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Alberto del Río Chaviano

Alberto del Río Chaviano
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Rioschaviano.JPG
Coronel
ApodoChacal de Oriente
LealtadEjército Constitucional de Cuba
CondecoracionesCruz Maceo
MandosJefe del Regimiento No.1 Antonio Maceo
CónyugeDaisy Collado


Alberto del Río Chaviano. Fue un militar cubano de la época de la tiranía de Fulgencio Batista, conocido también como el Chacal de Oriente, tristemente recordado por ser el principal asesino de los asaltantes al Cuartel Moncada.

Trayectoria militar

Inicia la carrera militar como soldado en 1933, pasando luego la Escuela de Cadetes en el Morro, donde se gradúa en 1941 con el grado de segundo teniente.

En 1948 es ascendido a capitán. El 10 de marzo de 1952, al producirse el golpe de estado por Fulgencio Batista, era jefe de escuadrón de la Guardia Rural en Palma Soriano, Santiago de Cuba.

Seguidamente es detenido en los primeros momentos por la conocida filiación batistiana, pero cuando la tropa del Moncada se sumó al golpe de estado, el capitán Chaviano asume la jefatura del regimiento por orden de Batista con el grado de coronel

El crimen del Moncada

En 1953, al producirse el asalto al Cuartel Moncada, es el jefe de la instalación militar, aunque no se encontraba allí en el momento de la acción. Sobre la seis de la tarde del 26 de julio en unión de los principales ayudantes, le muestra a los periodistas las zonas del combate. Había más de 40 cadáveres, no había heridos, ni presos, solo muertos.

Entre los periodistas se encontraban Marta Rojas, Panchito Cano y Ernesto Ocaña, quienes observaron en el recorrido que aquellos muchachos habían sido torturados y rematados a balazos.

El también denominado Chacal de Oriente, para ocultar esa salvajada, había ordenado que los vistieran con uniformes nuevos, olvidando que las guerreras no mostraban huellas de bala. A todos les colocaron un fusil al lado.

Al término del recorrido, Chaviano ordenó a los fotógrafos que vaciaran las bolsas de trabajo sobre la mesa y dejaran las películas que acababan de tirar para revelarlas en La Habana. El Estado Mayor de Columbia decidiría las que se podían publicar.

"Esas fotos que ustedes han tomado, no pueden publicarse, acabo de recibir órdenes terminantes del Jefe del Ejército y del Presidente de la República en ese sentido. No puede salir de aquí ninguna fotografía. Cuando me ausenté en el recorrido fue para atender esa llamada telefónica; en cuanto a los periodistas, deben atenerse a las informaciones oficiales que acabo de darles hace un momento".

Y agregó:

"El teniente Rico tiene órdenes mías de que inmediatamente recoja los rollos fotográficos o chassis de las cámaras. No traten de engañarme porque el que trate de salir del Moncada con una solo foto no autorizada por mí lo pasará muy mal".
"¡No te quedes con ninguna, Panchito -le advirtió el propio Chaviano- de nada te van a servir y te pueden costar la vida! ".
"Coronel -dijo tímidamente Panchito- el único chassis que no le entrego es el que está en la cámara porque no he tomado ninguna fotografía con él".
"Pues sácalo por si acaso y entrégaselo al teniente; o mejor, dame acá".

El propio Chacal extrajo la caja de película de la cámara de Panchito Cano.

Entre Marta y Panchito Cano, logran engañar al Chacal, sacando las películas del Moncada, Cano luego tuvo que ocultarse y refugiarse en La Habana. Chaviano lo buscaba para matarlo porque había descubierto que las fotos publicadas en Bohemia eran las de él, no solo lo había burlado sino que también lo ridiculizó ante el Estado Mayor.

Al tratar de saber quien era el jefe de la acción armada, el coronel preguntaba incesantemente a los detenidos;

"¿Quién es el jefe de ustedes? ¿Quién es? ¿Aureliano, Prío, Millo Ochoa? ".

Cualquier nombre se les ocurría menos el de Fidel Castro; estaba totalmente despistado.

Pocos días después del ataque al cuartel Moncada, el coronel, le dice a Fidel Castro:

"¡Tú eres un loco! ¿Cómo tú crees que con un ejército como el que tenemos, tus cuatro gatos van a poder hacer algo? ¡No seas bobo muchacho! Fíjate cómo ha acabado la cosa. Casi todos han muerto y los otros, como tú, están capturados; no hay oportunidad para que puedan derrotar a un ejército como el nuestro".

El líder de la acción armada responde;

"si en el futuro tuviese oportunidad repetirá la acción, y triunfará".

Chaviano le suelta una carcajada:

"Cuando digo que tú estás loco… ¿qué oportunidad vas a tener? ¡Ninguna! La que has tenido ha sido esta: el fracaso... Y en cuanto a lo que tú dices de repartir mañana tierra y esas cosas, eso es de locos, chico. El mundo está completo así, y así tiene que seguir".

El asalto al Moncada se había malogrado. Y Chaviano pretendió presentar al pueblo de Santiago de Cuba y ante la opinión pública, como hostil a los revolucionarios, aduciendo que:

"vinieron de fuera a perturbar los mamarrachos".

Posterior al Moncada

Al reinicio de la guerra de liberación luego del desembarco del Granma en diciembre de 1956, el coronel Chaviano, llegó a ser jefe de operaciones del ejército constitucional durante la llamada Operación Verano.

En el seno de la cupula castrence existían discrepacias en los diferentes mandos militares, citándose entre los insatisfechos, el coronel Manuel Ugalde Carrillo, quien sustituye a Chaviano como jefe de operaciones en la antigua provincia de Oriente.

Al ser designado Eulogio Cantillo, este traza la estrategia a seguir, dividiendo los territorios. A Chaviano le corresponde desde la Carretera Central y Santiago de Cuba hacia el este hasta Baracoa y Punta de Maisí.

Ante la imposiblidad de detener el avance de las fuerzas rebeldes que operaban en esa zona, - la Columna 1, José Martí al mando de Fidel Castro y la Columna 6, Frank País, al mando de Raúl Castro -es trasladado para ocupar la jefatura del frente de Las Villas.

En diciembre de 1958 se presenta en la Ciudad Militar de Columbia, solicitando más hombres y armas para detener las columnas rebeldes al mando de los Comandantes, Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos.

Después de reunioes con los altos mandos militares del ejército, logra el envío de un tren con 600 hombres, pero él sabiendo lo difícil de la situacón en el centro del país, no regresa.

Cuatro días antes de caer el régimen de Batista, abandona Cuba en unión de Antonio Policarpo Ochoa, se dirigen a Santo Domingo, República Dominicana.

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