Combate de Moralitos (San José de las Lajas)

Revisión del 20:16 27 ene 2023 de Rosarino (discusión | contribuciones) (u)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Combate de Moralitos
Información sobre la plantilla
Moralitos.jpg
Monumento al Combate de Moralitos
Fecha:19 de febrero de 1896
Lugar:Moralitos, San José de las Lajas
Resultado:
Fracaso de los planes del mando español
País(es) involucrado(s)
Bandera de Cuba Cuba, Bandera de España España
Líderes:
Antonio Maceo, Máximo Gómez, Adolfo del Castillo


Combate de Moralitos. Realizado en las inmediaciones de San José de las Lajas, municipio de la antigua provincia La Habana, actual Mayabeque, donde a pesar de las bajas sufridas por parte de los patriotas cubanos se demostró la indomable tenacidad, lo flexible de la organización militar insurrecta y la capacidad de los jefes cubanos que supieron eludir a las tropas enemigas concentrada a su alrededor. El Combate de Moralitos constituyó el único encuentro frente a frente entre ambos ejércitos y el fracaso de los planes del mando español.

Antecedentes

Durante los meses de enero y febrero de 1896, Máximo Gómez realizaba su famosa campaña en La Habana, en apoyo a la invasión de Antonio Maceo a Pinar del Río. Toda la isla estaba en pie de guerra, pero esta había decaído en las provincias orientales y Gómez necesitaba entrevistarse con Maceo, quien regresa a La Habana el 13 de febrero; le siguen también las columnas enemigas que le combatían en el territorio más occidental.

Valeriano Weyler había llegado a Cuba el día 10 de febrero y manda a traer tropas de Oriente las cuales desembarcan el 15 por los puertos de La Habana y Batabanó, para acumular en la provincia 25 000 hombres de tropas regulares distribuidas en 10 ó 12 columnas volantes para aplastar a Gómez y Maceo, o empujarlos hacia Oriente.

El 16 de febrero Weyler considera que se encontraban por Melena del Sur rumbo a Güines y mueve sus tropas hacia el este de La Habana, incluyendo una columna de Matanzas que ocuparía San Nicolás de Bari; sin embargo, Gómez está al oeste de Alquízar y a las retaguardia de todas las columnas que seguían a Antonio Maceo, mientras este ya se adentraba en el centro de la provincia rumbo al norte.

EI 17 de febrero una columna española se atrinchera el sur de Güines para interceptarlos allí; pero Máximo Gómez avanza por el centro en busca de Maceo, quien se interna en el lomerío al norte de Tapaste para el 18 por la noche atacar por sorpresa a Jaruco, ciudad convertida en centro de operaciones del enemigo al nordeste de la provincia más rica y mejor defendida por España.

Acto político en el Monumento al Combate de Moralitos

Tras la conmoción del hecho se previa un inminente encuentro entre los dos jefes del Ejército Libertador. Al amanecer del día 19 de febrero de 1896, aún humeante Jaruco, incendiado por Antonio Maceo, se produce un memorable encuentro entre el Generalísimo y su Lugarteniente en la finca Soto, junto al caserío del Perú, al oeste de Casigua, tras 43 días de separación, arrastrando tras de sí a todas las columnas enemigas que pululaban por la provincia y ahora formaban un gran círculo a su alrededor, al ocupar todos los poblados de la comarca. Era tanta la concentración de tropas, que puede decirse que por única vez en la guerra se encontraban los dos ejércitos frente a frente.

Sucesos del combate

Entonces se produce el famoso combate de Moralitos, el más grande y sangriento en La Habana, donde por única vez en ella pelean juntos Máximo Gómez y Antonio Maceo. El general Gómez al pasar por las cercanías de Moralitos y cruzar la carretera de San José de las Lajas encontró ocupado el camino por los batallones españoles. Inmediatamente comenzó un fuerte tiroteo. Al combate llega el general Maceo con su estado mayor y su escolta. El resto de su escuadra no participó completamente en el combate pues venía rezagada desde Jaruco.

Gómez se enfrenta con fuerza para tratar de abrir paso a toda la columna invasora. Bajo el fuego enemigo pasa el puente del arroyo Mampostón y recibe una bala en una pierna y le matan el caballo. Las bajas comienzan a ser más numerosas. Ocurrieron varias cargas a quema ropa y se vieron las caras unos a los otros contrincantes.

Los cubanos al ver la imposibilidad de romper las fuerzas enemigas, retroceden hacia otras posiciones en las cuales resistieron firmemente para no ser flaqueados por el adversario. Todos los caminos estaban llenos de soldados.

El combate duró 3 ó 4 horas. En ese tiempo los españoles no dejaron de derrochar descargas de fusiles. Tres piezas de artillería arrojaron proyectiles sin resultado.

El combate, no se puede ventilar a tiro limpio y los cubanos deben irse retirando escalonadamente hacia el lomerío del norte, dejando el campo ocupado por los españoles; mientras en las lomas del oeste Adolfo del Castillo, jefe mambí del territorio central, se interpone a la llegada de la columna del coronel Segura.

Desde San José de las Lajas acude la columna del coronel Tort y desde Jaruco la de Hernández Ferrer para atacarlos al atardecer en Catalina de Güines, pero Antonio Maceo contiene al primero y la escolta de Máximo Gómez, en heroica carga, rompe el cerco del segundo para abrir paso a toda la tropa que se salva bajo el manto protector de la noche.

La Metrópolis superaba a los cubanos en número, municiones y armas. Además, la caballería no podía accionar en las intrincadas cercas de piedra, características de la zona.

Las bajas cubanas pasaron de cien y Máximo Gómez se retira con los heridos hasta el oeste de Nueva Paz, mientras Antonio Maceo se queda atrincherado en las ruinas del ingenio El Gato Y provoca con exploradores al coronel Tortr para tomar el desquite cuando este le ataca causándole muchas bajas, y Juan Bruno Zayas se atrinchera en la Calzada de Güines. Luego ordena al general Aguirre y al brigadier Pedro Díaz hostiliza a las fuerzas enemigas en la provincia.

Posterior al combate

EI 21 de febrero se encuentra con Máximo Gómez en el ingenio la Conchita, donde conferencian largamente. El 22, acampados en el central Nueva Paz, extienden y legalizan grados militares, para dar por concluida la campaña de la invasión. Máximo Gómez regresaría a las Villas, mientras Antonio Maceo haría una incursión al norte y centro de la campiña habanera, dando guerra 30 días en 20 combates, hasta el 13 de abril en que se encaminó a Pinar del Río, frustrando las ilusiones de Weyler, que después de Moralitos se había jactado de expulsar a los invasores de Occidente.

Significación histórica

La rápida concentración y diseminación del Ejército Libertador no dejaba que las columnas enemigas de ocupación en las ciudades y las de operaciones en el campo, se juntaran. Esta vez, ocho de ellas estaban en los poblados de la comarca y otras seis tras Gómez y Maceo ¬no lograron sus propósitos: cercarlos reunidos en la cercanía de San José de las Lajas el 19 de febrero de 1896.

Esta acción hubiera podido significar un rudísimo golpe a la Revolución, con dos balas afortunadas del ejército colonialista, soñadas por el Gobierno de la Metrópoli; pero no obstante las bajas sufridas, demostró la indomable tenacidad cubana, lo flexible de la organización militar insurrecta, la capacidad de los jefes cubanos que, con inferior número de hombres, supo eludir la numerosa fuerza enemiga concentrada a su alrededor, ganando el tiempo estratégico necesario para hacer fracasar los planes del mando español y obtener la victoria final en la guerra por la independencia.

El Combate de Moralitos constituyó el único encuentro frente a frente entre ambos ejércitos y el fracaso de los planes del mando español.

Fuentes

  • Daniel Martínez Quintanal. Historiador del municipio San José de las Lajas.
  • Maritza Sutil. Investigadora Biblioteca Municipal San José de las Lajas.
  • Periódico El habanero, La Habana, 28 de febrero de 2006.

Enlaces externos