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Rodrigo de Bastidas

Rodrigo de Bastidas
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Rodrigo de Bastidas123.jpg
NombreRodrigo Galván de Bastidas
Nacimiento1465
Triana en Sevilla Bandera de España
Fallecimiento28 de junio de 1527
Santiago de Cuba Bandera de Cuba Cuba

Rodrigo de Bastidas. El sevillano, y entonces capitán, Rodrigo Bastidas, con licencia de los Reyes Católicos fechada en Sevilla el 5 de junio de 1500, partió del puerto de Cádiz en el mes de octubre de ese año, con dos naves cargadas de hombres armados para descubrir todo lo que pudiera en la Tierra Firme del Nuevo Mundo y lo que más se pudiera saber de ella.

Síntesis biográfica

Infancia y juventud

Rodrigo Galván de Bastidas nació en Sevilla hacia 1465, pues en el pleito de Tapia de 1509 declaró tener 32 o 33 años. Ejerciendo de escribano en Triana, se despertó su interés por los descubrimientos indianos. El 4 de junio de 1500 capituló con la Corona un viaje de descubrimiento y rescate. Se asoció con unas veinte personas para reunir los 377.547 maravedises que le costó la expedición. Fletó dos bajeles y partió desde Cádiz a finales de septiembre de 1501.

Trayectoria

En 1500, asociado a Juan de la Cosa, organizó una expedición hacia el Nuevo Mundo. Descubrió la desembocadura del río Magdalena y fundó el puerto de Darién (Cartagena de Indias). En 1524, contando con la autorización del emperador, se dirigió desde Santo Domingo a Tierra Firme, donde fundó la ciudad de Santa Marta, de la que fue gobernador. Tras la sublevación de los colonos decidió regresar a Santo Domingo, pero, durante su viaje de vuelta, una tempestad le arrastró a la isla de Cuba, donde pereció.

Acompañado del cartógrafo Juan de la Cosa, Bastidas siguió la ruta del tercer viaje colombino y arribó a la costa venezolana; recorrió en ella la zona ya descubierta por Alonso de Ojeda, Juan de la Cosa y Vespucio en 1499-1500, y luego la península de la Guajira hasta el Cabo de la Vela. A partir de este punto siguió hacia occidente y se convirtió con ello en el descubridor de toda la costa atlántica colombiana. Pasó frente a la bahía de Santa Marta, que vio por primera vez, luego por las bocas del río de la Magdalena, por la bahía de Cartagena, la desembocadura del Sinú y el golfo de Urabá. Continuó por la costa panameña del Darién hasta un puerto que se denominó el Retrete, no muy lejos de donde se fundó Nombre de Dios.

En este punto advirtió que las naves estaban a punto de naufragar a causa de la broma (un molusco lamelibranquio que perforaba las cuadernas de roble de las quillas), por lo que ordenó poner proa a la isla Española. Recaló en Jamaica, donde se revisaron las naves, y siguió hacia su objetivo. Una tempestad arrojó las embarcaciones a la costa de la Española, junto al cabo de la Canonjía. Allí estuvo un mes reparando los barcos y salió nuevamente hacia Santo Domingo, pero los vientos le arrastraron hasta Xaraguá, donde naufragó. Dividió a su gente en tres grupos que emprendieron a pie el viaje a Santo Domingo, adonde llegaron finalmente con los restos de sus botines.

Rodrigo de Bastidas regresó a España en la flota de Bobadilla. Zarpó de Santo Domingo a mediados de 1502 y tuvo la suerte de salvarse de la tempestad que acabó con la flota. Llegó a Cádiz en septiembre del mismo año. Como recompensa a sus descubrimientos, obtuvo de la Corona una renta sobre los frutos de Urabá y Cenú (Sinú).

En la historia de la colonización americana figura otro viaje dudoso de Bastidas en 1507 al mismo territorio colombiano con Juan de la Cosa. Mucho más se conoce sobre la expedición que inició en 1524. El 6 de noviembre de ese año, Bastidas capituló la construcción de una ciudad y fortaleza en la Tierra firme. Se le concedió una franja de ochenta leguas de costa (desde el Cabo de la Vela hasta las bocas del Magdalena) a la que debía llevar cincuenta vecinos, algunos de ellos casados.

Al año siguiente fletó tres naves con las que arribó a la bahía de Santa Marta, que había descubierto anteriormente. De inmediato inició la construcción de la fortaleza que sería la base de la ciudad de Santa Marta, la primera que se fundaba en Colombia (anteriormente se habían frustrado dos intentos de colonización en la Guajira, con Santa Cruz, y en Urabá, con San Sebastián).

Bastidas emprendió la conquista del territorio de los indios de Bonda y Bondigua, donde recogió buenos botines de oro, pero tuvo muchas dificultades con sus hombres, que odiaban el trabajo manual que les imponía y las privaciones que sufrían. Como resultado de una conjura dirigida por su teniente general, Pedro de Villafuerte, varios hombres entraron por la noche en su casa y trataron de acuchillarle; no lo mataron, pero quedó gravemente herido.

Muerte

De regreso al Nuevo Mundo, fundó la ciudad de Santa Marta (hoy capital del Departamento colombiano de Magdalena). Estuvo a punto de morir en manos de Juan Villafuerte, su lugarteniente, quien había dirigido una conspiración contra Bastidas. Bastidas decidió ir a restablecerse a Santo Domingo y dejó la colonia en manos de Rodrigo Álvarez Palomino. No llegó a su destino, sin embargo, pues la nave en que iba fue a parar a Santiago de Cuba por culpa de los vientos. Herido en el atentado, intentó regresar a Santo Domingo (La Española). El 28 de julio de 1527, al recalar su buque en Santiago de Cuba, fallece el descubridor del Istmo. Sus restos reposan en la Catedral de Santo Domingo (capital de la República Dominicana), debajo de una losa que sirve de grada al altar. En Santa Marta, que siguió prosperando, Álvarez Palomino prendió a los que intentaron asesinar a Bastidas y los envió a Santo Domingo, donde fueron ejecutados.

Otros datos

Rodrigo de Bastidas fue un hombre bondadoso, trató suavemente a los indios, y sin violencias y con trueques logró una enorme cantidad de oro y de brasil, aunque también hiciera esclavos. Atacados los navíos de su expedición por un molusco conocido por broma, Bastidas hubo de dirigirse a Santo Domingo, en cuyas costas naufragó por los temporales, perdiendo todas las ganancias obtenidas por valor de cinco millones de maravedíes. Bobadilla lo procesó aunque fuera absuelto en España, cuando regresó en septiembre de 1502. En recompensa de sus descubrimientos se le otorgó una pensión vitalicia sobre los frutos de Urabá y Cenú.

El hijo de Bastidas, llamado también Rodrigo, ingresó en la Iglesia y fue deán de Santo Domingo y obispo de Venezuela en 1535, con residencia en Coro, donde en 1540 ejerció interinamente el Gobierno, después de la destitución de Jorge de Spira; de ahí pasó al obispado de Puerto Rico, para el que había sido elegido en 1539, y donde murió.

Fuentes