Eduardo Dato
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Eduardo Dato Iradier. Fue un político español, abogado de Madrid que entró en la política con el Partido Conservador. Tras una larga carrera parlamentaria, en la que destacó por sus dotes oratorias, adquirió protagonismo en 1886-1888, cuando se enfrentó al fundador del partido, Cánovas, siguiendo a Romero Robledo al reprocharle que hubiera cedido el poder a los liberales tras la muerte de Alfonso XII.[1]
Rompió definitivamente con él al seguir al disidente Francisco Silvela en 1895; bajo su presidencia fue ministro de Gobernación (1899-1900) y de Gracia y Justicia (1902-1903). Luego ocupó cargos menores, como el de alcalde de Madrid o el de presidente del Congreso, mientras la dirección de los conservadores recaía en Antonio Maura.[1]
Sumario
Síntesis biográfica
Niñez
Nacido en La Coruña en 1856, como único hijo de Carlos Dato y Granados con Rosa Lorenza Iradier y Arce, se trasladó a Madrid muy joven junto con su familia. Su nacimiento en la ciudad gallega fue circunstancial, pues su padre estaba destinado como teniente coronel en dicha plaza. Siendo niño, la familia se traslada a Madrid, donde el padre solicita el retiro tras el triunfo de «La Gloriosa». El joven Eduardo, aconsejado por su padre, desiste de profesar la carrera militar.[2]
Juventud
Estudió en la Universidad de Madrid y en 1875, con 19 años, se licenció en Derecho civil y Derecho Canónico. Durante unos años ejerce la abogacía, trabajando primeramente en los despachos de D. Mariano Aguilar y D. Germán Gamazo, y posteriormente abriendo bufete propio. Alcanzó gran notoriedad, llegando a ser el abogado de Ignacio Bauer, banquero y representante de la familia Rothschild en España.[2]
Casado con María del Carmen Barrenechea y Montegui, 1.ª duquesa de Dato, con la que tuvo tres hijas:
- Isabel Dato y Barrenechea, 2.ª duquesa de Dato.
- María del Carmen Dato y Barrenechea, 3.ª duquesa de Dato.
- María de la Concepción Dato y Barrenechea.
Trayectoria laboral
Viajó por el extranjero, lo que le proporcionó una amplia cultura y el conocimiento de otras lenguas. Pronto adquirió prestigio como abogado, por sus dotes oratorias. La reputación profesional de su bufete madrileño le abrió las puertas a la alta política, adscrito desde muy joven al Partido Conservador de Cánovas del Castillo. En 1884, a los 28 años, consigue su primer acta de diputado.[2]
Política
Fue elegido diputado a Cortes en la última legislatura del reinado de Alfonso XII. A la muerte de éste, se unió a las posiciones de Francisco Romero Robledo, que estaba en desacuerdo con la cesión de poder que Cánovas, el jefe del partido, hacía a los líderes mediante el sistema de turnos. La discusión de este asunto en las Cortes ocasionó la ruptura entre Cánovas y Francisco Silvela y la disidencia de Dato y de un importante sector del partido.[1]
Entrada en el gobierno
Muerto Cánovas y liquidado el Gobierno de Sagasta que había presidido el Desastre de 1898, Dato ocupó la cartera de Gobernación en el gabinete regeneracionista dirigido por Silvela (1899-1900). De su gestión son fruto sus dos primeras leyes sociales: la ley de accidentes de trabajo y la ley reguladora del trabajo de las mujeres y los niños. En 1902 figuró como ministro de Gracia y Justicia en el gabinete Silvela que llevó a las Cortes la Ley de Bases de la Administración Local. De esta etapa es la ley del descanso dominical y la creación del Instituto de Reformas Sociales.[2]
Con Antonio Maura como líder del partido, Dato no ocupó carteras ministeriales durante el gobierno de aquel, 1907-1909, pero desempeñó puestos de importancia como la alcaldía de Madrid y la presidencia de las Cortes Generales.
Tras el asesinato de José Canalejas y agotado el mandato liberal del Conde de Romanones (1912), Dato aceptó el encargo del Rey de formar gobierno en lugar de Antonio Maura, que había puesto condiciones inaceptables para el monarca. Desde entonces el partido se escindirá entre los "idóneos" (el grupo mayoritario) y los "mauristas", más radicales en sus planteamientos.[1]
Como presidente
Política exterior
Durante su mandato como presidente del gobierno, Dato decretó, tras el estallido de la I Guerra Mundial, la neutralidad de España. Historiadores y economistas valoran hoy en día positivamente este hecho. Supo mantener a España en esa posición de neutralidad durante los años que duró la Guerra, a pesar de la división que se formó en el país entre los denominados «germanófilos» y los partidarios de los aliados.[3]
Política interior
En política interior, aceptó pacíficamente el gobierno autonomista de la Mancomunidad de Cataluña. Después del bienio liberal de 1915 a 1917 del Conde de Romanones que había ganado las elecciones de 1916, volvió al poder cuando se comenzaban a notar los primeros signos de recesión tras la bonanza de los años de la guerra. Dato legalizó las Juntas Militares que se formaron como reflejo del sindicalismo que estaba desarrollándose en la sociedad de la época y tuvo que hacer frente a la grave agitación política y sindical que se ha denominado Crisis de 1917. En Barcelona, al tiempo que se reunía la Asamblea de Parlamentarios convocada por Francesc Cambó, estallaba la huelga general revolucionaria de agosto en 1917, con el apoyo de los dos grandes sindicatos (UGT y CNT). Ante una crisis social e institucional de esta magnitud, Dato no dudó en recurrir al ejército para sofocar la huelga. Para facilitar la salida de la crisis, el rey le sustituyó por Manuel García Prieto, al frente de un gobierno de concentración nacional en el que también entró Cambó.[3]
En 1918 Dato volvió a desempeñar la cartera de Estado en un nuevo gabinete de concentración nacional formado por Antonio Maura. En los años aún críticos de la posguerra, presidió el gobierno de 1921 cuando el ambiente en Barcelona entre patronal y centrales sindicales se hacía más insoportable. Su apoyo a la represión de la subversión social y a la llamada Ley de fugas lo convirtieron en blanco del extremismo anarquista.[3]
Muerte
Fue asesinado por más de 20 disparos el 8 de marzo de 1921 en un atentado llevado a cabo por los militantes anarquistas Pedro Mateu Cusidó, Luis Nicolau Fort y Ramón Casanellas Lluch desde un sidecar en marcha en la Puerta de Alcalá de Madrid. No era el primer magnicidio de un presidente de gobierno español. En 1912 había sido asesinado José Canalejas, en 1897 Antonio Cánovas del Castillo y en 1870 Juan Prim y Prats.[3]
Obra e ideología
Como jurisconsulto fue director de la Revista General de Legislación y Jurisprudencia.
La nota fundamental de su carrera política fue la firmeza de sus convicciones, su lealtad a la dinastía Casa de Borbón y su defensa de la ley.
Iniciador de reformas sociales, se preocupó por el trabajo femenino e infantil. Fue el creador del Ministerio de Trabajo de España, legislando sobre los accidentes laborales y sobre el ascenso en la magistratura por antigüedad.[3]
Testimonios de sus contemporáneos
Diversos contemporáneos dejaron constancia de la personalidad de Eduardo Dato. Azorín lo describió como «el hombre correcto, hábil, cauto, sencillo en la apariencia y complejo en el fondo», destacando su «simplicidad y discreción».[4]
Manuel Bueno, escritor y amigo, le escribió: «Usted es, como Silvela, un producto de la cultura cosmopolita... un gran comprensivo y, como todos los grandes comprensivos, un gran bondadoso».[4]
Santiago Alba, con ironía, afirmó: «la simpatía de Dato es una calamidad nacional».[4]
Distinciones
Eduardo Dato fue miembro de la Academia de las Ciencias Morales y Políticas a partir de 1910 y miembro permanente del Tribunal Internacional de La Haya, del que fue elegido Vicepresidente en 1913.
Recibió las siguientes condecoraciones: el collar de la Real Orden de Carlos III, de manos del rey de España, y la Cruz de San Gregorio Magno y Casto de Portugal. Como homenaje póstumo, el Rey Don Alfonso XIII confirió el Ducado de Dato a su hija y heredera.
Eduardo Dato tiene dedicado el nombre de la calle principal de Victoria. También tienen rotuladas calles en su honor Zaragoza, Córdoba, Madrid y Sevilla.
Véase también
Referencias
- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 Eduardo Dato - Biografías y Vidas.
- ↑ 2,0 2,1 2,2 2,3 Eduardo Dato Iradier, centenario de su asesinato - España en la Historia.
- ↑ 3,0 3,1 3,2 3,3 3,4 Eduardo Dato y la España de Alfonso XIII - Real Academia de la Historia.
- ↑ 4,0 4,1 4,2 Eduardo Dato visto por sus contemporáneos - Congreso de los Diputados.
Fuentes
- Eduardo Dato visto por sus contemporáneos - Congreso de los Diputados.
- Eduardo Dato Iradier, centenario de su asesinato - España en la Historia.
- Eduardo Dato y la España de Alfonso XIII - Real Academia de la Historia.
- Eduardo Dato Iradier - Museo del Prado (Enciclopedia).
- Eduardo Dato - Biografías y Vidas.
- Eduardo Dato - Wikipedia (fuente complementaria).

