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Samuel Alexander

Samuel Alexander
Información sobre la plantilla
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NombreSamuel Alexander
Nacimiento6 de enero de 1859
Sidney, Bandera de Australia Australia
Fallecimiento13 de septiembre de 1938
NacionalidadInglés
OcupaciónProfesor en la Universidad Victoria de Manchester
Obras destacadas«Espacio, tiempo y divinidad» (1920)
«El arte y lo material» (1925)
«La belleza y otras formas del valor» (1933)

Samuel Alexander. Filósofo neorrealista inglés[1], de origen australiano, fundador de la teoría idealista de la evolución emergente. Consideraba que el espacio-tiempo constituye el material primario del mundo y lo identificaba con el movimiento. De semejante espacio-tiempo, mediante saltos cualitativos imprevisibles, van surgiendo sucesivamente la materia, la vida, la psique, las «cualidades terciarias» (valores), los «ángeles», Dios. La evolución emergente se halla dirigida por un impulso ideal percibido como tendencia hacia lo nuevo. Las concepciones de Alexander se hallan en contradicción con la ciencia moderna. Sus trabajos principales son: «Espacio, tiempo y divinidad» (1920), «El arte y lo material» (1925), «La belleza y otras formas del valor» (1933).[1]

Síntesis biográfica

Nació el 6 de enero de 1859, en lo que ahora es el centro comercial de Sidney en Australia. Fue el tercer hijo de Samuel Alexander, un próspero fabricante de sillas de montar, y de Eliza Sloman, ambos judíos.

Su padre murió poco antes de su nacimiento y su madre se mudó a Victoria en 1863 ó 1864. Toda la familia se estableció en St. Kilda, donde Alexander ingresó a una escuela privada. En 1871, se matriculó en la Universidad de Wesley en Melbourne y, luego, en la Universidad de Melbourne.

En 1882 llegó a "Fellow" en Oxford y más tarde fue profesor en la Universidad Victoria de Manchester, donde enseñó durante toda su carrera, es decir, hasta 1924, año en que se jubiló.

Muerte

Murió el 13 de septiembre de 1938.

Obras importantes

La primera obra de Alexander es Orden moral y progreso, en que analizó las éticas revolucionarias. En el ambiente anglosajón de la época, recibió sobre todo la influencia de G. E. Moore y en general de las corrientes realistas.

Consecuencia de esta orientación suya es el punto de vista expuesto en la obra La base del realismo (1914). El realismo se combina en Alexander con una teoría general de la evolución, cuyos principios fundamentales se acercan mucho a los que se expresarán en la obra Evolución emergente (1933) de Conwy Lloyd Morgan (1852-1937).

Alexander tiene de común con Morgan la idea de una evolución no mecanicista, de un proceso que se realiza solamente en cuanto tiende a una novedad y actúa la emergencia de nuevas formas. La conciencia, en general, no viene determinada por una rígida concatenación causal, sino que se produce en virtud de un proceso temporal con un acto nuevo y libre.

Premisas en su obra

Estas premisas se encuentran desarrolladas en un complicado sistema filosófico expuesto en la gran obra Espacio, tiempo y divinidad. Las formas específicas de la realidad, las cosas, son aquí, para este autor, determinaciones de una sustancia espacio-temporal. El hecho de que la realidad sea un modo de la sustancia acerca este filósofo a Spinoza, mientras, por otra parte, el hecho de que la sustancia sea temporal y espacial no se aviene con el determinismo espinoziano. Se impuso, por lo tanto, a Alexander una confrontación con Spinoza, y a tal exigencia debemos su obra Spinoza y el tiempo (1921).

La concepción del universo como temporalidad finalística, dirigida hacia la conciencia, el espíritu y lo divino, permite a Alexander realzar los fines y los valores, estrechamente unidos a la armonía y al orden estéticos. Esta posición queda expresada en la última notable obra que dejó Alexander: La belleza y otras formas del valor (1933). El sistema filosófico de Alexander no ha dejado de influir sobre la filosofía de Alfred North Whitehead.

Referencias

  1. 1,0 1,1 Rosental M. y P. Iudin. Diccionario Filosófico. Ediciones Universo, Argentina, 1973, p. 8.

Fuentes