Raúl Albert Quijano
| ||||||||
Raúl Albert Quijano. Abogado y diplomático que ejerció como Ministro de Relaciones Exteriores durante los últimos meses del gobierno de María Estela Martínez de Perón. Durante su gestión, tuvo que hacer frente a diversos desafíos en el ámbito de las relaciones exteriores, incluyendo la crisis con Chile por la disputa territorial en el Canal de Beagle y la tensión con Estados Unidos debido a la política de derechos humanos del gobierno argentino.
Síntesis biográfica
Se graduó de abogado en la Universidad de Buenos Aires en el año 1946 y realizó estudios de posgrado en la Universidad de Columbia, en los Estados Unidos. Ingresó al Servicio Diplomático Nacional en 1947, como agregado en embajada, y fue promovido al grado oficial de embajador en 1967. Desempeñó funciones en la Misión Permanente de Argentina ante la Organización de las Naciones Unidas, en la Embajada de su país en la India, el Consulado General en Pakistán y en la Legación en la República Sudafricana. En enero de 1967 fue Presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La dictadura de Juan Carlos Onganía lo designó representante permanente de la República Argentina ante la Organización de los Estados Americanos, ocupando el cargo entre 1968 y 1975. Posteriormente trabajó en las Naciones Unidas como presidente de la Comisión de Administración Pública Internacional.
Llevó adelante contactos con países limítrofes, firmando acuerdos con Uruguay, Paraguay y Bolivia. Las relaciones con el Brasil, en cambio, estuvieron teñidas de desconfianza y cruzadas por recriminaciones mutuas debido al creciente contrabando en las fronteras entre ambos países. Las relaciones con el Reino Unido sobre la cuestión de las Islas Malvinas habían sido cada vez más tensas. El 17 de enero de 1976, el embajador británico en Buenos Aires, Derick Ashe, presentó una nota a Quijano de James Callaghan, el secretario de Relaciones Exteriores británico. En ella Callaghan decía que la disputa sobre la soberanía de las islas era «improductiva». La respuesta de Quijano fue retirar al embajador argentino en Londres y exigir el retiro de Ashe de Argentina. Su gestión terminó el 24 de marzo de ese mismo año, con el golpe militar que derrocó a la presidenta.
Después de su paso por la Cancillería continuó prestando servicios en organismos multilaterales: fue miembro del Comité de Expertos para el Estudio de las Finanzas de las Naciones Unidas, y miembro del Cuerpo Común de Inspección de las Naciones Unidas y los organismos especializados con sede en Ginebra. Posteriormente volvió a la OEA como representante argentino. Durante la guerra de las Malvinas, solicitó la aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). En 1983 el gobierno de Raúl Alfonsín lo designó embajador en Paraguay, ocupando el cargo hasta 1989. En 1988 recibió un Premio Konex - Diploma al Mérito por su trayectoria diplomática.
Además, tuvo un papel importante en la organización de la visita del Papa Juan Pablo II a Argentina en 1982, durante la cual se produjo un intento de atentado contra el pontífice. Tras su paso por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Raúl Albert Quijano continuó su carrera diplomática y ocupó diversos cargos en representación de Argentina en el exterior.
Falleció en 2004, dejando un legado de compromiso y dedicación al servicio público.