Mortalidad infantil en Cuba

De EcuRed
Mortalidad infantil en Cuba
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Concepto:La salud pública cubana ha alcanzado los más altos niveles de atención a las gestantes y los recién nacidos

Mortalidad infantil en Cuba. En Cuba se encuentra por debajo de 5 por mil nacidos vivos, indicador internacional que mide el estado de salud de la población y en especial el desarrollo de la atención materno-infantil. Ello la coloca como el país de América Latina con más baja tasa.

La medición de la tasa de mortalidad infantil incluye todas las defunciones en menores de un año que ocurren en la población de nacidos vivos en un período de 12 meses. Sabido es que esta tasa puede ser afectada por múltiples factores sociales, económicos y científicos. Por ello las tasas máximas y mínimas permiten dar una idea de las diferencias que existen entre distintos países e incluso en áreas geográficas de un mismo país.


En Cuba se le ha dado desde el triunfo de la revolución una atención priorizada a las mujeres embarazadas desde que tienen muy pocas semanas de gestación, el seguimiento oportuno mediante las consultas prenatal y las visitas realizada a los hogares de aquellas que más lo necesitan, así como el ingreso de todas aquellas que presentan algún problema de salud, que puedan afectar su feto en un momento determinado, ha permitido que la isla se mantenga en lugar prestigioso, como el país que menor muerte infantil ha registrado en la historia de cualquier continente, incluso comparado con los países del primer mundo

Contenido

Historia

Una justa mirada al comportamiento de las tasas de mortalidad infantil en los últimos 51 años, nos lleva de la mano a comprender los desvelos de la Revolución a favor de la salud y el bienestar de la madre y el niño.

En general, los gastos por habitante en salud que eran de 3 pesos con 72 centavos en 1959 (con una población de unos siete millones), el pasado año 2010 se elevaron hasta los 576 pesos per cápita para los 11 242 628 habitantes.

Mortalidad infantil

La salud pública cubana ha alcanzado los más altos niveles de atención a las gestantes y los recién nacidos a través del Programa Nacional de Atención Materno-Infantil

Cuba concluyó el año 2009 con una tasa de mortalidad infantil de 4,8 por mil nacidos vivos, similar a la del 2008 (4,7), las más bajas de su historia, a pesar de todo los casos de la influenza A H1N1 que atacó a una buena cantidad de la población de las que embarazadas y niños eran los más proclives a esta enfermedad. Una vez diagnosticadas las manifestaciones de gripe en las embarazadas, se prescribe inmediatamente el ingreso hospitalario e inician el tratamiento con los antivirales antes de transcurridas las primeras 48 horas del comienzo de la sintomatología.

Ocho provincias se situaron por debajo de ese índice, entre estas Holguín, con el más bajo, 3,5, mientras 21 municipios reportan cero mortalidad.

Ese año se produjeron 130 mil 027 nacimientos, para un incremento de la natalidad de siete mil 458 niñas y niños en relación con 2008, la labor de los trabajadores de la Salud Pública en la Isla, apoyados por la voluntad política de la más alta dirección de la Revolución, permitieron estos resultados.

Los principios de accesibilidad, gratuidad y universalidad de la atención en el país posibilitaron que ante la mencionada situación pandémica, con una mayor vulnerabilidad en las gestantes, puérperas y niños menores de un año, se iniciara el pesquisaje activo. El ministro de Salud Pública, José Ramón Balaguer, felicitó a los profesionales, técnicos y trabajadores de apoyo vinculados al Programa Nacional de Atención Materno-Infantil de la Salud.

La congratulación del también miembro del Buró Político del Partido se hizo extensiva a los de otros sectores, instituciones y organizaciones que hicieron posible que Cuba alcanzara esa baja tasa de mortalidad infantil.

Mortalidad infantil en en el año 2010

En el año 2010 se registró una tasa de mortalidad infantil de 4,5 por 1 000 nacidos vivos, la más baja registrada en nuestro país en toda su historia, esto no es más que la confirmación de ese indeclinable y colosal esfuerzo de un país pobre y criminalmente bloqueado, que ha logrado situarse como la nación de América Latina con más baja mortalidad infantil, indicador internacional que mide la calidad con que una sociedad atiende y protege a las gestantes, a las puérperas y a los niños.

Villa Clara logra la más baja mortalidad del país (2,5), y otras siete provincias se sitúan por debajo de 5,0: Holguín, 3,0; Cienfuegos y Matanzas, 3,7; Camagüey, 4,4; Granma, 4,7; Pinar del Río y Sancti Spíritus, 4.9. El municipio especial Isla de la Juventud muestra 2,8. Las provincias con un resultado superior a 5,0 no sobrepasan una tasa de 5,7, exponente de la equidad de nuestro sistema social. Otras siete provincias y el municipio especial Isla de la Juventud muestran tasas por debajo de 5,0. Veintitrés municipios con cero mortalidad. Se produjeron 127 710 nacimientos.

En el 2010 se produjeron 127 710 nacimientos. En relación con el 2009 esta cifra representa una disminución de la natalidad de 2 326 niñas y niños, aunque cabe destacar que en el 2010 se registraron 45 defunciones menos.

Entre los factores que han contribuido a estas favorables tasas se encuentran, en primer lugar, la voluntad política del Gobierno revolucionario de ofrecer atención a la salud a todos los ciudadanos, con especial esmero a las madres y los niños; la existencia de un alto grado de escolarización de la población; un programa de vacunación que abarca 13 enfermedades, con una cobertura de prácticamente el ciento por ciento de los niños, lo que ha conducido a la erradicación y control de varias afecciones prevenibles mediante la inmunización.

También por disponer de un sistema de salud universal, accesible y gratuito para toda la población, sustentado en una amplia red de centros asistenciales e instituciones de atención primaria, junto a sistemáticas campañas de promoción y prevención.

La Salud pública cubana

La calidad con que una sociedad atiende y protege a sus niños, su salud y bienestar, se mide de forma sintética mediante este indicador internacional.

No fue casual que el pasado octubre, durante su estancia en este país, la directora general de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan, dijera que su visita a la Isla era de gran importancia para la OMS "para ver y aprender sobre los excelentes esfuerzos del Sistema de Salud cubano, el trabajo en la atención primaría y las comunidades, la igualdad y acceso de todos a la asistencia médica".

Los principios de accesibilidad, gratuidad y universalidad de la atención son los que precisamente posibilitan la consulta médica a cualquier ciudadano.

A los niños de cualquier edad que presentan enfermedades crónicas como asma,diabetes, y neurológicas con afectación motora (de los movimientos), también se le aplican estas medidas, mientras los menores sin riesgos biológicos asociados ingresan en el hogar.

En los cuatro meses de pesquisaje sobre la Influeza AH1N1 se internaron en centros asistenciales 13 mil 380 gestantes y 841 puérperas, para un total de 14 mil 221 mujeres, y todas recibieron el tratamiento antiviral.

Alrededor de 75 mil niños menores de un año obtuvieron estas atenciones. Al cierre del 2009 suman en Cuba 63 mil 726 las embarazadas y 16 mil 227 las recién paridas.

Estas acciones sin precedentes contribuyen a preservar muchas vidas y son expresión de los principios de la sociedad socialista, porque para el Gobierno Revolucionario la salud es el primero de los derechos humanos.

Comportamiento de los nacimientos y mortalidad en la isla

En el 2009 se produjeron 130 mil 27 nacimientos, o sea hubo un incremento de la natalidad de 7 mil 458 niñas y niños en relación con el 2008.

La principal causa de mortalidad neonatal fueron las afecciones perinatales: recién nacidos de muy bajo peso (menos de mil 500 gramos), y los menores de un año fallecen como consecuencia de anomalías congénitas incompatibles con la vida, fundamentalmente las enfermedades cardiovasculares.

La tasa de mortalidad materna por causas directas fue de 30 por 100 mil nacidos vivos

Atención a los infantes cubanos

La atención a los niños comienza desde el nacimiento con una toma de sangre del cordón umbilical y del talón para determinar la existencia de enfermedades endocrino-metabólicas y genéticas que diagnosticadas a tiempo pueden ser tratadas con éxito: fenilcetonuria, hipotiroidismo congénito, galactosemia, déficit de biotinidasa e hiperplasia adrenal congénita.

De forma programada los infantes sanos son vistos en la Consulta de Puericultura, como promedio, 12 veces en el año y examinados por un genetista.

En ese periodo se inmunizan contra enfermedades prevenibles: tuberculosis, hepatitis B, difteria, tos ferina,tétanos, meningocóccica B y C, parotiditis, rubeola, sarampión, poliomielitis, las causadas por haemophilus influenzae, y la vacuna contra la fiebre tifoidea cuando inicia sus estudios de primaria, con lo que se eleva la protección a 13 enfermedades.

Atenciones a las gestantes cubanas

Actualmente se realizan 12 controles de salud como promedio ,en la primera consulta, luego de la "captación", se le indica a la mujer exámenes de laboratorio, incluidos los de serología(sífilis) y VIH(sida) que se les realiza a la pareja.

Un 99,99 por ciento paren en las maternidades. A las embarazadas con riesgo de tener niños prematuros se les administra entre las 28 y 34 semanas un "madurante pulmonar" para prevenir la enfermedad de la membrana hialina que genera dificultades respiratorias en el recién nacido.

En dependencia de su situación social, se les ingresa en un Hogar Materno para brindarles apoyo nutricional y un programa de educación para la salud.

Incluso a las féminas en edad fértil con riesgo de tener anemia, se les entrega gratuitamente un suplemento de hierro y ácido fólico (Mufer), y durante el embarazo y uno vitamínico (Prenatal) para prevenir esta insuficiencia.

A las diabéticas también les brindan atención especialistas en Endocrinología, a fin de que lleguen al parto con la enfermedad compensada.

A todas sin excepción les realizan el pesquisaje para el diagnóstico de malformaciones congénitas (Ultrasonido en el primer trimestre y luego entre las 20 y 22 semanas, y el de Alfafetoproteína), y a las embarazadas mayores de 37 años les indicaca la amniocentesis para la detección del síndrome de Down, fundamentalmente.

En las primeras consultas las gestantes son evaluadas por un Máster en Asesoramiento Genético. Todo lo referido hasta aquí se sustenta en un Sistema de Salud accesible y gratuito, el desarrollo educacional y el derecho reproductivo de la mujer para elegir libremente el número de hijos a tener.

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