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Armenia

Armenia
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Nombre oficial: República de Armenia
Mapa de armenia onu.jpg
Bandera
Escudo de armenia.png
Escudo
Mapa de armenia onu.jpg
Mapa o ubicación de Armenia
Gobierno
Forma de gobierno:República
Capital:Ereván
Idioma oficial:Armenio
Presidente
Primer Ministro
Serzh Sargsián
Hovik Abrahamyan
Características Generales
Superficie:29.800 km²
Población2.971.650 hab
hab/km²
Moneda:Dram
Gentilicio:Armenio -a

República de Armenia. Pequeño país ubicado en la región transcaucásica localizada entre los continentes de Europa y Asia. Fue una de las repúblicas integrantes de la antigua URSS. Tras la desintegración de la misma en 1991 se convirtió en estado independiente al igual que todas las demás repúblicas que formaban parte de la Unión.

Datos generales

La República de Armenia, es un país montañoso, sin salida al mar, ubicado en el Cáucaso meridional. Comparte frontera al oeste con Turquía, al norte con Georgia, al este con Azerbaiyán e Irán, y al sur con el enclave azerbaiyano de Najicheván. Ex república soviética, con un Estado unitario, multipartidista y democrático que hunde sus raíces en una de las más antiguas civilizaciones del mundo. Dotada de un rico patrimonio cultural, se destacó como la primera nación en adoptar el cristianismo como religión oficial en los primeros años del Siglo IV (la fecha tradicional es 301).

Aunque es un estado constitucional secular, la fe cristiana desempeña un papel importante en su historia y en la identidad del pueblo armenio. Ocupa 29.800 km2 de la región noreste de la meseta de Armenia. En la configuración del medio físico armenio se destaca la presencia del Lago Seván (con una superficie de 1400 km2), situado en el centro del país, a 1924 m de altitud, rodeado por altas montañas entre las que sobresale el Monte Aragáts (la cima más alta de Armenia, un volcán apagado de 4090 m).

La situación geográfica del país, condicionada por la ausencia de un acceso al mar, da lugar a un clima típicamente continental con inviernos muy fríos, veranos calurosos y secos, y escasas precipitaciones. Debido a la aridez del suelo, y a su alto índice de contaminación por el uso reiterado de insecticidas, menos de la mitad de las tierras armenias pueden ser aprovechadas para la agricultura. Sin embargo, las montañas están avenadas por numerosas corrientes fluviales, entre ellas el río Kura y el Araks.

Su población, (según estimaciones para 2007), era de 2.971.650 habitantes. Con un 95 % de su composición perteneciente a la etnia armenia -que posee una tradición, una lengua y un arte propios-, el país presenta el mayor grado de homogeneidad étnica de las ex repúblicas soviéticas.

Existen varias minorías nacionales: kurdos, luego los rusos y, finalmente, los ucranianos, los griegos y los georgianos. Cuenta, además, el país con una importante diáspora alrededor del mundo: en Rusia (3,5 millones), en América del Norte (2,5 millones), en África (900.000), en Siria y Líbano (900.000), en la Unión Europea (700.000), principalmente en Francia y en América Latina, (200.000), esencialmente asentados en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Venezuela. Su idioma oficial es el armenio, una lengua indoeuropea con un alfabeto propio de 38 letras. También se habla habitualmente el ruso. La gran mayoría de la población es cristiana. La religión católica, que lidera la Iglesia Apostólica armenia, es la más practicada por la población, pero también existen ortodoxos rusos y comunidades islámicas.

Historia

Después de haber sido una satrapía de la Persia aqueménida y de estar sometida al poder de Alejandro Magno y sus sucesores, Armenia accedió a su primera independencia en el año 189 a.C. Durante el reinado de Tigranes II el Grande (años 94-55 a.C.), la región se convirtió en un imperio que tenía sus extremos en Palestina y en la Transcaucasia. En los siglos siguientes, el territorio fue periódicamente devastado por las invasiones que acarreaban los diferentes conflictos existentes con otros imperios (bizantino, persa, romano, árabe). Estos enfrentamientos sellaron una historia cíclica de períodos de independencia y dependencia, de épocas de gloria y de rendición.

Con la expansión rusa sobre el Cáucaso y los Balcanes, iniciada a fines del Siglo XVIII, el este de Armenia pasó a ser una provincia del Imperio ruso. Los armenios que habían quedado bajo dominio turco comenzaron a padecer una creciente persecución por parte de las autoridades turcas. La Revolución rusa de 1917 trajo como consecuencia una independencia forzada para Armenia (28 de mayo de 1918), que fue interrumpida por la invasión de las tropas turcas (septiembre 1920) y la inmediata creación de la República Soviética de Armenia (Diciembre 1920).

En 1922, el nuevo país se integró, junto a Georgia y Azerbaiyán, en la Federación de Repúblicas Socialistas Transcaucásicas.

Al año siguiente, Armenia rechazó participar en el referéndum para la creación de la nueva Unión, realizado el 17 de marzo, y a cambio prefirió celebrar un referéndum propio en el que se decidió su independencia (21 de septiembre de 1991). Posteriormente siguió la elección de Levon Ter Petrosian como presidente de la República el 16 de octubre de 1991. En 1992 Armenia declara guerra abierta contra Azerbaiyán.

La Región de Nagorno Karabaj es un territorio reconocido oficialmente por la Organización de Naciones Unidas como parte de Azerbaiyán, ocupado ilegalmente por Armenia.

En febrero de 1992 comenzó el proceso de mediación para la solución del conflicto armenio-azerbaiyano de Nagorno Karabaj (territorio reconocido oficialmente, por la Organización de Naciones Unidas, como parte de Azerbaiyán, ocupado ilegalmente por Armenia) en el marco de la Conferencia de la Seguridad y la Cooperación en Europa (CSCE). En la sesión del Consejo de Ministros de la CSCE celebrada en Helsinki el 24 de marzo de 1992 se decidió celebrar en Minsk una conferencia de la CSCE sobre Nagorno Karabaj, como foro de negociación permanente para hallar una solución pacífica al conflicto basándose en los principios, obligaciones y disposiciones de la CSCE.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en sus resoluciones 822 (1993) del 30 de abril de 1993 aprobada en su 3205a sesión, 853 (1993), de 29 de julio de 1993 aprobada en su 3259a sesión, 874 (1993), de 14 de octubre de 1993 aprobada en su 3292a sesión, y 884 (1993), de 12 de noviembre de 1993 aprobada en su 3313a sesión, condenó la ocupación del territorio de la República de Azerbaiyán, reafirmó el respeto por la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras de la República de Azerbaiyán y la inadmisibilidad del uso de la fuerza para la adquisición de territorios, y también exigió la cesación inmediata de las hostilidades y los actos hostiles, así como el retiro inmediato, completo e incondicional de todas las fuerzas de ocupación de Armenia en los distritos ocupados de la República de Azerbaiyán.

El 6 de julio de 1995, Armenia celebró las primeras elecciones parlamentarias postsoviéticas y un referéndum para aprobar una nueva Carta Magna. La posición internacional de Armenia se vio fortalecida cuando, en noviembre de 2000, fue aceptada su solicitud para ingresar en el Consejo de Europa, hecho que había estado precedido por la concesión al país de importantes ayudas financieras y crediticias desde el exterior. Ha podido llevar a cabo algunos cambios económicos y en 2006, era clasificada como la 27ma nación "económicamente más libre" en el mundo. Sus relaciones con Occidente, el Medio Oriente, y los estados de la Comunidad de Estados Independientes, han permitido que Armenia aumente el comercio.

Desarrollo económico

Hasta su independencia, la economía de Armenia se basó en la producción industrial de productos químicos, electrónica, maquinaria, alimento procesado, caucho sintético y textiles, era además altamente dependiente en recursos externos. La agricultura contribuía solo con el 20% del Producto Interno Bruto y el 10% del empleo antes de la desintegración de la Unión Soviética. La república había desarrollado un sector industrial moderno, máquinas-herramientas que proveían textiles y otros productos manufacturados a las repúblicas cercanas a cambio de las materias primas y de energía.

Las minas armenias producen cobre, zinc, oro, y plomo. La mayor parte de la energía se genera con combustible importado, incluyendo gas y combustible nuclear. La principal fuente de energía doméstica es la hidroeléctrica. El uso del rublo, devaluado por el Banco Central de Rusia, obligó a Armenia a emitir una moneda propia, denominada el dram, en 1993, (para el 2005 la tasa de cambio se situó en 458 dram por dólar estadounidense).

Entre el 1990 y 1993, el PIB bajó abruptamente más del 50%. Esto dio lugar a hiperinflación, un déficit presupuestario que alcanzó un máximo de 55%, el cierre de fábricas, un suministro eléctrico muy limitado y una emigración a gran escala. Una serie de proyectos llevados a cabo han apuntado a la reducción del déficit presupuestario, así como al desarrollo de sectores como; la energía, la agricultura, la transformación de los alimentos, el transporte, la salud y la educación. Se han visto favorecidos también el procesamiento de las piedras preciosas, la tecnología de la información y de las comunicaciones, e incluso el turismo está comenzando a suplir sectores más tradicionales de la economía.

Para ese mismo año, las autoridades armenias anunciaron su decisión de volver a poner en marcha la planta energética en Mdedzamor, con el fin de compensar la disminución del suministro de energía. En junio, se aprobó una ley liberal en favor de la inversión extranjera, y en 1997 se adoptó una ley a favor de la privatización de propiedades. El gobierno se incorporó a la Organización Mundial del Comercio (OMC) el 5 de febrero de 2003. Pero una de las fuentes principales de inversiones directas extranjeras sigue siendo la diáspora armenia, que financia parte importante de la reconstrucción de la infraestructura y de otros proyectos del sector público.

Armenia cuenta como un país industrializado. La industria supuso el 44% del PIB del país en 2005 y el 14% de la mano de obra estaba empleada en la industria y la construcción en 2000. La agricultura representó un 21%. En cuanto a la tasa de empleo, el 44% de la mano de obra trabajaba en la agricultura en ese año. En la carta internacional 2005 del CPI de la transparencia (índice de la opinión de la corrupción), Armenia alineó 88 (en una gama de 1 a 158), continuando como uno de los estados menos corruptos entre las repúblicas soviéticas anteriores. Según el informe humano del desarrollo de la 2005 ONU, Armenia tiene un índice humano del desarrollo (HDI) de 83 (de una gama de 1 a 177) el más alto entre las repúblicas transcaucásicas. En el índice 2006 de la libertad económica, Armenia alineó 27mo la mejor, atado con Japón y delante de países como Noruega, España, Portugal e Italia, haciéndose el estado más económicamente libre de la Comunidad de Estados Independientes.

Gobierno y política

La política de Armenia se lleva a cabo en el marco de una república democrática. Según la Constitución de Armenia, el Presidente es elegido por sufragio universal directo. Nombra al primer ministro, quien a su vez elige a los ministros del gobierno. Es el jefe de gobierno y de un sistema multipartidista. El poder ejecutivo es ejercido por el gobierno. El poder legislativo reside en el Gobierno y el Parlamento. El parlamento unicameral (llamado también Azgayin Zhoghov o Asamblea Nacional) es controlado por la coalición integrada por el Partido Republicano de Armenia (PRA) y el Armenia Próspera (AR). Los principales partidos de la oposición son por el Estado de Derecho y el Patrimonio Parte, que están a favor del ingreso de Armenia en la Unión Europea y la OTAN. Sergzh Sargsyan es el actual presidente del país.

Política exterior

La política exterior de Armenia está orientada a buscar formas de equilibro, teniendo en mente las tendencias globales de desarrollo y los intereses tradicionales de los poderes regionales. Las tensas relaciones con Turquía y Azerbaiyán empujaron a Armenia a buscar soluciones en su política regional. La guerra de Nagorno-Karabaj (territorio reconocido oficialmente, por la Organización de Naciones Unidas, como parte de Azerbaiyán, ocupado ilegalmente por Armenia) dominó la política de la región durante todo el decenio de 1990. La frontera entre los dos países rivales permanece cerrada hasta el día de hoy, sin que se haya llegado a una solución permanente para el conflicto. Debido a su posición hostil entre sus dos vecinos, Armenia mantiene estrechos vínculos de seguridad con Rusia. A petición del gobierno de Armenia, Rusia mantiene una base militar en el noroeste de la ciudad de Gyumri como elemento de disuasión contra Turquía.

A pesar de ello, Armenia también se ha acercado a las estructuras euroatlánticas en los últimos años. Sin embargo, la relación privilegiada con Moscú no ha entorpecido relaciones con EEUU. La cooperación con Estados Unidos se extiende al sector energético, suministrando soporte técnico y financiero a la central nuclear armenia. El Acuerdo de Asociación y Cooperación (PCA), (firmado en 1996 y en vigor desde 1999) sirve de marco jurídico para las relaciones bilaterales entre la Unión Europea y Armenia. Desde 2004, Armenia y otros estados del sur del Cáucaso han formado parte de la Política Europea de Vecindad, que fomenta el establecimiento de vínculos más estrechos con la UE. Durante más de diez años, Bruselas ha preferido limitar su acción a las ayudas económicas, puesto que se muestra dubitativa respecto a un país situado en un área geopolítica extremadamente compleja, donde se solapan las influencias rusa, turca, estadounidense e iraní. Armenia ha podido contar siempre con los suministros procedentes del aliado ruso.

A pesar de esto, la rotura del oleoducto dirigido a Georgia y Armenia en enero del 2006 ha convencido a Ereván de la necesidad de diversificar los suministros. Como muestra de lo anterior, se concretó con Irán la construcción de un oleoducto entre los dos países. En cambio, se ha comprometido a suministrar ocasionalmente a Irán la energía eléctrica producida en su central nuclear. La cooperación con Teherán está extendiéndose progresivamente también a los sectores de las infraestructuras (ferrocarril) y a las telecomunicaciones.

Consecuentemente, la labor a la que la política exterior armenia está determinada a cumplir es una elección entre beneficios prácticos a corto plazo y desarrollar una base conceptual sólida que determine su orientación en la región y en el mundo.

Fuentes