Paseo por el acantilado en Pourville
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Paseo por el acantilado en Pourvilleises o El Cliff Walk en Pourville como también es conocida, del pintor impresionista francés Claude Monet. Actualmente reside en el Instituto de Arte de Chicago. Es una pintura de paisaje con dos mujeres en lo alto de un acantilado sobre el mar. El lienzo se inspiró en una estadía prolongada que tuviera en Pourville en 1882.
La obra
La creación de esta obra fue cuando el pintor se instaló en el pueblo entre febrero y mediados de abril, tiempo durante el cual le escribió a su futura esposa, Alice Hoschedé, para que se reuniera con él en el campo.
Las dos mujeres jóvenes que están en lo alto del acantilado pueden ser las hijas de Hoschedé, Marthe y Blanche; aunque también se ha sugerido que las figuras representan a Alice y Blanche, quienes pintaron al aire libre en ese momento.
Los diversos elementos de la pintura se unifican a través de la pincelada, donde se utilizaron trazos cortos y nítidos para pintar la hierba del acantilado, las cortinas de las mujeres y el mar lejano.
Un sentido de movimiento sugerido por la caligrafía pictórica fue una propiedad del trabajo de Monet en la década de 1880, y aquí se usa para connotar el efecto de un viento de verano sobre las figuras, la tierra, el agua y las nubes que se mueven por el cielo.
Datos del autor
Claude-Oscar Monet, nacido en 1841 en París, (Francia), no le llamaban Claude, como es conocido habitualmente. Para sus padres era Oscar, y le tocó vivir toda la inestabilidad francesa de la segunda mitad de siglo, varias guerras locales y una mundial que le amargó el final de su vida. De adolescente pintaba caricaturas de políticos con un talento tan fuera de lo normal que se vio empujado por su propia habilidad al estudio de las bellas artes. Pero murió su madre. Y la vida no fue fácil desde entonces. Con 20 años, cuando gracias al madrinazgo de una tía ya se había instalado en París y se había hecho amigo de Delacroix y Pissarro, fue llamado a filas para ir a la guerra de Argelia. A la vuelta conoció a Camille, su primera mujer y madre de sus hijos Jean y Michel. Era una joven seis años mayor que él, de origen humilde que trabajaba de modelo artística. Además de posar para Monet, también lo hizo para Renoir y Édouard Manet. A la aburguesada familia Monet no le gustó nada esa unión y menos cuando Camille tuvo a su primer hijo. Acabaron casándose. Pero fue una historia de amor triste, teñida por la enfermedad precoz de Camille, que falleció al poco tiempo de nacer su segundo hijo, Michel. Fue Alice, amante de Monet, quien la cuidó y quien terminó al lado del pintor ocupándose de los hijos de ambos. Alice era la mujer de Ernest Hoschedé, quien en 1876 encargó unas pinturas para el castillo de Rottembourg y a partir de entonces se hicieron amigos. Alice y Ernest tuvieron seis hijos y vivieron junto a los Monet cuando Ernest se arruinó. La unión de ambas familias se materializó en el matrimonio de Blanche Hoschedé y Jean Monet, el hijo favorito de Claude-Oscar. La relación de los dos matrimonios era muy complicada. Cuando Ernest dejaba París y visitaba a su mujer e hijos en Bretaña, Monet se trasladaba a otro lugar y sufría de ansiedad, pensamientos obsesivos con Alice e insomnio. A pesar de lo cual, ya fallecida Camille, Alice sufría unos celos enfermizos de la madre de los dos hijos de Monet (aunque se especula acerca de la paternidad del menor de los Hoschedé) hasta el punto de destruir todas las fotos y testimonios de la presencia de Camille, excepción hecha, desde luego de las numerosas pinturas en las que Camille era la protagonista. Monet aún tuvo que vivir la muerte de su hijo mayor en 1914 por enfermedad, siendo muy joven, y que el menor, Michel, fuera soldado en la I Guerra Mundial. Fue a la muerte de Camille cuando el pintor bretón se dedicó a pintar paisajes. Y son esos lienzos los que aparecen en mi mente cuando llega la primavera, los que muestran la alegría que un alma sensible es capaz de ver a pesar de las circunstancias que puedan atribularla.