Saltar a: navegación, buscar

Teatro Papalote

Teatro Papalote
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Bandera de Cuba
Grupo Papalote en las calles de Matanzas.jpg
Institución insignia del trabajo para niños y jóvenes en Cuba
Siglas o Acrónimo:Guiñol de Matanzas
Fundación:1962
Apertura:marzo de 1962
Tipo de unidad:Institución cultural
Director/a :René Fernández Santana
País:Bandera de Cuba
Empresa Matriz:Consejo Provincial de las Artes Escénicas (Matanzas)
Dirección:Matanzas Este (Matanzas)
Sitio web
Teatro Papalote]
Teatro Papalote. Destacada institución teatral cubana con sede en la Ciudad de Matanzas, forjadora de una cultura titiritera con amplio reconocimiento nacional e internacional. Centro generador de arte que ha convertido a Matanzas en el mejor público de títeres de Cuba.

Fundada en 1962 en la Ciudad de Matanzas, esta compañía se caracteriza por su defensa y renovación de la tradición titiritera que combina con el trabajo actoral. Sus principales líneas temáticas se refieren al abordaje de la cultura popular tradicional, el rescate de clásicos de la literatura infantil y el tratamiento de la problemática contemporánea de los niños y jóvenes. El grupo dirigido por el maestro René Fernández ha llevado su arte a México, Colombia, Yugoslavia, Polonia, Suecia, Rusia, España, Francia, Venezuela y ha sido premiado en eventos y concursos dentro y fuera de Cuba.

La comunidad donde está enclavada la sede del Teatro Papalote, cuenta con un proyecto socio-cultural dirigido por René Fernández, “La calle de los títeres”, que se ha convertido en una opción amena e instructiva para los niños matanceros que asisten a este espacio en busca de un refugio vital de esta localidad.

Reseña histórica

Durante sus más de cuatro décadas de existencia, el Teatro Papalote ha sabido ubicarse en la vanguardia titiritera cubana, gracias a su renovador programa artístico, su cuidada técnica y los múltiples proyectos que la institución alienta, convirtiéndola en forjadora de toda una cultura del títere en urbe matancera. A lo largo de su fecunda carrera artística ha llevado a escena más de cien obras, entre cubanas y extranjeras, provenientes de temas de la literatura clásica universal, de las tradiciones populares (especialmente las de raíz afrocubana) o como resultado de indagaciones en torno a los conflictos del niño, líneas estas que rigen su quehacer artístico.

Ya desde la década de 1980, el colectivo consiguió ubicarse entre los grupos más destacados del movimiento cubano de teatro para niños. Los aportes realizados a la tradición titiritera cubana, la cristalización de un lenguaje peculiar, y un trabajo creador continuo, traducido en hallazgos estéticos y técnicos que afianzan el valor de sus producciones, han sido los principales logros que sustentan la trascendencia del grupo en el ámbito nacional y extranjero, avalada por premios y condecoraciones.

En 1994, la institución fundó un Taller Internacional de Teatro de Títeres con frecuencia bienal, y tres años después emprendió su proyecto La Calle de los Títeres (Premio de Cultura Comunitaria 2005), que se celebra el último domingo de cada mes. En el mes de junio se efectúa la temporada anual de payasos Narices Rojas y el coloquio Papalote por Dentro. Hacia fines de año, convoca a grupos amigos en el evento Mirada al Texto. En su galería-vestíbulo mantiene un ciclo de exposiciones, conformadas principalmente con sus valiosos fondos. Además, dio vida a la revista especializada La Mojiganga, considerada una de las principales publicaciones teatrales cubanas, y anualmente da a luz textos teatrales o técnicos.

Caracterización artística

Papalote se caracteriza por su intensa actividad, la constante revolución de los códigos expresivos y la experimentación en torno a las técnicas de animación en búsqueda de mayor comunicación con el espectador. Además, ha sabido integrar al espectáculo para niños y jóvenes un novedoso lenguaje teatral y titiritero en el cual intervienen dramaturgia, música, diseño y puesta en escena.


Apoyo artístico

Uno de los principales objetivos de la agrupación ha sido siempre mantenerse cerca de la comunidad artística, de modo que ha contado con el apoyo, influencia y, muchas veces, de la intervención creadora de personalidades como:

Repertorio activo

Institución cultural que prestigia a Cuba.

Con un proyecto de al menos un estreno anual, reestrenos y reposiciones, se mantiene activo un amplio repertorio, con presentaciones en sala los fines de semana, y otras funciones en la sede, espacios varios y municipios. Asimismo, participa del plan de giras nacionales.

  • Una cucarachita llamada martina
    • De René Fernández Santana
    • Estreno: mayo de 1991
  • Los Ibeyis y el diablo
    • De René Fernández Santana
    • Estreno: marzo de 1992
    • Reestreno: marzo de 2006
  • Tropisol show
    • (Cabaret con títeres)
    • De René Fernández Santana
    • Estreno: diciembre de 1993
    • Reestreno: diciembre de 2004
  • Escalera de payasos
    • De René Fernández
      • Los payasos disparatados y rayados
        • Estreno: diciembre de 2003
      • Los payasos despistados y cuadrados
        • Estreno: febrero de 2004
      • Los payasos desaforados y ovalados
        • Estreno: marzo de 2004
  • Danilo y Dorotea. Otra historia de amor
    • (Inspirada en Casa de muñecas, de H.J.Ibsen)
    • De René Fernández
    • Estreno: octubre de 2005
  • Yemayá y la maravillosa flauta
    • De René Fernández
    • Estreno: marzo de 1996
    • Reestreno: octubre de 2007
  • Tres somos tres (versión de Los Tres Cerditos)
    • De René Fernández
    • Estreno: abril de 2008
  • Los habladores actores cuentan una pequeña historia
    • De René Fernández
    • Estreno: abril de 2008
  • Caperucita roja rojita (versión de La Caperucita Roja, de Charles Perrault)
    • De René Fernández
    • Estreno: abril de 2009
  • Andariegos. Loa a Villafañe
  • Se durmió en los laureles
    • De René Fernández
    • Estreno: abril de 2010

La calle de los Títeres

El 30 de marzo de 1997 veía la luz La Calle de los Títeres, proyecto sociocultural que desde su primera edición habría de convertirse en una de las experiencias de trabajo para niños más consecutivas y queridas de la ciudad de Matanzas. Se efectúa el último domingo de cada mes.

Ofrece multiplicidad de opciones: espectáculos, juegos de animación con payasos, rifas, venta de títeres y libros, maquillaje para los niños, caricaturas en vivo y presentación de aficionados y talleres infantiles de las Casas de Cultura. La flexibilidad de su organización permite efectuar varias funciones, simultáneamente o a continuación, mientras los menores se divierten en la calle.

Postulados

Los postulados han sido el rescate de la herencia e identidad cultural, la diversidad creadora y el nacimiento orgánico de lineamientos estéticos expresados en la escena del títere bajo sus puntos de vista: la unificación del teatro de figuras, texto, interpretación, música, luz y ejes plásticos de la puesta en escena, lo cual ha conferido un sello propio a Papalote.

Sede

Al fundar el guiñol matancero, este ocupó el edificio que había sido de la antigua y prestigiosa Sociedad La Unión, la cual, luego del Triunfo de la Revolución, fue sede de la Coordinación provincial de Cultura. En esos años inaugurales, este fue conocido como El Castillito de los Niños, a partir del diseño de Pedro Esquerré, y luego como Teatro de Títeres de Matanzas, Teatro para Niños y Jóvenes, y desde entonces ha sido la sede permanente, mantenida y conservada con el esfuerzo y cariño de los integrantes de su colectivo e instituciones afines.

En 1971, ya era conocida con el nombre de Sala Teatro “El Papalote”, luego del nacimiento del texto ”El papalote que llegó a la luna”, de René Fernández Santana, la cual se estrenó en 1970 en Sauto. En 1984 la agrupación reasumió definitivamente ese nombre durante su primera gira internacional.

En más de 40 años, su estructura ha vivido modificaciones para optimizar sus múltiples ofertas para niños y adultos, hasta su más reciente modernización. Constituye una voluntad del colectivo mantener la sala siempre abierta, como una opción que los matanceros siempre esperan, y que ha servido a la formación de un público teatral y su sensibilidad ante el hecho artístico, así como a su comportamiento y respeto al espacio escénico, sea cerrado, como la sala, o flexible, sin imponerles esquemas de conducta ni privarles de la risa o la participación activa en los espectáculos. Para ello se cuida celosamente la imagen, pues la belleza, el orden, la disciplina, la limpieza, la atención y respeto de quienes los reciben y atienden, son valores que también pueden y deben ser transmitidos.

Política de programación

Una constante ha sido la política de programación, sustentada, en primer lugar, por la programación del repertorio del propio grupo, así como de otros colectivos afines, así como su empleo para recitales de música, festivales, proyecciones de cine de arte, conferencias y otras actividades, lo cual se mantiene ante la carencia en la Ciudad de un espacio con similares condiciones de espacio y técnica.

Trabajo de investigación

Hermanadas a cada texto o puesta en escena, las investigaciones han sido una constante en esta institución con vistas a elegir o completar versiones, ampliar el marco referencial y esclarecer sus vínculos con la realidad del niño cubano. Esta práctica, cuyo proceso bien puede documentarse en la adaptación de clásicos o el abordaje de los conflictos infantiles, alcanzó un momento de esplendor en el ciclo de obras afrocubanas.

Teatralización folklórica

El proceso de teatralización folklórica es uno de los aportes más significativos del grupo a su historia y la del teatro para niños cubanos. Con ellos se recorre el extenso panorama de las civilizaciones negras más importantes asentadas en Cuba desde siglos pasados. Fue un período de profunda investigación en los cabildos y con ancianos de la zona, y de estudio y asimilación en el seno del colectivo de leyendas, costumbres, formas del habla, movimientos corporales y danzarios, atributos, etcétera, los cuales alimentarían una serie de obras que arrancaron en 1982 con “El gran festín” y llegarían hasta 1995 con la trilogía “Reinas y leyendas”.

”los creadores supieron ubicarse en un plano intermedio entre la teatralidad y la cultura popular tradicional, hasta componer un equilibrado sistema de intercomunicación”, asevera el teatrólogo Víctor Reyna

En el orden de la creación ha impuesto controversias entre religión y arte, tradición y contemporaneidad, lo popular y lo culto, razas, diferencias e igualdad cultural, sincretismo entre el catolicismo y otros sistemas. Todos estos aspectos esenciales han sido tratados como fases de confrontación de sus objetivos generales en los procesos de análisis y creación para la puesta en escena, sin dejar a un lado sustancias tan necesarias como metáfora, ideología y lenguaje en sus historias.

Cronologías

Obras del ciclo afrocubano

El abordar esta zona de la nacionalidad cubana confiere una mayor expresión de cubanía a los títeres, que se convierten en portadores de identidad donde se funden el alma y la técnica.

Adaptaciones

Otra línea importante de creación ha sido la adaptación de clásicos de la literatura o el teatro nacionales o universales, recontextualizándolos y enriqueciéndolos. Entre estos títulos se encuentran:

  • Pedrito y las semillas mágicas, abril de 1967
  • El flautista de Hamelin, junio de 1967
  • Convocando a Carilda. Leyenda de una mujer, 4 de julio de 1994
  • La calle de los fantasmas y otros textos de Javier Villafañe.
  • Los tres grandes farsantes cazadores de estrellas, mayo de 1983
  • Cuatro versiones de Caperucita Roja, de Charles Perrault, la más reciente de las cuales, con 16 años en escena, es “Otra vez Caperucita y el Lobo”, de marzo de 1991.
  • Una Cucarachita llamada Martina, mayo de 1991
  • El Poeta y Platero, sobre la obra de Juan R. Jiménez, 14 de agosto de 1993
  • Historia de Burros, enero de 1994
  • Quimera, La zapatera prodigiosa y Amor de don

Perlimplín con Belisa en su jardín, de Federico García Lorca, noviembre de 1963

Estudio y reflejo de la problemática infantil

Dedicados más profundamente al estudio y reflejo de la problemática infantil (que siempre subyace en sus obras), tienen títulos como:

  • El día en que se robaron los colores, noviembre de 1968
  • Todo comenzó el día que la isla dejó de ser ordenada y limpia, 1 de julio de 1982
  • Historia de lo que ocurrió en un huerto escolar, 20 de julio de 1982
  • La gran tuerca amarilla de la máquina A+B, 20 de julio de 1985
  • Romance del papalote que quería llegar a la luna, julio de 1990
  • Disfraces, agosto de 1992
  • La cabeza intranquila, diciembre de 2003
  • Danilo y Dorotea, 28 de octubre de 2005
  • Trilogía de Payasos, diciembre de 2003 y febrero de 2004
  • Los habladores actores cuentan una pequeña historia, abril de 2008.

Trabajo pedagógico

La existencia de Papalote ha estado siempre marcada por un profundo sentido pedagógico, de un sentimiento de responsabilidad hacia la transmisión de cada conocimiento adquirido acerca del títere y su universo. Por ese motivo, la misma permanencia en este colectivo ha servido de escuela o perfeccionamiento a actores y otros artistas relacionados con la escena: algunos ya jubilados; otros, en distintas agrupaciones dentro o fuera de Cuba; otros más, aún en activo.

Desde la década de los años 60, el colectivo editó por su propio esfuerzo materiales técnicos sobre la construcción y animación de títeres en varias técnicas, los cuales fueron enviados a los grupos existentes por entonces y a las bibliotecas de provincias. Algunos ejemplares se conservan, como en la biblioteca de Casa de las Américas.

Este sentido de magisterio marcó el surgimiento de los talleres internacionales de teatro de títeres y ha originado otras publicaciones técnicas y de textos teatrales, impulsado conferencias, clases magistrales y talleres tanto en la propia sede como en otras (dentro y fuera de Cuba), así como la creación de eventos de intercambio como “Mirada al texto” o “Papalote por dentro”.

La Asociación Hermanos Saíz, el Teatro Papalote, y el Consejo Provincial de Artes Escénicas (Matanzas) han convocado por tercera ocasión a la acción pedagógica “Estudio de Primavera”, destinado a la superación de jóvenes de todo el país que se interesan o inician en el arte del teatro para niños y en el especial al de los títeres.

Integrantes del colectivo han sido profesores en distintas escuelas, eventos y talleres. Su director es profesor-fundador de la Escuela Provincial de Instructores de Arte (Matanzas) y adjunto del Instituto Superior Pedagógico Juan Marinello.

Proyección nacional e internacional

Papalote fue uno de los guiñoles fundados a inicios de la Revolución, donde con más fuerza fructiferó su simiente. Hijo de una ciudad considerada con razón como la Atenas de Cuba por el esplendor con que florece en ella el arte, al proyecto se sumaron aficionados al teatro y artistas de diversa índole que pronto convirtieron al grupo en referencia dentro y fuera de la Isla.

Ya desde la década de 1960, obras escritas por el director del colectivo, René Fernández Santana, fueron adaptadas por otros creadores, como “El perro y el burro”, “Historia de la alta montaña con su cima llena de nieve”, “El papalote que quería llegar a la luna”, etcétera. Una de ellas, “La amistad es la paz”, ha sido una de las más representadas en Cuba.

Otras obras originadas en Papalote llevadas a las tablas por otros artistas han sido “Los ibeyis y el diablo”, “Ikú y Elegguá”, “Historia de burros”. Este ha sido el origen del evento “Mirada al texto” para confrontar los criterios que han intervenido en la adaptación de estos textos.

Asimismo, algunas de estas piezas se han llevado a los retablos fuera de la isla, como es el caso del grupo “Arbolé”, de Zaragoza, España, donde han montado “Los Ibeyis y el diablo”, “Se busca un lobo para Caperucita”, “El poeta y platero”, versiones de textos de René Fernández Santana, dirigidos por él mismo, así como una obra escrita especialmente para ellos: “Sueño, payasos, narices y corazones". Algunas de estas han sido premiadas. También, en Chile, se estrenó en 2006 una versión de “Romance del papalote que quería llegar a la luna”, por el grupo Azares, bajo el título de “El volantín y la luna”.

Enlaces externos

Fuentes