Tomás Francisco Prieto
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Tomás Francisco Prieto (Salamanca, 1716 – Madrid, 19 de diciembre de 1782) fue un destacado grabador y medallista español, reconocido fundamentalmente por ser el gran impulsor del arte de la medalla y de la calcografía durante el período de la Ilustración, alcanzando la máxima cúpula institucional de su tiempo en los Reales Sitios y la academia.[1]
Sumario
Síntesis biográfica
Nacido en la ciudad de Salamanca en 1716, Tomás Francisco Prieto inició su formación artística en su tierra natal bajo la tutela del maestro de origen siciliano Lorenzo Monteman y Cusens, quien le transmitió las nociones esenciales del grabado y el gusto por la medallística italiana y francesa.[2] Su talento y ambición profesional le llevaron a trasladarse a Madrid en el año 1747, con el propósito de consolidar su carrera en la capital del reino. En Madrid su trayectoria despegó de forma notable, logrando integrarse con rapidez en los círculos artísticos e intelectuales oficiales impulsados bajo los nuevos aires borbónicos de la época ilustrada.[3]
Trayectoria artística
Establecido en la capital, su prestigio institucional creció de manera exponencial al ser nombrado director de grabado en hueco de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, cargo de máxima relevancia académica desde el cual tuteló a las nuevas generaciones de artífices del grabado. Paralelamente, su maestría técnica le condujo a ocupar el codiciado puesto de Grabador General de las Casas de Moneda del rey Carlos III, supervisando y diseñando las acuñaciones oficiales del Imperio español en un momento de gran esplendor técnico para la ceca madrileña.[4]
Su obra se distinguió por una minuciosidad extrema en el grabado en hueco y en talla dulce, dotando a las medallas y cuños de una elegancia clasicista y un relieve de gran pureza formal que mereció los elogios de eruditos contemporáneos como Antonio Ponz en su célebre Viaje de España.[5]
Últimos años y muerte
Durante su etapa madura, compaginó sus altas responsabilidades en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y en las Casas de Moneda con una intensa labor de enseñanza y supervisión artística. Tomás Francisco Prieto falleció en Madrid el 19 de diciembre de 1782, siendo sepultado en la iglesia de San Andrés. Su legado trascendió ampliamente su propia producción personal, sentando las bases modernas de la numismática y la grabadores de la península, y perdurando en el tiempo a través de hitos institucionales como el prestigioso Premio Tomás Francisco Prieto de medallística.
Premio Tomás Francisco Prieto
El Premio Tomás Francisco Prieto es una distinción cultural de carácter internacional que otorga anualmente la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre - Real Casa de la Moneda (FNMT-RCM) de España. Está considerado uno de los galardones más prestigiosos en el ámbito de las artes plásticas, destinado a reconocer el conjunto de la trayectoria profesional y humana de consagrados creadores contemporáneos.
Este importante reconocimiento rinde tributo permanente a la memoria y aportación histórica del insigne grabador salmantino, perpetuando su vinculación institucional con el mecenazgo artístico y la excelencia en el diseño, cuya tradición numismática e industrial guarda estrecha relación con hitos históricos como el Real Ingenio de Segovia.[6] A lo largo de sus diversas ediciones, el premio ha recaído en figuras de sobresaliente relieve internacional dentro de la plástica, consolidándose como un referente indispensable que estrecha los lazos entre la tradición de las artes visuales y la modernidad creativa.[7]
Obra
La producción de Tomás Francisco Prieto destaca por una técnica depurada y un rigor formal característico del academicismo ilustrado:
- Influencias estéticas: Su estilo refleja la asimilación de la tradición clásica y de las corrientes de la medalla italiana y francesa, integrando la armonía compositiva con la precisión técnica exigida por los reales rescriptos.
- Técnica: Maestro indiscutible en el grabado en hueco, el grabado en talla dulce y la talla de cuños para monedas y conmemoraciones oficiales, logrando calidades volumétricas y texturas de gran finura en metales y matrices calcográficas.[8]
- Temática: Su catálogo comprende una vasta serie de medallas conmemorativas de personajes ilustres y eventos de la monarquía, así como retratos regios y estampas religiosas o alegóricas vinculadas al mecenazgo borbónico de la Ilustración.[9]
Obras destacadas
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Bibliografía
- Ceán Bermúdez, Juan Agustín. Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las Bellas Artes en España. Madrid, 1800.
- Cano Cuesta, Marina. Medallas españolas. El Cabildo insular de Gran Canaria. Madrid, 1983.

