercializadoIBM
Características
Precio básico$ 250 000

Mark I, fue el primer ordenador electromecánico, construido en la Universidad de Harvard por un proyecto entre la IBM y Howard H. Aiken en 1944, basaba en la máquina analítica de Charles Babbage, se había iniciado su construcción en el año 1939. Para su arquitectura hubo que utilizar alrededor de 800 km de cables y más de 3 000 000 de conexiones, entre pistones, ruedas dentadas y otras elementos llegó a pesar 31 500 Kg.

Características Mark 1

La Mark I que es como se conoce más comunmente, es Automatic Sequence Controlled Calculator (ASCC), (Calculadora Automática de Secuencias Controladas), Ideado por el profesor de Harvard Howard Aiken, y diseñado y construido por IBM, el Harvard Mark-1 era una calculadora de tamaño de una habitación, basado en relés. La máquina tenía un árbol de levas largo de cincuenta pies que sincronizan miles de piezas de la máquina, se basaba en la máquina analítica de Charles Babbage. Se comienza su cosntrucciíon en el año 1942, en 1943, se terminó su construcción, IBM cedió el ASCC a la universidad de Harvard y fue entonces cuando se rebautizó como MARK I y es presenta en el año 1944.

Ésta medía unos 15,5 metros de largo, unos 2,40 metros de alto y unos 60 centímetros de ancho, pesaba aproximadamente unas cinco toneladas. En su interior tenía aproximadamente 800 Kilómetros de cables, con unos 3 000 000 de conecciones, unas 760 000 piezas de diferentes variedades (ruedas rotatorias para los registros, relevadores...)., Pero lo más impresionante fueron unas cubiertas de cristal que dejaban que se admirara toda la maquinaria de su interior.

Estaba compuesta también por más de 1.400 interruptores rotatorios de diez posiciones en el frente de la máquina para visualizar los valores de los registros constantes que se le introducían. Pero además de los registros constantes la máquina contenía 72 registros mecánicos. Cada unos de los registros mecánicos era capaz de almacenar 23 dígitos, los dígitos que se usaban para el signo era un 0 para signo positivo y un 9 para el signo negativo.

El computador empleaba señales electromagnéticas para mover las partes mecánicas. Esta máquina era lenta (tomaba de 3 a 5 segundos por cálculo) e inflexible (la secuencia de cálculos no se podía cambiar); pero ejecutaba operaciones matemáticas básicas y cálculos complejos de ecuaciones sobre el movimiento parabólico de proyectiles.
Aunque tenía componentes electromecánicos era una máquina automática eléctrica. Era capaz de realizar 5 operaciones aritméticas (suma, resta, multiplicación, división y referencia a resultados anteriores).

La posición de la coma decimal estaba fija durante la solución de un problema, pero podía ajustarse previamente de manera que estuviera entre dos dígitos cualquiera. La máquina contaba también con mecanismos que permitían efectuar cálculos de doble precisión (46 decimales), mediante la unión de dos registros.
Cuando fue puesta en pleno funcionamiento en 1944 se usó para el cálculo de tablas de balística durante el final de la Segunda Guerra Mundial. Fue entonces cuando Aiken contó con la colaboración con un personaje importante en la historia de la informática: Grace Murray Hopper.
A pesar de que era una computadora más lenta en comparación con las coexistentes con ella , como la ENIAC, se usó hasta 1959, año en el que se la desmanteló, dejado partes en la universidad de Harvard y partes en el Instituto SmithSonian en Washington (EE.UU).

Funcionamiento

La Mark I se programaba recibiendo sus secuencias de instrucciones a través de una cinta de papel, en la cual iban perforadas las instrucciones y números que se transferían de un registro a otro por medio de señales eléctricas.

Cuando la máquina estaba en funcionamiento el ruido que producía era similar al que haría un habitación llena de personas mecanografiando de forma sincronizada. El tiempo mínimo de transferencia de un número de un registro a otro y en la que realizar cada una de sus operaciones básicas (resta, suma, multiplicación y división) era de 0,3 segundos. Aunque la división y la multiplicación eran más lentas.

La capacidad de modificación de la secuencia de instrucciones con base en los resultados producidos durante el proceso de cálculo era pequeño. La máquina podía escoger de varios algoritmos para la ejecución de cierto cálculo. Sin embargo, para cambiar de una secuencia de instrucciones a otra era costoso, ya que la máquina se tenía que detener y que los operarios cambiaran la cinta de control. Por tanto, se considera que la Mark I no tiene realmente saltos incondicionales. Aunque, posteriormente se le agregó lo que fue llamado Mecanismo Subsidiario de Secuencia (era capaz de definir hasta 10 subrutinas, cada una de las cuales podía tener un máximo de 22 instrucciones), que estaba compuesto de tres tablones de conexiones que se acompañaban de tres lectoras de cinta de papel. Y se pudo afirmar que la Mark I, podía transferir el control entre cualquiera de las lectoras, dependiendo del contenido de los registros.

Otra Mark

Finalizada la guerra,Howard Hathaway Aiken siguió trabajando en el desarrollo de ordenadores. En 1947 nació el Mark II, y más tarde el Mark III. Este fue el primero de la serie en incorporar algunos componentes electrónicos. El siguiente y último de la lista, el Mark IV, fue construido enteramente con componentes de este tipo y utilizaba como memoria núcleos magnéticos. Además, esta máquina era capaz de almacenar los resultados en “tambores magnéticos”, unos dispositivos cuyo funcionamiento era similar a un disco duro moderno pero que en lugar de utilizar la superficie de discos como soporte, grababa los datos en los lados de un cilindro.

Como sistema de entrada de datos, se utilizaban bandas de papel perforado donde el programador codifica los parámetros del sonido que debía generarse (altura, intensidad del sonido etc). El MARK II, era un ordenador, pero no tal y como lo entendemos hoy en día, sino como los grandes ordenadores de entonces (la década de los 50). Medía unos 5 metros de largo por 2 de alto. Estaba valorado en 500.000 dólares, para la época una cifra tremendamente elevada (aún lo es hoy).
El Mark II (ahora conocido también como sintetizador Olson-Belar en honor de sus diseñadores), en 1959 fue donado a la Columbia Princeton Electronic Music Center de Nueva York, donde todavía (2005) está en funcionamiento.

Fuentes