Saltar a: navegación, buscar

La Coruña

La Coruña
Información sobre la plantilla
Comunidad Autónoma de Galicia de España
<span/>
Bandera de La Coruña
Bandera

Escudo de La Coruña
Escudo

Ubicación de La Coruña.
Ubicación de La Coruña.
EntidadComunidad Autónoma de Galicia
 • PaísBandera de España España
 • ProvinciaLa Coruña
 • Fundaciónaño 62 a.n.e.
GentilicioGallegos
Fotocorunacastillosananton02.jpg
Ciudad de La Coruña

La Coruña. Ciudad situada en el extremo noroccidental de España, forma parte de la Comunidad Autónoma de Galicia. Los límites de la son los municipios de Arteixo, Culleredo y el de Oleiros a través de la Ría de El Burgo.

Historia

Pertenece a la Comunidad Autónoma de Galicia, se estima que el origen de la ciudad es muy remoto, por los restos arqueológicos encontrados en ella y alrededores, numerosos "Castros" en Punta Herminia, en el llamado Monte "dos bicos" hay rocas grabadas pertenecientes al Período eneolítico y que representan danzarinas, guerreros y jinetes.

De la Edad del Bronce se conservan en el Castillos de San Antón unas hachas aparecidas durante la construcción de un túnel en los Castros.

Los habitantes de La Coruña, pertenecían al pueblo ártabro, de pura raza celta, la ciudad de aquella se conocía por "Portus Magnus Artabrorum". Estos primeros habitantes fueron gobernados por el célebre caudillo Breogan, con el que se hicieron salidas para poblar y conquistar las costas irlandesas.

Se dice que fue este caudillo el que fundó la ciudad de Briganti, como también se llamó a La Coruña, y que estaba asentada en lo que hoy se conoce como La Ciudad. En esta época fue cuando Gathol, rey de Escocia, entró en Brigantia y robó la famosa Piedra del destino y la trasladó a Irlanda, nueve siglos antes del nacimiento de Cristo. Hasta aquí llegaron en el año 62 A. de C. las legiones romanas con el propio Julio César al frente, buscando la ruta de los metales, de este tiempo se conservan numerosos restos: sepulcros, lápidas, monedas, etc., algunas de estas reliquias se encuentran en el Castillo de San Antón, uno de los Museos que posee la ciudad.

Torre de Hércules

En la ciudad fue construido un puerto. En el siglo II d.C., los romanos constuyen un faro al que actualmente se conoce como la Torre de Hércules. La población local era muy escasa, realizando labores de Pesca. Como puerto de mar, se establecen relaciones comerciales fenicio-púnicas, a través de la ruta del estaño, con la Galia, las Islas Británicas y los asentamientos de Gades (Cádiz) y Cartago.

Destruida durante la incursión de Almanzor al noroeste peninsular y por ataques de piratas normandos, la población se traslada a un lugar más protegido, tierra adentro, instalándose en O Burgo, hoy en el municipio de Culleredo. La ciudad desaparece casi completamente de los registros históricos hasta que en 1208 Alfonso IX ordena restablecerla y le da privilegios económicos.

Geografía

La Coruña está situada en la esquina noroeste de la Provincia del mismo nombre, orientada al norte latitud 43º 24´ N.; longitud 8º 24´ O. Perteneciente a la Región o Comunidad Autónoma de Galicia, España. Se encuentra sobre una península, tiene un paseo marítimo de reciente construcción que comienza en el Monte de San Pedro y recorre toda la costa que delimita la ciudad y en ella está el faro en funcionamiento más antiguo del mundo, la Torre de Hércules.

Extensión territorial y población

El municipio de La Coruña tiene una extensión de 36,8 Kms 2. Los límites de la ciudad son los municipios de Arteixo, Culleredo y el de Oleiros a través de la Ría de El Burgo. La Ciudad se extiende sobre una península de unos 3 kilómetros de largo, flanqueada por la bahía y por la ensenada del Orzán. La altura principal del municipio es el Monte das Arcas con 289 metros, otras alturas son Monte de Fieiteira, San Pedro, Cortigueiro, Castillos y Pena Moa.

El el casco urbano se encuentran las playas de San Amaro, Orzán y Riazor. Así mismo existen solamente dos ríos, el Naval, que vierte en Bens y el Pastoriza (arroyo de Monelos) que se encuentra canalizado y desemboca en el Puerto.

Cuenta con una población de 250.000 habitantes, que hablan gallego y español.

Clima

Las temperaturas son moderadas, influenciadas por la situación costera ya que el mar absorbe Temperatura y Calor en Verano y lo cede en Invierno. Por otra parte, la corriente del Golfo hace que las las mismas sean más suaves que en otros puntos de similar latitud.

Presenta la menor oscilación térmica anual 9º C, variando las medias entre 10 y 18º C. La temperatura media anual es de 13,9º C y el promedio pluviométrico es de 947mm, contabilizándose al año 150 días de lluvia.

Economía

La economía es controlada por la Cámara de Comercio de A Coruña, la cual ha sido homologada por el Ministerio de Industria como Centro de transmisión de empresas que integran la red nacional y que constituyen el Plan de Continuidad Empresarial, cuyo objetivo es asegurar la pervivencia de empresas que se encuentran en riesgo de desaparición por motivos distintos a los económicos, facilitando la transmisión de las mismas entre empresarios que deseen concluir la actividad y emprendedores que quieran continuarla.

Evolución económica durante el primer tercio del siglo XX

El primer tercio del siglo XX en la economía española fue un período de crecimiento, a nivel regional, la historiografía gallega desplegó en los últimos años un esfuerzo para superar la tradicional visión “ruralista” de la sociedad, prestando una atención especial a otros aspectos de la economía. Las investigaciones desarrolladas a lo largo de los últimos años han permitido caracterizar a este período como el del inicio de las transformaciones que habrían de conducir a Galicia por el camino de la lenta pero inexorable modernización.

La economía de la ciudad de A Coruña, no puede analizarse independientemente de los acontecimientos socioeconómicos y políticos que marcaron esta etapa, tanto a nivel internacional como nacional. La ciudad experimentó en el conjunto del período un considerable desarrollo económico, asociado a un crecimiento demográfico y físico.

Desde un punto de vista urbanístico, la ciudad experimentó un notable crecimiento y transformación morfológicos. Fueron años en los que la burguesía marítima e industrial trató de reflejar los ideales de construcción de la ciudad, observándose en la Arquitectura y en el urbanismo, a través de los Planes de Ensanche, el primero de ellos de 1883, y el segundo de 1903, aunque la aprobación definitiva se realiza en 1910. Estas iniciativas permitieron a la ciudad superar las dificultades que se encontraban para el crecimiento y sentaron las bases para una expansión más racional, a semejanza de lo que venía ocurriendo en otras ciudades españolas.

Desde una perspectiva demográfica, experimentó un notable crecimiento durante el primer tercio del siglo XX, hasta colocarse de manera destacada como la ciudad gallega más habitada. El porcentaje de la población de la ciudad respecto al total de la provincia experimentó un constante aumento. En 1900, se situaba en el 6,73 %, aumentando de forma moderada y uniforme hasta 1930 (1910 = 7,1 %; 1920 = 8,8 %; 1930 = 9,7 %; 1940 = 11,80 %).

El crecimiento económico se consolidó, en buena medida, fruto de la existencia de actividades heredadas del siglo XIX y de otras nuevas surgidas en los años previos a la Primera Guerra Mundial. A largo plazo la actividad. El puerto constituyó la fuerza impulsora principal del crecimiento económico urbano, toda vez que constituía el eje en torno al que giraba gran parte del mundo empresarial.

Impacto de la Primera Guerra Mundial en la economía

La Primera Guerra Mundial y la inmediata posguerra, la Dictadura de Primo de Rivera, y la crisis económica internacional tuvieron un visible impacto, tanto sobre las actividades terciarias como las secundarias, y el puerto sirvió de eje transmisor de buena parte de esos efectos.

En términos generales, la ciudad no pudo o no supo sacar partido adecuadamente de la favorable situación, a pesar del desencadenamiento de un auge circunstancial en la creación de sociedades, y también pese a que la coyuntura bélica fuese, en general, beneficiosa para el conjunto de la economía española, en particular en lo referente a constitución de nuevas empresas. Tampoco aquellos (pocos) sectores favorecidos por el entorno derivado de la guerra pudieron o supieron extraer una ventaja suficientemente sólida de la situación, aprovechando para modernizar las estructuras productivas, y garantizar así una mayor competitividad una vez finalizado el conflicto. De esta forma la Coruña pasó a formar parte del grupo de espacios perjudicados por la contienda, porque durante la guerra se constata una ralentización de las actividades económicas urbanas y el estancamiento e incluso descenso del número de empresas registradas en la matrícula industrial, aunque el impacto fuese distinto según los sectores.

Los primeros síntomas perjudiciales para la economía fueron:

  • Escasez de artículos de primera necesidad, principalmente alimentos. Pero también de algunos productos industriales básicos, afectados por la lógica inestabilidad de la respuesta por parte de la Agricultura y la Industria españolas ante los cambios en el mercado internacional.
  • Disminución de las importaciones en una ciudad netamente comercial y mercantil.
  • Paralización del movimiento portuario, lo que provocó que los negocios ligados al tráfico marítimo se afectaran, entre ellos el movimiento de pasajeros, la pesca. Este puerto se había convertido en uno de los principales puntos de salida de pasajeros con rumbo a América. Numerosas referencias confirman que el tráfico de pasajeros era una de las actividades que proporcionaba el verdadero signo de identidad a la economía local durante la segunda mitad del siglo XIX y el primer tercio del XX.

Economía durante el gobierno de Primo de Rivera

En los años del gobierno de Primo de Rivera hubo crecimiento económico en el contexto de la coyuntura internacional de los años veinte, al finalizar la contienda la economía de la Coruña recobró lentamente el pulso. El inicio de la década de los años veinte no fue un período “tranquilo”, debido numerosas huelgas y los conflictos laborales. Esta circunstancia respondía a la coyuntura del país, que había dejado de beneficiarse de la prosperidad económica traída por la guerra mundial. El año 1920 fue especialmente conflictivo, pero hacia 1922 parecen detectarse los primeros síntomas de un cambio en el ciclo económico a la vez del crecimiento económico global que protagonizó el país, dentro de un entorno, en general, de crecimiento dentro de la economía occidental. La coyuntura económica mostraba signos de claro dinamismo, lo que dio como resultado un notable crecimiento en el número de empresarios matriculados en la contribución industrial.

Las causas de la recuperación fueron similares a las de anteriores períodos de crecimiento durante el siglo pasado. En primer lugar, un factor exógeno, pero vital, el restablecimiento de la corriente migratoria con destino a América, que, además, de la secuela en forma de remesas, permitió la recuperación de las actividades terciarias en general, tanto en La Coruña como en los otros puertos de pasajeros Gallego.

El despegue del sector pesquero que, coincidiendo con el final de la guerra, atravesó una de las etapas más prósperas, iniciándose una nueva etapa en la historia de las pesquerías regionales y coruñesas. Las capturas experimentaron un espectacular incremento, debido a la caída de la actividad de los primeros tres años de conflicto y a la casi total paralización de la mayor parte de las flotas europeas, lo que trajo a los caladeros la necesaria recuperación tras el esfuerzo extractivo anterior. Esta etapa de expansión se prolongó hasta 1921.

El crecimiento de la flota pesquera coruñesa se realizó precisamente durante la primera mitad de esta década, lo que se tradujo en un incremento del volumen de capturas y en el posicionamiento de La Coruña como un puerto pesquero de primer nivel en 1984, especialmente en el segmento de exportación de Pescado fresco.

Las estructuras agrarias gallegas experimentaron una notoria transformación durante los años veinte, lo que permitió a los comerciantes tradicionalmente especializados en la comercialización de este tipo de productos, aprovechar esta oportunidad para incrementar el volumen de negocio.

La recuperación fue mucho más intensa en el sector servicios que en la industria, debido a distintas mejoras en la trama urbana como: servicios públicos, infraestructuras de Transporte, reformas portuarias, etc.

La crisis económica internacional y española de los años treinta

Los años treinta fue una década de depresión económica, con un cambio de signo de algunas actividades, fundamentalmente las de servicios, mientras que las comerciales resistieron con mayor firmeza, al estar ligadas al mercado urbano y depender en menor medida de la coyuntura exterior, circunstancia que afectó a otros negocios.

La base industrial gallega atravesó un auténtico punto de inflexión durante la depresión. Galicia continuaba ocupando una posición marginal dentro del conjunto del país. La creación de nuevas sociedades y el capital invertido sufrió una importante crisis en el tránsito de la Dictadura a la República (1928-1930), situándose en los niveles más bajos del primer tercio del siglo XX. De hecho, las cifras de capital experimentaron una notoria depresión incluso desde 1926. La crisis de 1929 coincidió en Galicia con el desarrollo de los sectores productivos básicos: sector agropecuario y complejo marítimo-pesquero, y además, la recesión afectó a un sector industrial que todavía era pequeño y sin consolidar.

Las actividades de mayor repercusión en los principales puertos, los negocios relacionados con la emigración y el transporte marítimo, sufrieron también con intensidad el impacto de la depresión , debido a las dificultades económicas de los países latinoamericanos y a las nuevas políticas migratorias decretadas en estos países, lo que parece confirmar la tesis de que Galicia históricamente actuó como reserva de mano de obra.

Esto se tradujo en un freno de la corriente migratoria lo que, a la vez, tuvo varias consecuencias. Por un lado, la supresión de varias de las principales líneas de vapores y una fuerte caída en la actividad portuaria. Tanto en el puerto de La Coruña como en el de Vigo el movimiento mercantil portuario dependía en alto grado de las grandes compañías extranjeras, y dada la gran vinculación de las ciudades portuarias gallegas con América a través de las corrientes migratorias, el aislamiento internacional las convertía en núcleos muy vulnerables a la coyuntura económica y política de los países receptores. Por otro, se produjo una importante disminución de las remesas de la emigración.

Por otra parte, la emigración había sido tradicionalmente una salida al paro encubierto en Galicia, y esta vía se cortó de raíz a partir de 1930. En consecuencia, los índices de paro se incrementaron, aunque a un nivel más leve bajo que en las zonas industrializadas del país, debido a las condiciones sectoriales específicas gallegas. En esta situación, el minifundio en propiedad, que había sido en Galicia una alternativa de (sub)empleo ante las crisis económicas externas, ejerció ese rol durante la crisis de los años treinta.

Coincidiendo con la crisis económica, la actividad pesquera coruñesa atravesó una nueva recesión. La situación no era comparativamente peor que la de otros sectores industriales. De hecho, la producción pesquera continuó aumentando durante determinados años. Pero los beneficios individuales de los productores disminuyeron, ya que la industria se encontraba en un período de transformación, en el que se invirtieron elevados volúmenes de capital en la adquisición de nuevos elementos y utillaje (Peña . Las industrias derivadas también se resintieron. Las causas de la crisis conservera radicaban en el elevado precio de la pesca y del aceite hojalata, etc., la depresión de los mercados exteriores debido a la revalorización de la peseta, y posteriormente la crisis internacional.

El único sector que todavía dominaba en términos productivos era el agropecuario. Durante estos años no se interrumpió la modernización de la Agricultura de hecho, se puede hablar de una continuación de las tendencias que definen, en conjunto, el primer tercio del siglo XX, entre las que se destacan:

  • Reconversión del sistema de cultivos
  • Intensificación de la producción
  • Aumento de la utilización del factor capital
  • Incorporación de maquinaria y fertilizantes químicos
  • Incremento de la productividad y crecimiento cuantitativo y cualitativo de la cabaña ganadera . En gran medida, el cambio se vio facilitado por la intensa ola de privatización de la tierra que acompañó a este gran período, sobre todo, en los años veinte.

Turismo

Hesperia Finisterre

El turismo es una de las actividades importantes en La Coruña, cuenta con hermosos paisajes, playas y "La Torre de Hércules es una torre faro con una altura total es de 68 metros. Es el único faro romano y el más antiguo en funcionamiento del Mundo.

Tiene una serie de hoteles, entre ellos el Hesperia Finisterre, el cual tiene 7 pisos desde donde puede observarse el bello paisaje de la región.

Personajes ilustres

Deportes

En el fútbol está representado por el Real Club Deportivo de La Coruña, de la segunda división española.

Véase también

Enlace externo

Fuentes