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María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo

María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo
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Condesa demerlin.jpg
NombreMaría de las Mercedes Beltrán Santa Cruz y Cárdenas Montalvo y O’Farrill
Nacimiento5 de febrero de 1789
La Habana, CubaBandera de Cuba
Fallecimiento31 de marzo de 1852
París, Francia
Causa de la muerteCaída en combate
Nacionalidadcubana
Otros nombresLa Condesa de Merlín
OcupaciónEscritora
Condesa de Merlín es el seudónimo de María de las Mercedes Beltrán Santa Cruz y Cárdenas Montalvo y O’Farrill (La Habana 1789París 1852), considerada una de las primeras escritoras de Cuba.

Nacimiento e infancia

Nacida en La Habana, hija de una Ilustre familia jaruqueña, hija de Don Joaquín de Santa Cruz y Cárdenas y María Teresa Montalvo y O´Farril, condes de Jaruco, el día 5 de febrero de 1789. Su infancia transcurrió en la isla, debido a un viaje de los padres a Italia quedó a cargo de su tía abuela paterna Mamita, la que la crió de manera muy libre y consentidora. A los 8 años, fue internada en el Convento de Santa Clara, institución en la cual sufrió una educación rigurosa a pesar del poco tiempo, pero suficiente para establecer buena amistad con una monja, Sor Inés, de la cual muchos años más tarde escribirá la biografía.

Adolescencia

A los doce años María de las Mercedes se trasladó a Madrid (1802), allí, ya desde hace tiempo, vivía su madre, Teresa Montalvo, la cual era dama de honor de la reina doña María Luisa y que en la capital tenía un salón por el que transitaban políticos, escritores y artistas. La joven María conoció entre otros a Moratín, Quintana y Goya.

La adaptación a los hábitos europeos, más estrictos que los de la colonia, no debió de ser tan fácil, sin embargo, en España la joven Montalvo recibió una buena educación, la que se correspondía con su clase social, educación que para las mujeres de la buena sociedad comprendía también un serio estudio de la música y del canto.

Juventud y casamiento

La familia radicada en España, tras la muerte del padre y el ataque de los franceses sufrió varios golpes y la señora de Montalvo y sus hijos se marcharon para la casa de su tío, el general Gonzalo O´Farril quien tenía buenas relaciones con el nuevo monarca José Bonaparte.

Es en una tertulia cortesana donde abundaban los visitantes franceses, donde conoció al general francés, Antonio Cristóbal Merlín, al que pocos años antes (1809) se le había otorgado el título de Comte de Merlín, con quien celebró nupcias en 1811 a la edad de 20 años.

Se conoce que los motivos de la boda, responden en parte a la política napoleónica de fomentar matrimonios entre la nobleza española y los oficiales del ejército de ocupación. La influencia de los padres de Mercedes en la Corte española se debía a la posición del tío, el general Gonzalo O’Farrill y Herrera (1754-1831), ministro de la Guerra de Carlos IV. Después de la invasión francesa en 1808, O’Farrill colaboró con los invasores, retomando su antiguo cargo en el gabinete del flamante rey José.

Vida en Francia

La derrota de los franceses en España llevó a los condes de Jaruco a París donde se había instaurado el trono Borbón con Luis XVIII.

En la Francia de 1814 a la que llegan, imperaba la incertidumbre, se vislumbraba el fin. Antoine, retirado en el campo, y de toda actividad política durante el Imperio por no perjudicar la carrera militar de sus dos hermanos menores.

En su nueva patria la Comtesse Madame de Merlín asistió, desde una posición privilegiada, a toda la parábola política francesa, de los últimos brillos del imperio de Napoleón.

En la alta sociedad francesa comenzaron a hacerse famosas las reuniones en la casa de la condesa, la que deleitaba a sus invitados con la gracia de su inteligencia, belleza y exquisita voz de soprano.

De estos encuentros en los que participaron importantes figuras de las artes, las letras y la vida política de esa época, se nutrieron las lecturas y la agudeza intelectual de esta mujer.

Vida social y cultural

La condesa de Merlín fue una brillante dama de aquella alta sociedad que actuaba con el fin de que la Ville Lumière fuera ese centro mundial de cultura que fue. Rossini, Meyerbeer, Musset, Listz, Chopin, Balzac, Orfila, María Malibrán, George Sand y muchos otros animaban las tertulias de su salón parisino. Sin embargo, si hoy la recordamos es que, además de una excelente salonièrre, animadora cultural y anfitriona, mujer inteligente y fascinante; tenía fama de muy buena cantante

Inquietudes literarias

La Condesa de Merlín fue escritora de éxito, curiosamente, escritora de lengua francesa. En sus múltiples variantes: la autobiogafía, Mis primeros doce años (1831) relato de su niñez, y la biografía, Historia de Sor Inés que recoge la vida de una monja del Convento de Santa Clara de La Habana, y La historia de una mujer de mundo , editado en 1838 al mismo tiempo en París y Bruselas, e incluso traducido al inglés y al italiano, relato de la breve y desaventurada vida de la amiga y cantante española María Felicia García Malibrán; el género híbrido que es representado por el relato de viaje, La Habana, detallada narración en forma epistolar de un viaje que efectuó en 1840 a Cuba.

Fue autora también de otras obras de menor importancia: Lola y María, Les Lionnes de París (1845), Le Duc d’Athénes. Todas estas obras se editaron en volumen, sin embargo la condesa solía publicar, con antelación, breves partes de sus obras en revistas.

El texto de Merlín que hoy en día llama más la atención de la crítica (se ha ocupado detenidamente de esta obra, en una óptima monografía Adriana Méndez Rodenas y que hace que una escritora de lengua francesa sea reconocida como la madre de la literatura cubana, es Viaje a La Habana. El libro, en tres tomos, concluido ya a finales de 1842, se publicó en francés en 1844 (París, Bruselas y al parecer en La Haye) y en el mismo año, en una versión considerablemente reducida y con el título Viaje a La Habana, en Madrid en traducción española.

Es un relato de viaje en forma epistolar: 36 cartas (sólo 10 en la española), dirigidas a parientes, amigos, conocidos, artistas, hombres de ciencia y personajes influyentes, que narran y describen a europeos ávidos de exotismo, los hábitos, los pueblos, las tradiciones y los colores del Nuevo Mundo o, mejor dicho, de los “Nuevos Mundos”, ya que algunas de estas cartas relatan la estancia en los Estados Unidos.

Es extremadamente interesante por las innumerables sugestiones y niveles de lectura que ofrece, es un viaje en el que ante todo la viuda Madame de Merlín redescubre a María de las Mercedes, se califica sin duda de sentimental y costumbrista.

Últimos años de vida

La condesa de Merlín es fundadora de una asentada tradición narrativa femenina, muy controvertida y criticada en su época, pero su legado debe ser recordado como hermosos testimonios de su tiempo desde la perspectiva de una persona osada y controvertida que supo escribirlos hasta su muerte ocurrida a los 63 años en París, el 31 de marzo de 1852.

Sus restos mortales fueron acompañados por un sobrio cortejo fúnebre hasta el cementerio de esa ciudad donde se encuentran prácticamente olvidados.

Bibliografía activa

  • Mis primeros doce años traducida del francés por Agustín de Palma, Filadelfia, 1838; Habana, Imprenta de la Unión Constitucional, 1892
  • Mis doce primeros años e Historia de Sor Inés, La Habana, El Siglo XX, 1922
  • Mis doce primeros años, La Habana, Letras Cubanas, 1984.
  • Historia de la hermana Santa Inés, traducida del francés por Agustín de Palma, Filadelfia, John C. Clark, 1839
  • Los esclavos en las colonias españolas, Madrid, Alegria y Charlain, 1841.
  • Viaje a La Habana por la condesa de Merlín.
    Versiones publicadas por:
    -Precedido de una biografía de esta ilustre cubana por la señorita, Gertrudis Gómez de Avellaneda, por Justo Zaragoza, Madrid, Imprenta de la Sociedad Literaria y Tipográfica, 1844,
    -Habana, Biblioteca de la Unión Constitucional, 1892; Librería Cervantes, 1922; Habana, [sin editor],
    -1922; con introducción por Salvador Bueno, La Habana, Arte y Literatura, 1974; edición de María Caballero Wangüemert, Madrid, Verbum,2006
  • Traducción completa de la edición francesa de 1844, La Habana, trad. Amalia E. Bacardí, Madrid, Croncolor,1981.
  • Memorias y recuerdos de la Señora Condesa de Merlin, publicados per ella misma y traducidos del francés por Agustín de Palma, La Habana, Imprenta Antonio Ma. Dávila, 1853.
  • Correspondencia íntima de la Condesa de Merlin... con Philarete Chasles, por Domingo Figarola Caneda, Madrid, Industrial Gráfica Reyes, 1928.

Fuente