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Tigris

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Tigris
Información sobre la plantilla
Tigris.jpg
País(es) que atraviesaTurquía, Siria, Irak
Longitud1.900 KM
Altitud de la fuente1 150 msnm
Altitud de la desembocadura4 msnm
Caudal medio1.500 m³/s
Superficie de la cuenca258.000 km²
Cuenca hidrográficaRío Shatt al-Arab
NacimientoMontes Tauro, Turquía
DesembocaduraRío Shatt al-Arab

Río Tigris. (En turco Dicle, en árabe دجلة, Dijla). Río oriental de los dos grandes ríos que definen Mesopotamia, junto con el Éufrates, que fluye desde las montañas de Anatolia a través de Irak. También conocido en la Biblia) como Hidequel que era uno de los cuatro ríos en los que se dividía la corriente de agua que procedía de Edén (Biblia Génesis 2:10-14).

Generalidades

Se dice que el primer nombre conocido del río en sumerio era Idigna o Idigina, que puede ser interpretado como el río rápido o el río que fluye, en contraste con su vecino el Éufrates, cuyo caudal más tardo provocaba que se depositaran más sedimentos y construyera un lecho más alto que el Tigris. También es posible que el nombre Tigris sea derivado del idioma kurdo, en el que tij significa agudo, refiriéndose al Tigris como un río agudo y rápido.

Otro nombre dado a este río, utilizado desde el tiempo del Imperio Persa, es Arvand, que tiene el mismo significado. Actualmente, el nombre Arvand se refiere a la parte baja del Tigris en el idioma persa.

Descripción

Nace en los montes Tauro de Turquía oriental y fluye en general hacia el sureste. Recorre 400 km en Turquía, 32 en la frontera con Siria y 1.418 en territorio iraquí, hasta que se une al Éufrates cerca de Al Qurna en el sur de Irak. Los dos ríos forman el canal de Shatt al-Arab, que desemboca en el golfo Pérsico. A este río llegan muchos afluentes, como el río Diyala, el Gran Zab y el Pequeño Zab.

Bagdad, la capital de Irak, se halla en la orilla oeste del Tigris, mientras que la ciudad portuaria de Basora está junto al Shatt al-Arab. En la Antigüedad, muchas de las grandes ciudades de Mesopotamia se hallaban junto a alguno de los dos ríos, o al menos cerca de ellos, aprovechando sus aguas para irrigar la civilización sumeria. Entre las ciudades más importantes del Tigris se encontraban Nínive, Ctesifonte y Seleucia del Tigris, mientras que la ciudad de Lagash estaba irrigada por agua del Tigris a través de un canal construido hacia el año 2400 a. C. La ciudad natal de Sadam Husein, Tikrit, también se encuentra junto al río, y además su nombre está basado en el del propio río.

Cauce del río

El Tigris ha sido una ruta de transporte importante durante mucho tiempo a través de un territorio mayormente desértico. Es navegable hasta Bagdad por botes de poco calado, pero se requiere de balsas para el transporte hasta Mosul. El comercio a través del río ha decaído a través del siglo XX debido a que las vías ferroviarias y carreteras entre Basora, Bagdad y Mosul han sustituido una gran parte del tráfico por la zona.

El cauce del río se encuentra interrumpido por numerables represas, tanto en Irak como en Turquía, para proporcionar agua necesaria para la irrigación de regiones áridas y semidesérticas en el valle atravesado por el mismo. Las represas también han ayudado a controlar inundaciones en Irak, en donde históricamente el río ha crecido notablemente luego del deshielo en las montañas de Turquía alrededor del mes de abril.

La creación de represas sobre el río en Turquía ha sido motivo de controversia, tanto por los efectos ambientales que esto ha tenido en Turquía como por el potencial de reducir el volumen de agua río abajo.

Gestión y calidad del agua

Las fuerzas de la coalición dirigidas por Estados Unidos destruyeron las plantas de tratamiento de aguas durante la Guerra del Golfo en 1990, afectando a la calidad de agua del Tigris.

Desde la invasión de Irak de 2003, la coalición de Estados Unidos declara que la calidad del agua del Tigris ha mejorado en Irak gracias a sus esfuerzos en la rehabilitación y expansión de las plantas de tratamiento de aguas. No existen verificaciones independientes debido a la falta de seguridad.

Usos principales

Durante miles de años, los Ríos Tigres y Éufrates han sido un recurso principal para la cultura y civilización que de ellos se ha servido. Entre los cultivos básicos que se producen en esta cuenca se incluyen el trigo, el algodón y las aceitunas. Hace miles de años, la cuenca representaba una buena parte de los que se conocía como la Medialuna fértil, la cual constituyó el semillero para la innovación en la agricultura y el hogar para una sociedad agrícola Neolítica.

En el presente, la agricultura es el principal usuario en la cuenca, pero el caudal del río es altamente estacional, y los caudales máximos usualmente no coinciden con las necesidades críticas de irrigación. Es frecuente el enfrentamiento de desafíos internacionales sobre la administración de los recursos hídricos. Muchos de éstos ocurren alrededor de la construcción y operación de las presas y embalses en la cuenca superior por parte de Turquía y Siria. Estas estructuras incluyen la presa con relleno de tierra y roca más grande del mundo, la Presa de Ataturk Dam, construida en 1990, por Turquía, en el Éufrates.

Actualidad y futuro del río

El espléndido panorama que contempló Alejandro Magno desde la fortaleza de Hasankeyf hace más de 2.000 años podría desaparecer dentro de poco si Turquía lleva adelante sus planes para construir un enorme embalse en el río Tigris, en la abigarrada provincia de Batman, de mayoría kurda y árabe. La faraónica idea de construir la presa de Ilisu surgió hace 40 años, pero la amenaza no se ha concretado hasta ahora. Los planes prevén que cuando entre en funcionamiento, hacia 2013, se convierta en la mayor central hidroeléctrica del país, suministrando el 10% de la energía que consume Turquía.

El Fondo Mundial de Monumentos ha incluido a Hasankeyfen la lista de los cien lugares históricos más amenazados del planeta, en un intento de alertar a la sociedad del peligro que se cierne sobre la ciudadela, ya abandonada en lo alto de la montaña, y sobre el fértil valle que está a sus pies. Allí se puede encontrar un gran número de monumentos edificados por las civilizaciones que han dejado su huella en la zona durante los últimos 10.000 años. Un consorcio europeo y estadounidense construirá el embalse en cinco años si nadie detiene el proyecto. La Campaña contra la Presa de Ilisu, una organización creada para combatir el embalse, sostiene que la energía que se generaría no bastaría para satisfacer las necesidades del país y recomienda que la inversión se destine a energías alternativas. También denuncia que la red es "muy deficiente" y mucha energía que se produce simplemente "se pierde".

Además advierte de que habría unos 78.000 desplazados que viven en el área, que sería anegada por el agua, sin contar con el hundimiento de "centenares" de lugares históricos.En las últimas semanas han corrido rumores de que varias industrias europeas que se han implicado en el proyecto han decidido dar marcha atrás ante las protestas de los grupos ambientales, pero este extremo lo ha negado a Público Mustafa Gundogdu, del Proyecto Kurdo de Derechos Humanos.

Hace treinta años, las autoridades obligaron a toda la población que vivía en las montañas a asentarse en el valle, donde cultivan los verdes campos que riega el agua del Tigris. Pero parte de la población decidió emigrar a las grandes ciudades de Batman e Izmir e incluso al extranjero, en busca de trabajo. Una ironía del destino haría que ahora la población que vive en la nueva Hasankeyf, al borde del río, tuviese que volver a abandonar sus hogares si no se detiene el proyecto de la presa de Ilisu, yéndose otra vez a Batman, Izmir o al extranjero.

Además, si las aguas anegan el valle, desaparecerían decenas de monumentos de distintas épocas, como un viejo puente árabe del que apenas quedan dos venerables pilones, la mezquita Al-Rizk, que fue construida por el sultán kurdo Suleyman, o tumbas y mausoleos de varios personajes históricos.

El Gobierno turco ha dicho que destinará 30 millones de euros a salvar algunos monumentos, aunque esto no ha calmado los ánimos de la población, que por encima de todo quiere conservar las casas y las tierras que se perderían con el embalse. Situada a escasos kilómetros de la frontera con Siria y cercana también a Irak, la polémica presa amenaza con reabrir además las disputas desatadas desde hace dos décadas por los embalses de los ríos Tigris y Éufrates para la utilización de sus aguas en Turquía en detrimento de los países vecinos.

El Gobierno de Ankara ha prometido compensar a los ciudadanos que perderán sus casas y propiedades por el recrecimiento del Tigris tras la construcción de la presa, aunque precisa que sólo ha contabilizado 11.000 afectados directos por el embalse y 32.000 indirectos, frente a los 78.000 registrados por los grupos nacionalistas kurdos.

Fuentes