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Condes de Jaruco

Don Gabriel Beltrán de Santa Cruz y Aranda
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Conde de Jaruco
Conde de Jaruco.png
Nacimiento 4 de junio de 1719
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Cónyuge/s Doña Teresa Montalvo y O’Farrill
Descendencia María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo (Condesa de Marlín)

Condes de Jaruco. Tuvieron a su cargo la fundación de esta ciudad condal, una de las pocas ciudades de este tipo en Cuba y en el mundo. Los títulos fueron otorgados por Decreto Ley por el rey de España Carlos III.

Conde de Jaruco

El señor Gabriel Antonio Beltrán de Santa Cruz y Aranda, recibió el título de Conde de Jaruco por el rey de España Carlos III, por Real Decreto del 23 de agosto de 1767 con el Vizcondado previo de Santa Cruz por sus grandes méritos y servicios.

El así homenajeado había nacido en La Habana el 4 de junio de 1719 y fue ilustre letrado, abogado de los Reales Consejos del Monarca, Fiscal de la Real Hacienda de Cuba, alcalde ordinario de su ciudad natal el 1 de enero de 1746 y en otros años más; catedrático de la ilustre Universidad de La Habana y uno de los fundadores del periódico “El Pensador”. A su muerte dejó inconclusa la obra de construcción de la Iglesia San Juan Bautista de Jaruco de Jaruco la cual fue continuada y concluida por su esposa la condesa Doña Teresa Montalvo y O’Farrill.

Condesa de Jaruco

Condesa de Jaruco.
Doña Teresa Montalvo y O’Farrill, La Condesa de Jaruco, nacida en La Habana en 1771, hija del primer Conde de Casa Montalvo, nieta del primer Conde de Macuriges y del IV Marqués de Villalta, perteneciente a los progenitores de los Condes de Casa Bayona.

Fue fundadora del Colegio San Francisco de Sales, de La Habana, ayudó con fuertes sumas de dinero al rey de España en la guerra contra Francia, terminó la construcción de la iglesia de Jaruco a la muerte de su esposo y de conjunto con su sobrino nieto Joaquín Beltrán de Santa Cruz fundó la ciudad de Nueva Paz.

Condesa de Merlín

Condesa de Merlín.
María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo, Condesa de Merlín, hija de los condes de Jaruco brilló en los salones parisienses no sólo por su talento e ingeniosidad sino también por su belleza.

En 1801, ocurrió un hecho sin precedentes en la historia del Convento de Santa Clara al fugarse del mismo siendo su tía la abadesa de dicha institución, este fue uno de los capítulos titulado “Mi fuga del convento de Santa Clara” que reuniera para su libro Episodes de mes douze premieres années, editado en París en 1831, obra que la lanza a la fama.

Otros Condes y Condesas de Jaruco

El III Conde de Jaruco fue Don Joaquín María Beltrán de Santa Cruz y de Cárdenas Vélez de Guevara, Beltrán de Santa Cruz, nacido en La Habana en 1769. Exento de la Real Compañía de Guardia de Corps, sirvió en la campaña en 1793 contra los franceses llegando a ser mariscal de campo de los Reales Ejércitos, Teniente de Rey de la plaza habanera.

Por sus méritos fue Caballero de la Orden de Calatrava en 1795 y creado primer Conde de Santa Cruz de Mopox premiándose así sus grandes méritos y servicios como el engrandecimiento de la Villa de San Julián de Güines y la fundación que hizo en sus tierras de “Palos y Bagaes” de la ciudad de la Nueva Paz, siendo en general un gran benefactor de Cuba. Fueron sus padres D. Francisco Javier Beltrán de Santa Cruz y Doña María de Loreto de Cárdenas-Vélez de Guevara quien al enviudar se casó con el primer conde de Casa Barreto.

El IV Conde de Jaruco fue el hijo de Don Joaquín D. Francisco Javier Ignacio de Santa Cruz y Montalvo Cárdenas Veléz de Guevara y O’Farrill, nacido en 1795 el cual fue el II Conde de Santa Cruz de Mopox para cuya dignidad obtuvo la grandesa. En 1828 costeó la Iglesia de Nueva Paz. Testó en la Villa de Guanabacoa en 1871, falleciendo en Sagua de Tánamo en 1889.

Se Casó dos veces, la primera en 1820 en el oratorio de su Central Azucarero “La Magdalena”, en Ceiba Mocha en Matanzas con su prima María Luisa Gregoria de Montalvo y Nuñez del Castillo O’Farill y Espinosa de Contreras. Nacida en La Habana el 22 de marzo de 1801 hija del II Conde de Casa Montalvo, y la segunda vez, ya viudo, en su central “La Reserva”, de Palmillas en Matanzas con Doña María del Carmen Figueras y Mora, nacida en La Habana en 1796, la hija de ambos fue la V Condesa de Jaruco.

La V Condesa de Jaruco fue Doña Teresa María de Santa Cruz y Figueras, nacida en Santa Ana, provincia de Matanzas, el 9 de octubre de 1832, falleciendo en La Habana el 3 de febrero] de 1895. Se Casó con su primo Don Joaquín Francisco de Santa Cruz y Franchi – Alfaro Castilla Cabeza de Vaca y Lemaur, nacido en La Habana en 1827, Maestrante de Ronda, por Real título de 1839, quien falleció en Los Palacios en Pinar del Río en 1874. Al morir fue sucedida por su nieto.

El VI Conde de Jaruco fue Francisco Xavier de Santa Cruz y Mallen Santa Cruz y del Prado, nacido en El Vedado, La Habana, el 7 de agosto de 1889. Eminente intelectual; autor de la “Historia de las Familias Cubanas”, obra cumbre de la genealogía en toda América, considerada por la Revista “Hidalguía” como el más extenso estudio que se ha hecho en América Latina, admirada por los más profundos estudiosos del tema en América y Europa.

Fue embajador en Cuba de la Orden de Malta desde 1949; colaborador de varias publicaciones importantes, miembro de la Academia Cubana de la Historia, miembro de la Real Academia de la Historia en España, miembro de varias academias latinoamericanas, de The American Society of Heraldry, de academias e institutos genealógicos de Sao Paulo, México, Chile, Guayaquil, Perú, Buenos Aires, Costa Rica; de la Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana, etc. Se casó con María del Carmen Antonia Goicoechea y Duradoña, nacida en La Habana en 1898, hermana de la [[Condesa de Buena Vista].

Mansión de los Condes en la capital

Temprana muestra de mansión del Siglo XVIII, fue terminada en 1737 por el padre del futuro conde de Jaruco. Portal, arcos, zaguán y portada, patio, galerías, alfarjes de madera, vitrales y entresuelos se destacan en ella. Perteneció hasta el Siglo XIX a los Condes de Jaruco y Mopox, deteriorándose en este siglo como vivienda y taller de confecciones.

Restaurada en 1979, actualmente es la sede del Fondo Cubano de Bienes Culturales. Es una de las más valiosas construcciones del entorno de la Plaza Vieja y una de las más importantes de la arquitectura cubana del Siglo XVIII. De su arquitectura llama la atención las cenefas en los diversos salones, cuyo patio interior, con sus amplias galerías y sus agradables proporciones, es uno de los más acogedores de la arquitectura colonial cubana.

Fuentes

  • Investigaciones atesoradas en el Museo Municipal de Jaruco.
  • Biblioteca digital del Joven Club Jaruco I.