BESS (tecnología)

Tecnología BESS
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Concepto:Tecnología de acumulación de energía

Tecnología BESS Es una tecnología que permite la acumulación de energía en baterías. Es útil para acumular la energía que producen los Parques Solares Fotovoltaicos y al mismo tiempo, funciona como un regulador de la frecuencia en la red eléctrica. En Cuba, se planificó la inversión de cuatro sistemas de este tipo en diferentes regiones del país, para mejorar la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.

Definición

El nombre proviene de las siglas de su nombre en inglés: BESS, siglas de Battery Energy Storage System (Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías, en español).

En instalación industrial
En instalación industrial
Para sector residencial
Para sector residencial

Como lo indica su nombre, es un sistema de almacenamiento de energía y este almacenamiento se realiza en baterías. Su función principal es almacenar la electricidad generada a partir de fuentes renovables como la energía solar y eólica, y liberarla durante los periodos de máxima demanda, cortes de energía o en otros momentos.

Otra de sus funciones principales es contribuir a la estabilidad del sistema eléctrico, ya que las fuentes renovables tienen intermitencia en la energía que generan. La energía que se aprovecha del sol o del viento tiene un carácter intermitente; es decir, se puede tener una cantidad muy grande en condiciones óptimas, pero, en cuestión de minutos, puede ir disminuyendo (al crearse una nubosidad y disminuir significativamente la radiación solar o dejar de soplar el viento). Si esa energía que se disminuye en muy poco tiempo ocupa una parte importante de la demanda eléctrica y no existe un respaldo para sustituirla, el sistema eléctrico de cualquier región o país, puede colapsar.

Y una de las principales características de la tecnología BESS es que pueden reaccionar "en fracciones de segundo" ante cualquier fluctuación, inyectando o absorbiendo energía de manera instantánea para evitar oscilaciones bruscas en la red eléctrica, que puedan derivar en desconexión del Sistema Eléctrico Nacional o averías.

Aunque se definen como un “almacenamiento en baterías”, hay diferencias importantes entre un sistema BESS y una batería convencional. Un sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) es más que una simple batería. Incluye: módulos de baterías y varios sistemas, como los de gestión de baterías, de conversión de energía, de gestión de energía, gestión térmica y carcasas de protección.

Para garantizar la calidad de su funcionamiento, estos sistemas trabajan conjuntamente para un control inteligente, seguridad y uso eficiente de la energía. Y en la medida que han ido creciendo las demandas de esta tecnología, más empresas se han dedicado a perfeccionarla y hacerla más eficiente y segura.

Principio de funcionamiento

Los expertos consideran que, por lo general, el principio de funcionamiento de BESS es simple y eficiente, aunque requiere de una tecnología compleja. Funciona de acuerdo a los siguientes elementos:

  • Fase de carga: El sistema BESS puede recibir electricidad de paneles solares, de la red eléctrica o de otras fuentes de energía.
  • Fase de almacenamiento de energía: La electricidad se almacena en celdas de batería en forma de corriente continua (CC).
  • Fase de descarga: Cuando se necesita electricidad, el sistema convierte la CC en corriente alterna (CA) a través de un inversor, para su uso en hogares o equipos industriales.

Y todo el proceso está controlado por múltiples subsistemas, lo que permite una gestión inteligente de la energía y una conversión con eficiencia.

Componentes de un sistema BESS

Un sistema BESS completo, normalmente incluye los siguientes componentes clave:

  • Módulos o celdas de batería: La mayoría de las soluciones BESS modernas utilizan baterías LiFePO₄ (fosfato de hierro y litio), debido a su alta seguridad, larga vida útil y respeto por el medio ambiente.
  • Sistema de gestión de baterías (conocidos como BMS): Supervisa, equilibra y protege el estado de la batería en tiempo real.
  • Sistema de gestión de energía (EMS): Coordina el funcionamiento de los sistemas de gestión de baterías, de conversión de energía, las cargas y la red eléctrica, para lograr una programación inteligente.
  • Sistema de gestión térmica: Incluye mecanismos de refrigeración por aire o por líquido para garantizar que el sistema funcione a temperaturas óptimas.
  • Estructura de la carcasa/rack del sistema: Se utiliza para la instalación, protección e integración modular del sistema en general.

Ventajas

Entre las ventajas de este sistema, se encuentran:

  • Responde en fracciones de segundo a los cambios en la frecuencia de la red, ante cualquier imprevisto en las Centrales Termoeléctricas y otras unidades de generación, lo que ayuda a mantener la estabilidad del sistema eléctrico.
  • Al integrarse con las energías renovables, que son intermitentes en dependencia de las condiciones naturales, también permite que esas energías puedan inyectarse a la red eléctrica de forma segura y sin desestabilizar dicha red.
  • Igualmente y en dependencia de la capacidad, puede almacenar algún excedente de electricidad procedente de la energía solar o eólica y utilizarla durante los períodos sin luz solar ni viento, mejorando así la eficiencia en el aprovechamiento de la energía.
  • Proporciona alimentación de emergencia durante cortes de energía o inestabilidad de la tensión de la red, para garantizar el funcionamiento de los equipos críticos.
  • Admite modos de funcionamiento conectados a la red eléctrica y también aislados.[1]

Sistemas BESS en el mundo

Cada vez se ha hecho más frecuente la instalación de esta tecnología en diferentes países y regiones del mundo. En muchos de esos lugares, su instalación ha estado asociada al uso, también más frecuente, de las energías renovables, sobre todo la solar y la eólica.

Se ha ido extendiendo la necesidad de utilizar este tipo de sistema de acumulación a partir de las características de las energías renovables y su intermitencia, que puede hacer disminuir su generación de electricidad en poco tiempo. Y para evitar este problema, en las últimas décadas se han desarrollado diferentes sistemas de almacenamiento, como los BESS.

Tecnología BESS de BYD en Arabia Saudita

Existen numerosos proyectos de empresas, que son consideradas punteras en el sector a nivel mundial y que han estado trabajando para mejorar las soluciones actuales y sumarse a las “tecnologías limpias” o “cleantech”, como también se les conoce. Entre los ejemplos de esas importantes empresas, se encuentran Tesla Energy, LG Energy Solution, Siemens Energy, BYD y Fluence, que han publicado estar trabajando en nuevas soluciones para la tecnología BESS.

De ellas, la empresa china BYD Energy Storage (Almacenamiento de Energía BYD), que es una división de la compañía BYD Co., firmó en 2025 un contrato con la Compañía Saudita de Electricidad (de Arabia Saudita), para implementar proyectos de almacenamiento de energía a escala de red. Fueron considerados los proyectos de su tipo más grandes del mundo en ese momento.[2]

La misma empresa desarrolló un nuevo sistema de almacenamiento energético para ser utilizado en el sector residencial (en las viviendas). Está equipado con un sistema inteligente de avanzada para la gestión energética y ofrece gran flexibilidad de instalación. La empresa lo presentó mundialmente en marzo de 2025, en la feria Key Energy 2025, que tuvo lugar en Rímini, Italia. Estos ejemplos han demostrado el auge y desarrollo que ha tenido esta tecnología internacionalmente.[3]

Se considera que en 2022, se invirtieron más de 5.000 millones de dólares en BESS y que esta cifra significó un aumento de tres veces con el año 2021. Los expertos han considerado que este mercado alcance entre los 120.000 y los 150.000 millones de dólares a nivel global en 2030. El mayor crecimiento se ha producido a escala industrial, pero las instalaciones residenciales también han comenzado a tener relevancia en ese mercado.

Para aumentar el uso de los BESS es fundamental que el precio siga descendiendo. Se ha ido logrando una reducción del precio muy significativa en los últimos años, y esto ha propiciado el desarrollo y despliegue de estos sistemas.

Por otro lado, también se ha considerado importante, que el desarrollo tecnológico permita crear sistemas más seguros, con mejores opciones de supervisión y control y con una vida útil más larga. En este sentido, los expertos han sugerido que deben utilizarse tecnologías de baterías cada vez más eficientes, con materiales más abundantes en la naturaleza, con menos impacto en el medioambiente y que sean fáciles de reciclar una vez que su vida útil haya terminado.

En el aumento de estas inversiones, han incidido hechos de desconexión de los sistemas eléctricos en diferentes países, que han motivado a empresarios y autoridades a promover inversiones en la tecnología BESS. Uno de esos hechos ocurrió en España, cuando se produjo un apagón general el 28 de abril de 2025 que afectó toda la península y se decidió entonces, realizar inversiones para aumentar la capacidad de almacenamiento. Y la iniciativa no se limitó a ese país, sino que varios países europeos también se sumaron. Los pronósticos informados fueron que se previeron inversiones en Europa para tener casi 400 gigas de almacenamiento en baterías para el año 2029.[4][5]

En Cuba

A partir de la Transición Energética que se comenzó a desarrollar en el país a partir de 2024, en Cuba se previeron, inicialmente instalar cuatro sistemas BESS.

Se decidió ubicarlas en diferentes regiones del país, tanto en occidente como en el oriente. Por la función que cumplen, deben estar ubicadas en subestaciones eléctricas y las seleccionadas fueron:

Montaje en una subestación en Cuba

Su función principal es controlar la frecuencia de la red, compensando las rápidas fluctuaciones en la generación. La distribución en regiones diferentes contribuye a este objetivo. Y la ocurrencia de varios sucesos de desconexión del Sistema Eléctrico Nacional incidieron de forma directa en la decisión de realizar esta inversión. También, han sido frecuentes los Disparos Automáticos de Frecuencia, conocidos como DAF, que dejan sin servicio por espacio de minutos y a veces, hasta de horas a determinados circuitos. En los canales de comunicación de la Empresa Eléctrica de La Habana, se han registrado reiterados casos de estos DAF en los sucesos del día y afectan el servicio de los clientes, en ocasiones inclusive, en más de una vez en el día en el mismo circuito. Por eso, la decisión de instalar estos sistemas BESS tuvieron también la intención de reducir esos disparos automáticos de frecuencia.

Aunque la tecnología BESS permite igualmente aportar la energía que acumula, en el caso de estos cuatro sistemas iniciales en Cuba, los expertos de la Unión Eléctrica informaron que no están concebidos de forma prioritaria para eso, sino dedicarlos fundamentalmente a equilibrar la generación y la demanda en tiempo real. No obstante, en algún momento se pudieran utilizar también en esa función, todo lo cual depende del estado del Sistema Eléctrico Nacional.

La instalación de los BEES constituye una solución técnica necesaria ante el crecimiento planificado de las energías renovables en Cuba, pues a partir de 2025, esas energías han tenido un aumento considerable en la matriz energética del país. En marzo de 2026, ya los nuevos parques solares fotovoltaicos generaban cada día más de 500 MW durante el horario diurno y estaba previsto continuar su crecimiento, hasta 2000 MW en total en los años siguientes.

El 7 de marzo de 2026, la Unión Eléctrica inició el calentamiento con carga del primer sistema de acumulación de energía de la subestación del Cotorro, que fue la primera de las cuatro previstas.

Se calculó que, técnicamente, por cada 1.000 megavatios procedentes de los parques fotovoltaicos se requieren al menos 100 megavatios de regulación por baterías. Por lo tanto, se previó que esta tecnología podría aprovechar el cien por ciento de la energía generada por los parques solares ubicados en áreas de los municipios Guanabacoa, Cotorro y Boyeros, en La Habana.

En el caso de Holguín, se planificó que los BESS podían absorber los excedentes de energía solar y liberarlos cuando la demanda lo requiera, aportando más energías renovables sin comprometer la estabilidad del sistema.[6][7][8][9]

Enlaces relacionados

Referencias