Gregorio Perez Companc

Gregorio Perez Companc
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NombreJorge Gregorio Perez Companc
Nacimiento23 de agosto de 1934
Buenos Aires Bandera de Argentina Argentina
NacionalidadArgentina
OcupaciónEmpresario
CónyugeMaría Carmen Sundblad Beccar Varela
HijosMargarita, Jorge, Luis, Rosario, Pilar, Cecilia, Pablo y Catalina
PadresJuana Emiliana Molina y Benito Bazán

Jorge Gregorio Perez Companc. Con el alias de "El Cardenal" para sus pares, el apodo de "Goyo" para los íntimos y conocido como "El Fantasma" por la prensa debido a su escasa presencia pública, el empresario fue durante años el único argentino y latinoamericano que siempre aparecía listado en los rankings de multimillonarios a nivel mundial que publican anualmente las prestigiosas revistas Forbes y Fortune.

Síntesis biográfica

La apasionante historia de este empresario legendario en la Argentina se remite al día de su nacimiento, precisamente el 23 de agosto de 1934, aunque de acuerdo a los documentos publicados por el periodista Luis Majul en su libro "Los Dueños de la Argentina", el pequeño fue anotado recién el 23 de agosto de 1945 bajo el nombre de Jorge Gregorio Bazán.

Es importante destacar aquí que Jorge Gregorio no nació en cuna de oro, ya que en realidad era hijo biológico de Benito Bazán y Juana Emiliana Molina, un matrimonio muy humilde, que ante la imposibilidad de continuar con la crianza de su hijo decidieron darlo en adopción cuando tenía la edad de 11 años.

Su madre adoptiva sería Margarita Companc de Pérez Acuña, que según han relatado allegados a la familia incorporó al niño al grupo familiar, y en el momento de llevar al pequeño a su casa hizo jurar a sus hijos biológicos que lo tratarían como a un hermano más. No obstante, se dice que recién fue reconocido como un miembro pleno de la familia cuando alcanzó los 24 años.

Mientras Jorge Gregorio realizaba sus estudios, y soñaba con estudiar la carrera de agronomía para una vez graduado radicarse en la Patagonia, hecho que no pudo llevar adelante ya que sus hermanos no se lo permitieron porque habían trazado para él un destino de empresario, su madre adoptiva se encargó de manejar el negocio de la familia.

En realidad, muchos aseguran que la iniciadora del gran imperio fue Margarita Companc, ya que al quedar viuda sólo heredó de su esposo dos casas modestas, una de las cuales se encontraba hipotecada. Con esta situación, la mujer se desenvolvió durante un tiempo en distintos oficios, que iban desde profesora de francés hasta lavandera, con el fin de poder darle a sus hijos una buena educación.

Poco a poco, y con la ayuda de sus hijos mayores, se forjaron los cimientos de la empresa Perez Companc, que inicialmente se componía sólo de 4 barcazas que fueron compradas por los hermanastros de Gregorio con un préstamo en el año 1946.

La mentalidad empresarial de la familia hizo posible que en pocos años la compañía se convirtiera en una de las empresas más importantes del país. En este contexto, el destino de Jorge Gregorio parecía mostrarse cada vez más favorable.

Este destino fue quizás el responsable de que los tres hermanastros de Jorge Gregorio fallecerían sin dejar descendientes, primero Jorge Joaquín que falleció en 1959, luego Carlos en 1977, y por último Alicia en 1992.

De esta manera Jorge Gregorio se convertía en la cabeza del clan Perez Companc y dueño de todos los bienes de la empresa, ya que con la muerte de Carlos en 1977 se puso al frente de la compañía denominada por aquel entonces Pecom Energía.

Vida personal

La década de los ochenta fue en general una buena etapa para la economía de la familia, no así para los aspectos relacionados a los sentimientos, ya que en el año 1984 Jorge Gregorio debió enfrentarse a su peor pesadilla, la muerte de su primera hija, llamada Margarita, que falleció a los 19 años de edad luego de protagonizar un accidente automovilístico en una ruta de la Patagonia.

Gregorio Perez Companc es el único argentino que figura en la lista de los hombres con fortunas superiores a los 1000 millones de dólares. Este empresario multimillonario y magnate argentino es, actualmente, el accionista mayoritario de la empresa de alimentos Molinos Río de la Plata, cuenta con un patrimonio de US$ 2100 millones y ocupa el puesto número 488 en el ranking que elabora todos los años la revista norteamericana Forbes.

Pérez Companc, ferviente católico, coopera habitualmente con el Opus Dei y donó entre 50 y 80 millones de pesos al Campus Universitario de Pilar de la Universidad Austral, que incluye una compleja clínica médica universitaria. Su compañía también contribuyó a convertir a la Universidad Católica Argentina en uno de los principales centros educativos en carreras de grado.

Inicio empresarial

Con la llegada de la década de los noventa, y el desembarco de la política menemista en la Argentina, las privatizaciones de empresas estatales estuvieron a la orden del día, y en este contexto, como no podía ser de otra manera, la familia Perez Companc se hizo presente.

Así el grupo comenzó a adquirir acciones e intervenir en empresas como Central Costanera, Transener, Edesur, Metrogas, Telecom, Telefónica, el Banco Río de La Plata, entre otros, apostando a diversos sectores y creando así un verdadero emporio económico.

Esta participación accionaria le permitió al grupo Perez Companc acumular una importante fortuna en muy poco tiempo.

Fue en el año 1999 que el empresario decidió reorientar sus negocios hacia la industria de los alimentos, adquiriendo el 60% de Molinos Río de la Plata, la principal compañía alimenticia del país. A esta se sumaron la empresa láctea Molfino y las Bodegas Nieto Senetiner, entre otras.

Propiedades

Gregorio Perez Companc, el hombre que compró en 635 mil dólares una Ferrari F50 de colección y en 45 millones un Boeing 737 con capacidad para 140 pasajeros,tiene una heladería artesanal sobre la ruta 25, frente a Escobar, que el primer año dio pérdidas. En la misma zona está una de las estancias de Goyo, de 262 hectáreas, y en esa vecindad hizo un amigo: el ex comisario Luis Abelardo Patti. Allí, guarda sus trece autos de colección. Como no quiere sacarlos a la ruta, se construyó un autódromo propio.


Cuando no está en la estancia, en alguna de sus empresas en la Patagonia o en la villa Quina-Quila, de San Martín de los Andes, donde veranea, Perez Companc vive en su casa de Barrio Parque, en plena Capital, y asiste a misa a diario.

De sus obras en la Patagonia, una llama la atención más por su audacia que por su tamaño: al oeste de San Julián, en plena meseta desértica santacruceña, ha encontrado agua y sembrado alfalfa para alimentar ganado.

Históricamente, su fortuna está vinculada a PeCom, empresa petrolera y estandarte del holding, que fue vendida a la brasilera Petrobras en los últimos años. Esta decisión fue tomada por la mujer de Pérez Companc, María del Carmen “Munchi” Sundblad Beccar Varela, debido a problemas de salud del empresario.

Es ella también quien lo motivó a crear dos negocios de mediana envergadura: Munchi’s y Temaikén. El primero es una red de heladerías que prepara sus cremas exclusivamente con leche de vaca Jersey. Temaikén es un bioparque en donde los animales no están enjaulados, sino que viven en recintos al aire libre y tratando de respetar sus condiciones naturales al máximo. Temaikén cuenta con 400 empleados aproximadamente, es el primer bioparque en Latinoamérica y el primero en pertenecer al mundialmente conocido AZA, Asociación de Zoológicos y Acuarios.

Actualmente, sus negocios apuntan a los alimentos y el campo, actividad por excelencia de la oligarquía argentina. Una de sus últimas compras fue un Haras perteneciente a la familia Cordero, ubicada en Capitán Sarmiento, valuada la misma en U$S 15.000 la hectárea. Su principal firma es la alimenticia Molinos Río la Plata de la cual posee un 73% del capital accionario.


Fuentes