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Piotr Ílich Chaikovski

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Piotr Ilich Chaikovski
Información sobre la plantilla
Chaikovski.jpg
Datos generales
Fecha de nacimiento:7 de mayo de 1840
ciudad de Votkinsk,
provincia de Viatka,
Imperio ruso Bandera del Imperio Ruso
Fecha de fallecimiento:6 de noviembre de 1893
ciudad de San Petersburgo,
Imperio ruso Bandera del Imperio Ruso
Padres:Iliá Petrovich Chaikovski
Alexandra Andreievna d’Assier
Cónyuge:Antonina Milyukova
Ocupación:pianista, compositor, director de orquesta
Información artística
Género(s):romántico
Instrumento(s):piano

Piotr Ilich Chaikovski (Votkinsk, 7 de mayo de 1840 - San Petersburgo, 6 de noviembre de 1893) fue un compositor ruso.

Fue el más importante de los compositores rusos del siglo XIX.

Síntesis biográfica

Primeros años

Nació en la ciudad rusa de Votkinsk, centro minero e industrial al este de Moscú. Su padre, Ilyá Petrovich Chaikovski, ingeniero minero, trabajaba ahí a cargo de una importante mina. La familia vivía al estilo de los grandes terratenientes de la época, tenía una casa imponente y un gran personal a su servicio. Las fuentes rusas mencionan que incluso tuvo bajo sus órdenes una compañía de cien cosacos. Ilya Petrovich casó en segundas nupcias con Alexandra Adreievna d’Assier, una aristócrata de origen francés, bella y refinada. De esta unión, nacieron seis hijos de los que Piotr Illich fue el segundo.

Su madre Alexandra fue descrita por algunos biógrafos como una mujer fría e infeliz, sin embargo se sabe que consentía a su hijo, el cual tuvo un amor y apego a su madre casi enfermizo. Chaikovski era un niño demasiado sensible, irritable, y cualquier palabra que le sonara agresiva o hiriente, lo hacía reaccionar llorando desconsoladamente.

En su casa, Chaikovski oyó canciones tradicionales, los padres del compositor eran aficionados a la música, arias populares, y romances cantados por su madre, y por las partituras tocadas por un órgano, entre ellos extractos del Don Giovanni de Mozart el que sería para Chaikovski uno de sus compositores amados. Y en casa a menudo pasaban conciertos de músicos amateurs. Como escribió el mismo Chaikovski, y que más tarde se reflejó en sus obras, él «se crió en andurriales y desde la niñez se empapó de la belleza de la música popular rusa».

Tuvo en sus primeros años como institutriz a Fanny Dürbach de origen suizo. Inicialmente, esta institutriz, fue elegida para dar las primeras lecciones a los hermanos mayores de Piotr Illich, pero este con apenas cuatro años y medio, insistió para que a él también le dieran las primeras lecciones y así lo determinó su padre. La institutriz permaneció en casa de Piotr Illich, durante cuatro años y esos años fueron para el pequeño, «un extraordinario periodo de rápido desarrollo mental».

A los seis años, el pequeño hablaba perfecta y fluidamente el francés y el alemán. Fanny quedó encantada con este niño que además era muy sensible y cada vez que era regañado, quedaba muy afectado. Ello llevó a la institutriz a darle el apelativo de «criatura de porcelana». Tenía especial capacidad para la música y aprendió a tocar el piano, tan concentrado se mantenía cada vez que tocaba dicho instrumento, que luego quedaba con frecuencia exhausto, nervioso e insomne.

Chaikovski empezó a estudiar música desde pequeño. Dotado de un talento precoz para la música, a los cuatro años participaba de las clases de piano que recibía su hermano mayor. Piotr empezó a tomar clases de piano a los cinco años con una maestra local, María Pálchikova, y tres años después ya podía leer música al mismo nivel que su maestra.

Más tarde estudió con un profesor de Moscú, ciudad a la que se mudó la familia en el año 1848.

Muerte de su madre

Piotr adoraba a su madre, pero, en 1854, el cólera la mató. Esa noticia afectó mucho al joven, que en aquel entonces tenía 14 años. No podía componer por la pérdida de su madre y reaccionó acudiendo a la música. Pasado un mes de la muerte de su madre, Chaikovski hizo sus primeros intentos en la obra: un vals en su memoria.

Se dice que de ella Piotr «heredó el carácter neurótico y que al crecer le fue imposible acercarse a otras mujeres porque la había idealizado demasiado». A lo largo de su vida Chaikovski mantendría relaciones platónicas con dos mujeres mayores que él y se mantendría muy unido a su hermana Alexandra y a sus hermanos Ippolit, Modest y Anatol.

El padre de Chaikovski le alentaba el interés hacia la música y pagó pos sus estudios, que comenzaron en 1855, a Rudolph Kundinger, un profesor de piano muy conocido de Nuremberg. Sin embargo, cuando el padre de Chaikovski consultó a Kundinger con respecto a las perspectivas de una carrera musical para su hijo, el maestro escribió que nada presagiaba que Chaikovski pudiera ser un compositor, ni siquiera un buen intérprete. A Chaikovski le dijeron que dejara sus estudios e intentara encontrar un puesto en el Ministerio de Justicia.

En 1850, la familia decidió que el joven Piotr, estudiara abogacía y lo inscribió en la Escuela de Jurisprudencia de San Petersburgo, en donde permaneció hasta graduarse de abogado. Paralelo a sus estudios de derecho, continuó sus estudios de piano.

En 1850 su padre fue nombrado director del Instituto Tecnológico de San Petersburgo. Allí el joven Chaikovski recibió educación en la Escuela de Jurisprudencia desde 1850 a 1859. Aunque la música no se consideraba una alta prioridad en su programa de estudios, Chaikovski frecuentaba regularmente la ópera y el teatro junto con sus compañeros de clase. Estaba fascinado por las obras de Rossini, Bellini, Verdi y Mozart. Obteniendo la graduación en la Escuela de Jurisprudencia el 25 de mayo de 1859 con el rango de asesor titular, el escalón más bajo del servicio civil, en el Ministerio de Hacienda. El 15 de junio de 1859, a los 19 años, entró a trabajar en el Ministerio de Justicia. Seis meses después le ascendieron a asistente subalterno en su departamento y dentro de dos meses obtuvo el cargo de asistente superior.

Estudió piano con Rudolf Kündinger, pero hasta 1863 no entró en el Conservatorio. Dos años más tarde obtuvo un premio por la cantata Himno a la alegría de Schiller y, al año siguiente, Anton Rubinstein le llamó a Moscú para encargarle de la cátedra de armonía del conservatorio. Allí permaneció once años dedicándose también a la composición.

Chaikovski continuó dedicado la música, y en 1861 empezó las clases patrocinadas por la Sociedad Rusa de la Música. Trabajando entusiastamente bajo la dirección de Anton Rubinstein y Nikolai Zaremba. Al año siguiente cuando Zaremba entró a la facultad del nuevo Conservatorio de San Petersburgo, Chaikovski siguió a su profesor e ingresó allá aunque no había dejado su carrera en el ministerio hasta que su padre consintió en apoyarle. De 1862 hasta 1865, Chaikovski aprendió la armonía, el contrapunto y la fuga en las clases de Zaremba. La instrumentación y la composición le enseñó el director y fundador del conservatorio de San Petersburgo, Anton Rubinstein quien estaba impresionado por el talento de Chaikovski.

En 1869 obtuvo su primer gran éxito con la obertura de Romeo y Julieta. Se dio a conocer como director de orquesta, actuando como tal de 1887 a 1893 en las principales ciudades europeas. Este último año, el año de su muerte, obtuvo el título de doctor honoris causa por la Universidad de Cambridge. Después de su muerte se le erigieron varios monumentos en Rusia y su casa fue convertida en museo.

Ahí conoció al crítico Vladímir Stasov y el compositor Mili Balákirev los que formaron una escuela de música nacionalista y crearon el denominado «Puño Poderoso» (conocido también como «El Grupo de los Cinco») en San Petersburgo. Como Chaikovski era el mejor estudiante de Anton Rubinstein, se asoció con el Grupo de los Cinco, aunque no compartía sus ideales creativos estableció amistad con los compositores del grupo, especialmente Balakirev y Rimski-Korsakov; el crítico Vladimir Stasov lo llamó el «sexto miembro de su círculo».

La música

El empleo en el Ministerio de Justicia, le permitió tener cierta independencia económica. Por esa época frecuentaba lugares frívolos y teatros, «no siempre de buena fama», pero también a ópera y ballet. En 1861, realiza su primer viaje al extranjero: estuvo tres meses en Francia y Alemania. En ese viaje tuvo tiempo de reflexionar sobre su futuro y en 1862, a los 22 años, se matriculó en el Conservatorio de San Petersburgo, que dirigía Anton Rubinstein. Ahí estudió composición, armonía y contrapunto. Sus nuevos estudios lo absorbieron tanto que pronto fue incompatible con su trabajo en el Ministerio de Justicia. Decidió entonces renunciar a su empleo y dedicarse por entero a la música. Para tener ingresos económicos, tuvo entonces que dedicarse a dar clases de solfeo y piano.

En diciembre de 1865 recibe una Medalla de Plata por su cantata de la graduación en el Schiller de Johann Freude. Después de que Chaikovski se graduó, el hermano menor de Antón Rubinstein, Nikolái, le propuso entrar a trabajar como profesor de armonía, composición e historia de la música en el Conservatorio de Moscú. Chaikovski con mucho gusto aceptó, ya que su padre se había jubilado y perdido sus propiedades.

En 1866 Chaikovski llegó a Moscú. En aquel entonces no era nada más que autor de muchísimas obras, compuestas durante sus estudios en el Conservatorio de San Petersburgo. Pero dentro de muy poco tiempo Chaikovski se convirtió en uno de los músicos más destacados de Rusia, su fama se extendía y poco a poco su música se hizo conocida en Europa. Durante ese tiempo fue creada la Primera Sinfonía titulada “Sueños del Invierno” inspirada en las vivencias del invierno que había conocido, cuando junto con sus padres atravesaba las llanuras de Rusia.

Paso de alumno a profesor

El nacionalismo musical en Rusia, lo creó Mijail Glinka. El nacionalismo musical ruso, consistía en la «necesidad de inspirarse en temas populares y folclóricos para crear una música auténticamente nacional y libre de influencias extranjeras». Por aquella época, el legado de Glinka fue recogido por el Grupo de los Cinco (Balakirev, Mussorgski, Borodin, Cui, Rimski-Korsakov), a los que Chaikovski conoció en 1868. A raíz de este contacto Piotr Illich Chaikovski, compondría algunas obras nacionalistas como la Sinfonía n.º 2 «Pequeña Rusia» (en 1872).

Las relaciones de Chaikovski con el Grupo de los Cinco, nunca fueron estrechas, ya que este tenía una preparación de Conservatorio, cosa que los nacionalistas rechazaban y además, la inspiración de Chaikovski, buscaba temas que no siempre eran rusos, sin embargo su amor por la música de Glinka, los unía.

Chaikovski enseñó teoría en Moscú, Durante 11 años uniendo la facultad del nuevo Conservatorio de Moscú cuando abrió en septiembre 1866. Él compuso su Concierto para piano no. 1 (1875), el Lago de los Cisnes, música de ballet (1876), cuatro óperas, tres sinfonías, y muchos trabajos más pequeños. Siendo profesor del conservatorio, Chaikovski consagraba mucho tiempo a la docencia. Cientos de estudiantes pasaron por su clase, entre ellos el talentoso pianista Serguéi Taneev, al que Chaikovski dedicó su fantasía sinfónica Francesca da Rímini. Además Chaikovski fue uno de los primeros autores de libros de textos y programas de estudios musicales de Rusia. Tradujo al ruso algunos de los materiales de teóricos europeos.

Primer amor platónico

En octubre de 1869, una compañía italiana de ópera hizo presentaciones en Moscú. Su estrella principal era la soprano belga Desirée Artôt, hizo amistad con Chaikovski, sin embargo, el compositor se enamoró platónicamente: «Rara vez he encontrado a una mujer tan amable, buena e inteligente», comentaba en una carta a su hermano Modest. A pesar de frecuentarla, a los pocos meses Desirée, se casó con otro y pronto Chaikovski la olvidaría y se dedicaría a componer su primera ópera: El Vóivoda.

Reconocimiento a su obra

Entre 1869 y 1875, la carrera de Chaikovski se consolida, lo que le proporcionó cierta estabilidad económica, su temperamento, sin embargo, era inestable, siempre oscilante entre la euforia y la depresión. En esta época compuso sus obras Romeo y Julieta (obertura-fantasía), el Cuarteto para cuerdas n.º 1, el Concierto para piano n.º 1, las Sinfonías segunda y tercera, la ópera Oprichnik y el célebre ballet El Lago de los Cisnes.

Por estos años, Chaikovski como compositor empezó a crear música prácticamente en todos los géneros. Compuso operas, sinfonías, cuartetos, piezas de conciertos para diferentes instrumentos, música para piano, romances y mucho más. A menudo componía obras por encargo para varios eventos que se celebraban en Moscú.

Una de las características de su creación en este período es el uso del folclore musical de diferentes países. Así, utilizó los cantos de serbios en su obra Marcha eslava. Las melodías populares ucranianas se mostraron en su Primer concierto para piano con orquesta. En el ballet El lago de los cisnes Chaikovski incluyó una suite compuesta de bailes de pueblos diferentes. En 1867, inició una relación laboral con Balákirev que terminó con la creación de la fantasía obertura Romeo y Julieta.

De 1878 a 1885, Chaikovski vivió a veces en Rusia, a veces en Europa Occidental Su reputación creció con la Liturgia (1878), el Capriccio Italien (1880), la Obertura 1812 (1880), y dos óperas más, así como el Servicio Vespertino (1881). Probó dedicarse también a la dirección de orquesta y poco a poco comenzó a hacerlo de manera regular. A finales de 1887 y a principios de 1888 realizó su primera gira por Europa como director de orquesta.

Matrimonio

Ya por esta época Piotr Illich Chaikovski, poseía fama y con ella también se desataron las envidias y habladurías: había llegado a ser un compositor reconocido pero también en forma soterrada, los comentarios sobre su homosexualidad, comenzaron a circular por la sociedad moscovita de la época.

Estando en la cima de su creación dentro de su período moscovita y mientras Chaikovski trabajaba en la composición de la Cuarta sinfonía y la ópera Eugenio Oneguin ―primera ópera de Chaikovski, basada en la obra homónima del poeta y escritor Alexander Pushkin―, Chaikovski recibió una carta de amor de una desconocida, a la que siguieron otras apasionadas misivas. Ella, Antonia Milyukova, le decía que había sido su alumna, pero Chaikovski no la recordaba, por lo que no contestaba las misivas que recibía de ella. Muchas veces le repitió que no, ya que solo podía ofrecerle su gratitud y simpatía. En ese momento Chaikovski tenía 37 años. La joven incluso amenazó con matarse si Chaikovski no le contestaba. Entonces el compositor la visitó y le pareció agradable, con una mediana educación, y decidió casarse para «satisfacer al padre que lo presionaba, para acallar todo rumor sobre su homosexualidad y para cumplir con su destino».

Fracaso matrimonial

Piotr Illich Chaikovski y Antonia Milyukova se casaron el 18 de julio de 1877. Él tenía 37 años y ella, 28. Antonia resultó una mujer desequilibrada. Pesó en la decisión de matrimonio del compositor la creencia que «con el matrimonio podría superar sus tendencias homosexuales», pero se equivocó: la unión física no llegó a consumarse.

Este matrimonio fue un estrepitoso fracaso debido a que pocos días después de la boda Chaikovski se arrepintió muchísimo de aquella decisión. Comprendiendo que su matrimonio era un desastre, se culpaba a si mismo. Su desespero era tan grande que estuvo al borde del suicidio, supuestamente intentó ahogarse en las aguas frías del río Moscota.

Luego de dos meses de sufrimientos de la pareja, y tras intentar el suicidio, Chaikovski decidió separarse y marchó a Suiza a reponerse del trauma psíquico. Chaikovski abandonó Moscú y se fue a San Petersburgo sufriendo una grave crisis psicológica. La tensión mental y emocional que sufría el compositor debido al fracaso de su matrimonio no deterioraron su creatividad, más bien, la aumentaron. A pesar de algunas interrupciones Chaikovski alcanzó a terminar unas de sus mejores obras, la Cuarta Sinfonía el Concierto de Violín, y la ópera Eugene Onegin, antes del año 1878, cuando su esposa aceptó la separación (ellos nunca se divorciaron). Tiempo después ella terminó siendo internada en un manicomio, y fallecería encerrada en 1896.

Nadezhda von Meck

Poco antes de conocer a Antonia Milyukova, Chaikovski conoció a una mujer muy diferente a Antonia, que luego sería su segundo amor platónico. En 1876, el compositor inició una relación epistolar con Nadezhda von Meck, mayor que él, viuda rica, madre de doce hijos y mujer culta. Cierta vez, ella asistió a un concierto donde se tocó música de Chaikovski y se enamoró de su música. Ella le propuso donarle sumas de dinero para que él pudiera dedicarse a componer sin preocupaciones económicas. Chaikovski aceptó la proposición. Entre ambos se estableció una relación platónica a la vez que económica, pero sólo por cartas. Uno de los frutos de esta relación fue la Sinfonía n.º 4, que el compositor se la dedicó.

Ya en esos tiempos, tenía la amistad con la condesa Nadezhda von Meck. Viuda de un rico empresario de ferrocarriles ruso, con 12 hijos, que, quiso dedicarse a ayudar artistas desconocidos, pero además de enfrascarse en la parte espiritual. Una historia entre romántica y extraña, la que vivió Chaikovski con la condesa.

Ella lo apadrinó, pagándole un salario anual de 6000 rublos para evitar cualquier vergüenza de pedir financiamiento en el futuro. Eso le permitió a Chaikovski retirarse del conservatorio en octubre de 1878 y concentrarse en la composición, para que él se dedicara por completo a la composición. Von Meck y Chaikovski intercambiaron más de 1200 cartas entre 1877 y 1890. Los detalles de aquella correspondencia eran extraordinarios para dos personas que nunca se conocieron, él intentó conocerla personalmente, pero la condición de la condesa, fue no encontrarse jamás. Estaban enamorados platónicamente, y sus cartas eran muy amorosas. Ella lo comprendía y alentaba incluso haciendo criticas de su obra. Chaikovski confiaba a su patrona algunas de sus actitudes hacia la vida y detalles del proceso de creación que nunca compartía con los demás.

Chaikovski le dedicó su Cuarta sinfonía. Gracias al sostén económico y fruto de esa dedicación exclusiva fueron algunas de sus obras más hermosas y originales, entre las que sobresalen sus ballets El lago de los cisnes, La cenicienta, La bella durmiente y Cascanueces, su ópera y La dama de picas, y las tres últimas de sus seis sinfonías.

La separación

Todo marchó bien hasta diciembre de 1890, fecha en que ella rompe bruscamente la relación. Un día, inesperadamente, ella dejó, no solo de escribirle, sino que le retiró la pensión asignada. Ella arguyó que estaba en bancarrota, sin embargo ello no fue cierto. Cosa que no fue lo que más dolió a Chaikovski, que nunca pudo tener la explicación de parte de ella, del motivo real. Esto lo sumió en una depresión inmensa, y desde ese momento, él decayó mucho. Curiosamente, o tal como lo creía Chaikovski, el destino hizo que ella falleciera a los dos meses de haber muerto él.

Se dice que Von Meck creía que era amada por Chaikovski, sin embargo, escuchó las murmuraciones sobre la supuesta homosexualidad de él y estas la disuadieron de continuar con la relación. Al margen de la razón que ella arguyera, cierta o no, lo real es que esta ruptura fue un duro golpe para el músico. La relación epistolar se había prolongado durante 13 años, tiempo en el cual nunca hablaron en persona. A pesar de la ruptura, Nadezhda, siguió la carrera de Chaikovski. Curiosamente, ella muere a los dos meses después de la muerte del compositor.

Mejores años

Entre 1880 y 1890, Chaikovski vivió sus mejores años. Con la ayuda de Nadezhda von Meck, más el aporte económico de sus obras, pudo dedicar todo su tiempo a componer y a viajar. Abandonó el Conservatorio y pasaba largas temporadas en la casa campestre de su hermana Alexandra, en Kemenk. Realizó varios viajes y giras por Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia. Fue una época de gran estabilidad emocional.

Obras

De la primera mitad de esta década datan obras como la Obertura 1812, la Serenata para cuerdas, el Capricho italiano, el trío En memoria de una gran artista (en honor a Nicolai Rubinstein) y la sinfonía Manfred. En 1885, compró una casa de campo en Klin, entre Moscú y San Petersburgo.

Continuó componiendo: Manfred (1885), el Quinta sinfonía (1888), La bella durmiente (1889), la poderosa y teatral La Reina de Palas (1890) y el Cascanueces (1892), Sexta sinfonía (1893), y tres óperas. Los compositores más jóvenes lo emularon, entre ellos Mikhail Ippolitov-Ivanov y, más tarde, Serguéi Rachmaninov.

Éxito internacional

A partir de 1885, la fama de Chaikovski como compositor creció extraordinariamente en Rusia y en el resto de Europa e incluso traspuso el Atlántico hasta Estados Unidos de Norteamérica. El zar Alejandro III le concedió la Gran Cruz de San Vladimir, que lo reconocía como compositor oficial, y más aún, le dio su amistad. En 1887, debutó como director. Varios críticos entre ellos el francés Saint Saënz, lo declararon el más genial de los compositores rusos. En 1890, fue invitado a inaugurar el auditorio Carnegie Hall de Nueva York y, en 1893, fue miembro de honor de la Academia Francesa y doctor honoris causa de la Universidad de Cambridge.

Su fama tanto de director de orquesta, como de compositor, dio como resultado de una serie de visitas internacionales, que lo llevó a los Estados Unidos en 1891. El 5 de mayo dirigió la orquesta de la Sociedad Musical de Nueva York que interpretó la Marcha eslava en la inauguración oficial de la sala de conciertos Carnegie Hall de Nueva York. Luego siguieron sus interpretaciones de la Tercera Suite, el Primer Concierto para Piano y la Serenata para Cuerdas.

Los últimos 15 años de la vida de Chaikovski está marcada por el enorme auge de su creación y su fama mundial. Fue el primer compositor ruso mundialmente reconocido en vida. Durante este período compuso suites de orquesta, óperas inspiradas en temas históricos (La Doncella de Orleans, Mazeppa). En 1890 creó su genial ópera La dama de picas. El último año de su vida Chaikovski compuso su Sexta sinfonía. Durante sus últimos años vivió en Moscú. En 1888 el zar Alexander III de Rusia le otorgó una pensión anual.

Sus últimas composiciones

A pesar de sus éxitos, a raíz de su ruptura con Nadezhda von Meck, en 1890, Chaikovski volvió a sus periodos de depresión. Pero su actividad creadora no se interrumpió y a pesar de sus cambios, compuso:

  • Suite mozartiana
  • Sinfonía n.º 5
  • La Bella Durmiente
  • La ópera Yolanda

Sus dos obras más famosas

  • El ballet Cascanueces
  • La Sinfonía n.º 6 Patética.
Sobre la Sinfonía n.º 6 Patética, Chaikovski, escribió: «La quiero como no he querido nunca a ninguna de mis partituras… No exagero, toda mi alma está en esta sinfonía».

Reconocimientos

  • En 1893 la Universidad de Cambridge confirió a Chaikovski el título de Doctor Honorario de Música.
  • En 1885 el Zar Alejandro III de Rusia le otorgó a Chaikovski la Orden de Santo Vladímir (de cuarta clase) lo que concedía al compositor el derecho a nobleza hereditaria.

Fallecimiento

Versión oficial

Según la versión oficial dada, tres días después del estreno de la Sinfonía n.º 6 Patética, en octubre de 1893, Chaikovski se sintió mal, se negó a comer y bebió un vaso con agua no hervida, a pesar que en San Petersburgo se había declarado una epidemia de cólera. El 3 de noviembre se supo que había contraído la enfermedad, de la que murió el día 6, en San Petersburgo, a los 53 años. En Rusia fue muy sentida la muerte de Piotr Illich Chaikovski, al extremo que el zar ruso declaró: «Tenemos muchos duques y barones, pero sólo un Chaikovski».

Otra versión

Investigaciones recientes, sugieren otra hipótesis sobre su muerte. Sostienen que un duque de la corte zarista descubrió que Chaikovski acosaba a su hijo. El duque escribió una carta al zar, denunciando al compositor, pero la carta llegó a las manos de un importante senador, que había estudiado con Chaikovski en la Escuela de Jurisprudencia de San Petersburgo. Espantado mandó formar una corte para juzgarlo. Fue citado, juzgado y sentenciado. La corte acordó que sólo había un camino para salvar el honor de todos: Piotr Illich Chaikovski debía suicidarse. Entonces él se habría envenenado bebiendo arsénico. Sobre el fin de este extraordinario compositor ruso, hay más dudas que certezas.

Su cadáver, a pesar de morir de cólera, fue expuesto públicamente, y acudieron a darle el último adiós miles de personas que besaban sus manos, su frente, y ninguno se contagió. En su Cuarta, Quinta y Sexta sinfonías, habla del destino, habitando una idea que se le atribuye:

No se puede huir de él: el destino siempre nos alcanza.

Al último movimiento de la Sexta sinfonía, le han llamado con ese nombre: Destino, pues se piensa que en él plasmó musicalmente el fin de su vida, y el inexorable alcance de ese destino, a pesar de los pasajes, en los anteriores movimientos, de éxtasis (Tema del primer Movimiento) de alegría de vivir (como en el Tercer movimiento) de olvido temporario de la muerte que, según Chaikovski tiene el hombre.

Tras su muerte, y por iniciativa de su hermano Modest, su casa en Klin fue convertida en museo. Esta casa guarda no solamente la memoria del gran compositor, sino también su archivo, sus bienes personales y su piano de cola que sigue sonando bajo las manos de eminentes músicos llenando la casa de sonidos de su música inmortal.

Fuentes