Queratosis actínica

Queratosis actínica.
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Clasificación:no transmisible.
Región más común:la piel

Queratosis actínica. Conocida como queratosis solar, se manifiesta como un pequeño bulto con escamas o con costra en la superficie de la piel.

Causas

La exposición al sol es la causa de casi todas las queratosis actínicas. El daño que provoca el sol en la piel es acumulativo, de modo que la más breve exposición se suma a todas las que se experimenten en la vida desde la infancia. Ciertos grupos de personas presentan un mayor riesgo que otras, incluyendo las siguientes:

  • Las personas de tez clara, rubias o pelirrojas y de ojos azules, verdes o grises, corren mayor riesgo, aunque las de tez oscura también pueden desarrollar queratosis si se exponen al sol sin protección.
  • Algunos cálculos indican que una de cada seis personas desarrollará una queratosis actínica a lo largo de su vida. Los ancianos son más propensos que los jóvenes a desarrollar queratosis actínicas, debido a que la exposición acumulada de sol aumenta con la edad.

Tratamiento

El tratamiento específico de la queratosis actínica será determinado por su dermatólogo basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • El estadío de la enfermedad.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

Si se diagnostica en una etapa temprana, el tratamiento de la queratosis actínica puede incluir crioterapia (congelar la lesión), quimioterapia tópica (medicamentos contra el cáncer) u otros tratamientos.

Prevención

Es evidente que la prevención se basa en la protección solar. Esto es especialmente importante en las personas de piel clara que trabajan o pasan muchas horas al sol. El daño solar es acumulativo y es muy importante evitarlo en la infancia.

A pesar de que existen excelentes protectores solares en crema, no debemos olvidar que la mejor protección solar es la física, es decir, el empleo de gorras y camisetas, en especial en los meses soleados y en las horas centrales del día.

El sol tiene un efecto beneficioso sobre el estado de ánimo y contribuye a la producción de vitamina D en la piel, pero no hay que olvidar que la exposición crónica a la radiación solar, sobretodo a la ultravioleta, puede producir fotoenvejecimiento prematuro y la aparición de lesiones premalignas como son las queratosis actínicas.

Estas lesiones descamativas, adherentes, rugosas, secas, bien delimitadas, únicas o múltiples, aparecen en la piel expuesta de los adultos, y son las lesiones premalignas cutáneas más frecuentes. Para muchos autores las queratosis actínicas constituyen el comienzo temprano del cáncer.

Es una lesión de la capa más externa de la piel, la epidermis y se produce por una exposición continuada a la luz ultravioleta del sol. Aparecen sobre todo a partir de los 40-50 años, más frecuentemente en personas con piel blanca.

Las lesiones típicas son secas, escamosas, del color de la piel o rojizas, situadas mayoritariamente en las áreas expuestas al sol, como cara, manos o escote. También pueden ser lesiones sobreelevadas con una lesión en superficie de aspecto costroso.

Algunas veces pueden crecer anormalmente pareciéndose morfológicamente a un 'cuerno cutáneo', ya que se parecen a los cuernos de un animal. Otra forma de presentación es como una descamación permanente en el labio inferior, denominándose entonces queilitis actínica.

Véase también

Fuente