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Colegio Presbiteriano "La Progresiva"

Colegio Presbiteriano "La Progresiva"
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Institución con sede en Bandera de Cuba Cuba
Logo La Progresiva.JPG
Primer colegio presbiteriano de Cuba
Fundación:11 de noviembre de 1900
Tipo de unidad:Eclesiástica
País:Bandera de Cuba Cuba
Dirección:Cárdenas, Matanzas

Colegio Presbiteriano "La Progresiva". Primer colegio presbiteriano de Cuba, fundado en Cárdenas, Matanzas por el Reverendo Dr. Robert L. Wharton. Su lema central:"Una vez de La Progresiva", siempre de "La Progresiva".

Fundación y primeros años

El 11 de noviembre de 1900 se funda el colegio “La Progresiva” con catorce alumnos y un maestro, Robert L. Wharton.

Se reúnen en una casa alquilada para tal efecto, con muy pocos recursos materiales, a dicho local le llamaban en Cárdenas, “Los altos de San Lorenzo”.

En 1902, se abre en la calle de Vives entre Calzada y Velázquez la escuela para niñas bajo la dirección de la misionera norteamericana Esther Houston, ayudada por Juanita Houston y por Ana Hall, hija del fundador de la primera iglesia presbiteriana de Cárdenas.

En el propio año 1902, pero el día 4 de septiembre llega a la ciudad de Cárdenas Miss Margaret Emelin Craig, quien de inmediato se incorpora a la obra educacional presbiteriana.

Un acontecimiento trascendente para el colegio ocurre en 1903, se reúnen en un solo edificio las escuelas de niñas y de varones. Este resulta ser un hecho educativo histórico, por primera vez en Cuba se aplica una nueva forma de educar, la coeducación. Con la aplicación de esta forma de educación, hubo que luchar contra la oposición hacia ésta por la contradicción imperante.

La Progresiva contaba, en esa fecha con casi cien alumnos y siete maestros , estaba ubicada en las calles Genes y Obispo de la propia ciudad y fungía como director sustituto Mr.John M. Hall, fundador de la Primera Iglesia Presbiteriana de Cuba, radicada también en Cárdenas.

Inmueble propio

Después de nueve años de cambios constantes de una casa alquilada hacia otra casa mayor y de haber pasado por la ciudad un ciclón devastador, en el año 1909, se adquiere la propiedad de una casa que había sido usada con anterioridad como sala de baile, ubicada en la esquina de las calles Calzada y Concha, pasa así “La Progresiva” a ocupar un edificio propio.

A pesar de ser una escuela religiosa y norteamericana, se caracterizó desde su fundación por su indudable cubanía y por crear en sus alumnos un gran sentido de la responsabilidad y un alto concepto del deber.

Etapas

La Progresiva presentó tres etapas que estuvieron identificadas de una manera muy clara.

Primera Etapa  (1900 - 1920). Caracterizada por los movimientos propios del inicio, debido a los cambios frecuentes de domicilio y dirección, así como al desarrollo natural del profesorado.

En esta etapa resulta de gran importancia la inauguración de la Segunda Enseñanza en 1914 y su incorporación de inmediato, de manera oficial al Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, de donde saldrían los profesores a examinar a los alumnos preparados por La Progresiva al finalizar cada año, dicha incorporación había sido solicitada desde 1912.

Los primeros bachilleres en Ciencias y Letras de la institución, cinco en total, se gradúan en el año 1917.

En este propio año se inicia la Escuela de Comercio.

Ya en el año 1918 se adquieren cuatro acres de terreno en el barrio Mijala, alejado del centro de la ciudad, donde se encontraba la casa colonial conocida como “La Quinta Carol”.

El sistema de internados de la escuela comienza a funcionar de manera oficial en 1919, las alumnas internas todavía residen en algunas casas de maestros, así ” La Progresiva” extiende sus servicios de Segunda Enseñanza a otras regiones del país.

En 1920 se levanta el primer edificio destinado a aulas, administración y local para asambleas, el cual se convirtió en el corazón del colegio, en centro vital para el desarrollo de una mejor organización de todas las actividades.

En este curso escolar también comenzó a funcionar el Departamento Normal, bajo la dirección e inspiración de la sabia educadora Margaret Emelin Craig.

En este departamento se preparaban los alumnos que sobresalían y que posteriormente formarían parte del claustro de profesores del colegio.

Segunda Etapa (1921 - 1941). Se inicia la estabilidad al adquirir nuevos edificios, tener la misma dirección y contar ya con un profesorado producido por la misma institución y bajo sus mismos principios.

El edificio para dormitorio de varones se inaugura en 1923, en la misma manzana donde se encontraba la casa del director. Con la inauguración del mismo, el internado alcanza un desarrollo notable.

En 1925 se adquirieron dos manzanas más de terreno que fueron destinadas al campo de Baseball del colegio, lo que facilitó el desarrollo de un amplio programa deportivo que convierte a La Progresiva en uno de los centros deportivos más activos de Cuba.

Tercera Etapa  (1941 - 1961). Se llega a plenitud, con profesorado y dirección cubanos, formados en hogares que poseían la misma tradición y las mismas creencias. Los resultados del trabajo presentaban uniformidad en la calidad desde el primer grado hasta el último de la Enseñanza Secundaria, labor que es realizada con la misma calidad hasta  el 6 de mayo de 1961 en que el Colegio "La Progresiva" cesa sus funciones.

La Enseñanza Primaria

Ya ubicada en el edificio de Calzada y Concha, hoy Escuela Primaria "Marcelo Salado" se trabajan todos los grados de la enseñanza primaria, en las sucursales de ”El Fuerte” y “Campiña” y más tarde en las de “Salud” y de “Varadero”, funcionaban los grados de primero a cuarto con dos maestras que atendían, una primero y segundo grados y la otra tercero y cuarto.

Una vez culminado el cuarto grado los alumnos de las sucursales pasaban a la escuela primaria principal, si sus expedientes así lo aconsejaban.

La escuela primaria principal tenía sus grados divididos en dos secciones A y B, cada sección correspondía a medio curso normal, lo que hacía que hubiera una promoción en enero y otra en mayo o principios de junio, con esta organización no sólo los maestros se especializarían más, sino que aumentaba la calidad del trabajo y permitía un control más preciso de cada alumno.

La organización pedagógica de la enseñanza primaria fue obra directa de la misionera norteamericana Margaret Emelyn Craig hasta su muerte en 1944 y que fuera sustituida por la subdirectora de la Enseñanza Primaria y colaboradora de Margaret, la Dra.Blanca Ojeda.

La Enseñanza Secundaria

Esta enseñanza incluía:

  • El Curso Preparatorio que enlazaba el sexto grado con el primer año de Bachillerato.
  • La Escuela Secundaria Básica que absorbió, después, al Curso Preparatorio y que constaba de tres años para culminar en el preuniversitario.
  • El plan antiguo de Bachillerato – que constaba de cuatro años después del Curso Preparatorio-, necesario para ingresar en la Universidad.
  • El Departamento Comercial que incluía el Curso de Secretariado, durante tres años y el de Contador durante cuatro. Para ingresar en el Departamento Comercial había que aprobar el Curso Preparatorio al principio y, posteriormente pasar el llamado Curso Pre comercial. Con el estudio en este departamento Mr. Wharton, fundador de La Progresiva quería poder ofrecer al estudiante algo más práctico, que les permitiera poder trabajar tan pronto salieran del Colegio, de manera que muchos jóvenes pudieran convertirse en contadores, secretarias, administradores y ejecutivos de empresas.

La Enseñanza Secundaria tenía un Subdirector y los tres decanos: de Bachillerato o Preuniversitario, Departamento Comercial y Educación Religiosa.

Toda la organización de la escuela funcionaba, desde el año 1941 bajo la dirección del Dr. Emilio Rodríguez Busto, quien desde 1944, pasa a ser también superintendente de los Colegios Presbiterianos de Cuba, en Sancti Spíritus, Cabaiguán, Caibarién, Güines y Encrucijada.

El internado, tanto de varones como de hembras, estaba bajo el control de la Subdirección de la Enseñanza Secundaria, salvo en las decisiones de mayor importancia como admisiones y expulsiones, que eran decididas por la Dirección General.

Admisión de alumnos externos e internos

Mucho antes de la apertura del curso se hacía una lista con los solicitantes, los subdirectores y el director se reunían y seleccionaban a los alumnos a ingresar, primero seleccionaban a los hermanos y familiares de los que ya estaban en el Colegio, después a otros cuyas referencias provenientes de maestros y ex alumnos hacían pensar que tuvieran mayores posibilidades de progreso académico y social.

Finalmente se comunicaba la decisión a padres y familiares, con tiempo suficiente para que pudieran ingresar a la escuela desde el primer día de clases con su uniforme escolar.

La admisión de los internos m tanto de las muchachas, como de los muchachos era sometida a una investigación mucho mayor y se daba preferencia a los que habían sido alumnos de otros colegios presbiterianos.

En el sistema de internado del Colegio “La Progresiva”, los que podían pagaban la pequeña cuota completa, otros pagaban lo que podían; y los que no podían también asistían al colegio, bajo un sistema por el cual sus padres abonaban sus matrículas prestando servicios personales a la institución.

Instalaciones

Un edificio destinado a aulas, administración y local para asambleas, corazón de La Progresiva, levantado en 1920.

Terreno de Baseball, construido en dos manzanas de terreno adquirido en 1925, que facilitó un desarrollo atlético del colegio, que lo convierte en uno de los centros deportivos intercolegiales más activos de Cuba. Además el colegio contaba con terreno para jugar Baloncesto y Cancha de Tenis.

Un comedor, fabricado de nuevo en 1938 al que se le añade una cocina.

Dormitorio de varones con tres naves, dos de las cuales fueron construidas en el local del nuevo comedor.

La Escuela de Comercio, construida en varios pabellones que sirvieron para ampliar y dotar de todo lo necesario a esta instalación, en 1938 también, en media manzana más de terreno adquirida.

Los colegios de “El Fuerte” y “Campiña”, los que funcionaron como sucursales de La Progresiva y los que hicieron que ampliara notablemente la matrícula.

En 1951 se aprueban los planos y memoria descriptiva para la fabricación del edificio de la enseñanza primaria “Miss Margaret Emelyn Craig”, hoy escuela primaria “Marcelo Salado”, donde mismo se encontraba el viejo caserón, donde se impartía la enseñanza. El edificio tendría diecisiete aulas con capacidad para cincuenta alumnos cada una, además de todas las facilidades y requerimientos de un edificio moderno construido especialmente para escuela primaria.

Edificio de Comercio, hoy Escuela Secundaria Básica “Víctimas de la Coubre”, formado por un bloque casi cuadrado de dos pisos, con un patio central, dos plantas, con siete aulas cada una, además de las oficinas centrales que se encontraban en la planta baja.

Este edificio, contaba además con el Departamento Práctico de Comercio (DPC), modelo de establecimiento comercial, decorado convenientemente, donde los alumnos y profesores solían adquirir sus materiales de enseñanza y víveres, así como pasar sus ratos de receso.

En el propio edificio de Comercio funcionaban también las oficinas generales de la administración, la dirección y un banco de ahorro para los alumnos.

Los laboratorios de Física, Química y Ciencias Naturales ocupaban un amplio espacio alrededor de la Plazoleta de los Tamarindos, uno de los espacios más pintorescos del Colegio.

Otra de las instalaciones importantes para el Colegio, la biblioteca "Margaret Emelyn Craig", local espacioso, muy bien ventilado y organizado, con una clasificación moderna de todos los ejemplares, era atendida por doce jóvenes que trabajaban en ella durante ciertas horas del día.

Contaba la misma con toda clase de revistas y periódicos para que los alumnos se mantuvieran al día acerca de todos los acontecimientos nacionales e internacionales.

Un pequeño taller de encuadernación formaba parte de la biblioteca, la que además actuaba como centro cultural donde se celebraban verdaderos conciertos de música muy seleccionada.

El 11 de noviembre y su importancia

Miles de alumnos, cada año el 11 de noviembre, entonaban con profundo cariño y orgullo la estrofa del himno que expresaba:
noviembre 11 es fecha gloriosa
"La Progresiva" cumple años de vida…[1]

En todos los cursos el colegio era estremecido por esa celebración.

La gran fiesta contaba de muchos actos y detalles que se repetían cada año y en los que no faltaba la presencia ordenada de todos los alumnos y profesores, así como ex alumnos y otros invitados.

Este día se convertía en un acontecimiento social de primera línea, donde se manifestaba el esfuerzo conjunto de todos los miembros de la Institución

El Club Folklórico, asociación importante para “La Progresiva”

El Club Folklórico, asociación dentro de “La Progresiva”, que tenía como objetivo fundamental desarrollar en los alumnos que participaban en él, el conocimiento del folklore de los distintos países del mundo.

Era una manera muy peculiar de llegar a las danzas típicas tradicionales de cada pueblo, así como a su forma de vestir tradicional también.

Las reuniones del Club se realizaban en la Plazoleta de los Tamarindos.

Junto con la Asociación Literaria, el Club fue la base de las “Embajadas Artísticas” del colegio.

Los que participaron en él, aún recuerdan al alma de esta actividad, el Dr. René Castellanos.

Referencias

  1. Estrofa del himno de la institución

Fuentes

  • Rodríguez Busto, Dr. Emilio, “Una Inmensa Colmena”. Departamento de publicaciones de la Iglesia Presbiteriana, La Habana, 1991.