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Jean Fouquet

Jean
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Fouquet2.JPG
NombreJean Fouquet
Nacimiento1420
Tours, Francia, Bandera de Francia Francia
Fallecimiento1481
NacionalidadFrancés
OcupaciónPintor
Obras destacadasVirgen y Niño, La Piedad, San Esteban, Autorretrato, Retrato de Bufón, Carlos VII de Francia.
Jean Bouquet. Pintor y miniaturista francés (que también practicó el esmalte, la vidriería, organizó espectáculos y posiblemente, también se dedicó a la tapicería), renovador de la pintura francesa del siglo XV y formado en el gótico internacional, maestro de la aplicación del número áureo en sus obras. Considerado como uno de los artistas franceses más importantes del siglo XV.

Síntesis biográfica

Nacido en Tours en 1420, el pintor más importante del siglo XV en Francia. Cursó estudios de arte en su ciudad natal, y probablemente los continuó en París e Italia. Fue pintor de cámara de Carlos VII y de Luis XI. Considerado fundador de la escuela francesa de pintura, su obra denota la influencia tanto de los pintores flamencos como Hubert y Jan van Eyck, como de la pintura italiana contemporánea. Notable retratista y miniaturista, fue también iluminador de manuscritos miniados. Sus retratos están caracterizados por los colores claros y resplandecientes, el dibujo vigoroso, las caracterizaciones vívidas y el sentido del humor. Célebres son sus miniaturas por la precisión en los detalles y una técnica exquisita.

La visita que realizó a Italia en la década de 1440 queda patente en la representación de una iglesia renacentista italiana en el fondo de uno de los cuerpos (1450) de la obra devocional conocida como Díptico de Melun. Una de las tablas se encuentra en los Staatliche Museen de Berlín y la otra en los Musées Royaux des Beaux-Arts de Amberes, Bélgica.

Permaneció en esta Roma desde 1443 hasta 1447 y pintó un retrato del papa Eugenio IV, hoy desaparecido. A su regreso a Francia empezó una carrera meteórica como pintor de corte, que culminó en 1475 con su nombramiento como pintor real. Al servicio de su primer mecenas en la corte francesa, el noble Étienne Chevalier, realizó algunas de sus mejores creaciones, donde los mayores logros de la pintura gótica se unen a los ensayos de perspectiva aprendidos en Italia.

Estos rasgos se advierten en el retrato de Étienne Chevalier con san Esteban, unido inicialmente en un díptico a la Virgen con el Niño del Museo de Amberes, su obra más famosa; las figuras, definidas con un dibujo delicado y preciso, adquieren formas volumétricas gracias a un peculiar empleo de la perspectiva, orientado a resaltar las formas.

Más productivo que su obra pictórica fue su trabajo como miniaturista, desde el Libro de las horas de Étienne Chevalier hasta las Antigüedades judías y la Gran Crónica de Francia. Impresiona en estas obras la gran variedad de soluciones, tanto en la representación de interiores, en los que no faltan las arquitecturas vistas en Italia, como de exteriores, con esplendorosos paisajes. El descriptivismo y una minuciosidad en los detalles inspirada en la pintura flamenca enriquecen unas escenas con abundantes personajes que se van simplificando con el tiempo en aras de una mayor claridad narrativa. Cronista figurativo de la Francia de su tiempo, Fouquet fue también el mejor pintor del siglo XV en su país, en vísperas de la llegada del Renacimiento.

Su Obra

La obra de Jean Fouquet es objeto de amplio análisis mediante secciones dedicadas a sus pinturas de los reyes Carlos VII y Luis XI, la serie de retratos (género que Fouquet cultivó con suma maestría), la pintura religiosa (Díptico de Melun y la Piedad de Nouans), o la iluminación de manuscritos (donde el pintor se manifiesta como un renovador de la iconografía religiosa). Además se analizan las influencias flamenca e italiana, el arte de la geometría y de la escena, o se ocupa de comentar aspectos de su taller y de buscar los significados de una de sus obras capitales (Piedad de Nouans).

Para su época Fouquet exhibía una pintura excelsa en cuanto a la definición de sus imágenes. Aunque estuvo algunos años en Roma, su forma nativa de pintar no sucumbió ante el estilo reinante, sin embargo, es considerado el artista responsable de introducir elementos de la pintura renacentista italiana a la francesa. Entre sus obras podemos destacar: el Retrato de Carlos VII rey de Francia (Museo del Louvre, París); el Retrato de un hombre (1456, Galería de Liechtenstein) además se le atribuye también el retrato de un Hombre con un vaso de vino (Museo del Louvre). Sus obras más conocidas son las iluminaciones de tres Libros de horas. Falleció en 1480.

Galería

Fuentes