Saltar a: navegación, buscar

Federico Uhrbach Campuzano

Federico Uhrbach Campuzano
Información sobre la plantilla
Uhrbach.jpg
Junto a su hermano Carlos Pío
Nacimiento1 de octubre de 1873
Matanzas, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento31 de julio de 1932
Bandera de Cuba La Habana
Obras destacadasGemelas (1894)
Oro

Federico Uhrbach Campuzano. Poeta cubano, representante del modernismo durante los primeros años del siglo XX.

En su poesía se notan dos tendencias atendiendo a los tiempos en que la escribe. Primeramente – en Gemelas y Oro – se abrazó al modernismo y resulta muy reconocible la influencia que sobre él ejerció su amigo y maestro Julián del Casal, uno de los grandes poetas que ha dado Cuba. Ese movimiento hace énfasis en lo estético, en el logro de la belleza. Se distingue por su exotismo, cosmopolitismo, espíritu de evasión. Gran interés en la elegancia, el refinamiento de la expresión literaria.

Biografía

Nació en el seno de una familia acomodada en Matanzas el 1 de octubre de 1873. Junto a su hermano, Carlos Pío Uhrbach (nacido en 1872 y muerto en el campo de la lucha revolucionaria en 1897), cursó los primeros estudios en su lugar de origen. Continuó con él su educación en los Estados Unidos, regresó a Matanzas y se trasladó después a La Habana. Los dos colaboraron en La Habana Elegante (1893-1895), El Fígaro (1893-1927) y Gris y Azul (1894). Ambos concurrieron a las reuniones que, en una atmósfera artística y literaria, se celebraban en casa de la familia juana-borrero-pierra- y a las que también asistía el poeta Julián del Casal.

En 1895, se comprometió con Elena Borrero, poetisa como sus hermanas Juana Borrero Pierra (novia de Carlos Pío) y Dulce María Borrero de Luján. Al año siguiente, fue a Cayo Hueso, donde contrajo matrimonio con Elena. Colaboró en la Revista de Cayo Hueso, El Yara, El Expedicionario, Las Tres Américas, Cuba y América. Fundó, en unión de José Govín, el semanario separatista Los Azules.

De nuevo en Cuba, formó parte de la redacción de El Fígaro, tuvo a su cargo secciones fijas en El Heraldo y La Nación, y colaboró en El País, La Discusión y Letras. Su obra Dolorosa, con música de Eduardo Sánchez de Fuentes, fue estrenada en el Teatro Nacional en [[[1910]] y puesta en escena, en 1911, en el Teatro Balbo de Turín. Su obra literaria obtuvo mención en la Exposición Nacional de La Habana en 1911. Cesanteado de su cargo de Jefe de Negociado de la Propiedad Intelectual, conoció días de miseria. Ocupó otros cargos burocráticos en la Secretaría de Instrucción Pública.

El conjunto de poemas bajo el título “Flores de hielo”, primer libro de Federico, y “Camafeos” de su hermano Carlos Pío, fueron publicados en un solo volumen, Gemelas (1894). Figuró en la antología Arpas cubanas (1904) y, más tarde, recopiló toda la producción poética de ambos en el tomo titulado Oro (Imp. Avisador Comercial, La Habana, 1907), en el que no se hace constar la autoría de ninguno de los dos sobre los textos.

Dejó inéditos un libro de cuentos escrito en colaboración con su hermano, varios volúmenes de prosa y verso: “Collar de cuentos”, “El dolor de la vida”, “Rimas para ella”, “Más allá”, “Trigales de oro”, “Diafanidad”, y la fantasía lírica Niebla de ensueño, que fue llevada a la escena en La Habana. Usó los seudónimos “Tulio Arcos”, “Jorge Brummel” y “René de Vinci”.

Fue miembro fundador de la Academia Nacional de Artes y Letras, y secretario de su Sección de Literatura.

Federico Uhrbach es una figura representativa de esa frustración generalizada de los primeros años de la república en Cuba. Su obra, poéticamente unida a la de su hermano, es de una infatigable fidelidad al modernismo y al poeta Julián del Casal, que ejerció una gran influencia en los medios literarios cubanos de la época. La estética de amelia-pelaez-y-del-casal se había convertido en un ideal y se puede hablar de un verdadero culto a su imagen. Uhrbach representa, justamente, la más prolongada supervivencia del modernismo casaliano.

El momento poético más intenso de Federico Uhrbach es Resurrección (1916), de un modernismo hecho de intimidad lírica, notas vagas y medio tono, donde alcanza una relación más estrecha con la vida gracias a la moderación. Su especial sensibilidad ennoblece la imagen de sus mejores poemas. Sirva de ejemplo “Bertica”, dedicado a su hermana muerta, una de las mejores elegías familiares de toda nuestra poesía, en la que Uhrbach alcanza su momento más conmovedor.

De él dijo Juan Marinello:

“Es un feliz y espontáneo maridaje entre la actitud discretamente romántica y los modos más amplios, libres y sonoros del rubendarismo.”

La obra de Federico Uhrbach cuenta con pocos lectores en nuestros días. La pobre divulgación que ha tenido, contribuye a su desconocimiento. Ninguno de sus libros ha sido editado por segunda vez. La Editorial Letras Cubanas, en 1989, publicó una selección de sus poemas

Federico Uhrbach murió en La Habana el 31 de julio de 1932.