Diferencia entre revisiones de «Mantilla (Arroyo Naranjo)»
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En la actualidad en la casa vivienda de su promotora se realizan numerosas acciones artísticas en las que intervienen representantes de diversas manifestaciones culturales. | En la actualidad en la casa vivienda de su promotora se realizan numerosas acciones artísticas en las que intervienen representantes de diversas manifestaciones culturales. | ||
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| + | == Testimonio=== | ||
| + | Aunque parezca insólito, Margarita tiene buenos argumentos para pensar que la enorme talla en madera que preside su patio de mil metros cuadrados es un tótem elaborado por indios canadienses. Lo que no sabe explicar es qué misteriosas corrientes lo impulsaron para que viniera a recalar en una playa cubana. Un amigo que lo encontró lo guardó para ella y, tras muchas peripecias, pudo trasladarlo hasta su casa, en el barrio capitalino de Mantilla. | ||
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| + | Restaurada por un artista local, ahora la escultura preside las fiestas, reuniones y encuentros de todo tipo que marcan los días de la casa de Margarita, que desde entonces fue bautizada como El Tótem. | ||
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| + | Concebido por su dueña como un “foco cultural”, difícil de definir según parámetros convencionales, El Tótem permanece abierto durante todo el día y lo mismo acoge una fiesta de cumpleaños que las clases semanales de Tai-Chi, con fines terapéuticos. | ||
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| + | A sus 80 años, Margarita Torres Núñez se niega a ser una anciana disminuida por los achaques de la edad y preocupada por la cola del pan. Aunque no recuerda la fecha con exactitud, asegura que desde mucho antes de que el tótem fuera colocado en su patio, ya su casa se había convertido en una continuidad del antiguo Liceo de Mantilla, la más importante institución recreativa-cultural del barrio antes de [[1959]], y de la cual llegó a ser la única mujer presidenta, después de su graduación de maestra normalista en la pasada década del cincuenta. | ||
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| + | Cuenta Margarita que muchos jóvenes se reunían a bailar en el antiguo Liceo, aunque al principio era sólo para hombres que organizaban juegos de mesa y alguna celebración ocasional. | ||
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| + | Con el apoyo de algunos vecinos, su esposo y ella comenzaron a utilizar el local para otros fines. Montaron una especie de Escuela Taller para enseñar oficios, abrieron un aula para alfabetizar a personas iletradas del barrio y hasta crearon un grupo de teatro que amenizaba las veladas artísticas, todo con el objetivo de convertir el Liceo en un verdadero centro cultural y recreativo. | ||
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| + | Después del triunfo revolucionario, el local fue entregado para hacer una escuela que luego se trasladó a otro lugar con mejores condiciones y desde entonces el sitio sólo es utilizado como almacén. El Liceo y sus proyectos sociales se diluyeron en la historia... | ||
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| + | En los últimos años, Margarita ha participado junto a otros vecinos de Mantilla en diversas peticiones dirigidas al Ministerio de Educación para que se restituya la propiedad a su función original en beneficio de la comunidad, pero hasta ahora siempre han recibido una negativa o el simple silencio por respuesta, a pesar de las escasas opciones recreativas dentro del barrio, donde no hay terrenos deportivos, ni parques donde sentarse a tomar el fresco y nadie recuerda la última película que se proyectó en el ahora abandonado cine “Mantilla”. | ||
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| + | El Liceo es una necesidad –afirma Margarita–, porque tiene espacios para emprender diversos proyectos. | ||
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| + | El Tótem se ha convertido entonces en un sitio que siempre se mantiene abierto para todos y cuyo uso no requiere de permisos especiales ni autorizaciones demoradas. No cumple ningún programa ni plan específico de organismos oficiales, aunque trabaja en coordinación con muchos de ellos. Tampoco recibe suministros o ayuda para su mantenimiento y los únicos límites impuestos por su dueña, para la utilización de su modesta casa de mampostería y el patio arbolado, son el respeto a la moral y a la Revolución. | ||
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| + | “Aquí se hace todo tipo de actividades, reuniones de organizaciones políticas y de masas, fiestas de fin de año de centros de trabajo, de fin de curso de escuelas y círculos infantiles, y hasta bailes de disfraces si hace falta”, dice Margarita. | ||
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| + | “Yo no busco a la gente ni me planteo hacer nada. Todo esto funciona como una cadena. Empiezas con una persona, se va corriendo la voz y cada cosa se va haciendo según las condiciones y la necesidad de la gente. | ||
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| + | “En algunas ocasiones hay un grupo que viene a meditar. Llegan por la mañana temprano, se abrazan a los árboles porque creen que con esa energía van a ser más puros. En ese grupo hay personas mayores, otros son religiosos y algunos padecen de sida y están vinculados con los hospitales que atienden la enfermedad. | ||
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| + | “También apoyamos a Salud Pública, porque cuando hay un llamado masivo a donaciones de sangre, se hacen aquí. Ahora se me planteó incluso montar una especie de consultorio donde se van a realizar los análisis y chequeos para las operaciones de la vista. Además se necesita un local para consultas veterinarias, y hablaron conmigo para hacerlas aquí mismo”. | ||
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| + | En El Tótem también radica un Club martiano y se realizan las reuniones con los presidentes de los clubes de municipio. La propia Margarita, periodista retirada y martiana por convicción, asumió la dirección del boletín Martineando, dedicado a la promoción de estas organizaciones y de la obra del patriota cubano. | ||
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| + | == Actualidad== | ||
| + | La casa de Margarita es sede de diferentes cursos y talleres. La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) ha impartido cursos de peluquería y gerencia empresarial. En coordinación con la Casa de Cultura de [[Arroyo Naranjo]] se imparte un taller de Artes Plásticas, dedicado actualmente a la pintura, dirigido sobre todo a los niños, pues Margarita considera fundamental trabajar con los pequeños, formarlos, descubrir su vocación y sacarlos de la calle. | ||
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| + | “Los resultados son buenos porque ellos mandan sus trabajos a concursos donde han ganado premios. Es algo que realmente les interesa y yo me asombro de cómo esos niños se pasan horas pintando, sin tomar un refresco tan siquiera, porque yo no tengo posibilidades de brindarles nada y no he querido montar aquí ningún tipo de venta de refrescos ni nada por el estilo, como a veces me han sugerido. Es que no me interesa recibir ningún beneficio material por lo que hago y no quiero desvirtuar la idea original. | ||
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| + | “El taller literario, que se daba en la Casa de Cultura, ahora también se trasladó para acá”, dice Margarita. “Y lo que más me llama la atención es que participa cualquier tipo de persona, incluso las que saben que quizá nunca llegarán a ser escritores profesionales, pero vienen al taller e invierten parte de su tiempo en eso. | ||
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| + | “Una vez a la semana se imparte un taller de muñequería que incluye tejido, costura, bordado, parche. Se constituyó originalmente en el Reparto Eléctrico hace 16 años con una maestra que fue profesora de artes plásticas, que ya se retiró pero continúa al frente del grupo que se llama ‘[[La Muñeca negra]]' y es reconocido a nivel nacional. | ||
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| + | “Este colectivo está formado por unas 40 mujeres, muchas de las cuales no trabajan y el objetivo fundamental es que inviertan parte de su tiempo en algo que les guste. Ellas muestran sus trabajos en exposiciones, como las que se realizan en la Casa de Cultura una o dos veces al año, y también lo comercializan en diferentes ferias como la de Arte Popular Nacional y la del Libro. | ||
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| + | “Es un entretenimiento creativo, donde se utilizan muchos materiales reciclados, de ropas viejas, botones, encajes, etc. y que contribuye a elevar su autoestima, además de ayudarlas desde el punto de vista económico. | ||
| + | “También apoyamos a otros artesanos y artistas del barrio, se les ayuda a hacer exposiciones y algunos incluso trabajan aquí mismo. | ||
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| + | “Hasta llegamos a tener un grupo de teatro que dirigía el actor [[Miguel Navarro]], pero desde que él murió, el grupo se fue debilitando y ahora está en receso, aunque realizamos varias presentaciones y Miguel estaba muy contento con nosotros”. | ||
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| + | Margarita parece disfrutar como nadie cada una de las actividades que acoge en su casa. En la mesa del comedor unas hojas con diversos bocetos muestran sus avances como alumna en el taller de pintura, y en algunas de las fotos que me muestra, ella misma aparece en una representación del grupo de teatro. | ||
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| + | - ¿Alguna vez has tenido molestias porque alguien haya hecho un mal uso de tu casa? | ||
| + | -No, en general no tengo quejas. El único problema es que cuando se dan fiestas de cumpleaños o de los centros de trabajo yo siempre les digo que no pongan la música muy alto, sobre todo por no molestar a la gente de los alrededores, pero a veces se les olvida, sobre todo cuando ponen el reguetón. Es que a mí me parece que lo que se dice en esas canciones y la forma de bailar son casi ofensivas a la decencia y mal forman el gusto de niños y jóvenes. A mi me gustan las fiestas y que la gente baile. Piensa que a los cubanos nos gusta mucho bailar y actualmente hay muy pocos espacios para eso, pero el baile debe ser un entretenimiento sano y no convertirse en un foco de discusiones y violencia, ni tampoco tiene que ofender la moral. | ||
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| + | ¿Consideras que sería bueno llevar esta idea a otros barrios? | ||
| + | -Yo sueño con que en cada Consejo Popular exista un lugar parecido a El Tótem, con mayores opciones todavía. Pero siempre debe ser un espacio al que la gente llegue espontáneamente a desarrollar cualquier actividad, no la que está programada, sino la que ellos quieren dar. Si se trata de la casa de una persona que vive sola, hasta se le puede ayudar aunque sea con el arreglo de la vivienda. Quizás podría ser un complemento de las Casas de Cultura, porque yo creo que allí no se produce un intercambio con el nivel de comunicación y la espontaneidad con que se produce aquí, donde yo aporto y tú me entregas. Eso no quiere decir que la Casa de Cultura desaparezca como un centro de orientación y que a través de ella se pueda acceder a los profesores de los diferentes talleres. Pero fíjate que en casi todos los casos nadie le dijo a esos profesores que vinieran a mi casa, sino que ellos solos vinieron hasta aquí cuando supieron que existía esta posibilidad, porque es más cómodo, menos formal y más accesible para las personas que se encuentran más cerca de la casa. | ||
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| + | La tarde comienza a caer y algunas personas, mayores casi todas, empiezan a llegar para la próxima clase de Tai-Chi. Antes de despedirnos, Margarita me reitera una vez más todavía tiene esperanzas de que se pueda recuperar el antiguo Liceo de Mantilla, abrir sus puertas, como en su propia casa, y multiplicar los espacios dedicados a la recreación y la cultura del barrio. | ||
== Desarrollo social == | == Desarrollo social == | ||
Revisión del 12:10 15 feb 2011
| Mantilla | |
|---|---|
| Consejo Popular de Cuba | |
| Entidad | Consejo Popular |
| • País | |
| • Provincia | La Habana |
| • Municipio | Arroyo Naranjo |
| Población | |
| • Total | 28 360 hab. |
![]() Terminar de ómnibus | |
El Consejo Popular Mantilla. Pertenece al Municipio de Arroyo Naranjo, de La Habana, Cuba.
Sumario
Ubicación
Limita al Norte con Diez de Octubre, al Sur con El Calvario, al Este con San Miguel y al Oeste con Callejas y Párraga.
Características
Cuenta con zonas que tradicionalmente presentan gran complejidad desde el punto de vista social. Grupos de diferentes credos y hábitos de conducta, todos procedentes de capas humildes que conforman una comunidad heterogénea con siete barrios: La Solita, Las Lajas, Portocarrero, El Moro, La Lira y Alturas de la Lira. Sus pobladores llegan a los 28 360 habitantes
Historia
Las familias de María Pérez y Juana María Falcón, muy vinculadas al Arzobispado, gestaron la más importante fiesta popular de la comunidad al concebir un homenaje al santo patrono de la misma: San Rafael.
Una “cofradía de damas” se impuso el pago de 25 centavos mensuales con el fin de recaudar fondos con los cuales rendirle merecido tributo..
Como es lógico, se tomó la fecha del 24 de octubre para los festejos. Centavo a centavo los pobladores de Mantilla lograron recaudar una suma lo suficientemente grande como para erigir la iglesia que se levanta en la intersección de Calzada de Managua y Delgado.
Ya construida la iglesia, el Arzobispado donó numerosos objetos religiosos que permitieron el buen funcionamiento de la misma. Otros residentes de la comunidad como los dueños de los Tejones hicieron significativos aportes con vistas a la realización de los festejo.
La decisión del personal de la Ruta 4. de elegir a la Caridad del Cobre como patrona de la localidad y tomar el 24 de febrero como fecha para su celebración hizo que Mantilla fuese uno de las pocas comunidades de Cuba en tener dos patronos y dos fechas tradicionales. La sana competencia entre estos dos sectores de la población (cada uno de los cuales consideraba como una cuestión de honor ofrecer un festejo superior al de su contrincante) redundó en una mayor calidad de las ofertas culturales y recreativas.
El sector más antiguo, devotos de San Rafael, adornaban la comunidad con palmas y banderas y comenzaban sus festejos con una diana mambisa. Durante todo el día podía asistirse a los “caballitos” (en el caso de los niños) o disfrutar de variadas actividades como eran: las tómbolas, elección de la reina de los festejos, encuentro de trovadores, competencias de música campesina, el palo y el cochino encebado.
La fiesta concluía con una procesión que desfilaba desde la residencia de Averoff (hoy sede del Gobierno Provincial de La Habana) hasta la residencia de Miranda y, concluida ésta, con un baile popular amenizado por una orquesta que gozara de la preferencia popular, en el momento.
Por su parte, la Ruta 4 ofrecía una rifa donde se entregaban cientos de juguetes a los niños de la comunidad y objetos donados por comerciantes y familias pudientes que mitigaban en parte la triste situación en que se encontraba el sector más humilde de la población.
En 1924 fue creada la Sociedad de Instrucción, Recreo y Sport (Liceo de Mantilla). Como es lógico suponer, la misma fue sede de los sectores adinerados.
Proyecto tótem
Surgido de manera espontánea como una acción realizada en una casa de vecindad donde se agruparon niños jóvenes y adultos para aprender acerca de las técnicas propias de artes plásticas, bajo la dirección de una promotora natural el tótem pasó hacer el mas importante foco cultural de mantilla y unos de los mas representativos del municipio.
En la actualidad en la casa vivienda de su promotora se realizan numerosas acciones artísticas en las que intervienen representantes de diversas manifestaciones culturales.
Testimonio=
Aunque parezca insólito, Margarita tiene buenos argumentos para pensar que la enorme talla en madera que preside su patio de mil metros cuadrados es un tótem elaborado por indios canadienses. Lo que no sabe explicar es qué misteriosas corrientes lo impulsaron para que viniera a recalar en una playa cubana. Un amigo que lo encontró lo guardó para ella y, tras muchas peripecias, pudo trasladarlo hasta su casa, en el barrio capitalino de Mantilla.
Restaurada por un artista local, ahora la escultura preside las fiestas, reuniones y encuentros de todo tipo que marcan los días de la casa de Margarita, que desde entonces fue bautizada como El Tótem.
Concebido por su dueña como un “foco cultural”, difícil de definir según parámetros convencionales, El Tótem permanece abierto durante todo el día y lo mismo acoge una fiesta de cumpleaños que las clases semanales de Tai-Chi, con fines terapéuticos.
A sus 80 años, Margarita Torres Núñez se niega a ser una anciana disminuida por los achaques de la edad y preocupada por la cola del pan. Aunque no recuerda la fecha con exactitud, asegura que desde mucho antes de que el tótem fuera colocado en su patio, ya su casa se había convertido en una continuidad del antiguo Liceo de Mantilla, la más importante institución recreativa-cultural del barrio antes de 1959, y de la cual llegó a ser la única mujer presidenta, después de su graduación de maestra normalista en la pasada década del cincuenta.
Cuenta Margarita que muchos jóvenes se reunían a bailar en el antiguo Liceo, aunque al principio era sólo para hombres que organizaban juegos de mesa y alguna celebración ocasional.
Con el apoyo de algunos vecinos, su esposo y ella comenzaron a utilizar el local para otros fines. Montaron una especie de Escuela Taller para enseñar oficios, abrieron un aula para alfabetizar a personas iletradas del barrio y hasta crearon un grupo de teatro que amenizaba las veladas artísticas, todo con el objetivo de convertir el Liceo en un verdadero centro cultural y recreativo.
Después del triunfo revolucionario, el local fue entregado para hacer una escuela que luego se trasladó a otro lugar con mejores condiciones y desde entonces el sitio sólo es utilizado como almacén. El Liceo y sus proyectos sociales se diluyeron en la historia...
En los últimos años, Margarita ha participado junto a otros vecinos de Mantilla en diversas peticiones dirigidas al Ministerio de Educación para que se restituya la propiedad a su función original en beneficio de la comunidad, pero hasta ahora siempre han recibido una negativa o el simple silencio por respuesta, a pesar de las escasas opciones recreativas dentro del barrio, donde no hay terrenos deportivos, ni parques donde sentarse a tomar el fresco y nadie recuerda la última película que se proyectó en el ahora abandonado cine “Mantilla”.
El Liceo es una necesidad –afirma Margarita–, porque tiene espacios para emprender diversos proyectos.
El Tótem se ha convertido entonces en un sitio que siempre se mantiene abierto para todos y cuyo uso no requiere de permisos especiales ni autorizaciones demoradas. No cumple ningún programa ni plan específico de organismos oficiales, aunque trabaja en coordinación con muchos de ellos. Tampoco recibe suministros o ayuda para su mantenimiento y los únicos límites impuestos por su dueña, para la utilización de su modesta casa de mampostería y el patio arbolado, son el respeto a la moral y a la Revolución.
“Aquí se hace todo tipo de actividades, reuniones de organizaciones políticas y de masas, fiestas de fin de año de centros de trabajo, de fin de curso de escuelas y círculos infantiles, y hasta bailes de disfraces si hace falta”, dice Margarita.
“Yo no busco a la gente ni me planteo hacer nada. Todo esto funciona como una cadena. Empiezas con una persona, se va corriendo la voz y cada cosa se va haciendo según las condiciones y la necesidad de la gente.
“En algunas ocasiones hay un grupo que viene a meditar. Llegan por la mañana temprano, se abrazan a los árboles porque creen que con esa energía van a ser más puros. En ese grupo hay personas mayores, otros son religiosos y algunos padecen de sida y están vinculados con los hospitales que atienden la enfermedad.
“También apoyamos a Salud Pública, porque cuando hay un llamado masivo a donaciones de sangre, se hacen aquí. Ahora se me planteó incluso montar una especie de consultorio donde se van a realizar los análisis y chequeos para las operaciones de la vista. Además se necesita un local para consultas veterinarias, y hablaron conmigo para hacerlas aquí mismo”.
En El Tótem también radica un Club martiano y se realizan las reuniones con los presidentes de los clubes de municipio. La propia Margarita, periodista retirada y martiana por convicción, asumió la dirección del boletín Martineando, dedicado a la promoción de estas organizaciones y de la obra del patriota cubano.
Actualidad
La casa de Margarita es sede de diferentes cursos y talleres. La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) ha impartido cursos de peluquería y gerencia empresarial. En coordinación con la Casa de Cultura de Arroyo Naranjo se imparte un taller de Artes Plásticas, dedicado actualmente a la pintura, dirigido sobre todo a los niños, pues Margarita considera fundamental trabajar con los pequeños, formarlos, descubrir su vocación y sacarlos de la calle.
“Los resultados son buenos porque ellos mandan sus trabajos a concursos donde han ganado premios. Es algo que realmente les interesa y yo me asombro de cómo esos niños se pasan horas pintando, sin tomar un refresco tan siquiera, porque yo no tengo posibilidades de brindarles nada y no he querido montar aquí ningún tipo de venta de refrescos ni nada por el estilo, como a veces me han sugerido. Es que no me interesa recibir ningún beneficio material por lo que hago y no quiero desvirtuar la idea original.
“El taller literario, que se daba en la Casa de Cultura, ahora también se trasladó para acá”, dice Margarita. “Y lo que más me llama la atención es que participa cualquier tipo de persona, incluso las que saben que quizá nunca llegarán a ser escritores profesionales, pero vienen al taller e invierten parte de su tiempo en eso.
“Una vez a la semana se imparte un taller de muñequería que incluye tejido, costura, bordado, parche. Se constituyó originalmente en el Reparto Eléctrico hace 16 años con una maestra que fue profesora de artes plásticas, que ya se retiró pero continúa al frente del grupo que se llama ‘La Muñeca negra' y es reconocido a nivel nacional.
“Este colectivo está formado por unas 40 mujeres, muchas de las cuales no trabajan y el objetivo fundamental es que inviertan parte de su tiempo en algo que les guste. Ellas muestran sus trabajos en exposiciones, como las que se realizan en la Casa de Cultura una o dos veces al año, y también lo comercializan en diferentes ferias como la de Arte Popular Nacional y la del Libro.
“Es un entretenimiento creativo, donde se utilizan muchos materiales reciclados, de ropas viejas, botones, encajes, etc. y que contribuye a elevar su autoestima, además de ayudarlas desde el punto de vista económico.
“También apoyamos a otros artesanos y artistas del barrio, se les ayuda a hacer exposiciones y algunos incluso trabajan aquí mismo.
“Hasta llegamos a tener un grupo de teatro que dirigía el actor Miguel Navarro, pero desde que él murió, el grupo se fue debilitando y ahora está en receso, aunque realizamos varias presentaciones y Miguel estaba muy contento con nosotros”.
Margarita parece disfrutar como nadie cada una de las actividades que acoge en su casa. En la mesa del comedor unas hojas con diversos bocetos muestran sus avances como alumna en el taller de pintura, y en algunas de las fotos que me muestra, ella misma aparece en una representación del grupo de teatro.
- ¿Alguna vez has tenido molestias porque alguien haya hecho un mal uso de tu casa?
-No, en general no tengo quejas. El único problema es que cuando se dan fiestas de cumpleaños o de los centros de trabajo yo siempre les digo que no pongan la música muy alto, sobre todo por no molestar a la gente de los alrededores, pero a veces se les olvida, sobre todo cuando ponen el reguetón. Es que a mí me parece que lo que se dice en esas canciones y la forma de bailar son casi ofensivas a la decencia y mal forman el gusto de niños y jóvenes. A mi me gustan las fiestas y que la gente baile. Piensa que a los cubanos nos gusta mucho bailar y actualmente hay muy pocos espacios para eso, pero el baile debe ser un entretenimiento sano y no convertirse en un foco de discusiones y violencia, ni tampoco tiene que ofender la moral.
¿Consideras que sería bueno llevar esta idea a otros barrios? -Yo sueño con que en cada Consejo Popular exista un lugar parecido a El Tótem, con mayores opciones todavía. Pero siempre debe ser un espacio al que la gente llegue espontáneamente a desarrollar cualquier actividad, no la que está programada, sino la que ellos quieren dar. Si se trata de la casa de una persona que vive sola, hasta se le puede ayudar aunque sea con el arreglo de la vivienda. Quizás podría ser un complemento de las Casas de Cultura, porque yo creo que allí no se produce un intercambio con el nivel de comunicación y la espontaneidad con que se produce aquí, donde yo aporto y tú me entregas. Eso no quiere decir que la Casa de Cultura desaparezca como un centro de orientación y que a través de ella se pueda acceder a los profesores de los diferentes talleres. Pero fíjate que en casi todos los casos nadie le dijo a esos profesores que vinieran a mi casa, sino que ellos solos vinieron hasta aquí cuando supieron que existía esta posibilidad, porque es más cómodo, menos formal y más accesible para las personas que se encuentran más cerca de la casa.
La tarde comienza a caer y algunas personas, mayores casi todas, empiezan a llegar para la próxima clase de Tai-Chi. Antes de despedirnos, Margarita me reitera una vez más todavía tiene esperanzas de que se pueda recuperar el antiguo Liceo de Mantilla, abrir sus puertas, como en su propia casa, y multiplicar los espacios dedicados a la recreación y la cultura del barrio.
Desarrollo social
Esta comunidad cuenta con:
- 2 comunidades de tránsito
- 2 secundarias básicas
- 1 escuela de oficios
- 1 tecnológico
- 2 círculos infantiles
- 2 jardines de la infancia
- 11 primarias
- 1 policlínico
