Mariano Torres

Mariano Torres
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Teniente Coronel del Ejército Libertador
NombreMariano Torres Mora
LealtadEjército Libertador Bandera de Cuba
Participó enGuerra del 68
Guerra Chiquita
Guerra del 95

Nacimiento28 de agosto de 1827
Damián, Yareyal, Holguín, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento4 de febrero de 1930
Holguín

Mariano Torres Mora. Ejemplo de patriotismo, desinterés, laboriosidad y valentía. Amigo entrañable del General Máximo Gómez, quien fuera el primer jefe holguinero que combatiera en las Villas en la guerra de los 10 años.

Nacimiento

Nació el 28 de agosto de 1827, en Damián, cuartón del barrio de Yareyal en Holguín, en una familia campesina de modesta posición con medios que le permitían desenvolverse sin agobiadores apremios.

Desde su infancia se enfrentó a las duras faenas del campo, las cuales eran muy fuertes en esos tiempos por la inexistencia de instrumentos adecuados para la labor. Desde sus primeros años descolló por su amor al trabajo, fortaleza física y hombría de bien.

Sus acciones en 1868

En busca de horizontes más propicios se trasladó a Jiguaní donde por su personalidad es prontamente estimado. De la unión de su hermana con uno de los Lora, familia distinguida de la localidad, surge la familia Lora Torres que años más tarde emularían en Baire la gesta de Carlos Manuel de Céspedes, el 10 de octubre de 1868.

Se enrolla en conspiraciones con distinguidos bayameses como Francisco Vicente Aguilera, cuando se produce el levantamiento de Céspedes, se incorpora a la insurrección y con Calixto García se pone a las órdenes de Donato Mármol, prestigioso revolucionario bayamés.

Conoce a Máximo Gómez y una mutua simpatía crea entre ellos una sólida amistad que se hizo intima a los azarosos tiempos de la guerra del 68.

Sus méritos

En esa época con 41 años, por sus condiciones de mando y su serena valentía fue ascendido a oficial, siendo cada día más estimado por sus jefes y va ascendiendo por méritos de guerra hasta que lo designan como jefe del primer batallón del Regimiento Jiguaní No 4. Ya con grados de Teniente Coronel se bate en todas las acciones que dieron los Generales Calixto García, Modesto Díaz, Manuel Calvar y Máximo Gómez.

Cuando se produce el censurable movimiento que alentó el General Vicente García, desconociendo la autoridad del presidente Cisneros en Laguna de Varona 1875, en cumplimiento de las ordenes del General Manuel Calvar, y a las órdenes del Coronel Francisco Borrero, quien debía llevar a las villas los refuerzos que había solicitado Máximo Gómez para llevar la revolución a occidente, fue Torres el más enérgico protestante de la actitud de Borrero al plagarse a las sugestiones de los sediciosos. En la oportunidad de ordenar el Coronel Borrero la contramarcha de sus fuerzas para incorporarlas al General Vicente García, Torres lo increpó duramente haciéndolo responsable de las consecuencias de su débil proceder.

El General Máximo Gómez que se encontraba en la Villas se dirige a entrevistarse con Vicente García, no logrando ninguna solución satisfactoria.

Junto a Máximo Gómez

Al regresar Gómez a las Villas lleva con él a los Tenientes Coroneles Juan Rius Rivera y Mariano Torres, toda vez que en aquel territorio le hacían falta jefes en los cuales pudiera depositar su confianza.

Pasa junto a Gómez la famosa Trocha de Júcaro a Morón y al poco tiempo es reforzado con el contingente llevado por el General Calvar. Tuvo el Teniente Coronel Mariano Torres el honor de ser el primer jefe holguinero que combatiera en las Villas en la guerra de los 10 años.

Salida de Cuba

Sublevado en la Guerra chiquita, después de varios encuentros con las tropas españolas, tiene que rendir sus armas como los demás revolucionarios y no queriendo permanecer bajo el dominio español sale del país hacia Kingston, Jamaica.

Su regreso a Cuba en 1895

Es la familia Lora Torres la primera en levantar en Baire el perdón de la libertad el 24 de febrero de 1895. Al llegar a Cuba Gómez escribe al Coronel Torres pidiéndole se le incorpore a la mayor brevedad, Impaciente por reunirse con su jefe y amigo empieza a gestionar su traslado a Cuba en una pequeña expedición.

Después de muchas dificultades y tropiezos, arriba en un pequeño bote a las costas de Cuba por Portillo , Manzanillo, el 19 de noviembre de 1895, trayendo 23 rifles, 32 machetes, 7 revólveres, 10 000 tiros y un botiquín. Llegan con él un grupo de expedicionarios de probada valentía, entre ellos los Tenientes Cortoneles Vicente Pujals y Juan Ferrera, alias Baracoa, además del costarricense Ramón Corrales, entre otros cubanos.

Ya en oriente el general Torres concurre a la cita que le dieron los Generales Gómez y García para celebrar una junta con otros jefes, y organizar algunos mandos. Torres es designado para ocupar la jefatura de la División Oriente de Holguín recién creada. En cumplimiento de las órdenes de Gómez, marcha sobre Banes y lo destruye. Finalizando el 1896 concurre con las fuerzas de Holguín Regimiento Peralta, bajo mando del General Calixto García a los combates contra los Generales Boch y Vara del Rey, en la zona de Manzanillo. El General Torres con sus fuerzas ocupó la margen del río Buey, extendiéndose hasta los cayos de montes que bordean la sabana de Barranca. La tropas al mando de Torres se batieron con sin igual denuedo, recibiendo duro castigo de las tropas enemigas con más de 4000 hombres.

En marzo de 1897 recibe órdenes el General Torres de concurrir con fuerzas de su división a la zona de Jiguaní, pueblo este que el General García se proponía atacar. El General García tuvo que desistir del ataque a Jiguaní, siendo las últimas bajas cubanas dos soldados de las fuerzas de Holguín al mando del Teniente Coronel Feria.

Realizada esta operación regresa a su mando y durante los meses siguientes los Regimientos Tacajó, Oriente y Mayarí, realizan por su orden afortunadas incursiones en el campo enemigo.

Disgustado el General Torres por algunas disposiciones superiores que no estimaba conveniente, renuncia a su cargo y se dirige en busca del General Gómez hacia Las Villas; allí a su lado termina la guerra y regresa a Jamaica para buscar a su familia y regresar a su ciudad natal.

Sus últimos años

En 1905 regresa a Cuba y adquiere una finca en el punto denominado la Breñosa y allí trabajó personalmente muchas veces en el campo. Los años al fin vencen la robusta complexión física del gran patriota y se traslada a la ciudad.

En 1927 el Ayuntamiento de Holguín lo honra por su centenario y el 4 de febrero de 1930 fallece el gran cubano. Fue su vida ejemplo magnifico de patriotismo, de desinterés, de laboriosidad y valentía, Holguín verá siempre en él a uno de sus hijos más beneméritos.

Fuente

  • Pupo, Aguilera Constantino. Patriotas Holguineros, Holguín, 1956.