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Disquinesia biliar

Disquinesia biliar
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Disquinesia biliar. Reagrupan un conjunto de patologías de las vías biliares que cursan con trastornos en la motilidad biliar. Estos trastornos funcionales biliares parecen deberse a un mal funcionamiento de la contracción de la vesícula o del colédoco. Puede tratarse también de espasmos del esfínter de Oddi o del esfínter vesicular situado a la entrada del conducto cístico.

Clasificación

Existen dos formas patológicas funcionales, no litiásicas. Se describen dos cuadros clínicos:

  • Disquinesias hipotónicas: la vesícula y el conducto colédoco se contraen insuficientemente.
  • Disquinesias hipertónicas: la vesícula y el colédoco se contraen con demasiada violencia o demasiado frecuentemente. Las más frecuentes son las disquinesias hipotónicas.

Signos clínicos

Los signos clínicos son de dos tipos:

  • Dolores, que pueden generar cólicos hepáticos atenuados que no van acompañados de fiebre ni ictericia.
  • Trastornos dispépticos diversos: náuseas, hinchazón, trastornos del tránsito. A menudo, son la causa de crisis migrañosas (migraña intestinal).

Aparato Digestivo

El aparato digestivo tiene como función asegurar la digestión o asimilación de los diferentes alimentos. La digestión consiste en reducir todos los alimentos en sustancias elementales más simples, capaces de pasar a la sangre para ser utilizadas por el organismo:

Fisiología

La función del aparato digestivo es asegurar la digestión. La asimilación de los diferentes alimentos se obtiene por su degradación en elementos simples: lípidos en ácidos grasos, glúcidos en azúcares simples (osas) prótidos en aminoácidos. El conjunto de estas transformaciones necesita acciones mecánicas y químicas combinadas. Las acciones mecánicas consisten en movimientos de mezclado (estómago) y peristálticos (intestino). Las acciones químicas requieren a las enzimas digestivas (también llamadas diastasas). Las lipasas degradan los lípidos, las glucidasas los glúcidos y las proteasas las proteínas.

La digestión comienza en la boca. Por la masticación, los dientes trituran y fraccionan - acción mecánica - los alimentos, facilitando el contacto con la enzima salivar, la ptialina (glucidasa) - acción química - Por consiguiente, la saliva (1 la 1, 5 l por día) ataca a los azúcares y humedece la mucosa. Transforma los alimDisquinesias biliares. En tos en un bolo alimentario pastoso. Elesófago es una simple vía de paso. Los líquidos descienden por el efecto de su propio peso. Los alimentos sólidos son impulsados por los movimientos peristálticos, hacia el estómago, cavidad extensible que desempeña a la vez 3 funciones:

  • Motilidad gástrica, asegurando el mezclado de los alimentos que da lugar a la formación del quimo. Esta acción mecánica está bajo la dependencia del sistema nervioso parasimpático.
  • Degradación de los alimentos, siendo responsable el jugo gástrico que se forma a partir de:
    • Ácido clorhídrico
    • Mucus protector de la mucosa
    • Pepsina, enzima proteolítica. El estómago secreta 2 l de jugo gástrico por día. La secreción está regulada por los nervios vagos (orden nerviosa) y por la gastrina (orden hormonal).
  • Almacenamiento de los alimentos.

El estómago almacena los alimentos y libera el quimo muy progresivamente. El vaciamiento gástrico se hace a través del píloro, en pequeñas cantidades. Esta liberación progresiva en el duodeno permite al intestino un rendimiento óptimo. La evacuación gástrica necesita un total de 5 a 6 horas, dependiendo de la composición de la comida. Lo esencial de la digestión tiene lugar en el duodeno y el resto del intestino. El duodeno recibe a la vez la bilis y los enzimas pancreáticos. Veamos el papel de cada uno de ellos.

Digestión intestinal

  • La bilis es secretada por los hepatocitos, se almacena en la vesícula biliar y se excreta cuando tiene lugar la ingestión de alimentos. Está constituida esencialmente por sales biliares y colesterol. Su papel es el de emulsionar grasas, transformándolas en micro - gotas que son más fácilmente degradables por las lipasas pancreáticas e intestinales. La bilis prepara, de este modo, la digestión de los cuerpos grasos.
  • Por otra parte su pH alcalino neutraliza la acidez del quimo gástrico.
  • El jugo pancreático. El páncreas es la fuente principal de los enzimas de la digestión como son las lipasas, colesterolesterasas, glucidasas (amilasa) y varias proteasas: tripsina, quimotripsina carboxipeptidasas, elastasa. El jugo pancreático permite la degradación de los glúcidos y de los prótidos. Es el único capaz de degradar las grasas.
  • El jugo intestinal. Los enterocitos sintetizan también enzimas de degradación como glucidasas, proteasas y quizá lipasas. Con la digestión se ha conseguido que los alimentos complejos puedan ser absorbidos y asimilados (Absorción intestinal).
  • Las vellosidades intestinales. Por su sistema de pliegues recubiertos por un tapiz de vellosidades intestinales, el organismo aumenta de manera considerable la superficie de contacto de la mucosa intestinal con el alimento. El conjunto de vellosidades - que constituyen el órgano de absorción - representa una superficie de 250 m2. Está ampliamente vascularizado y las células de revestimiento - los enterocitos - están especializadas en la función de absorción.

La absorción

Los nutrientes atraviesan los enterocitos. Aminoácidos y osas son absorbidos por los capilares y siguen la vía sanguínea (vena porta hacia el hígado). Ácidos grasos y glicerol son absorbidos, y una vez en el enterocito se vuelven a recombinar formando triglicéridos; éstos rodeados de proteínas forman entonces gotas microscópicas o quilomicrones que a través de la vía linfática alcanzan las venas y el corazón, sin pasar por el hígado.

El intestino grueso

Cinco a seis horas después de haberse producido la ingestión de la comida, el quimo intestinal alcanza el intestinogrueso. El tránsito cólico dura 24 horas aproximadamente. El colon no secreta ningún enzima digestivo sin embargo, tiene un papel importante en la reabsorción de agua y de sales minerales. La deshidratación del quimo produce un contenido intestinal más consistente. La dureza de las heces depende de la duración del tránsito cólico.

El intestino grueso está colonizado por una importante flora bacteriana saprófita que actúa sobre los residuos glucídicos de la digestión provocando reacciones de fermentación y sobre los residuos protídicos provocando reacciones de putrefacción. Ambas reacciones se acompañan de una liberación de gas.

Defecación

Se desencadena cuando la ampolla rectal está llena. La defecación necesita la liberación del esfínter anal, constituido en parte por fibras musculares estriadas. Es el único elemento del tubo digestivo que tiene un funcionamiento voluntario. El bolo fecal, está compuesto de residuos de alimentos no digeridos.

Acción sobre los lípidos

El hígado sintetiza tanto el colesterol como sus derivados, las sales biliares. El hígado regula el metabolismo del hierro y la síntesis de la hemoglobina. Asimismo, destruye los glóbulos rojos. El hígado interviene en la coagulación sanguínea, fabricando las proteínas de la coagulación: el fibrinógeno y la protrombina.

Vesícula biliar

La bilis sintetizada en los hepatocitos es una de las 2 vías de excreción utilizadas para eliminar algunas sustancias, a través de los conductos biliares. Está formada por un 90 - 95% de agua, electrolitos y compuestos orgánicos: bilirrubina, ácidos biliares, colesterol y fosfolípidos. Los ácidos (o sales) biliares desempeñan un papel en la regulación del colesterol y en todas las etapas de su metabolismo: absorción intestinal, síntesis hepática y excreción por las vías biliares.

Las sales biliares siguen el ciclo entero - hepático siendo reabsorbidas, especialmente a nivel del íleon. Las pérdidas fecales de éstas representan tan sólo entre un 20 y un 25% de la cantidad total. Las funciones de las sales biliares son:

  • Efecto colerético, por estimular la secreción biliar.
  • Solubilización de los lípidos biliares (colesterol).
  • Solubilización y absorción de los lípidos alimentarios en el intestino (triglicéridos, colesterol, fosfolípidos, vitaminas liposolubles) Emulsionan las grasas insolubles, transformándolas en micropartículas (micelas) más fácilmente degradables por las lipasas pancreáticas e intestinales.

Alteraciones de la secreción

  • Colestasis.
  • Cálculos biliares.
  • Malabsorción de las grasas.

La bilirrubina es un desecho del catabolismo de la hemoglobina de los glóbulos rojos viejos, destruidos por los macrófagos del sistema reticulo - endotelial. Es un pigmento amarillo formado por la yuxtaposición de cuatro núcleos pirrólicos. El aumento de su concentración plasmática es la responsable de la ictericia (coloración amarilla de la piel y de las mucosas). Una vez capturada en el hígado, se une al ácido glucurónico para ser excretada mediante la bilis al intestino.

Signos clínicos

Los signos clínicos son de dos tipos:

  • Dolores, que pueden generar cólicos hepáticos atenuados que no van acompañados de fiebre ni ictericia.
  • Trastornos dispépticos diversos: náuseas, hinchazón, trastornos del tránsito. A menudo, son la causa de crisis migrañosas (migraña intestinal)

Tratamientos

Tratamiento higiénico - dietético

  • Evitar los excesos en la mesa: comidas abundantes e hiperfagia.
  • Suprimir grasas y alimentos o bebidas excitantes: alcohol, café, especias.
  • Evitar los alimentos que provocan reacciones cólicas: pan fresco, féculas, salsas.
  • Evitar el exceso de trabajo físico o intelectual.

Bases para el tratamiento

Hay que actuar a dos niveles:

  • Asegurar el drenaje de las vías biliares mediante colagogos y coleréticos. Todos aumentan la coleresis, es decir, la excreción de la bilis en el duodeno. La mayoría son de origen vegetal, y presentan además un ligero efecto laxante. Los colagogos facilitan la excreción de la bilis, ya formada, mediante el vaciado de la vesícula biliar con apertura del esfínter de Oddi.
  • Luchar contra el dolor mediante antiespasmódicos.

Fitoterapia

Plantas medicinales que pueden utilizarse en el tratamiento de las disquinesias biliares. Pueden ser de utilidad coleréticos de origen vegetal como Alcachofa, Boldo, Fumaria, Rábano negro y Albura de Tilo. También plantas antiespasmódicas como Angélica, Hinojo, Melisa, Menta y Milenrama.

Fuentes