Operación Jaula

Operación Jaula
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Fecha:Diciembre de 1960 y abril de 1961
Lugar:Escambray
Descripción:
Operación consistente en cercar totalmente al Escambray, dividirlo en cuatro sectores, ocupar con escuadras los puntos más importantes, peinar las zonas cercadas.
Resultado:
Paso de avance en el proceso de búsqueda, elaboración y desarrollo de la táctica y estrategia de la Revolución para enfrentar y derrotar el tipo de lucha irregular que el imperialismo norteamericano introdujo como parte de su guerra sucia contra Cuba.
País(es) involucrado(s)
Bandera de Cuba Cuba

Operación Jaula. Operación realizada entre diciembre de 1960 y los primeros días de abril de 1961 consistente en cercar totalmente al Escambray, dividirlo en cuatro sectores, ocupar con escuadras los puntos más importantes, peinar las zonas cercadas, realizar un trabajo político directo y efectivo con las familias campesinas, e intensificar las transformaciones económicas y sociales en toda la región. Hacia el Escambray se movilizaron 80 batallones de milicias provenientes de las seis provincias del país. Durante la operación fueron neutralizados unos 600 bandidos alzados, cerca de un millar de armas de guerra, y se desarticularon todas las bandas. El enemigo se vio obligado a cambiar el lugar del desembarco.


La operación significó un importante paso de avance en el proceso de búsqueda, elaboración y desarrollo de la táctica y estrategia de la Revolución para enfrentar y derrotar el tipo de lucha irregular que el imperialismo norteamericano introdujo como parte de su guerra sucia contra Cuba. Las milicias tuvieron su bautismo de fuego y un entrenamiento en campaña que las preparó óptimamente para los futuros combates.

Antecedentes

El 14 de octubre de 1960, aún sin concluir las operaciones militares que habían comenzado en la finca La Campana el 8 de septiembre para liquidar los focos de alzados en el Escambray, Fidel Castro, en su condición de Primer Ministro, firmaba la resolución para la creación del Plan Escambray, que realizaría la proeza de transformar la atrasada región montañosa.

A finales de 1960, el Plan Escambray apenas daba sus primeros pasos y en Quarter Eyes, los estrategas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Pentágono habían seleccionado una vieja ciudad, muy cercana a estas montañas para invadir a Cuba.

El propósito era crear una agrupación de fuerzas anticastristas que en el momento indicado y en apoyo a la invasión completaría el cerco y aislamiento de la ciudad. Dos jefes insurgentes, sobrevivientes de las persecuciones que se habían iniciado el 8 de septiembre en La Campana, quedaron como cabecillas indiscutibles: Evelio Duque Miyar y Osvaldo Ramírez García.

En noviembre de 1960, desde Quarter Eyes se emitieron instrucciones a la estación CIA en La Habana para que José Ramón Ruis Sánchez coordinara con rapidez los nuevos aislamientos, así como el aprovisionamiento en armas y explosivos, tanto por aire como por mar.

La convicción de que el gobierno norteamericano preparaba una invasión en el territorio nacional, la persistencia de movimientos insurgentes en las montañas del Escambray, informes que hacían alusión al incremento de estas fuerzas y la certeza de que estas no tenían inspiración espontánea ni origen nacional, y que de una forma u otra estaban imbricados en los planes de invasión, así como la reciente muerte del jefe de las operaciones del Ejército Rebelde en la región, comandante Manuel Fajardo en una acción confusa, pero que a todas las luces podría ser explotada por la contrarrevolución para estimular nuevos alzamientos, sin duda alguna influyeron en la decisión tomada por el líder de la Revolución de emprender una poderosa ofensiva en el territorio montañoso.

En su primera variante la CIA seleccionó a la ciudad de Trinidad para realizar el desembarco con el apoyo de los grupos de alzados en el Escambray. Cientos de ellos aguardaban por los lanzamientos aéreos de armas mediante la llamada Operación Silencio.

El Comandante en Jefe interpretó la idea de maniobra del enemigo y ordenó la Operación Jaula, consistente en cercar totalmente al Escambray, dividirlo en cuatro sectores, ocupar con escuadras los puntos más importantes, peinar las zonas cercadas, realizar un trabajo político directo y efectivo con las familias campesinas, e intensificar las transformaciones económicas y sociales en toda la región.

Se gesta la Operación

En la libreta de apuntes del combatiente de la guerra civil española Ángel Martínez, quien se desempeñaba como asesor del jefe del Ejército Rebelde en la región central del país, se exponen detalles de la preparación de la operación que se gestaba. Martínez en 1977 durante una entrevista expresó:

" El plan era, fundamentalmente político y militar"

El 2 de diciembre de 1960, en el propio teatro de operaciones, a donde acudía con frecuencia, Fidel impartió instrucciones precisas:

  1. Mantener la lucha en forma constante sin dar tiempo al enemigo a reponerse.
  2. No moverse de noche, solo de día, para evitar confusiones.
  3. En caso de ser necesarios los desplazamientos nocturnos, hacerlos por caminos previamente determinados.
  4. Realizar una nueva movilización de campesinos de la zona ese mismo mes.
  5. Proteger a la población de la zona.
  6. Incorporar maestros voluntarios para iniciar una vasta labor educacional y cultural.
  7. Concentrar fuerzas de los batallones en los lugares estratégicos.

La ubicación de los campamentos de alzados había sido determinada, en lo fundamental, desde los meses de septiembre y octubre, y actualizada por informaciones de campesinos residentes en las montañas, declaraciones de prisioneros, captura de documentos y en menor medida, debido a su incipiente organización y desarrollo, por infiltrados de la Seguridad del Estado (Orlando Hernández Lema y Reineirio Perdomo, los agentes Tito y Cabaiguán).

La Operación Jaula

En la primera semana de diciembre quedaron ultimados los detalles finales de la Operación Jaula.

El área que inicialmente se cercaría tenía una extensión aproximada de 2 400 kilómetros cuadrados y este territorio enjaulado se subdividió a su vez en tres jaulas. La táctica a seguir adentro de estas trampas fue la de subdividirlas en áreas o sectores, registrarlos palmo a palmo, controlar las fuentes de agua y de abastecimiento y los caminos, situar y organizar emboscadas especialmente para sorprender a los alzados durante el movimiento nocturno, horario en que generalmente se trasladaban.

Durante la segunda quincena de diciembre comenzaron a arribar los batallones de milicias.

Luego de algunas precisiones sobre el terreno que determinaron la ampliación del cerco original, el Escambray quedó definitivamente encerrado en un anillo de milicianos desde las costas del mar, al sur, hasta las proximidades de la ciudad de Fomento, 40 kilómetros al norte; y de este a oeste a lo largo de 80 kilómetros de vegetación salvaje.

Factor determinante en el éxito de la operación sería el apoyo de una parte de la población que se mantenía fiel a la Revolución a pesar de la intensa propaganda radial, al reclamo de viejos amigos, patronos, familiares y compadres, lazos muy fuertes en un mundo oscuro y atrasado.

Fin de la Operación

A finales de marzo de 1961 se hacía evidente que la beligerancia de las fuerzas contrarrevolucionarias en el Escambray había disminuido considerablemente mientras se iban acumulando informaciones sobre una inminente invasión. Por esa razón a principios de abril se impartió la orden de que todas las tropas participantes en la Operación Jaula regresaran a sus provincias de origen.

La guerra en el Escambray se prolongaría durante cuatro años más. En el período recio esta contienda comprometió a 100 000 efectivos y costó a la nación aproximadamente 1 000 millones de pesos. La última partida de alzados integrada por una docena de hombres fue capturada a principios de 1965, oculta en una cueva.

Fuentes

  • De los Malagones a Playa Girón. Disponible en:Revista Bohemia. Consultado el 16 de junio de 2015.
  • Operación Jaula. Disponible en:Cubacusa. Consultado el 16 de junio de 2015.