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Latifundio

Latifundio
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Concepto:Finca agraria de gran extensión que pertenece a un solo dueño.

Latifundio. Propiedad rural de gran extensión y sistema de explotación de la tierra en forma que reduce al mínimo el concurso humano buscando únicamente la rentabilidad neta de la misma.

Etimología

El término viene del latín: "latifundium", vocablo que ya designaba una gran propiedad agrícola o finca rústica de gran extensión. Se trata de un compuesto del adjetivo "latus" (ancho, amplio, extenso) y el sustantivo: "fundus". El término "fundus", designaba en origen la raíz, la base, el fondo, sobre el que asentar cualquier cosa, y sin duda la más clara base sobre la que vivir, montar una economía o enraizarse, fue desde la antigüedad la tierra. Por eso "fundus" designa enseguida el campo que uno posee, la heredad, la finca, el dominio rural. Después acaba también designando en latín un fondo económico cualquiera, incluso monetario.

Minifundio

Frente a latifundio, tenemos minifundio: formación reciente analógica a latifundio, a partir del latín "minus", que ya ha generado en el idioma un seudoprefijo mini: para designar a cualquier cosa de muy reducida extensión.

Latifundio

El Latifundio, que en Latinoamérica ha adoptado la forma de haciendas, hatos, estancias, etc., es una forma de propiedad asociada generalmente a relaciones de trabajo no plenamente capitalistas, donde los peones o trabajadores rurales no gozan de una completa libertad de movimiento y de contratación. En dichas sociedades es corriente que el Latifundio coexista con su opuesto, el "Minifundio", conformado por parcelas de muy reducidas dimensiones en poder de campesinos independientes.

La estructura de la Propiedad agrícola basada en latifundios, que lleva aparejada normalmente la existencia de grandes extensiones de tierra ociosa, ha sido causa de importantes tensiones y conflictos sociales, especialmente cuando altas tasas de crecimiento poblacional han agudizado la presión por el reparto de la tierra.

De estos conflictos, muchas veces generalizados, ha surgido la propuesta de efectuar una Reforma Agraria, capaz de dar tierras a los campesinos o de acelerar el desarrollo capitalista del campo.

Los latifundios se formaron por causas históricas, especialmente coincidiendo con conquistas militares y colonizaciones (en la formación del Imperio de la antigua Roma, en las invasiones germánicas, en la reconquista española, en la colonización europea de América de los siglos XVI-XVIII, etc.) o con cambios políticos y socio-económicos (en la feudalización de Europa oriental de los siglos XIV al XVIII, en los enclosures británicos de los siglos XVIII y XIX, en la desamortización española del siglo XIX, etc.)

Antigua Roma

Las grandes propiedades agrícolas y el cultivo a gran escala alcanzaron notable desarrollo durante la República romana. Se cree que el desarrollo del cultivo a gran escala se debió a la generalización del cultivo del trigo en sustitución de otros cereales, como la espelta. El trigo era mayoritariamente importado de Sicilia, primero, y posteriormente, de África y Egipto. También se expandió notablemente el uso masivo de esclavos, que en vano se procuraba restringir por modificaciones legislativas, como la ley del 367 a.n.e. que obligaba a tener un número similar de asalariados libres y de esclavos.

Las reformas de los Gracos habían repartido 80.000 pequeñas parcelas, entre los proletarii ("los que crían hijos", término aplicado a los pobres sin tierra), que se habían multiplicado en Italia. En tiempos de Sila se repartieron aún más, unas 120.000, muchas de ellas para sustituir a los muertos en las guerras. Pero los repartos apenas se extendieron más allá de Italia. A pesar de todo, la pequeña propiedad fue progresivamente absorbida. En provincias, los propietarios locales ricos crecían a costa de los pequeños campesinos, quienes, abrumados por las cargas (especialmente por las continuas levas militares), debían abandonar sus tierras o venderlas a bajo precio.

Los publicani y otros inversores en tierras (mercaderes, negociantes...), se convertían en grandes propietarios. La legislación también intentó intervenir la extensión de los latifundios fuera de Italia: para garantizar el monopolio de los vinos y aceites procedentes de los latifundios italianos de la clase senatorial romana, se prohibió el cultivo de la vid y el olivo más allá de los Alpes, y también la importación de vinos de otras zonas del Mediterráneo (Grecia), obligando a los latifundios de las provincias a dedicarse a la ganadería, menos rentable; mientras las pequeñas propiedades que no se dedicaban a la ganadería, al no poder cultivar la vid y el olivo, sólo servían para una agricultura de subsistencia.

Véase

Fuentes