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Jaiba azul

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La jaiba azul
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Jaiba azul.jpg
Clasificación Científica
Nombre científicoCallinectes sapidus
Reino:Animalia
Filo:Arthropoda
Clase:Malacostraca
Hábitat:Costas tropicales y templadas, en aguas de bahías, lagunas costeras, esteros y desembocaduras de los ríos.

Jaiba azul. Conocida también como cangrejo azul . El nombre científico es Callinectes sapidus, es un crustáceo decápodo que presenta cinco pares de patas, con el cuerpo cubierto de un exoesqueleto de color verde oscuro. En los machos, las patas (pleópodos) tienen un color gris-azulado, y esta característica les ha dado el nombre y en las hembras las puntas de las patas son de tonalidad rojizo-anaranjada, lo cual permite diferenciar el sexo.

Es un organismo bentónico (vive y realiza sus funciones vitales en el fondo del cuerpo de agua), pero además desarrolla hábitos nectónicos (organismos que nadan libremente). Su primer par de patas son dos quelas que le sirve para alimentarse y defenderse de sus depredadores, mientras que sus patas traseras se han modificado en forma de palas llamadas patas natatorias, (con las que desarrolla sus hábitos nectónicos), que les permite moverse para coger sus presas o escapar de los depredadores rápidamente y en casos de mucho peligro enterrarse en el fango.

Esta especie junto con el cangrejo moro Menippe mercenaria son comercialmente explotadas, de las que se obtienen bloques de masa pura de forma artesanal o mecanizada.

El nombre en latín de la jaiba azul, Callinectes sapidus, significa "hermoso nadador que tiene buen sabor", lo cual describe perfectamente su belleza y utilidad, ya que su carne es una de las más nutritivas y saludables, ricas en proteínas, bajo contenido de colesterol y casi exentas de carbohidratos. Su nombre se debe al color azul intenso que colorea las muelas de los machos, mientras que las hembras presentan un color rojo intenso en sus dáctilos, lo que permite identificar fácilmente el sexo.

Es la jaiba más importante del Golfo de México, incluida la costa yucateca, es además un platillo popular, y, además se utiliza como carnada para el pulpo. En ese país muchos pescadores se ganan la vida con la pesca de la jaiba.

Fue descrita por Rathbun en 1896. Se encuentra entre los crustáceos más importantes junto con la langosta, el camarón y el cangrejo moro.

Hábitat

Su hábitat preferido son las zonas costeras poca profundas del complejo estuarino, con fondos fangosos y fango-arcilloso, pero soportan una amplia variación de las condiciones ambientales, desde agua dulce (0 ‰) hasta lagunas hipersalinas, amplitudes de temperatura que van desde 3 ºC hasta 35 ºC e igualmente están presentes en aguas someras o en profundidades de 90 m.

Dentro de los factores que limitan su crecimiento y supervivencias se encuentran la poca disponibilidad de alimento, la depredación de otros organismos, el deterioro del hábitat, ya que limita su refugio y alimentación y la acumulación de contaminantes en el sedimento dado su carácter bentónico, mientras que dentro de los parámetros ambientales físicos y químicos del agua la que mayor influencia ejerce en su distribución es la salinidad, las altas temperatura y la disminución del oxígeno disuelto.

Otros parámetros ambientales que influyen en su abundancia y distribución son las precipitaciones y las sequías por su relación directa con la salinidad y los eventos meteorológicos fuertes por la destrucción del hábitat.

Alimentación

Estos crustáceos presentan hábitos diurnos de alimentación; son omnívoros, detritóforos y carroñeros e incluyen en su dieta caracoles acuáticos, mejillones, gusanos, pequeños crustáceos y larvas, así como plantas entremezcladas con arena y desechos necesarios para la formación de su caparazón. Presentan gran variabilidad en su dieta según la época del año, la localidad y su estado fisiológico, pudiendo consumir entre 6 - 10% de su peso corporal cada día.

Cuando están próximos a mudar dejan de alimentarse y comienzan a absorber agua en una proporción de casi el 70% de su peso y así, la presión hidrostática, conjuntamente con el movimiento de sus músculos, producen la rotura de su viejo carapacho. Además presentan dos pares de antenas que le sirven para captar las vibraciones en el agua (tanto de depredadores como de sus presas) y los estímulos químicos de sustancias disueltas en la misma, lo que los hace muy sensible a cebos o carnadas.

Sus principales depredadores son el pulpo, el tiburón gata y diferentes clases de peces, aves y mamíferos, pero su depredador más peligroso es el hombre, que hasta lo utiliza como carnada para capturar otros organismos. Cuando están en cautiverio (arte de pesca), presentan hábitos caníbales.

Ciclo de vida

El ciclo de vida de la jaiba consta de cinco fases: huevo, 1er estado larval (zoea), 2do estado larval (megalopa), juvenil y adulto. Las 2 fases larvales presentan características planctónicas (forman parte del conjunto de organismos transportados por las corrientes marinas). La etapa juvenil de ambos sexos se desarrolla en la zona costera, son animales diminutos que pueden nadar o caminar por el fondo, pero presentan características bentónicas en aguas poco profundas donde utilizan el pasto marino como refugio de sus depredadores, finalmente se convierten en adultos y desarrollan hábitos bentónicos y nectónicos.

Es una especie con un ciclo de vida corto (aproximadamente 3 años), pudiendo alcanzar la madurez sexual al año de edad con una talla de primera maduración aproximada entre 7-8cm.

Tipo de Reproducción

En cuanto al sexo, las jaibas son organismos dioicos (sexos separados) con dimorfismo sexual externo e interno, la diferencia entre el macho y la hembra se determina fácilmente por la forma de su abdomen. Las hembras en la etapa púber presentan un abdomen en forma triangular que cambia a semicircular cuando alcanza la madurez sexual; los machos siempre presentan un abdomen en forma de T invertida.

La reproducción de la jaiba presenta características especiales puesto que las hembras sólo se aparean una vez en su vida y lo hace cuando una hembra inmadura (pre-pubescentes) va a pasar a hembra madura. Las hembras en maduración ó listas para la muda de reproducción liberan una feromona para atraer al macho, estos tienden a competir entre sí y el que es aceptado asume una acción protectora colocándose detrás de ella y sosteniéndola con sus muelas y patas ambulatorias, la lleva durante varios días debajo de él hasta que la hembra está lista para mudar, se separan y antes de que se endurezca el nuevo caparazón se unen nuevamente y empieza la cópula por su parte ventral, después de realizada la cópula, los machos se quedan junto a la hembra y continúan arrullándola hasta que el carapacho endurece de nuevo.

Las jaibas copulan entre 5 y 12 horas, el esperma es guardado en la espermoteca (receptáculo seminal), de la hembra, el que permanece viable en ella hasta un año. Cada hembra tiene un par de ovarios; uno de los ovarios madura completamente dos meses después de la cópula, los óvulos son fecundados con parte de los gametos del espermatóforo y ocurre la fecundación de los huevos. El esperma restante es utilizado para garantizar futuras fecundaciones. La hembra retiene los huevos fecundados en su abdomen durante semanas hasta que eclosionan. Esta especie tiene un alto poder reproductor (700 mil a 2 millones de huevos) y un índice de supervivencia bajo.

Después de realizada la cópula las hembras migran hacia las zonas de mayor influencia marina donde las salinidades son altas y estables (36.0%o), esto se debe a que la regulación osmótica en las hembras es menos eficiente que en los machos y que las larvas requieren de salinidades altas para la eclosión de los huevos, pero de forma general se ha comprobado que la jaiba azul puede osmoregularse eficientemente y tolerar salinidades extremas. Los machos permanecen en la costa, preferentemente en las áreas cercanas a los ríos y esteros buscando salinidades bajas.

Desove

Después de un mes de apareamiento las hembras ponen una masa de huevos de color naranja, los cuales están adheridos a los pelos finos del abdomen, se le llama “hembra ovada”. Después de un tiempo variable, los huevecillos cambian a color café, lo cual indica que pronto van a salir las jaibitas.

Se debe colocar en peceras en que no habitan especies de peces bentónicos.

Distribución Geográfica

El Género Callinectes tienen una amplia distribución; desde Nueva Escocia (E.U.), por todo el Atlántico hasta Argentina, siendo reconocidas en la actualidad 16 especies, de ellas 9 se encuentran en el Atlántico occidental, 3 en África occidental y 4 en el Pacífico oriental. Según el listado de especies identificadas para Cuba (Lalana y Ortiz 2000), se encuentran:

  • Callinectes sapidus Rathbun (1896), jaiba azul
  • Callinectes exasperatus Gerstaecker (1856), jaiba prieta
  • Callinectes marginatus A. Milne Edwards 1861
  • Callinectes danae Smith (1869), siri.
  • Callinectes ornatus Ordway (1863), jaiba blanca.
  • Callinectes bocourti Milne-Edwards (1879), jaiba roja.

Adicionalmente se han encontrado otras especies como:

  • Callinectes similis Williams (1966),
  • Callinectes larvatus Ordway 1863
  • Callinectes rathbunae Contreras 1930

A pesar de que todas estas especies son comestibles solo la jaiba azul alcanza tallas apropiadas para su comercialización.

Comercialización de la jaiba en Cuba

Existen dos formas de comercialización; como jaiba dura y como masa. La jaiba dura puede ser entera (fresca ó congelada), ó en mitades, en esta última solo se aprovecha del 42-45% y se necesita 1.7 Ton para obtener 1 Ton del producto. La masa de jaiba solo se aprovecha del 12-14 % y se necesita entre 7.5-8.5 Ton para obtener 1 Ton del producto. Pero tanto en una como otra forma solamente se aprovecha una porción de carne. En algunos lugares del mundo también se comercializa como Jaiba blanda o suave, donde se aprovecha el 90% de la carne y se necesita 1.1 Ton para su equivalente a 1 Ton.

Jaiba blanda

En Cuba, la producción de “jaiba blanda” (“soft-shell” en inglés), es una técnica poco usual pero en Estados Unidos, específicamente en toda la costa atlántica ya tiene más de cincuenta años de comercializarse. Los mayores productores de jaiba suave en el mundo son E.U. y Japón, y en Latinoamérica solo México realiza este tipo de explotación de forma exitosa, ya que los requerimientos pesqueros y tecnológicos para lograr un producto terminado con la calidad requerida han limitado la producción de este manjar.

La jaiba suave

Como en todos los crustáceos, en la jaiba ocurre el proceso de ecdisis o muda, a través del cual cambian el exoesqueleto para poder crecer, (ocasión que es utilizada en una etapa de su vida para la reproducción), este proceso se repite una y otra vez desde las primeras etapas larvales hasta que muere.

La jaiba blanda es justamente el momento en el que al mudar de un caparazón viejo a uno nuevo mantienen por algún tiempo su exoesqueleto blando. Este estado dura entre 2 y 3 horas, tiempo que el ejemplar aprovecha para absorber agua y sales del medio natural que hace que crezca entre el 20 y 30% de su tamaño; y es justamente ese lapso el que se aprovecha comercialmente para congelarla y detener el endurecimiento de su exosqueleto y obtener ese exquisito y costoso plato, con gran demanda en mercados de Europa, Asia y USA, en cuyo mercado, un kilo de este tipo de crustáceo llega a alcanzar un precio entre 40 y 160 dólares, dependiendo el tamaño. La forma de pesca de la jaiba es tradicional (con nasa), no existe época de veda establecida y como medida de manejo solo existe una talla mínima de ancho de carapacho de 9 cm.

Información nutricional

Como la mayoría de las especies del mar, es rica en proteínas y minerales, por lo que puede ser excelente sustituto de las carnes rojas. Aportan al organismo elementos muy importantes para conservar la salud, como Vitaminas A y D, también se destaca más por tres minerales:

  • Fósforo. Ayuda a asimilar proteínas, grasas e hidratos de carbono; además, está presente en sangre y células del sistema nervioso, ayudando a su adecuado funcionamiento.
  • Calcio. De este elemento depende la salud de los huesos y debe ser consumido para prevenir o detener los efectos adversos de la osteoporosis (pérdida de minerales en el esqueleto).
  • Yodo. Es básico para el buen funcionamiento de la tiroides, glándula que se encarga de crear hormonas que intervienen prácticamente en todas las funciones del organismo.

Mención aparte merecen las proteínas de alta calidad que ofrecen estos alimentos, las cuales son empleadas por el organismo para reparar y mantener los tejidos del cuerpo; ayudan al crecimiento de uñas y cabello, y son también componentes importantes del sistema inmunológico que tiene la función de nos proteger de enfermedades y ayudan a transportar los nutrientes en la sangre. Otro factor relevante que cabe hacer mención es que las jaibas, como todos los crustáceos, poseen bajo contenido de grasas.

Fuentes

  • Acuario Nacional de Cuba. (1999). Sistemática y colecciones biológicas, su conservación, mantenimiento y exhibición: Desarrollo y mantenimiento de condiciones óptimas para las colecciones vivas de un acuario marino (Cód. 002020): Informe final sobre la exhibición de cada uno de los grupos taxonómicos exhibidos durante 1999. La Habana, Cuba.
  • Andrade Hernández, M. (1995). La vida de la jaiba azul.
  • Báez, M. (1991). Fauna marina. En Cuba desde el mar (pp. 91-163). España: ENZO-GUTZEIT OY.
  • Martínez-Iglesias, J.C (2006) Lista de especies registradas para Cuba Crustáceos decápodos Filo Arthropoda, Clase Malacostraca, Órden Decapoda. En Biodiversidad marina de Cuba CD. Cuba: Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. Instituto de Oceanología.
  • Espinosa, J. Ortea, J. Caballer, M. Moro, L. Criaturas del paisaje sumergido de Cuba. Revista de Biodiversidad Tropical. Suplemento 5 2006 Avicennia 1-95 p.
  • Recopilación realizada por la especialista Consuelo Siam, del Centro de Investigaciones Pesqueras.
  • Aldridge. J.B. and J.N. Cameron. 1982. Gill morphometry in the blue crab Callinectes sapidus Rathbun (Decápoda Brachyura). Crustaceana 43:297-305.
  • Lalana, R. & M. Ortiz. 2000. Lista actualizada de los crustáceos decápodos de Cuba. Rev. Inv. Mar. 21: 33-44.
  • McGaw. I.,C. Reiber and J. Guadagnoli. 2000. Behavioral physiology of four crab species in low salinity. Biological Bulletin 196 (2): 163-176.
  • Millikin M.R. and A.B. Williams. 1984. Synopsis of biological data on the blue crab, Callinectes sapidus Rathbun. Food and Agriculture Organization Fisheries Synopsis 138: 51-131.