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Arturo Cruz Porras

Arturo Cruz Porras
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NombreCruz Porras, Arturo José
Nacimiento18 de diciembre de 1923
ciudad de Jinotepe,
departamento de Carazo,
República de Nicaragua Bandera de Nicaragua
Fallecimiento9 de julio de 2013
ciudad de Managua,
República de Nicaragua Bandera de Nicaragua
ResidenciaManagua
Nacionalidadnicaragüense
Alma materUniversidad de Georgetown
Ocupacióndiplomático, contrarrevolucionario
Conocido porpor ser asalariado de la CIA estadounidense mientras formaba parte del Gobierno revolucionario de Nicaragua

Arturo José Cruz Porras (Jinotepe, 18 de diciembre de 1923 - Managua, 9 de julio de 2013) ―llamado a veces Arturo Cruz padre para distinguirlo de su hijo Arturo Cruz Sequeira (n. 1953)―, fue un economista, contra y tecnócrata nicaragüense.[1]

Síntesis biográfica

Oponente de Somoza

Cruz nació en una familia oligarca de Jinotepe (Nicaragua). A pesar de las tradicionales lealtades liberales de la familia, su padre despreciaba a Anastasio Somoza García. Cruz se graduó de la academia militar en 1944, pero rechazó su comisión en lugar de servir a la dictadura de Somoza. Luego asistió a la Universidad de Georgetown en Estados Unidos. En 1947, Cruz participó en un complot de golpe de Estado contra Somoza, por el cual fue encarcelado durante cuatro meses. Se unió a la Rebelión de abril de 1954, junto con su cuñado, Adolfo Báez Bone, y con el periodista Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Por ello encarcelado nuevamente por alrededor de un año, mientras que Báez fue ejecutado. Cuando Edmundo y Fernando El Negro Chamorro lideraron un levantamiento en noviembre de 1960 ―que incluyó un ataque al cuartel de Jinotepe― la esposa de Cruz lo persuadió de que no los ayudara. Cruz evitó la política durante las siguientes dos décadas.

En 1969, el Gobierno estadounidense ayudó a Cruz a mudarse a la ciudad de Washington DC, donde se convirtió en funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo.

En 1977, el FSLN se puso en contacto con él para convertirlo en miembro del Grupo de los Doce (figuras del establishment que expresaron su apoyo al sandinismo).

Con el Gobierno popular

Después de la Revolución sandinista (19 de julio de 1979), el Gobierno revolucionario del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) lo nombró presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN) en 1979. En mayo de 1980, el FSLN anunció que Arturo Cruz se incorporaba a la JGRN (Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional).

El 4 de marzo de 1981, Arturo Cruz dejó la JGRN porque el Gobierno lo nombró embajador de Nicaragua ante Estados Unidos, un puesto importantísimo para su patria. El presidente conservador Ronald Reagan estaba realizando varias actividades ilegales ―como la venta ilegal de armas en el exterior (el Irangate), y la introducción de cocaína colombiana por primera vez en la historia de ese país (mediante el narcotraficante Pablo Escobar)― con el fin de obtener dinero para apoyar la guerra civil en contra del Gobierno socialista de Nicaragua. El papel de Arturo Cruz era el de negociar con Estados Unidos para detener esas actividades ilegales, y por lo tanto acabar con la guerra civil que estaba destruyendo su país.

Traición a la patria

Mientras Arturo Cruz vivía con su familia en la ciudad de Washington ―como admitió siete años más tarde en una entrevista con el periódico New York Times (1988)―,[2] Arturo Cruz padre fue contactado por políticos estadounidenses relacionados con el Departamento de Estado de EE. UU., que le ofrecieron por el resto de su vida un salario mensual (unos 18 000 dólares estadounidenses de 2018), superior al de un embajador.[3] Recibió órdenes de renunciar a su puesto de embajador y regresar a Nicaragua.

«Fui necesario para que la Resistencia obtuviera una ayuda de cien millones de dólares». A mediados de los ochenta, varios medios estadounidenses denunciaron que Cruz era un asalariado de la CIA, y que recibía de esta un cheque mensual de 6000 dólares estadounidenses.[3] Su incursión en la Contra afectó muchísimo su imagen, a tal punto que años después admitiría que fue un error apoyar esa insurgencia. «Nosotros, los que somos responsables, de alguna u otra manera, cometimos un crimen. Porque, ¿quiénes eran los que estaban muriendo? Los pobres»
Arturo Cruz (1923-2013)[4]

Cuando los sandinistas anunciaron en enero de 1984 la celebración de elecciones el 4 de noviembre del mismo año, la oposición de derecha ―la CDN (Coordinadora Democrática Nicaragüense)― estableció que Arturo Cruz sería el único candidato aceptado por todas las facciones, pero al perder las elecciones las boicotearon alegando que no habían sido libres.[2]

En 1985, su hijo Arturo Cruz Sequeira (33) se involucró para apoyar a su padre en el grupo proestadounidense Unidad Nicaragüense de Oposición (UNO), con logística y fondos provenientes de la CIA. Aparentemente su hijo nunca ingresó en la nómina de políticos pagados por el Departamento de Estado de EE. UU., sino que traicionó a su patria de manera gratuita.

En sus últimos años de vida, Arturo Cruz Porras ya no se consideraba un traidor a su patria, sino simplemente un «político».[5]

Arturo Cruz: Nosotros los nicaragüenses debemos admirar a tres personas. [...] Y la tercera persona es Luis Somoza [1922-1967], porque tenía cierto pragmatismo, pasaba la prueba de honestidad. También tiene responsabilidad con la muerte de Rivas Montes y Morales Palacios y varios otros, pero Luis Somoza demostró una vocación por encontrar una solución.
Periodista: Pero Luis Somoza está catalogado como miembro de la corrupta dinastía Somoza.
Arturo Cruz: Eso ni dudarlo. Yo lo que digo es que Luis heredó no solo las haciendas sino también el poder, y la maldición del asesinato de Sandino.
Entrevista de 2011 en el diario proestadounidense La Prensa (Managua)[5]

Fuentes