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Imperio parto

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248 a.n.e.–226
Ubicación de
El Imperio Parto en su máxima extensión, hacia finales del siglo I a.n.e.
Capital No especificado
Historia
 • Establecido 248 a.n.e.
 • Disolución 226

Imperio Parto. Los partos eran una tribu nómada del sudeste del Mar Caspio que fundó un gran imperio en la llanura irania que incluía intermitentemente Mesopotamia. Existió desde el siglo II aC hasta el siglo III.

Orígenes

La palabra “Partia” aparece originariamente en una inscripción grabada en el año 520 aC por el rey Aqueménida Darío I para referirse a “Parthava”, un territorio que se corresponde aproximadamente con el actual Khorasan, en el moderno Irán. Más tarde el término pasó a referirse a un imperio, cuyos inicios se establecieron en la misma área en el año 247 a.n.e.


Los orígenes del Imperio parto no están claros, a pesar de que la tradición nos dice que el primer emperador, un antiguo gobernador bajo los griegos bactrianos, se llamó Arsaces I. Se cree que en algún momento, a finales del siglo III aC, Arsaces se alzó militarmente contra el monarca griego y estableció su propio reino de Partia. Arsaces y sus sucesores consolidaron su control sobre los territorios al sur del mar Caspio y, mediante campañas militares, empezaron a construir un imperio.

Historia

A finales del siglo II aC, los partos controlaban toda la meseta irania, el valle de los ríos Tigris y Éufrates y parte de Siria. Establecieron un primer tratado con sus futuros rivales, los romanos, en el año 92 aC, en un esfuerzo para vencer a su enemigo común, los Seléucidas. Ante el debilitamiento Seléucida, los partos absorbieron parte de su territorio. A mediados del siglo I aC, el Imperio parto, fuerte y estable, se encontraba en su apogeo.

Los aristócratas, nombrados regentes por los partos, gobernaban el imperio a nivel local. Durante los primeros siglos del imperio, la clase gobernante parta continuó observando muchos de los aspectos de la cultura helenística que había caracterizado a los niveles sociales altos bajo los reyes greco-bactrianos. Las inscripciones y los retratos en estilo griego marcan las monedas partas más antiguas, atestiguando esta etapa “helenofílica” del Imperio parto.

Más tarde, los reyes partos empezaron a redefinirse como herederos directos del imperio Aqueménida; Mítrídates II (123-87 aC) fue, presuntamente, el primer soberano parto que usó el antiguo título Aqueménida de “Rey de Reyes” en sus monedas, en vez del correspondiente título griego. A partir de este momento, la cultura parta se desarrolló como una síntesis de la cultura griega y Aqueménida, con patrones locales iranianos que gradualmente fueron suplantando los elementos helenísticos.

Los partos controlaban las rutas comerciales terrestres entre Asia y el Mediterráneo, una posición que trajo una gran prosperidad financiera. Los mercaderes partos se enriquecieron como intermediarios de los productos de Asia Central y China, especialmente la seda. La artesanía y los productos partos fueron también ampliamente comerciados, especialmente las telas y tejidos.

Conflictos

Parece ser que varias religiones eran practicadas con pocos conflictos en Partia, aunque el Zoroastrismo ganó una importancia creciente a lo largo de los siglos. El Budismo se practicaba en las regiones más orientales del Imperio parto, y algunos religiosos partos son conocidos por haber tomado parte en misiones a la China con el objetivo de estudiar con los maestros budistas Han.


A partir del siglo I aC, romanos y partos se enzarzaron en una serie de guerras que duraron casi tres siglos. Luchaban principalmente por Siria, Mesopotamia y Armenia, cuyos territorios pasaron primero a manos romanas para ser recuperados después por los partos en sucesivas batallas. Más que llegar a ningún resultado duradero, esto mermó los recursos de ambas partes, por lo que la disputa acabó en tablas, proporcionando casi un siglo de paz.

Decadencia

En el año 114 dC, las fuerzas romanas penetraron una vez más en la Partia y, en las subsiguientes campañas, Roma fue capaz de retomar de forma permanente territorios que anteriormente habían ido pasando de manos partas a romanas y viceversa. Los partos fueron capaces de evitar la derrota absoluta y retuvieron gran parte de la meseta iraniana, pero a finales del siglo II dC el poder central parto se debilitó.

Hacia el año 195 dC, momento de la última guerra con Roma, los regentes se habían vuelto suficientemente ricos y poderosos como para desafiar a la autoridad central, y negarse a proporcionar impuestos y soldados al trono. En el alo 224 dC, una rebelión interna liderada por el rey de los Pars desembocó en una guerra civil. El último rey parto, Artabanus V, murió en la batalla contra el rey persa Ardashir I, que reunificó Irán bajo un nuevo imperio, el Sasánida.

Enlaces Externos

Fuentes

Información consultada el 22 de marzo del 2012 y obtenida de las páginas:

  • enciclopedia.us.es/index.php/
  • depts.washington.edu/silkroad/exhibit/parthians/essay_sp.html/