Diferencia entre revisiones de «Ramón Emeterio Betances Alacán»
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Revisión del 14:29 17 mar 2011
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Ramón Emeterio Betances Alacán (1827-1898). Abolicionista e independentista puertorriqueño. Nacido en Cabo Rojo, Puerto Rico, fue uno de los artífices de la insurrección armada conocida como el Grito de Lares. Se le conoce como el "Padre de la Patria" (puertorriqueña) y el "Médico de los Pobres".
Sumario
Síntesis Biográfica
Hijo de Felipe Betances Ponce y de la dominicana María del Carmen Alacán, nació en Cabo Rojo. Betances estudió escuela elemental y secundaria en escuelas privadas donde sólo asistían hijos de miembros de la sociedad élite de esa época.Fue enviado a estudiar a Toulouse, Francia, donde se graduó de bachiller en Letras y Ciencias. Dos años después ingresó en la facultad de Medicina de París, donde se doctoró en 1853. Cuando todavía era estudiante, participó en la revolución de 1848 contra Luis XVIII, la cual proclamó la II República y eligió presidente a Luis Napoleón Bonaparte, quien mediante un golpe de Estado se hizo coronar emperador con el nombre de Napoleón III.
Regreso a Puerto Rico
De regreso a Puerto Rico se interesó en la emancipación los esclavos, a la vez que ejercía su profesión en Mayagüez, donde fundó un hospital y una sociedad secreta abolicionista, esta junto con Segundo Ruiz Belvis, dedicada a libertar a los niños negros que eran bautizados pagando a sus amos 25 pesos por cada uno. Esa tarea y el auxilio que prestaba a los esclavos fugitivos le valieron la expulsión en 1858. Cuando en 1863 estalló en la República Dominicana la Guerra de Restauración contra España, Betances, Ruiz Belvis, Lidio Cruz Cadete y los dominicanos Félix María Del Monte y el padre Fernando Arturo de Meriño, desterrados en Puerto Rico por el presidente Pedro Santana, se valieron del estado bélico para organizar un movimiento abolicionista. El Gobierno colonial culpó a Betances de ser el autor de las proclamas revolucionarias que circulaban por la isla y amenazó con ejecutarlo. Antes de que pudiera hacerlo, huyó a Nueva York.
La Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico, constituida en Nueva York el 21 de diciembre de 1865 con el propósito de lograr la independencia de las dos islas, abrió sus puertas a Betances y Ruiz Belvis, quienes publicaron en el New York Herald un desmentido acerca de las razones que las autoridades habían alegado para extrañarlos de su país, esto es, que habían alentado una revuelta de miembros del ejército español acantonado en San Juan.
Actividad Política
Betances necesitaba un organismo propio que le permitiera realizar sus actividades políticas en pro de la independencia de su patria y de la abolición de la esclavitud. Con esa finalidad creó el 21 de agosto de 1867 en Nueva York el Comité Revolucionario de Puerto Rico. El 1 de septiembre publicó un manifiesto firmado por él, Juan Manuel Macía, quien era presidente de la Sociedad Republicana, Ruiz Belvis y Francisco Basora, en el que expusieron las razones de la revolución en esa isla. Disponían de armas en los Estados Unidos, Haití, Venezuela y la República Dominicana.
En el mismo mes de septiembre, Betances se trasladó a Santo Domingo, donde Pedro Francisco Bonó, ministro de Justicia e Instrucción Pública en el gobierno de José María Cabral y Luna, le ofreció una cátedra de Medicina en el Colegio Central que había fundado. La caída del Gobierno le impidió ejercerla y pasó de incógnito a Puerto Rico. De allí retornó a la República Dominicana y a través de La Voz del Cibao exhortó al Gobierno a que permitiese el ingreso en el país de los puertorriqueños que así lo quisieran. En noviembre, estando en Saint Thomas, lanzó una proclama titulada “Los diez mandamientos de los hombres libres”, el primero de los cuales era la abolición de la esclavitud.
A mediados de 1868, Gregorio Luperon invitó a Betances a entrevistarse con él para tratar sobre la liberación de Cuba y Puerto Rico. No existe evidencia documental de lo que conversaron, pero es posible que fuera acerca de la necesidad de sacar a Buenaventura Báez del poder por constituir un estorbo a sus planes independentistas. Betances le había comunicado que el presidente dominicano negociaba la venta o arrendamiento de la bahía de Samaná, aconsejándole que apresurara la rebelión sin esperar la prometida ayuda de Nissage Saget.
El 23 de septiembre de 1868, los independentistas puertorriqueños se alzaron contra España en la población de Lares, pero la insurrección fracasó, lo que hundió a Betances en el desaliento. Las feroces persecuciones desatadas por las autoridades coloniales lo privaron de una base de actuación en Puerto Rico y en la República Dominicana, donde quienes se habían unido a él tuvieron que salir del país.
Betances apoyó las luchas de Luperón para derrocar a Báez y le donó 50,000 pesos que había reunido para apoyar la frustrada revolución puertorriqueña. Después de hostigar durante un año con el navío El Telégrafo varios puertos dominicanos, Luperón fue declarado pirata por Báez y perseguido por los norteamericanos, por lo que tuvo que vender la embarcación a finales de 1869. El desencanto de Betances fue muy grande. A su entender, las causas de Cuba y Puerto Rico habían sufrido un penoso alejamiento.
Betances fue quien, en 1874, presentó a Eugenio María de Hostos a Luperón en la ciudad de Puerto Plata, que se había convertido en refugio de los independentistas cubanos y puertorriqueños. La reunión que los tres celebraron alarmó a las autoridades coloniales de Puerto Rico, quienes, a través del Boletín Mercantil los tildaron de “pajarracos de mal agüero” que siempre andaban conspirando.
La captura del barco Eider, enviado para recorrer las costas puertorriqueñas con miras a averiguar la situación política de la colonia, obligó a Betances a retirarse primero a Nueva York y luego a Francia. El Gobierno dominicano lo nombró primer secretario de su legación en París.
Muerte
En sus últimos años se dedicó a la práctica de la medicina y a servir a la causa cubana. Tras una larga y dolorosa agonía, falleció en Francia el 16 de septiembre de 1898, a los setenta y un años (71) de edad, junto a su compañera de los últimos 35 años, Simplicia Isolina Jiménez Carlo. Dos décadas más tarde, el Partido Nacionalista de Puerto Rico, presidido por José Coll y Cuchi, consiguió que la Asamblea Legislativa aprobara el traslado de sus restos a la isla para ser sepultados en Cabo Rojo.
Homenaje
Existe un busto creado por el escultor italiano Diego Montano, localizado junto a la bandera revolucionaria del Grito de Lares y a la bandera puertorriqueña en la plaza principal del pueblo de Cabo Rojo, la cual también lleva el nombre de Betances. El gobierno francés galardonó a Betances con la Legión de Honor por sus contribuciones a la medicina y literatura.
Fuentes
- http://www.encaribe.org/index.php?option=com_content&view=article&id=1155:ramon-emeterio-betances&catid=106:historia&Itemid=139
- http://es.wikipedia.org/wiki/Ram%C3%B3n Emeterio Betances
EnlacesExternos
- http://bvs.sld.cu/revistas/his/his%2095/hist0695.htm
- http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/betances.htm
- http://uprhmate01.upr.clu.edu/exegesis/ano9/v25/25_5.html
- http://www.ciudadseva.com/textos/otros/10manda.htm
- http://www.pacarinadelsur.com/component/content/article/4/78