Historia de Chile
Historia de Chile | |
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Escudo de Chile | |
| Cronología | |
| Chile prehispánico | |
| Descubrimiento | |
| Dominación española | |
| La Conquista La Colonia |
Historia de Chile. Los estudiosos de la historia chilena dividen esta temática en doce categorías que abarcan desde el periodo prehispánico hasta la actualidad pasando por el descubrimiento y la dominación por parte del Imperio Español, luego por el periodo independentista y la organización de la República, además de las repúblicas conservadora, liberal, parlamentaria y presidencial, la cual estuvo interrumpida por la Dictadura Militar de Augusto Pinochet y la posterior transición a la democracia para caer en el periodo actual[1].
El primer período corresponde a la historia de las diferentes etnias amerindias presentes en el territorio, extendiéndose desde alrededor del año 14 800 a.n.e. hasta la llegada de los colonizadores españoles. En 1520 Fernando de Magallanes y su expedición fueron los primeros europeos en llegar a Chile por el sur a través del estrecho que hoy lleva su nombre, y en 1536 Diego de Almagro comandó una expedición hasta el Valle del Aconcagua y el norte del actual Chile.
Sumario
Historia
Chile prehispánico
Numerosos estudios aseguran que el poblamiento original de Chile ocurrió alrededor del año 10.500 a.n.e., a finales del Paleolítico Superior, período del Paleolítico que se extiende aproximadamente desde el año 33.000 a.n.e. hasta el 9.000 a.n.e.
Chile, en la época prehispánica, estaba poblado por diversas culturas aborígenes, fuertemente influidas por el Imperio Inca que, desde finales del Siglo XV, dominó gran parte del territorio actual de Chile. Cuentan que los antiguos Incas del Cuzco, llamaban "Chile" a las tierras situadas al sur del Desierto de Atacama. Sin embargo, se desconoce a ciencia cierta el origen del nombre, aunque han proliferado múltiples hipótesis entre ellas la del abate Molina, quien aseguró que la palabra proviene de trih o chi, término de origen mapuche con el cual se identificaba a un pájaro de manchas amarillas en las alas.
No obstante, el historiador chileno Ricardo Latcham sostiene que el vocablo se debe a un grupo de indios mitimaes, llevados a Chile por los incas, que provenían de una región de Perú donde existía un río bautizado con ese nombre. También se ha sugerido que puede ser el resultado de la onomatopeyización del sonido de un ave nacional llamada trile, o que sea originaria de las palabras aimará ch'iwi, que significa helado, o chilli, "donde termina la tierra".
La principal etnia aborigen del país era conocida como los Mapuches y se establecieron al sur del río Aconcagua.
Descubrimiento
En 1520[2] Fernando de Magallanes, explorador europeo llega a tierras de América buscando un paso hacia Oriente a través de este continente, atravesando lo que hoy se conoce con el nombre Estrecho de Magallanes, paso natural de mayor importancia entre los océanos Pacífico y Atlántico localizado en el extremo sur de Sudamérica, entre la Patagonia, La Isla Grande de Tierra del Fuego y varias islas al oeste de esta. Fue él, la primera persona en reconocer el actual territorio chileno y quien llamo también a la zona Tierra del Fuego, por la gran cantidad de fogatas que se distinguían a lo lejos.
Una segunda expedición que pasó por el estrecho fue la dirigida por el fray Juan García Jofré de Loaiza, y también buscaba llegar al Oriente. Una de sus naves, la San Lesmes, fue arrastrada hacia el sur por los temporales antes de penetrar el estrecho, llegando hasta el paralelo 55°. Al regreso en 1526, su capitán, Francisco de Hoces, declaró haber llegado al fin de las tierras. Se trataba de lo que hoy conocemos como Cabo de Hornos.
Al ser colonizado Perú por los españoles, corren falsas noticias de enormes yacimientos de oro en Chile por lo que Diego de Almagro, participante en la conquista de Perú y a quien se le considera oficialmente el descubridor de Chile, organiza una expedición que llega a Copiapó el 21 de marzo de 1536 tras vivir numerosas penurias en la travesía por la Cordillera de los Andes. Esta expedición fracasó.
Dominación española
La Conquista
La conquista de Chile la líder el militar y conquistador español Pedro de Valdivia a partir de 1540, fundado la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura el 12 de febrero de 1541. Los primeros años de Santiago fueron complicados, ya que la ciudad fue asaltada y quemada por 5 mil indios dirigidos por Michimalonco 11 de septiembre de 1541. A las dificultades de la reconstrucción, se sumó durante un largo tiempo la falta de alimentos y ropas.
En 1547, Valdivia decidió viajar a Perú para reabastecerse y colaborar para resolver la revuelta social que se estaba produciendo en el centro del virreinato. Llegó justo a la batalla de Jaquijahuana, en la que Pedro de La Gasca se aprestaba a dar el golpe final contra Gonzalo Pizarro y sus seguidores, que habían provocado una gran rebelión y decapitado al virrey. Los líderes de la rebelión fueron asesinados, y como recompensa Valdivia fue confirmado como gobernador de Chile.
A su regreso, Valdivia emprendió la conquista de las tierras ubicadas al sur de Santiago con el objetivo de extender la gobernación hasta el Estrecho de Magallanes. Como resultado de las exploraciones, se fundaron las ciudades de Concepción (1550), La Imperial (1552), Villarrica (1552), Valdivia (1552) y Los Confines (1553). De regreso al norte, Valdivia fundó en plena Araucanía los fuertes de Arauco, a orillas del mar, y Tucapel y Purén en las faldas occidental y oriental de la Cordillera de Nahuelbuta (1553).
Con la fundación de cada ciudad, se asignaban tierras y encomiendas de indios a los vecinos, y se creaba un cabildo. así Valdivia confiaba en la sumisión del pueblo mapuche del sur del río Biobío. No obstante a finales de 1553 estalló una gran rebelión dirigida por el indígena Lautaro, que había servido a Valdivia y que, por lo tanto, conocía perfectamente sus estrategias de guerra.
Lautaro logró un triunfo decisivo al derrotar, apresar y asesinar a Valdivia en el fuerte Tucapel, el 25 de diciembre de 1553. Después de esto, la resistencia indígena se fortaleció tanto, que la ciudad de Concepción fue abandonada. Años más tarde, el 1 de abril de 1557, el campamento de Lautaro fue atacado de sorpresa por las fuerzas del gobernador Francisco de Villagra en Peteroa, a orillas del río Mataquito y durante la batalla el líder mapuche fue asesinado.
El período comprendido entre 1561 y 1600, con la excepción del gobierno de Alonso de Sotomayor (1583-1592), fue una sucesión de calamidades: continuó la guerra de Arauco; una epidemia de viruela ocasionó muchos muertos entre los indios que trabajaban en las minas; hubo dos grandes terremotos: el de Concepción, en 1570, y el que destruyó las ciudades al sur del Biobío, en 1575. Además, los corsarios ingleses atacaron las costas chilenas, entre ellos Francis Drake, que saqueó e incendió Valparaíso.
Los gobernadores que sucedieron a Francisco de Villagra, Pedro de Villagra (1563-1565), Rodrigo de Quiroga (1565-1567 y 1575-1580), la Real Audiencia de Concepción y su presidente, Melchor Bravo de Saravia (1567-1575), Martín Ruiz de Gamboa (1580-1583), Alonso de Sotomayor (1583-1592) y, por último, Martín García Óñez de Loyola (1592-1598), se avocaron, fundamentalmente, a tratar de finiquitar el conflicto de Arauco.
A finales del Siglo XVI resurgió la resistencia indígena, dirigida por los toqui Pelantaro y Anganamón, en lo que se conoce como desastre de Curalaba el 23 de diciembre de 1598, donde murió el gobernador Martín García Óñez de Loyola y toda su gente. Además, las siete ciudades construidas al sur del Biobío, "Santa Cruz, Angol, Concepción, La Imperial, Villarrica, Valdivia y Osorno", fueron arrasadas, murieron más de mil soldados y fueron capturados 400 mujeres y niños españoles y mestizos. Este desastre y el término del gobierno de Hurtado de Mendoza marcaron el fin de la Conquista, iniciándose el período colonial en 1601.
La Colonia
En los siglos XVII y XVIII, se delinearon los principales rasgos de la naciente sociedad chilena, algunos de los cuales se manifiestan hasta hoy. El primero de estos siglos transcurrió entre catástrofes naturales, episodios dramáticos, la aparición repentina y asoladora de piratas y corsarios, y la acción de algunos gobernadores corruptos e ineficientes.
Sin embargo el segundo, representó el Siglo de las Luces del progreso que se expresaba a través de la fundación de nuevas ciudades, la creación de nuevas instituciones, y la administración de mandatarios marcados por una política reformista impuesta desde España.
Las instituciones se hallaban en pleno funcionamiento: los cabildos, la Real Audiencia de Santiago y todos los funcionarios, conformaban un complejos sistema administrativa, que se distinguía por la poco clara delimitación de funciones, la supervigilancia mutua entre las autoridades y la existencia de una serie de prohibiciones que en muchos casos no eran respetadas.
En los inicio del siglo XVIII hubo un cambio dinástico en España, Carlos II sin dejar descendencia y sus disposiciones testamentarias permitieron que a través de Felipe de Anjou- Felipe V- se inicara el reinado de la familia Borbón, de origen francés, quien impuso un nuevo estilo en el gobierno de Chile y de América, caracterizado por la idea de repotenciar y renovar al ya alicaído Imperio español.
Se tendió a aumentar el control que el Estado ejercía sobre los súbditos de la Corona española y a mejorar los rendimientos económicos y las condiciones de vida en las colonias fundándose varias ciudades y estableciéndose nuevas instituciones, como la Real Universidad de San Felipe, la Casa de Moneda y el Tribunal del Consulado.
Se agilizó el comercio trasatlántico con la apertura de nuevos puertos y rutas. La agricultura fue capaz de exportar importantes cantidades de trigo al mercado peruano, originando una gran concentración de la propiedad. Se realizaron obras de adelanto, como el mejoramiento del camino cordillerano entre los Andes y Mendoza, y la ruta que unía Santiago con Valparaíso, mientras tanto, en la capital, se continuó trabajando en el canal del Maipo, se construyeron y refaccionaron los Tajamares del Mapocho, se siguió con la edificación de la Catedral de Santiago, y se levantó el puente de Cal y Canto.
En 1767, Carlos III decretó la expulsión de los miembros de la Compañía de Jesús, encargada de llevar a cabo la misión de evangelizar a los indígenas, lo que repercutió grandemente en la calidad de la educación, la industria y la cultura del país. Los jesuitas dejaron un vacío que las otras órdenes religiosas no consiguieron llenar.
Independencia
La primera y más grande crisis política de la historia de Chile fue provocada por la disolución del Estado Imperial español a partir de 1808. Esta se prolongó desde hasta 1830, momento en que se logró establecer un ordenamiento político más o menos definitivo. Así Chile dejó de ser una colonia y pasó a ser una República independiente que empezaba a organizarse.
La aspiración de autonomía frente al Imperio español dio un gran paso adelante con la constitución de la Primera Junta de Gobierno, en septiembre de 1810. Este movimiento, que originalmente planteó la idea de la defensa de los derechos del Rey cautivo, poco a poco fue derivando en una Revolución de Independencia. El mismo perseguía cortar los lazos con España y asentar con firmeza el derecho de los chilenos a gobernarse por sí mismos.
Casi por unanimidad, se designó a Mateo de Toro Zambrano y Ureta como presidente; al obispo José Martínez de Aldunate como vicepresidente; a Fernando Márquez de la Plata, Juan Martínez de Rozas, Ignacio de la Carrera, Juan Enrique Rosales y Francisco Javier de Reina como vocales, y a Gaspar Marín y Gregorio Argomedo como secretarios.
La junta creó nuevos cuerpos militares, convocó a elecciones de un congreso nacional, estableció la libertad de comercio y el contacto con la Junta de Buenos Aires. Bajo la presidencia de Juan Martínez de Rozas, se llamó a elecciones para formar un Congreso Nacional, constituido por 42 diputados.La Junta de Gobierno fortaleció su poder hasta el 4 de julio de 1811, en que cesó sus funciones para dar paso al Primer Congreso Nacional presidido por Juan Antonio Ovalle.
Los diputados que confomaron el Congreso juraron obedecer al rey Fernando VII y proteger la religión católica. Se agruparon en tres bandos: los moderados, liderados por José Miguel Infante; los exaltados, anhelaban precipitar la independencia y estaban dirigidos por Bernardo O’Higgins y Manuel de Salas; y los realistas, que solo reconocían al Consejo de Regencia de Cádiz, oponiéndose a cualquier medida. Las discrepancias entre los bandos determinó el golpe militar del 4 de septiembre, encabezado por José Miguel Carrera Verdugo, y cuyo objetivo era cambiar la composición del Congreso. El gobierno de Carrera se caracterizó por sus arrojadas reformas, que tenían como objetivo preparar el camino de la independencia.
Los dirigidos por Bernardo O’Higgins y Manuel de Salas quedaron en mayoría y designaron una nueva Junta de Gobierno, que creó el Supremo Tribunal Judiciario, ordenó levantar cementerios alrededor de las ciudades; creó la provincia de Coquimbo; oficializó las relaciones con la Junta de Buenos Aires y otorgó la libertad de vientre (que declaraba la libertad de los esclavos nacidos en Chile y prohibía el ingreso de nuevos esclavos).
Durante el gobierno de Carrera los criollos tuvieron su constitución, al dictarse el Reglamento Constitucional de 1812, que dejaba el poder Ejecutivo en una Junta de tres miembros, y el Legislativo en un Senado de siete integrantes. Realizó otras obras dentro de las que se encuentran el decreto que obligó a los conventos a crear escuelas primarias para niños y niñas, la creación de la primera bandera nacional, la cual tenía tres franjas horizontales de colores azul, blanco y amarillo y la libertad de imprenta, que luego se cambió por la censura previa.
Las autoridades virreinales de Lima, Perú, vieron con preocupación el curso de los hechos que ocurrían en Chile y en 1813 decidieron intervenir militarmente. Enviaron consecutivamente tres expediciones militares, comandadas por Antonio Pareja, Gabino Gaínza y Mariano Osorio, logrando reincorporar el país a la Monarquía, entre 1814 y 1817, imponiéndose el antiguo régimen y adoptándose una serie de medidas que tendían a consolidar lo ya logrado.
Sin embargo, en Mendoza, Bernardo O’Higgins y el general José de San Martín trabajaban incansablemente en la formación del Ejército de los Andes, la fuerza militar que alcanzaría, el 12 de febrero de 1817, la victoria en la cuesta de Chacabuco. 5 de abril de 1818, arribó a Chile el general Mariano Osorio y estuvo a punto de lograr la victoria, pero los revolucionarios lograron detenerlo en la Batalla de Maipú.
Posteriormente se produjo un período en el cual el país buscó su mejor forma de organización. Para ello se experimentó con distintas fórmulas políticas pero fueron todas un fracaso total, al igual que los textos constitucionales y legales que les daban vida. Así fue como se promulgó la Constitución Moralista, de Juan Egaña (1823); el ensayo federal propiciado por José Miguel Infante; y luego se aplicó la Constitución Liberal de 1828, obra de José Joaquín de Mora. Finalmente, en 1829 estalló una revolución encabezada por los sectores conservadores, que pudieron tomar el poder e imponer el orden que posteriormente sería consagrado por la Constitución de 1833.
Referencias
- ↑ Villalobos, Sergio, Historia del Pueblo Chileno, Ed. Zig-Zg, Santiago de Chile, 1980.
- ↑ Historia de Chile: Descubrimiento. Una gran aventura. Artículo publicado en Biografía de Chile, el portal de la Historia de Chile. Consultado el 8 de agosto de 2015.
Fuentes
- Fuentes Documentales y Bibliográficas para el Estudio de Chile. Cristián Guerrero Lira y SISIB - Universidad de Chile, 2003. Consultado el 8 de agosto de 2015.
- Biografía de Chile, el portal de la Historia de Chile. Consultado el 8 de agosto de 2015.
- Memoria Chilena. Portal histórico administrado por la Biblioteca Nacional de Chile. Consultado el 8 de agosto de 2015.



