Alzamiento en Ibarra

Alzamiento en Ibarra
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Poblado de la provincia de Matanzas donde ocurrió un alzamiento el 24 de febrero de 1895
Fecha:28 de febrero de 1895
Lugar:Ibarra, Matanzas Bandera de Cuba Cuba
Líderes:
Juan Gualberto Gómez, Antonio López Coloma

Alzamiento en Ibarra. Levantamiento ocurrido el 24 de febrero de 1895 en el poblado de Ibarra, perteneciente al actual municipio de Unión de Reyes en la provincia de Matanzas, Cuba, para dar inicio a la Guerra Necesaria.

Objetivos

El Alzamiento de Ibarra daba cumplimiento al acuerdo de que la Revolución debía estallar simultáneamente en varias partes de Cuba para dar inicio a la Guerra del 95. La decisión tomada se le envió a Juan Gualberto Gómez, por lo que en los primeros días de febrero de 1895, en su condición de Delegado del Partido Revolucionario Cubano (PRC) en Cuba, recibió la ya mencionada Orden de Alzamiento.

Organización

El día 23 de febrero de 1895 a las dos y cuarenta, Juan Gualberto Gómez, se fue acompañado de Antonio López Coloma, Juan Tranquilino Latapier, Luís Loret de Mola, José Luis Ferrer, Federico Núñez, Francisco Regueira, Rivero Rosado, Villar, Guillermo Núñez, Alberto Casaus, al paradero de Ibarra, de donde se dirigieron al demolido ingenio La Ignacia, donde les aguardaban Alfonso y Gregorio Ibarra, dos antiguos esclavos de aquella finca.También se les unieron Manuel Miranda y Paulino Torres.

En Ibarra vivía el Comandante López Coloma quien habría de ser jefe de un Escuadrón que concluyó sólo formado por gente bisoña e inexperta en el arte de la guerra al no haber sido secundado por los que esperaban encontrar.

Aunque el Dr. Pedro Betancourt, jefe del movimiento en Matanzas, fue uno de los organizadores del levantamiento en la provincia, no llegó a tiempo al encuentro con Juan Gualberto Gómez y Antonio López Coloma, en Ibarra, el 24 de febrero de 1895.

Refiere Juan Gualberto Gómez:

"López Coloma vino a La Habana a buscarnos para levantarnos allí; y algunos jóvenes de aquí, de La Habana que conmigo laboraban como Casaus, como Regueira, como los Núñez que tenían el compromiso de irse conmigo, me acompañaron con López Coloma aquella tarde para ir allá, donde, oídlo bien, debía yo arrancar con las fuerzas organizadas por Coloma, pura y exclusivamente, a unirme con los otros y a encontrarme con el jefe de la provincia de Matanzas, que nosotros creíamos iba a levantar, por lo menos, una brigada de caballería, para lo cual se había mandado cuatrocientos o quinientos rifles a Matanzas, con su parque correspondiente"

De estos momentos heroicos, el propio Juan Gualberto, en su artículo aparecido en el periódico LA LUCHA, Edición Dominical, Habana, domingo 24 de febrero de 1929. Pág. 3. Escribió:

"A las seis de la mañana del 24 (de febrero), encontrándome dormido, pues me acosté vestido en un catre que me brindó López Coloma, fui despertado por éste, a la vez que me decía. - “Vamos a tomar los caballos y dejar este lugar, pues se me acaba de informar por mi primo, el Jefe de Estación de Ibarra, que viene para aquí un tren de Matanzas conduciendo tropas”. Así lo hicimos. Recogimos los rifles y cartuchos que pudimos llevar del depósito allí existente. Nos apoderamos de los caballos que pudimos encontrar; se nos unieron dos compañeros que acababan de presentarse: Manuel Miranda y Paulino Torres, y un cuarto de hora después de recibido el aviso del Jefe de Estación, nos lanzamos al campo, tremolando la bandera, el “alzado” Luís Loret de Mola, que había solicitado y obtenido el honor de ser el abanderado del grupo."

Fracaso

Entretanto, sin práctico ni jefe militar, - pues el general Julio Sanguily, jefe de la acción, había sido detenido en La Habana por las autoridades españolas en la mañana del día 24-. Los patriotas de Ibarra fueron una fácil presa para las tropas españolas. Muchos de ellos cayeron prisioneros. López Coloma fue fusilado por los colonialistas, el Dr. Pedro Betancourt fue detenido, remitido al Castillo de San Severino y posteriormente desterrado a Madrid.

Cinco días después Juan Gualberto y sus acompañantes tuvieron que presentarse a las autoridades de Sabanilla, después de un peregrinaje en que no encontraron ningún otro núcleo armado. Fue condenado a 20 años de prisión en los calabozos de Ceuta y Valencia. Al constituirse el gobierno autónomo español en Cuba, el 1 de enero de 1898, fue puesto en libertad y marchó a Nueva York.

Juan Gualberto Gómez y el alzamiento de Ibarra

Juan Gualberto Gómez no tenía representación militar en el alzamiento, ni en lo que había de ser el ejército cubano, por ministerio de su cargo, y por los mandatos expresos y la autorización que había recibido de la Junta Revolucionaria, provisto de diplomas, con grados provisionales, a todos aquellos elementos que fue necesario proveer para dar una organización militar al alzamiento.

El plan que tenía concertado con José Martí era reunirse en el extranjero y venir a Cuba para tomar parte en los trabajos de la gobernación de la Revolución. No pudiendo ser así, se convino en que debía de incorporarse a cualquiera de las partidas que se alzasen, de esa partida salir escoltado para ir a otra, y de partida en partida, llegar a Camagüey o a Oriente, para ponerse a disposición del gobierno que se constituyera o contribuir a la formación de ese gobierno. Ese era su plan, y el general Betancourt le recomendó como mejor lugar, Ibarra. Llegado el momento, supo asumir el carácter de hombre militar y combatir junto al resto de la exigua e inexperta tropa.

Fuentes

  • Conferencia pronunciada bajo los auspicios de la Sociedad de Conferencias, en el Ateneo de La Habana, los días 6 y 13 de Abril de 1913.
  • Diccionario Enciclopédico de Historia Militar de Cuba. Primera parte (1510-1898) Tomo I. Biografías. Ciudad de La Habana, Ediciones Verde Olivo, 2004
  • García Galán, Gabriel. Caminos de Don Juan. La Habana, 1954.
  • Guerra Sánchez, Ramiro. Historia Elemental de Cuba. Cultural S.A., La Habana, s.a.
  • Periódico La Lucha, La Habana, 27 de junio de 1886.Archivo documental de Villa Manuela,