Samia Suluhu Hassanen
Samia Suluhu Hassan (Sultanato de Zanzíbar, 27 de enero de 1960) es una política y economista tanzana. El 19 de marzo de 2021 asumió el cargo de presidenta de Tanzania tras el inesperado fallecimiento de su predecesor, John Magufuli, convirtiéndose en la primera mujer jefa de Estado de la historia del país.
En 2015 tras las elecciones generales en las que hizo tándem con el candidato a presidente Magufuli, se convirtió en la primera mujer vicepresidenta de Tanzania.
Previamente se desempeñó como diputada del distrito electoral de Makunduchi de 2010 a 2015 por el Partido de la Revolución y también asumió el cargo de ministra de Estado en la Oficina del Vicepresidente de Asuntos de la Unión desde 2010. Fue ministra en la región semiautónoma de Zanzíbar. En 2014 asumió la vicepresidencia de la Asamblea Constituyente encargada de redactar la nueva constitución del país.
Síntesis biográfica
Samia Suluhu Hassan nació en Zanzíbar 27 de enero de 1960, cuando el país todavía era un protectorado británico gobernado por el sultán local. Hija de un hogar musulmán, la fe de la práctica totalidad de los zanzibaritas, su padre se ganaba la vida como maestro de escuela.
Las turbulencias políticas de 1963-1964 —el acceso del archipiélago a la independencia, la subsiguiente revolución republicana y, como colofón, la unión nacional con la vecina Tanganica, dando lugar a Tanzania— acontecieron siendo ella una niña pequeña.
Trayectoria laboral y superación
Al concluir la educación secundaria en 1977, la joven empezó a trabajar de oficinista en el Ministerio de Planificación y Desarrollo. En la Unión Nacional Africana de Tanganica (TANU), renombrado aquel mismo año Partido de la Revolución (Chama Cha Mapinduzi, CCM).
Suluhu tomó clases de Estadística en el Instituto de Administración Financiera de Zanzíbar (ZIZA) (actual Universidad Mzumbe), lo que en 1986 traslada su actividad profesional por cambios personales a un proyecto financiado por el Programa Alimentario Mundial. Siempre dispuesta a profundizar su formación académica, entre 1992 y 1994 cursó un posgrado de Economía en la Universidad de Manchester. Su campo de especialidad era el desarrollo económico comunitario. Posteriormente, durante la presidencia republicana de Benjamin Mkapa, Suluhu dirigió la estructura gubernamental que regulaba las actividades de las ONG en Zanzíbar. En noviembre de 2000 el nuevo presidente de la región autónoma y líder de la rama zanzibarita del CCM, Amani Abeid Karume, nombró a Suluhu ministra de Trabajo, Desarrollo de Género e Infancia de su Gobierno, donde era la única mujer. La promoción le llegó después de hacerse con un escaño en la Cámara de Representantes regional. En 2005 revalidó su mandato legislativo y Karume la confirmó en el Gabinete, pero ahora como titular de la cartera de Turismo, Comercio e Inversiones.
En las votaciones generales de octubre de 2010, que brindaron un segundo mandato de cinco años al presidente del Estado, Jakaya Kikwete, Suluhu salió elegida miembro de la Asamblea Nacional, o Bunge, por Makunduchi, su terruño de la isla de Unguja, más conocida popularmente como Zanzíbar (denominación que oficialmente solo corresponde a la ciudad capital isleña y a la región autónoma-archipiélago). Una vez confirmado al frente del Ejecutivo tanzano, Kikwete nombró a la diputada ministra de Estado para Asuntos de la Unión adjunta a la Oficina del Vicepresidente, a la sazón Muhammad Gharib Bilal. En 2014 Suluhu fue elegida vicepresidenta de la Comisión de Revisión Constitucional, encargada de redactar enmiendas a la Constitución tanzana. Durante las sesiones constituyentes, en ocasiones caldeadas por las acaloradas discusiones entre los comisionados, ella se hizo notar por su carácter calmoso y su rigor procedimental. Meses después, Suluhu añadió a su currículum académico una maestría en Desarrollo Económico Comunitario impartida por la Open University de Tanzania y la Southern New Hampshire University.
En julio de 2015 Suluhu causó sensación al ser seleccionada por el candidato presidencial del CCM, John Magufuli, popular ministro de Obras Públicas con Kikwete y apodado El Bulldozer por su dinamismo constructor, para secundarle como aspirante a la Vicepresidencia de la República. Los comentaristas locales señalaron que al decantarse por la poco conocida aunque respetada Suluhu, una colega del Gobierno sin el perfil político de los pesos pesados del CCM y cuyas ambiciones parecían limitarse a servir lealmente al país y al partido, Magufuli quería distender el ambiente interno tras el tumultuoso proceso de primarias del oficialismo, en cuya votación final habían sido derrotadas dos mujeres, Asha-Rose Migiro, ministra de Justicia y anteriormente de Exteriores, y Amina Salum Ali, embajadora de la Unión Africana en Estados Unidos.
Sin sorpresas, la candidatura Magufuli-Suluhu se impuso en las elecciones presidenciales del 25 de octubre de 2015, quintas de la era multipartidista, con el 58,5% de los votos, derrotando a la de Edward Lowassa y Juma Duni Haji, de la alianza opositora UKAWA. El 5 de noviembre Magufuli tomó posesión de la Presidencia de la República Unida de Tanzania con un mandato de cinco años y con él prestó juramento Suluhu, primera mujer vicepresidenta del país y cuarto titular consecutivo del cargo zanzibarita y musulmán, a continuación de Omar Ali Juma, Ali Muhammad Shein y Muhammad Gharib Bilal. Una sucesión inesperada bajo el signo del coronavirus Samia Suluhu es una especialista en desarrollo económico comunitario con una trayectoria de diputada y ministra, tanto en Zanzíbar como en las instituciones estatales. De cara a las elecciones de 2015, quintas de la era multipartidista, Magufuli, con sorpresa, la escogió para componer su fórmula presidencial. Con el 58% de los votos retuvieron el Ejecutivo para el CCM, instalado en el poder desde la independencia de Tanganica en 1961. En octubre de 2020 fueron reelegidos para otro quinquenio con el 84% de los sufragios, porcentaje sin precedentes desde las primeras elecciones libres de 1995. La aplastante victoria de Magufuli fue objetada por el único líder capaz de ejercer una oposición no simbólica, Tundu Lissu, candidato del Partido por la Democracia y el Progreso (CHADEMA), y superviviente en 2017 de un misterioso intento de asesinato con posibles motivaciones políticas. Tras obtener su segundo mandato, Magufuli ordenó arrestos arbitrarios de figuras opositoras y recortó aún más los límites de la libertad de expresión, añadiendo tensiones a una de las sociedades más estables y pacíficas de África. El carácter y el estilo de la vicepresidenta Suluhu, llamada respetuosamente Mama Samia, no podía ser más diferente del presidente Magufuli, alias Tinga tinga (Bulldozer), apodo adquirido por su dinamismo constructor: si aquella era discreta y serena, de hablar suave y respetuosa de los formalismos, este era impulsivo, siempre deseoso del contacto con las masas, con un vertiente inconformista y transgresora.
Vida personal
A los 18 años contrajo matrimonio con un trabajador del Estado, Hafidh Ameir, en su caso funcionario de agricultura; la pareja iba a tener cuatro hijos. En 1986 se sacó un diploma avanzado en Administración Pública en el Instituto de Gestión Gerencial de Dar es Salaam cambiando su residencia

