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Boxeo en Cuba

Boxeo en Cuba
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Fecha:1910 - Actualidad
País(es) involucrado(s)
Bandera de Cuba Cuba

Boxeo en Cuba. Conocido como el deporte de los puños, se practicaba en la antigua Grecia, en los Juegos Olímpicos, desde los orígenes fue un deporte popular. En Roma, los contendientes usaban los cestus, protectores metálicos para las manos, tachonado de clavos con el que llegaban hasta a matar a los contendientes.

Historia

Antecedentes

No se ha podido establecer con éxito la fecha exacta del surgimiento del boxeo en Cuba. El mismo está ligado – al igual que el béisbol – a la influencia cultural norteamericana en la Isla. Debido a lo barato de su práctica se celebraban combates de pugilato entre las clases más humildes del país, mientras que la práctica más organizada se circunscribía a los círculos aristocráticos de la nación, donde, además, se jugaba baloncesto y tenis, que necesitaban implementos sólo asequibles para los sectores pudientes de la población.

Inicios

Se considera que fue el chileno John Budinich, quien en los primeros meses del año 1910 inauguró la primera Academia de Boxeo de La Habana. En poco menos de dos meses consiguió que sus servicios fueran contratados por el aristocrático Vedado Tennis Club. Desde ese momento el chileno combinó sus clases particulares con exhibiciones públicas con el objetivo de interesar a los jóvenes y ampliar el campo de esa práctica deportiva.

Budinich contó entre sus alumnos a los que se puede considerar como los pioneros del boxeo en Cuba: Víctor Achán, Tomás Galiana, Mike Febles y Bernardino San Martín. Los combates que estos primeros boxeadores cubanos efectuaban tenían un carácter familiar o amistoso y eran denominados “fiestas”, pues por regla general siempre se celebraban en casa de alguno de ellos o de sus amigos.

Con el paso del tiempo las peleas se fueron popularizando y a cada programa acudía mayor número de personas. Sin embargo, en 1912 el Secretario de Gobernación, Francisco López Leyva, dictó un decreto en el que se suspendía cualquier tipo de encuentro de boxeo. La razón de la suspensión estribó en el temor del gobierno de José Miguel Gómez a que se produjeran desórdenes públicos en caso de peleas entre boxeadores blancos y negros, por la reciente represión al Movimiento de los Independientes de Color.

A partir del año 1916 comenzaron las giras boxísticas de los peleadores de La Habana por el resto de las provincias. Poco tiempo después el boxeo logró arraigarse en determinadas zonas del país y comenzaron a surgir talentos a lo largo de la geografía cubana:

Matanzas desarrolló a Antolín Fierro, reconocido por la mayoría de los cubanos, como el verdadero campeón de los pesos completos. De esa época es también el peso mosca José García, que se enfrentó a los mejores de su división. Cienfuegos contó en esta etapa con Sparring Caballero un muy buen peso completo que realizó exitosas incursiones en los cuadriláteros de La Habana. También de Cienfuegos fue Enrique Ponce de León, quien llegó a consagrarse campeón de las 147 lb y Generoso Pino, que llegó a conquistar la faja de los moscas.

En Sagua la Grande llegaron a ofrecerse muy buenas carteleras con figuras de reconocida calidad. La relación de púgiles de esa ciudad aparece encabezada por Esteban Gallard, alias “Kid Charol”, un excelente peso mediano, considerado entre los mejores boxeadores cubanos de todos los tiempos. Tambien de Sagua la Grande fueron peleadores como Ramón Cabrera, Roleaux Sagüero, Kid Molinet, Kid Ríos, Juan Tapia y Young Molina.

Buenas plazas para las peleas de boxeo resultaron Camagüey y Ciego de Ávila. Uno de los principales promotores en esa región fue Luis Felipe Gutiérrez, “Pincho” quien llegaría a ser entrenador del campeón mundial Kid Chocolate. En la zona camagüeyana se destacaron aquellos primeros años, Remberto Dúo, Conguito Camagüey, Tony Domínguez y Joe Legón.

En Oriente, Palma soriano fue la plaza boxística por excelencia, aunque también se exhibieron peleas de calidad en Santiago de Cuba, Holguín, Guantánamo, Manzanillo, Baracoa y Jiguaní. Entre los principales púgiles orientales se encontraban Bill Scott, John Herrera y Goyito Rico.

De los primeros combates de boxeo celebrados en Cuba surgieron los primeros campeones. Estos fueron seleccionados por sus cualidades por el profesor Budinich entre los púgiles que mostraban mayores habilidades. La lista de los primeros titulares incluyó los nombres de Víctor Achán (118 libras), Tomás Galiana (126 libras), Manolo Vivancos (135 libras), Juan Suárez (147 libras) y Anastasio Peñalver (más de 175 libras).

Comisión Nacional de Boxeo

Los primeros pasos para la práctica del boxeo organizado en Cuba fueron emprendidos por los promotores Vicente Cubillas y Bernardino San Martín, quienes de forma consecutiva abrieron las primeras empresas que ofrecieron carteleras boxísticas abiertas al público: el Ring Cuba y el Black Cat Ring.

La muerte del boxeador cubano Joe Marroquín a consecuencias de un golpe propinado por su contrario Alex Puebles durante el combate efectuado en el Recreo de Belascoaín el 21 de marzo de 1918 provocó que el alcalde de La Habana ilegalizara la práctica del boxeo y declarara:

“El boxeo es salvaje, bárbaro (…). Mientras yo sea alcalde de La habana y mientras pueda negar el permiso para este bárbaro deporte, lo negaré”

En 1921 la secretaría de Gobernación, dirigida por el coronel Charles Hernández decidió crear por decreto la Comisión Nacional de Boxeo y Luchas para organizar todo lo concerniente a la práctica de estos deportes en Cuba. Tras superar la oposición del nuevo alcalde habanero Marcelino Díaz de Villegas que continuaba la política de prohibición de su predecesor la Comisión quedó establecida el 13 de diciembre de 1921.

Prestigiosas figuras de la época, de reconocida afición boxística fueron escogidas para integrar la institución. La primera Comisión quedó integrada por coronel Rosendo Collazo (Presidente), Juan O´Naghten (vicepresidente) y comandantes Augusto York y Ramón Fonst junto a Mario Mendoza (vocales).

La Comisión proclamó los primeros campeones nacionales en las nueve divisiones, así como el establecimiento de los límites de peso entre las mismas. Estableció que todo boxeador que ostentara un título debía defenderlo dentro de un período de seis meses, a partir de la fecha de la obtención o última defensa. El que no lo hiciese así era sancionado por la Comisión con la pérdida del título.

Las fajas de las distintas divisiones eran propiedad de la Comisión y sólo podían ser usadas por los campeones, quienes estaban obligados a presentarlas ante la institución cuantas veces esta lo requiriese o devolverla en caso de pérdida del campeonato. Los boxeadores estaban obligados también a renovar su licencia de boxeador profesional periódicamente. El incumplimiento de este compromiso los invalidaba para pelar en el territorio cubano.

Período revolucionario

La Revolución cubana, que triunfó el 1 de enero de 1959 cambió por completo la práctica del boxeo en el país. El 4 de enero de 1962 se suspendió la práctica del boxeo profesional en Cuba[1] y por cincuenta años ningún boxeador cubano pudo participar en peleas rentadas representando a su país.

Glorias del Boxeo Cubano

Entre los campeones en la ciudad más importante de la Alemania Federal estuvieron Adolfo Horta, Ángel Herrera y Pablo Romero, gracias a ellos, Cuba retuvo la corona por equipos, cuatro años más tarde, el Mundial por primera vez pisó suelo norteamericano y fue en un sitio donde el boxeo es muy seguido, Reno acogió a los mejores boxeadores del momento y el evento marcó el debut mundialista de una de las mayores Leyendas del pugilismo de todos los tiempos: el fenomenal Félix Savón quien todavía estaba en edad juvenil, pero impresiona a los técnicos y lo incluyeron en la selección nacional.

Félix Savón
Félix Savón acabó con todos los rivales en 91 kilogramos; aunque los principales titulares los mereció Teófilo Stevenson, en una de sus últimas presentaciones internacionales. El triplecampeón olímpico se presentó en más de 91 kilos y fue tan impresionante la actuación que los organizadores lo premiaron con la Copa Rusell, un trofeo que se otorga al boxeador más completo del Mundial.

En Reno, por primera vez en la historia, el equipo cubano venció en siete de las 12 divisiones y lógicamente dominó el Mundial sin problemas, además, creo que debemos hacer un alto para resaltar la tercera corona consecutiva de Adolfo Horta. El fogoso peleador estará por siempre en los libros de récords, no solo por sus títulos, sino porque los logró nada menos que en tres divisiones diferentes y eso es impresionante.

Horta venció en los 54 kilogramos en 1978; luego pasó a los 57 en 1982 y finalmente, en 1986 compitió en los 60, esa hazaña será en extremo difícil de igualar y ni hablar de superarla, entonces avanzamos hasta uno de los Mundiales más polémicos de la historia, el de Moscú, en 1989, no me atrevería a calificarlo como el más controvertido porque Houston 1999 ciertamente también tuvo una alta dosis de parcialidad en los jueces.

En 1989 los soviéticos, aunque faltaba poco tiempo para que dejaran de llamarse así, presentaron un fortísimo equipo; pero más allá de la calidad atlética, los árbitros hicieron hasta lo imposible para que Cuba no culminara en la primera posición… y lo lograron, los soviéticos ganaron un título más, 5 por 4, y en esto influyó notablemente el desenlace del combate final de los 51 kilos cuando absolutamente nadie pudo imaginarse que los árbitros fallarían en favor del local Yuri Arbachakov quien perdió ampliamente sobre el ring ante el cubano Pedro Orlando Reyes; sin embargo, los hombres de blanco quisieron ver otra cosa.

El abierto robo terminó con la cadena de cuatro triunfos consecutivos logrados por las delegaciones cubanas no obstante estos evidentes problemas, Félix Savón regresa con la segunda medalla de oro y debuta en el máximo peso, los más de 91 kilos, un jovencito que prometía muchísimo, Roberto Balado el Gordito quien sorprendió a todos con este título.

Referencias