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Batalla de Hohenlinden

Batalla de Hohenlinden
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Parte de las Guerras Napoleónicas
BatallaHohenlinden1.jpg
Fecha 3 de diciembre de 1800
Lugar Hohenlinden, Múnich, Bandera de Alemania Alemania
Resumen Acción que tuvo como resultado la victoria de las fuerzas francesas, comandadas por el general Jean Victor Marie Moreau, sobre el ejército austriaco del Archiduque Carlos, lo que forzó a Austria a la firma de un armisticio.
Resultado Victoria francesa
Beligerantes
República de Bandera de Francia Francia Imperio de Bandera de Austria Austria
Comandantes
Ejército Francés (GD Moreau) Ejército Austriaco (Erzherzog Johann)
Fuerzas en combate
Fuerza principal: divisiones de Legrand, Bastoul (Hardÿ) y Ney, del

cuerpo de Grenier); más la división Grouchy y la reserva de caballería, del cuerpo de Moreau.

  • 25.925 infantes
  • 7.528 jinetes
  • 73 cañones

Fuerza de flanqueo: división Richepance (cuerpo de Moreau)

  • 8.179 infantes
  • 2.204 jinetes
  • 14 cañones

Fuerza destacada: división Decaen (cuerpo de Moreau)

  • 7.886 infantes
  • 2.073 jinetes
  • 12 cañones

Total

  • 41.990 infantes
  • 11.805 jinetes
  • 99 cañones
Columna Central (Kollowrat): divisionesiv de Kollowrat y Liechtenstein más la división bávara de Zweibrücken.
  • 14.987 infantes
  • 5.109 jinetes
  • 52 cañones

Columna Derecha (Baillet): divisiones Hessen-Homburg y Hohenhole

  • 8.346 infantes
  • 2.520 jinetes
  • 26 cañones

Columna Izquierda (Kienmayer): divisiones Schwarzenberg y Erzherzog Ferdinand

  • 12.611 infantes
  • 3.370 jinetes
  • 26 cañones

Columna destacada (Riesch): divisiones Merveldt y Gyulai

  • 10.186 infantes
  • 3.132 jinetes
  • 26 cañones

Total

  • 46,130 infantes
  • 14.131 jinetes
  • 130 cañones
Bajas
6.000 bajas 8.000 bajas y 12.000 prisioneros

Batalla de Hohenlinden. Acción realizada el 3 de diciembre de 1800 en la localidad de Hohenlinden, cerca de Múnich, durante las Guerras Revolucionarias Francesas.

Oscurecida para la posteridad por la Batalla de Marengo, librada con anterioridad por Napoleón, la victoria francesa de Hohenlinden supuso la salida de Austria de la guerra y la disolución en la práctica de la Segunda Coalición contra Francia. Se puede decir que fue la última gran victoria de la Primera República Francesa.

Acontecimientos previos

Situación estratégica

En la Primavera de 1800 la República Francesa vió avances significativos en su lucha contra Austria en el marco de la Guerra de la Segunda Coalición. El Primer Consul Bonaparte lograría una destacable victoria en el frente de Italia al vencer en Marengo y el general Moreau por su parte atravesaría la línea del Rhin logrando varias victorias menores en Alemania (Stockach, Möskirch y Höchstädt). Tras estas victorias se firmaron sendas treguas en ambas zonas.

Bonaparte esperaba que los austriacos negociaran la paz pero estos tras muchas discusiones internas se sintieron obligados a respetar sus acuerdos con Gran Bretaña que había prestado dinero a Austria a cambio de que ésta no firmara la paz por separado.

Viendo que las conversaciones no avanzaban, Bonaparte elaboró planes para resumir las operaciones. Dado lo avanzado del año fijo objetivos modestos para los ejércitos franceses, expulsarían a los austriacos de sus actuales líneas en el Inn (Alemania) y el Adigio (Italia), ocupando unas buenas posiciones de partida para la campaña de 1801.

La campaña

En el caso del ejercito de Moreau, Bonaparte se vio obligado a dejarle plena libertad a la hora de planificar su ofensiva, ya que todavía no se sentía lo bastante fuerte como para desplazar a uno de los generales más populares tras él mismo, y qué además amenazaba con la renuncia cada vez que Bonaparte trataba de inmiscuirse en su forma de llevar la campaña.

Moreau contaba al reanudarse las hostilidades el 27 de noviembre de 1800 con unos 107 500 hombres. El “Armée du Rhin” era en esos momentos un ejército bien equipado y con la moral alta. Además podía contar con el apoyo de otros 2 ejércitos franceses: Augereau (16200) en el norte de Alemania y MacDonald ( 18600) en Suiza.

Por su parte los austriacos contaban en el frente de Alemania con diversas fuerzas que juntas sumaban aproximadamente 120000 hombres (incluyendo unos 9.000 bávaros). Al frente se puso al joven (18 años) Archiduque Juan esperando que contagiara la energía de su juventud a un desanimado ejercito; para compensar su inexperiencia se designó al general von Lauerii (65 años) como su segundo al mando y se le ordenó a Juan seguir sus instrucciones.

La ofensiva

Moreau inicia la ofensiva, cruza el Isar y concentra 2 de sus 4 cuerpos de ejército en Hohenlinden. A continuación se dirige hacia la orilla occidental del Inn, al acercarse el ejercito se dispersó buscando puntos de paso y señales de los austriacos.

Por su parte los austriacos tenían preparada su propia ofensiva y habían concentrado casi 80.000 hombres. Los austriacos cruzaron el Inn en la zona de Ampfing atacando a las divisiones francesas de Ney y Hardy presentes en la zona. Éstos últimos consiguieron retirarse ordenadamente tras unos duros combates perdiendo los austriacos por su lentitud una buena oportunidad para destruir una parte del ejercito francés. Los franceses sufrieron unas 1.700 bajas y los austriacos cerca de 3.100.

Moreau decide replegar su ejército de nuevo hacia Hohenlinden y presentar allí batalla. Por su parte los austriacos satisfechos de su victoria inicial esperaban que Moreau les presentara batalla en la zona de Haag un importante cruce de caminos, a medio camino entre Hohenlinden y Ampfing. Al no ver allí a los franceses llegan a la optimista conclusión de que Moreau está huyendo hacia Munich, por lo que dividen el ejercito en varias columnas y para ir más deprisa cada una tomará un camino diferente volviendo a concentrarse todas más allá de Hohenlinden.

Despliegue y fuerzas

El ejercito francés se desplegó en una meseta entre Hohenlinden y Harthofen. La meseta está rodeada de bosques y colinas boscosas nevados en esa época. Lo escarpado del terreno ocultaba al ejército francés hasta que los austriacos estuvieran muy próximos, dificultando el despliegue de la caballería austriaca y favoreciendo a la infantería francesa que se sentía más cómoda luchando en terrenos accidentados que la austriaca. La intención francesa era defender sus posiciones en la zona de Hohenlinden mientras la división de Richepance a la derecha del dispositivo francés realizaba un ataque para envolver el flanco austriaco. La división de Decaen que se encontraba retrasada debía reunirse con Moreau pero en el último momento Decaen convenció a Moreau de que se encontraba algo más cerca de Richepance que de la fuerza principal, consiguiendo permiso para tratar de sumarse al movimiento de flanqueo.

Por su parte los austriacos no esperaban combatir el 3 de diciembre. El ejercito austriaco avanzaría en 4 columnas por la zona. En teoría no viajaban muy separadas y podrían apoyarse si aparecían los franceses, pero lo cierto es que el viajar por una zona montañosa y boscosa a través de nieve, barro y ventiscas entorpecería los movimientos austriacos más de lo esperado.

La batalla

Primer contacto

Al usar la carretera principal, la columna de Kollowrat en la que viajaba el mando austriaco pudo avanzar con más facilidad que el resto de las columnas, siendo la primera en establecer contacto con los franceses en los bosques que dan a Hohenlinden. La vanguardia austriaca creyó inicialmente estar luchando con una retaguardia francesa, por lo que recibió refuerzos a cuentagotas mientras que las fuerzas de Grouchy que defendía ese sector, luchaban coordinadas desde el primer momento. Al final Kollowrat se dio cuenta de que no podía progresar y decidió esperar a las otras columnas austriacas.

La columna de Baillet avanzaba con dificultad por una carretera secundaria. Baillet oyó ruido de combate y despachó un pequeño destacamento en dirección a Kollowrat prosiguiendo su camino. Finalmente consiguió llegar a las alturas que dominan la llanura de Hohenlinden. Sin saber que hacer a continuación Baillet acabaría dividiendo su columna en pequeños destacamentos dispersos por el campo de batalla intentando contactar con las columnas a su izquierda (Kollowrat) y derecha (Kienmayer). Estos destacamentos eran demasiado pequeños como para constituir una amenaza para los franceses, por lo que Grouchy pudo respirar tranquilo un tiempo al ver que los austriacos no conseguían agrupar con rapidez una fuerza los suficientemente importante como para arrebatarle su posición.

Desde el norte avanzaba la columna de Kienmayer que se encontró con avanzadas francesas que expulsó con facilidad ya que estas tenían ordenes de ceder terreno cuando fueran presionadas. Persiguiendo a esas avanzadillas los austriacos se dieron de bruces con el verdadero dispositivo francés, comandado en esa zona por Grenier. A continuación vendrían una serie de ataques y contraataques en los que los austriacos consiguieron tras mucho esfuerzo ganar un acceso a la llanura desde la zona de los bosques.

Mientras tanto, la columna de Riesch que constituía el flanco izquierdo austriaco era la más retrasada y avanzaba como “mal” podía por los caminos en 5 horas apenas avanzó 6 km. Los exploradores adelantados y varios prisioneros capturados le informaron de la presencia de 2 divisiones francesas en las cercanías (Richepance y Decaen). Riesch decidió tomarse un respiro para reagrupar su tropa y decidir que hacer. Finalmente optó por continuar su marcha tal como se había planeado por el sur hacia Hohenlinden pero dividiendo su columna en 6 pequeños grupos para atravesar los bosques por varias sendas a la vez.

La marcha de Richepance

Richepance y Decaen iniciaron su marcha desde sus respectivos campamentos con las primeras luces del día. Al igual que sus rivales austriacos se verían afectados por las malas condiciones climatológicas avanzando penosamente por los caminos. El guía de Richepance se perdió dos veces debido a una ventisca que redujo la visibilidad y lo que es peor su división fue atacada por una pequeña fuerza austriaca que Kollowrat había enviado hacia el sur, mientras cruzaba un desfiladero quedando partida en dos.

Richepance tenía que tomar una decisión: reagrupar a su división o seguir adelante hacia su objetivo con la fuerza que había cruzado el desfiladero (unos 5600 hombres) y confiar en que el resto de su división pudiera apañarse hasta que llegara Decaen. Optó por lo arriesgado y continuar hacia la carretera Haag-Hohenlinden. Al llegar a la carretera se encontró con la retaguardia de la fuerza de Kollowrat, básicamente caballería y artillería que se habían quedado atrás sin internarse profundamente en el bosque. La infantería francesa atacó con vigor protegidos por un regimiento de cazadores a caballo y los sorprendidos austriacos optaron por replegarse sin apenas combatir.

Una vez en la carretera la fuerza de Richepance giró en dirección oeste hacia Hohenlinden y el grueso de la fuerza de Kollowrat, arrollando a las fuerzas que se encontraba en su paso.

Ataque general francés

Desde su puesto de mando en Hohenlinden, Moreau había estado contemplando unos renovados ataques austriacos contra su línea, una vez que los austriacos finalmente consiguieron recomponer sus fuerzas. Llegado un momento notó que las fuerzas enemigas empezaban a maniobrar de una forma vacilante y dedujo acertadamente que Richepance estaba en posición.

Era el momento de atacar, Grouchy y Ney se lanzaron contra la fuerza principal austriaca en frente de Hohenlinden, ayudados por la inactividad de Baillet que se había quedado sin casi tropas propias después de repartirlas a diestro y siniestro.

Para empeorar las cosas para Kolowrat y el alto mando austriaco fuerzas francesas también se acercaban por el sur. Decaen había conseguido por fin reunirse con la segunda parte de la división de Richepance que reforzados por le legión polaca que les prestó Decaen marcharon también contra Kollowrat. Sometido a presión por 3 partes la fuerza de Kollowrat se desintegró en un salvase quien pueda, estando a punto el archiduque Juan de caer prisionero de los lanceros polacos.

Por su parte Decaen tuvo que encargarse de asegurar el flanco francés ya que las fuerzas de Riesch por fin hacían acto de presencia. Afortunadamente los austriacos venían en 6 cómodas entregas debido a las ordenes de Riesch y los franceses pudieron despacharlas una a una.

En el flanco izquierdo francés tras un breve intento de los austriacos de avanzar posiciones también los franceses se lanzaron al ataque apoyados por la reserva de caballería de d´Hautpoul. Pero la columna de Kienmayer maniobró con habilidad destacando sobre todo las fuerzas del general Schwarzenberg y pudo retirarse sin excesivas perdidas.

Consecuencias

El ejército austriaco tuvo aproximadamente 13500 bajas entre muertos, heridos y prisioneros; además de perder 76 piezas de artillería. Por contra los franceses sufrieron en torno a unas 3000 bajas y un cañón.

Tras la batalla el ejército francés se dirigió velozmente hacia Salzburgo camino de la capital imperial, Viena. Por el camino fueron recolectando prisioneros (unos 20000) y material de un ejercito austriaco en descomposición. Para cuando el archiduque Carlosvi reemplaza a su hermano Juan el 17 de diciembre y pasa revista al ejército llega a la conclusión de que éste está acabado como fuerza de combate.

Todavía quedaba un ejército austriaco de cierta consideración, en Italia, pero los franceses del ejército del general Brune consiguen romper la línea del río Mincio el 25 de diciembre infligiéndole una derrota menor al austriaco Bellegarde.

Estos sucesos llevan finalmente a una nueva tregua que desembocará en el tratado de Luneville el 9 de febrero de 1801 que supuso el fin efectivo de la Segunda Coalición aunque Gran Bretaña seguiría unos meses más en guerra junto al Imperio Otomano, Napoles y Portugal. El tratado supuso la confirmación del dominio francés en el norte de Italia y en la ribera occidental del Rhin, además de la renuncia de Austria a recuperar Bélgica.

Por su parte Moreau se vio confirmado como uno de los grandes generales de la República y un posible rival para Napoleón Bonaparte. Esto provocó que anti-bonapartistas intentarán atraerlo hacia su causa lo que llevaría a su detención como sospechoso de formar parte de una conjura, siendo sentenciado al exilio en 1804.

Napoleón, en sus memorias, despacharía la batalla con el siguiente comentario:

… fue una de esas grandes batallas que nacen del azar y se ganan sin ninguna planificación. Moreau no mostró suficiente iniciativa: por eso eligió permanecer a la defensiva. Al final se redujo a un vulgar forcejeo: el enemigo fue golpeado en mitad de sus operaciones y derrotado por tropas que habían aislado y debían haber destruido. Todo el mérito pertenece a los soldados ordinarios y los comandantes de las divisiones que se encontraron en el mayor de los peligros, luchando todos ellos como héroes.

Véase también

Fuentes

Bibliografía

  • Charles Esdaile: Las guerras de Napoleón.
  • Arnold, James R., Marengo y Hohenlinden: Subida de Napoleón a la energía, Pluma y espada, 2005.
  • Smith, D. El libro de datos de las guerras Napoleonic de Greenhill. Greenhill Books, 1998.