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Iglesia del Santo Ángel Custodio

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Iglesia del Santo Ángel Custodio
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Iglesia)
Santo Angel.jpg
Descripción
Tipo:Iglesia
Estilo:Neogótico
Localización:Compostela e/ Cuarteles y Chacón, La Habana Vieja, Bandera de Cuba Cuba.
Uso inicial:Religioso
Uso actual:Religioso
Datos de su construcción
Inicio:1690

Iglesia del Santo Ángel Custodio. Centenaria iglesia ubicada en La Habana, creada en 1690 por Diego Evelino de Compostela. Ha sido remodelada en varias ocasiones. En ella fueron bautizados Félix Varela y José Martí.

Historia

Foto antigua de la Iglesia.

En el lugar donde hoy se levanta esta iglesia y sus edificios adyacentes, junto a la plazuela del mismo nombre por un costado y dando los otros sobre las calles Villegas, Bernaza y Lamparilla, erigieron en 1604 los congregantes de la Orden Tercera Franciscana una ermita que llamaron del Humilladero, donde terminaba la procesión del Vía Crucis que salía del templo de San Francisco de Asís, hasta que el nombre y la función pasaron a la ermita predecesora de la actual iglesia de San Francisco de Paula.

Alrededor del año 1690 era una ermita consagrada al Santo Ángel Custodio. Su construcción había estado a cargo del Obispo Diego Evelino de Compostela, que con su personal asistencia y limosnas la principió y acabó, dedicándola para auxiliar de la Parroquial Mayor en 1693, según refiere el historiador José Martín Félix de Arrate y la elevó a la condición de parroquia en 1703 .

Se levantó sobre el cerro conocido antes por Peña Pobre, nombre que conserva una de las calles que a ella conduce (calle Peña Pobre), y más tarde Loma del Ángel, precisamente al comienzo de la calle que luego llevaría el nombre del referido Obispo (calle Compostela).

Según cuenta el historiador José María de la Torre, estaba circunvalada de un recinto de piedras engalanado a trechos de almenas que le servía de atrio por todas partes.

Se dice que la erección de esta iglesia tuvo su origen en los ritos que los negros horros celebraran en unos bohíos de este paraje contraviniendo las ordenanzas del gobernador, el cual mandó a demolerlos menos uno, en el que el obispo Compostela dispuso se celebrara misa diaria. Sobre este edificó la iglesia que al principio era una sola nave a la que después se le añadieron las capillas del crucero.

Con el paso del tiempo fue variando su fisonomía paulatinamente y hacia la primera mitad del siglo XVIII se amplió en su interior, con la construcción de dos naves laterales, con cubierta de bóveda. En la primeras décadas del XIX se le construyó la escalera de entrada.

El pintor francés Juan Bautista Vermay realizó pinturas para esta iglesia en el primer tercio del siglo XIX que debieron estar entre las que fueron retiradas cuando se pusieron en los altares las imágenes de bulto. Con motivo de la reforma litúrgica del concilio Vaticano II se suprimió el aparatoso altar mayor, coronado por un gran templete que cobijaba al Santo Ángel patrono.

El huracán del 1844 afectó gravemente esta construcción. El templo fue reconstruido por el Obispo Fray Jacinto María Martínez al estilo neogótico en la segunda mitad del siglo XIX, figurando como uno de los mejores exponentes de las construcciones religiosas de este siglo en la ciudad.

Dañada la iglesia nuevamente en 1846 por el terrible huracán de ese año, fue totalmente reconstruida al año siguiente por el obispo Jacinto María Martínez, en el bello estilo gótico en que todavía se conserva.

En 1871 fue abierta nuevamente al culto. Siendo objeto, más adelante, de nuevas reparaciones.

En 1880 se puso el pavimento de mármol blanco y negro que llega a nuestros días y los cuadros al óleo de los altares. Por esta fecha se restauró el exterior dándole el aspecto neogótico que conserva. En 1894 se inauguró la capilla del sagrario tras el altar mayor.

Interior del Templo.

En 1899 fue entregada a los padres agustinos norteamericanos, quienes, además de realizar en el templo una amplia restauración, construyeron al fondo y al costado un extenso edificio que contenía el convento residencia de los frailes, una escuela parroquial gratuita y el Colegio San Agustín, de primera y segunda enseñanza, nacionalizado en 1961. Estos mismos frailes fueron los creadores de la Universidad de Villanueva.

En 1925 se le añadió la puerta de entrada y la escalera por la calle de Monserrate que corre por el fondo.

Tras algunos años de abandono en 1983 se volvió a restaurar la iglesia, posteriormente otros trabajos de mantenimiento se fueron ejecutando para mantener el templo con su cotidiana vida religiosa.

Bautizos ilustres

Vitral de la Iglesia.

En esta parroquia fueron recibidos para ser bautizados, dos de los hijos más ilustres de La Habana, Félix Varela el 20 de noviembre de 1787[1] y José Martí, el día 12 de febrero de 1853; este último bautizado por el presbítero Tomás Sala y Figuerola[2].

El solo hecho de haber recibido aquí las aguas bautismales el presbítero Félix Varela y nuestro Apóstol José Martí, le imprimen al templo un incalculable valor histórico.

Relación con la literatura

El templo también se halla incorporado a nuestra literatura porque la gran novela cubana del siglo XIX, obra del insigne literato Cirilo Villaverde, lleva precisamente por título Cecilia Valdés o La Loma del Ángel.

Allí se celebraban las famosas Ferias de San Rafael que recoge el autor en su novela, también está situada la casa de su heroína en una callejuela que da a esta loma y la escena culminante del relato tiene por escenario el pórtico de la iglesia.

Características

El templo conserva su fisonomía antigua, tiene dos torres. En el atrio se hallaba siglos atrás el cementerio de la iglesia.

Las puertas de la entrada son de forma ojival y sus torres en forma de agujas, así como los pináculos góticos que adornan la parte superior de la cornisa.

En su interior cuenta con tres naves cubiertas con bóvedas de cañón, cuenta con un deambulatorio, elemento que solo posee esta iglesia en Cuba.

A su frente se abre la plazuela del mismo nombre (plazuela del Santo Ángel o plazoleta del Ángel), lugar que sirvió de escenario al magnífico escritor Cirilo Villaverde para su obra Cecilia Valdés o La Loma del Ángel, de aquí que justo al frente del templo un nicho recoja el busto del famoso novelista.

Recientemente han finalizado las obras en la plazuela, los edificios que conforman el espacio frente al templo y la propia iglesia, dotando a la Loma del Ángel del ambiente pintoresco que la distingue entre las zonas de mayor atracción de la antigua ciudad.

Referencias

Fuentes