Silvio Perea Díaz

Silvio Perea Díaz
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Combatiente de la clandestinidad
Nacimiento10 de septiembre de 1936
Artemisa, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento26 de julio de 2018
ResidenciaCuba
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
EducaciónSuperior
OcupaciónCombatiente revolucionario
Conocido porParticipación en la lucha clandestina
Partido políticoPartido Comunista de Cuba
PremiosReconocimientos como combatiente revolucionario

Silvio Perea Díaz. En la etapa de lucha insurreccional fue integrante del Movimiento 26 de Julio desde el frente de la clandestinidad. Estuvo entre los artemiseños que se prepararon para participar en el asalto al Moncada, aunque no fue seleccionado para la acción. A partir de enero de 1959 se encargó en Artemisa de organizar a los combatientes, lo que resultó decisivo cuando años después se creó la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC). En el MININT (Ministerio del Interior) trabajó dentro de los Órganos de la Seguridad del Estado, como fundador de la Contrainteligencia. Fue dirigente en el sector de la Educación.

Síntesis biográfica

Nació el 10 de septiembre de 1936. Fue parte de de una familia humilde y revolucionaria.

Comenzó sus estudios primarios en una escuela pública de Artemisa. Debido a la difícil situación económica por la que atravesaba su familia, solo pudo concluir este nivel de enseñanza.

Después del triunfo de la Revolución continuó sus estudios. Alcanzó noveno y duodécimo grado. Pasó varios cursos de superación en la Escuela de Instrucción Revolucionaria Básica (EIRB) y en la Escuela de Superior de Instrucción Revolucionaria (ESIR).

Trayectoria revolucionaria

Cuando la familia pasó a residir en el antiguo central Andorra (Al triunfo de la Revolución se le puso el nombre de Abraham Lincoln), cerca de Artemisa, estrechó los vínculos con sus primos Fidel Labrador García y José Antonio Labrador Díaz, futuros integrantes de la Generación del Centenario por su participación en el asalto al cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953.

Junto a ellos, visitó de forma sistemática la cafetería que era propiedad de Severino Rossell, donde también conoció a otros militantes de la juventud ortodoxa que igualmente combatieron tiempo después en los muros del Moncada: Tomás Álvarez Breto, Ángel Rosendo Menéndez García, José Ramón Ponce Díaz (Pepe) y Ciro Redondo García. Se hicieron frecuentes las reuniones y debates entre ellos sobre la situación económica, política y social del país y acerca de las posibles y urgentes soluciones que debían llegar para derrotar a la tiranía de Fulgencio Batista, impuesta desde el 10 de marzo de 1952.

Silvio Perea Díaz integró el núcleo inicial de jóvenes artemiseños que, organizados alrededor de José Suárez Blanco, conocieron a Fidel y simpatizaron con su idea de llevar a cabo la lucha armada como única vía para el triunfo de una Revolución que pusiera fin a la dictadura batistiana y beneficiara a los más humildes.

Con 17 años de edad participó en las reuniones iniciales del incipiente movimiento revolucionario y en las prácticas de tiro, supervisadas personalmente por Fidel. Por su endeble complexión física no fue seleccionado para participar en las acciones del asalto al Moncada, pero en ese tiempo maduró ideológicamente y adquirió experiencias muy valiosas para su labor posterior como combatiente de la clandestinidad.

Central Andorra, alrededor del cual operaba el grupo de combatientes del Movimiento 26 de Julio, dirigidos por Silvio Perea Díaz.

Testimonio del combatiente de la Lucha Clandestina y Ejército Rebelde, Tito Jesus Hernández Hernández al profesor e historiador Rodolfo Rasciel Valdés de Paula:

“Conocí a Silvio cuando estaba él a las órdenes de José E. Perdomo Castellanos. Fue en el año 1958, después del fracaso de la huelga del 9 de abril. Su jefe había caído preso y Silvio estaba al frente del grupo del central Andorra. Se me subordinó y pasó a segundo jefe del municipio. Juntos comenzamos a recaudar fondos para uniformes, botas, armas, municiones y alimentos que se enviaban al frente guerrillero de la Cordillera de los Órganos. Incluso se pensó en atacar el cuartel de Cayajabos para coger las armas e incorporarnos al frente. Posteriormente me incorporé con un grupo de compañeros a la guerrilla, dejé a Silvio en Artemisa en los preparativos de la toma de la estación de policía, para ocuparlo e incorporar a más combatientes a la lucha guerrillera. Nuestro grupo en aquella etapa distribuyó propaganda, pintó carteles contra la tiranía, vendió bonos, trasladó material explosivo y municiones desde la playa de Santa Fe hasta Artemisa, realizó sabotajes al tendido eléctrico,a la línea del ferrocarril, a los trapiches y cañaverales del central Andorra. Participamos en las huelgas del 2 de agosto de 1957 y del 9 de abril de 1958. En ese tiempo preparamos un atentado al esbirro Jacinto Menocal, que no se realizó al no venir el sanguinario al pueblo de Artemisa”.

Testimonio de Pedro Perdomo Castellanos al profesor e historiador Rodolfo Rasciel Valdés de Paula:

Estación de ferrocarriles de Artemisa, instalación contra la cual el grupo de combatientes del Movimiento 26 de Julio al que pertenecía Silvio Perea Díaz, planificó un acto de sabotaje.
“Mi hermano me contó que fue jefe de Silvio hasta la huelga del 9 de abril, que desarmaron a un guardia mientras custodiaba la planta eléctrica de la estación de ferrocarril, llevaron el fusil a la casa de Estrella Alonso, que era del Frente Cívico de Mujeres Martianas. Me dijo que cumplieron otras misiones: sabotajes contra el servicio eléctrico y preparación de petardos. En una ocasión trataron de incendiar la estación de ferrocarriles, pero no se pudo hacer por estar húmeda la pólvora. Silvio era un hombre muy valiente e inteligente. Después del triunfo revolucionario descubrimos una conspiración contrarrevolucionaria antes de que se llevara a cabo”.

Trayectoria laboral

Junto a Alberto Amador, Silvio Perea fundó en 1959 la casa del Movimiento 26 de Julio en el municipio de Artemisa y se desempeñó como segundo jefe de la misma. Esta institución logró tener la ubicación y clasificación de los combatientes de diferentes etapas de lucha e hizo un aporte muy importante al futuro trabajo de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC),cuando se fundó esta organización en el año 1993.

A través de José Ramón Ponce Díaz, artemiseño asaltante al Moncada y expedicionario del Granma, que desde 1959 ocupaba el cargo de jefe de la Policía Nacional Revolucionaria en la provincia de Pinar del Río; estuvo entre los iniciadores de la actividad de Contrainteligencia y trabajó durante varios años en los Órganos de la Seguridad del Estado.

Al licenciarse de las filas del MININT se incorporó a diversas tareas en el sector educacional. Fue director del Internado de Primaria “Ciro Redondo García”, con sede en las instalaciones del antiguo Asilo Santa Margarita, en Artemisa. Después fue jefe del Departamento de Extraescolares y Becas en la entonces Dirección Regional de Educación.

Instalaciones del Asilo Santa Margarita, en Artemisa, que sirvió de sede a Internado de Primaria Ciro Redondo García, donde trabajó como director Silvio Perea Díaz.

Condecoraciones

Muerte

Falleció en Artemisa, el 26 de julio del año 2018.

Referencias bibliográficas

  • Expediente de Silvio Perea Díaz. Dirección Municipal de la ACRC en Artemisa.
  • Historia Combativa de Artemisa. Obra inédita de José Antonio Fernández Riesgo Fernández Recio

Fuentes

  • Testimonio del combatiente de la lucha clandestina y el Ejército Rebelde Tito Jesús Hernández al profesor e historiador Rodolfo Rasciel Valdés de Paula.
  • Testimonio de Pedro Perdomo Castellanos al profesor e historiador Rodolfo Rasciel Valdés de Paula.