Azorín

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Azorín
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Azorin por el pintor Alejandro Cabeza.jpg
Retrato de Azorín por Alejandro Cabeza
NombreJosé Augusto Trinidad Martínez Ruiz
Nacimiento8 de junio de 1873
Monóvar, Alicante, Bandera de España España
Fallecimiento2 de marzo de 1963
Madrid, Bandera de España España
NacionalidadEspañola
Otros nombresJosé Martínez Ruiz
CiudadaníaEspañola
Alma materUniversidad de Valencia
OcupaciónEscritor, novelista, ensayista, cronista y dramaturgo
Conocido porPrincipal referente de la Generación del 98
CónyugeJulia Guinda Urzanqui
PadresIsidro Martínez Soriano y María de la Trinidad Ruiz Ferre
Obras destacadasLa voluntad, Castilla, Doña Inés, La ruta de don Quijote
PremiosGran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio
Resultados deportivos
Títulos obtenidosAcadémico de la Real Academia Española

José Martínez Ruiz (Alicante, 8 de junio de 1873 - Madrid, 2 de marzo de 1967), tuvo como nombre de nacimiento José Augusto Trinidad Martínez Ruiz pero fue más conocido como Azorín. Fue un escritor, novelista, ensayista y crítico literario español, que perteneció a la generación del 98.

Síntesis biográfica

Su padre era natural de Yecla, Murcia (España) y militaba en el partido conservador. Llegó a ser alcalde, diputado y seguidor de Francisco Romero Robledo. Ejercía de abogado en Monóvar y poseía una importante hacienda. Su madre había nacido en Petrer. Era una familia tradicional burguesa y acomodada.

Azorín fue el mayor de nueve hermanos. Estudió bachillerato interno durante ocho años en el colegio de los Escolapios de Yecla, etapa que refleja en sus dos primeras novelas, de fuerte contenido autobiográfico. De 1888 a 1896 cursó derecho en Valencia, donde se interesó por el krausismo y el anarquismo y se entrega a febriles lecturas literarias y políticas. Empezó sus pinitos periodísticos.

Usó los seudónimos de Fray José, en La educación católica de Petrer, Juan de Lis en El defensor de Yecla, etc.

Por 1895, Azorín se relacionó con varios grupos anarquistas.

Escribió también en El Eco de Monóvar, El Mercantil Valenciano e incluso en El Pueblo, periódico de Vicente Blasco Ibáñez. Casi siempre hizo crítica teatral de obras de fuerte contenido social (elogió las obras de Ángel Guimerá y Benito Pérez Galdós o el Juan José de Joaquín Dicenta) y ya reflejó sus inclinaciones anarquistas. Tradujo el drama La intrusa del francés Maurice Maeterlinck, la conferencia del francés A. Hamon De la patria o Las prisiones del príncipe Kropotkin.

En 1895 Azorín publicó dos ensayos, Anarquistas literarias y Notas sociales, en las que presenta al público las principales teorías anarquistas.

Se examinó en Granada y Salamanca, pero fue más estudiante que estudioso y más atento a las tertulias, al periodismo, al teatro, a la literatura y a los toros que a las leyes.

Llegó el 25 de noviembre de 1896 a Madrid para seguir sus estudios, se inició en medio de grandes privaciones en el periodismo republicano El País (1896), de donde le echaron; El Progreso (1897), periódico de Alejandro Lerroux, en el que recibió sólo el apoyo de Leopoldo Alas (Clarín) en uno de sus Paliques, donde trabajó como crítico, bajo los seudónimos de Cándido (en honor a Voltaire), Ahrimán (el dios persa de la destrucción), Charivari y Este, entre otros.

Poco a poco su nombre fue apareciendo cada vez más en revistas y periódicos importantes: Revista Nueva, Juventud (firmando con Pío Baroja y Ramiro de Maeztu como Grupo de los Tres), Arte Joven, El Globo, Alma Española, España, El Imparcial, ABC. Al mismo tiempo fue publicando folletos y libros.

Escribió una trilogía de novelas autobiográficas donde utilizó su definitivo seudónimo, Azorín, que empezó a usar en 1904, La voluntad, Antonio Azorín y Las confesiones de un pequeño filósofo. A partir de 1905 el pensamiento y la literatura de Azorín se instalaron ya en el conservadurismo.

La Generación del 98

La Generación del 98 surgió tras la crisis nacional y la pérdida de las colonias españolas de Cuba y Filipinas en 1898. Al finalizar el siglo XIX, el fin del imperio colonial produjo una grave crisis que comenzó con los conflictos de 1895 en Cuba y 1896 en Filipinas. Tras la derrota, España se vio obligada a firmar el Tratado de París, lo que derivó en la independencia cubana y el paso de Filipinas y Puerto Rico a manos estadounidenses. Esta situación provocó una profunda indignación y protesta en el país, sentimientos que fueron canalizados a través de la literatura por un grupo de escritores nacidos en fechas cercanas y cuyas obras fundamentales se realizaron en torno a los años de este desastre histórico.

Estos autores desarrollaron un estilo literario caracterizado por el uso de un lenguaje sencillo y expresivo, empleando un vocabulario preciso que combinaba palabras cultas, populares y extranjeras para transmitir sus ideas de la forma más justa posible. En su escritura predominaba la oración simple y breve, evitando los párrafos extensos y las frases subordinadas para lograr una mayor claridad. Este afán renovador los distingue de otros movimientos literarios destacados, como la Generación del 27 (también llamada del 25), cuyos integrantes consolidaron su obra décadas después, o la Generación Perdida, la cual se desenvuelve bajo la influencia de la Primera Guerra Mundial.

Vida política

Azorín en su ancianidad.

Comenzó a colaborar en ABC donde participó activamente en la vida política. Antonio Maura, y sobre todo el ministro Juan de la Cierva y Peñafiel, se convirtieron en sus máximos valedores. Entre 1907 y 1919 fue cinco veces diputado y dos breves temporadas (en 1917 y 1919) fue subsecretario de Instrucción Pública.

Tenía ya una larga trayectoria en la prensa madrileña cuando se incorporó a La Vanguardia como crítico literario. Gracias al empeño del director Miquel del Sants Oliver, Azorín publicó, en este rotativo, cerca de 200 artículos entre 1914 y 1917. No es de extrañar que un conspicuo representante de la cultura castellana publicara en las páginas de un diario barcelonés como La Vanguardia, ya que Barcelona fue la capital donde se impulsó y se dio a conocer, según los estudiosos, la generación del 98.

Viajó incansablemente por España y ahondó en la lectura de los clásicos del Siglo de Oro. El directorio militar de Primo de Rivera enfrió la actividad pública de Azorín, quien se negó a aceptar cargos políticos de manos del dictador. En 1924 fue elegido miembro de la Real Academia Española.

Azorín apoyó la dictadura de Primo Rivera. En el 1931 ―con el comienzo de la Segunda República Española (1931-1939)― se declaró republicano. Cuando Franco destruyó la incipiente democracia de España en la Guerra Civil Española (1936-1939), Azorín le apoyó pero huyó de Madrid con su esposa ―Julia Guinda Urzanqui― y residió en Francia hasta 1939.

Terminada la contienda, pudo regresar a España gracias a la ayuda que recibió del entonces ministro del Interior, Ramón Serrano Suñer, a quien años más tarde dedicó Azorín “con viva gratitud” su obra El pasado (Madrid, Biblioteca Nueva, 1955).

En 1946 recibió del Gobierno fascista la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.

Desde 1956 hasta 1959, Azorín vivió en París. Después de esos tres años volvió a España y se puso a vivir en Madrid.

Era un maestro del lenguaje, estaba caracterizado o destacado por la frase breve, sin complicados enlaces, la claridad de precisión y la riqueza en palabras.

En sus últimos años se mostró apasionado y asiduo espectador cinematográfico.

Obras

Azorín en sus principios colaboró en la obra de El Pueblo, de Vicente Blasco Ibáñez, con el seudónimo de Arimán y escribió:

  • Buscapiés (sátiras y críticas) (1894)
  • Anarquistas literarios (1895)
  • Notas sociales (1895)

Estas tres obras muestran su agrado por la cultura francesa.

Tradujo a Hamon, en la obra:

  • De la Patria 1896

Y a Kroptkin en la obra:

  • Las Prisiones 1897

Colaboró en los diarios:

Estos dos diarios estaban dirigidos por Larroux. Por esos años un poco después publicó las obras:

  • Calibari y Bohemia (1897)
  • Soledades (1898)
  • La sociología criminal (1899)
  • La evolución de la crítica (1899)

Y la trilogía compuesta por:

  • La voluntad (1902), la cual describe el ambiente del colegio interno donde estudió la secundaria.
  • Antonio Azorín (1903)
  • Las confesiones de un pequeño filósofo (1904)

Estas obras dan a conocer la madurez literaria de Azorín. Como protagonista de todas ellas, manifiesta el tiempo del paisaje, las descripciones y la reflexión autobiográfica.

Después de haber ya creado "el grupo de los tres", Azorín durante los años 1907, 1917, 1916-1920 hizo libros de carácter político:

  • Parlamentismo español (1916)
  • El chirrión de los políticos (1923)

También hizo ensayos y temas españoles:

  • Los pueblos (1905)
  • España. Hombres y paisajes (1909)

Y sobre textos de literatura castellana que Azorín recrea con un criterio impresionista:

  • La ruta de Don Quijote (1905)
  • Lecturas españolas (1912)
  • Clásicos y modernos (1913) (en la cual incluye su trabajo sobre la generación del 98)
  • Los valores literarios (1914)
  • Al margen de los clásicos (1915)
  • Rivas y Larra (1916)
  • El paisaje de España visto por los españoles (1914)

Cuando se declaró republicano y más tarde nacionalista realizó las obras:

  • Don Juan (1922)
  • Doña Inés (1925)

Y un poco más tarde realizó:

  • Félix Vargas, "etopeya" (1928), obra que después fue llamada El caballero inactual
  • Superrealismo (1929), nombre provisional de El libro de Levante

Por estos años estrenó también algunas obras de teatro:

  • Judit (1926)
  • Old Spain (1926)

También la trilogía:

  • Lo invisible (1927)
  • Angelita (1930)
  • Cervantes o La casa encantada (1931)

Luego cuando se fue a París y más tarde volvió a España (a Madrid exactamente) escribió:

  • Madrid y Valencia (1941)
  • Memorias inmemoriales (1946)

Aquí concluyeron sus obras de teatro y empezaron sus novelas de esta época:

  • El escritor (1941), manual de técnica literaria
  • El enfermo (1943)
  • María Fontán (1943)
  • Salvadora de Olbena (1944)
  • La isla sin Aurora (1944)

Escribió diversos ensayos sobre temas literarios:

  • Los clásicos redivivos. Los clásicos futuros (1945)
  • Ante Baroja (1946)
  • Escena y sala (1947)
  • Ante las candilejas (1947)
  • El cine y el momento (1953)
  • Clara (1966)

Premios

  • Premio nacional "Miguel de Unamuno".

Fuentes