Jiguaní (provincia de Granma)

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Municipio Jiguaní
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Municipio de Cuba
Bandera de Jiguaní
Bandera

Escudo de Jiguaní
Escudo

Ubicación del municipio Jiguaní
Ubicación del municipio Jiguaní
EntidadMunicipio
 • PaísBandera de Cuba Cuba
 • ProvinciaGranma
 • Fundación25 de enero de 1701
Superficie 
 • Total646 2 km²
Población 
 • Total61 015 hab.
 • Densidad94,4 hab/km²
Elfuertedejiguani.jpg

Jiguaní. Constituye uno de los treces municipios de la provincia Granma, Cuba desde la última División Político-Administrativo|división Político-Administrativa realizada en el año 1976. Se fundó el 25 de enero de 1701 con el nombre de San Pablo de Jiguaní, lo que según historiadores de la región quiere decir Arena de Oro; aunque existen versiones orales que aseguran que su traducción es "Río de Oro".

Ubicación

Se encuentra situado en la parte norteña de la cordillera montañosa Sierra Maestra con una extensión territorial de 646,2 km2 y una población según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba (año 2008) de 60 892 habitantes.

Limita al norte con el municipio granmense de Cauto Cristo y la provincia Holguín, al sur con la provincia de Santiago de Cuba y el municipio de Guisa; al este con Holguín y Santiago de Cuba y al oeste con Bayamo.

Historia de Jiguaní

Las comunidades primitivas

Sobre las evidencias arqueológicas se puede señalar que Jiguaní cuenta con numerosos sitios aborígenes, con abundantes muestras de la etapa de desarrollo agricultores ceramistas entre estas tenemos burenes, fragmentos de vasijas de cerámica con decoraciones incisas y con asas decorativas zoomorfas y antropomorfas, que representan animales como almiquí, murciélagos y lechuzas.

Las evidencias encontradas en estos residuales confeccionados en piedras consisten en instrumentos de trabajo: majadores, morteros, percutores, sumergidores y otros con un carácter o significación ritual, como las hachas petaloides. Entre los sitios arqueológicos localizados están la Loma del Fuerte, el Huerto, La Rinconada, el Faldón, Calabazar, las Cabezas, la Palanca, entre otros.

En Jiguaní hay una riqueza enorme de palabras de origen Aruaco. En la toponimia tenemos: Jiguaní, Maboa, Babiney, Bija, Pepú, Guao, Jatía, entre otras voces como casabe, burén, jibe; macana, jaba. Las evidencias arqueológicas, los topónimos, leyendas y tradiciones confirman la presencia del hombre aborigen en Jiguaní, mucho antes de la llegada del conquistador español.

La colonia

La fundación del pueblo de Jiguaní se debe a las gestiones iniciadas a finales del siglo XVII por el indio natural de Bayamo Miguel Rodríguez, propietario del “Corral de Jiguaní Arriba”, quien decidió concentrar a los “indios” o “naturales”(es decir descendientes de aborígenes) dispersos por el territorio de la jurisdicción bayamesa en los parajes ubicados entre el río Contramaestre y el río Cautillo, constituyendo formalmente un poblado con la categoría jurídica de “Pueblo de Indios”, que les permitiera evitar ser despojados de sus tierras por la oligarquía bayamesa. Debe aclararse que cuando hablamos de “indios” nos estamos refiriendo a una categoría jurídica basada en el origen étnico (es decir los indios eran los descendientes, en ocasiones mestizos, de los aborígenes) Desde el punto de vista cultural (religión, idioma, vestido, alimentación) el indio jiguanicero del siglo XVIII es también un criollo producto de la transculturación.

El punto de partida para la fundación fue la creación de la parroquia o curato de San Pablo de Jiguaní, autorizada por el obispo de Cuba, Diego Evelino de Compostela el 15 de abril de 1700, siendo designado como primer Cura párroco el presbítero Andrés Jerez Mejías, natural de Bayamo . El cura Jerez, al llegar al lugar señalado para la erección de su parroquia en el Corral de Jiguaní Arriba se encontró con la existencia de una sola casa, la de Miguel Rodríguez, situada en el paso del río Jiguaní. La historiografía tradicional, siguiendo la tradición oral, asume el 25 de enero de 1701, Día de San Pablo apóstol, como fecha de fundación del Pueblo por parte de Rodríguez y Jerez, aunque la fecha no está respaldada por evidencia documental alguna. Según revelan las fuentes documentales el proceso de poblamiento fue lento, pues los “naturales” no respondieron de inmediato al llamado de trasladarse a la nueva población.

Para la defensa del pueblo los colonialistas construyeron una pequeña fortaleza (Fuerte) en una destacada elevación en las cercanías del poblado, posición estratégica que dominaba los terrenos bajos con eficacia. Se han encontrado instrumentos primitivos como prueba de la existencia de las comunidades aborígenes en La Rinconada, El Faldón, La loma del Fuerte, Calabazar, Jiguaní Abajo, La Pelúa, Dos Ríos, El Huerto, Las Cabezas y La Yaya. Los morteros, burenes, hachas petaloides y pedazos de vasijas de cerámicas son ejemplos de los descubrimientos, que en el momento del hallazgo se encontraban en perfecto estado de conservación.

La existencia de Jiguaní, data de mucho tiempo antes del descubrimiento por el gran Almirante Cristóbal Colón. Desde la conquista de la Isla perteneció todo este territorio a la ciudad de Bayamo. Desde muchos años antes este territorio había sido repartido entre otros habitantes tal es el caso de: Juan Salvador de Aguilera y Vázquez que reclama el corral "San José de Cautillo Arriba", concedido a Juana Narváez en 1624.

El corral de "Las Cabezas" lo reclama Juan Sánchez de la Cruz, heredero de su padre. Pedro Hernádez, reclama dos caballerías concedidas el 12 de enero de 1631. Antonio Marcina e Hipólito Frómeta reclaman otras dos caballerías otorgadas el 19 de agosto de 1632. Miguel Rodríguez con la colaboración del cura párroco se decide a fundar un pueblo en el año 1701 y de esta forma cumple su objetivo central. Se fundó en Jiguaní el pueblecito indígena Ovejas que se encontraba aledaño a Bayamo.

Había conseguido Rodríguez que la audiencia de Santo Domingo le señalara límites precisos al pueblo y diera auto de amparo en ellos para Real Provisión del 19 de abril de 1702, no sin sostener Rodríguez un pleito con el capitán Marcos Aguilera que reclamaba la propiedad de algunas tierras.

En 1703 el Virrey de la española dicta la Real Provisión de los indios de Jiguaní en las tierras habidas en la cercanía de los ríos, Contramaestre y Jiguaní. En 1703 fijan como nuevos límites de la comunidad desde el río Cautillo hasta la Sierra Maestra. No fue hasta 1710 que la iglesia (y el núcleo poblacional naciente) se trasladó hacia su ubicación definitiva, dentro del Corral de Jiguaní Abajo, aguas abajo del sitio original. En 1720 se informaba que ya había en el pueblo “cincuenta familias que solo en hombres de armas había más de trescientos alistados”.

En el año 1737 por Real orden se autoriza la construcción del Ayuntamiento de Jiguaní, el que se constituyó en 1740 momento en que se otorga a esta comunidad el título de Muy fiel Villa de San Pablo de Jiguaní,en consideración a lo que ya significaba en la Isla.

En realidad el título de Villa parece datar de una Real Orden de 23 de junio de 1837 , aunque en la mayoría de los documentos y publicaciones de los años posteriores, incluyendo los Censos oficiales de 1841, 1846 y 1862, y el documentado Diccionario de la Isla de Cuba de Jacobo de la Pezuela no se menciona dicho título.

La tenencia de gobierno

Por Real Cédula el 26 de Noviembre de 1818 la jurisdicción de Jiguaní fue erigida en tenencia de Gobierno, siendo designado primer teniente gobernador Don Luís de Estrada, Capitán de Caballería urbana de la Villa de Bayamo, aunque no tomó posesión hasta marzo de 1820 . La Jurisdicción estaba dividida en cuatro partidos rurales: La Concepción, La Seca, Baire Arriba y Ojo de Agua, cada uno con sus respectivos capitanes y tenientes. En 1855 al organizarse los partidos judiciales de la Isla, la Tenencia de Gobierno de Jiguaní fue adscrita al Partido Judicial de Bayamo, aunque continuó siendo independiente desde el punto de vista administrativo. En este período se reorganizaron los partidos rurales, que quedaron reducidos a dos: el de Santa Rita y el de Baire, organizados en torno a las dos localidades del mismo nombre. Con la instauración de la Tenencia de Gobierno aparecen cambios favorables para la economía de Jiguaní, aumenta el número de sitios de labor, haciendas de crianzas, el de vegas y el de ingenios, aunque la mayoría de estos solo alcanzaban la tecnología de trapiches.

La jurisdicción tenía en 1862 una población de 17 572 habitantes: 12 312 blancos, 4 658 mestizos y negros libres, y 602 esclavos . En las construcciones predominaban las de guano y embarrado, en total solo existían 43 viviendas de mampostería en la Jurisdicción. Existían cuatro escuelas de primeras letras (una de hembras y una de varones en Jiguaní, una de varones en Baire y otra en Santa Rita) con una matrícula total de 178 estudiantes (150 varones y 28 niñas). La ganadería constituía la principal actividad económica, pues al decir de Jacobo de la Pezuela: “…los productos agrícolas son tan escasos que apenas alcanza para el consumo de sus habitantes lo que se cosecha (...) Aunque cuenta 19 ingenios, sus rendimientos son insignificantes (...). El único cultivo que estaba algo extendido era el de su esquisito tabaco que se cosechaba en 250 vegas, recogiéndose unos 9 000 quintales. La verdadera riqueza de esta J. es la ganadería fomentándose en sus 781 haciendas de crianza y potreros (...) más de 33 000 cabezas de ganado de toda especie”.

La nueva división política administrativa de 1878 da surgimiento al municipal de Jiguaní. Las luchas de liberación en el territorio comienzan desde el mismo momento en que se otorga a esta comunidad el titulo de Villa de San Pablo de Jiguaní. Miguel Rodríguez fue una de las principales figuras de la época, él cual se enfrentó desde los primeros tiempos a los españoles, que querían posesionares de estas tierras.

Otra figura relevante de la época lo fue Don Pedro Ignacio Jiménez, protector de la raza india en la villa, quien separó este pueblo de la jurisdicción de Bayamo y lo incorporó a la de Santiago de Cuba, al no conseguir que los alcaldes de Bayamo les hicieran justicias a los vecinos de Jiguaní.

Luchas por la independencia

Durante la Guerra del 68, iniciada el 10 de octubre de 1868 por Carlos Manuel de Céspedes, los Jiguaniceros tuvieron una participación activa. El Comité Revolucionario del territorio enterado de los sucesos en La Demajagua acuerda el apoyo al movimiento iniciado por Céspedes. Una de las figuras principales que promovió con su energía el inicio de la Guerra de los Diez Años (1868 –1878), fue Donato Mármol, siempre se manifestó decidido en la lucha por la independencia. Se pronunciaron junto a él, Calixto García, el doctor Félix Figueredo y unos doscientos jiguaniceros más, armados de machetes "collins" y solo 25 carabinas, en la finca Santa Teresa.

A la Asamblea de Guáimaro que solamente contó con la concurrencia de tres departamentos alzados en armas: Oriente, Camagüey y Las Villas, Donato Mármol era el delegado de Jiguaní, pero no asistió, en su lugar envió a José María Izaguierre.

Entre las poblaciones cubanas que primero sufrieron las consecuencias de la reconcentración se encuentra Jiguaní. El 7 de agosto de 1869 se produce el "primer asesinato colectivo" cometido por España, en un lugar conocido por "Los Marañones" donde murieron 17 patriotas esta crimen fue ordenado por El Conde de Valmaseda.

El levantamiento del 24 de febrero de 1895 en el municipio, estaría unido por un mismo hilo conductor, el comandante Florencio Salcedoquien determina que José Reyes Arencibia con un contingente se dirigiera a Jiguaní ejecutando el plan durante las 19:30 horas cuando entraron los patriotas a la plaza Jiguanicera. Reyes Arencibia en arranque de emoción incontenible arengó a sus compañeros para caer sobre Jiguaní al grito de "Viva Cuba Libre" tiroteando la guarnición española del barrio Jamaica de esta localidad, para seguir de inmediato hacia Baire. Jiguaní tuvo una participación muy destacada en las tres Guerras por la independencia libradas en el siglo XIX, como lo demuestra el elevado número de oficiales del Ejército Libertador (280 en total) cuyos nombres aparecen en el Memorial de la Independencia de la localidad, inaugurado en el año 2000: un Mayor General (Jesús Rabí), dos Generales de División (Florencio Salcedo Torres y Saturnino Lora Torres), tres Generales de Brigada (José Reyes Arencibia, Mariano Lora Torres y Carlos García Vélez), 13 coroneles, 14 teniente coroneles, 31 comandantes, 56 capitanes, 68 tenientes y 92 subtenientes.

El periodo de la seudorepública

Las primeras tres décadas de la República en Jiguaní estuvieron dominadas políticamente por veteranos del Ejército Libertador, que ocuparon la alcaldía municipal de manera casi ininterrumpida hasta 1933. De los dos partidos que se disputaron la mayoría de las elecciones en esta etapa (Liberal y Conservador Nacional) el último ejerció un claro predominio a nivel municipal, controlando la alcaldía desde 1908 hasta 1933. De estos alcaldes debe resaltarse la labor de Martiniano Verdecía Reyes (alcalde entre 1911 y 1916 y de 1921 a 1923), quien gestionó la construcción de los acueductos de Jiguaní y Baire, los mataderos municipales en estos dos lugares y la carretera que enlazaba al pueblo de Jiguaní con la estación del ferrocarril, a la cual se le dio el nombre de Avenida Estrada Palma (hoy Avenida 26 de Julio).

En el año 1913 se introdujo la imprenta, lo que posibilitó el surgimiento del primer periódico local, El Meridiano, el 1º de agosto de ese año. A ese órgano de prensa le siguieron o acompañaron Nueva Aurora, El Clarín, El Faro, El Progreso, entre otros. En 1941 surgió el grupo Cultural Avante, cuyo objetivo era impulsar el desarrollo cultural del municipio. El grupo impulsó la creación del escudo y el himno de Jiguaní, en 1941 y en 1944 fundó una biblioteca con más de 3 mil libros, una hemeroteca y un pequeño museo.

Tras la caída de la dictadura machadista se sucedieron varios Alcaldes de facto entre 1933 y 1936. En las elecciones municipales de enero de 1936 se volvió a imponer por última vez el antiguo Partido Conservador, ahora denominado Conjunto Nacional Democrático en la figura de Álvaro Hernández Galardy, alcalde durante el cuatrienio 1936-1940. A partir de este último año la hegemonía política en el término municipal pasó al Partido Revolucionario Cubano (Auténtico) representado por el Doctor César Carbonell Bell, bajo cuyo mandato (1940-1944) dio comienzo la construcción del Hospital Civil de Jiguaní y quien propició la creación e institución del Escudo e Himno de la Villa.

Tras las elecciones celebradas el 1ro de junio de 1944 asume la alcaldía municipal por un período de dos años Víctor Enrique (Kiki) Oliva Esteva, reelecto en 1946 y quien falleció en un accidente automovilístico el 14 de julio de 1948. Fue sustituido por su hermano Wilfredo Oliva Esteva, designado de manera irregular, para evitar la llegada a la alcaldía del sustituto reglamentario, el comunista Alberto García Meriño, Presidente del Ayuntamiento. Durante el gobierno de Kiki Oliva se creó en la cabecera del municipio una Escuela Primaria Superior y se llevó a término la construcción del Hospital Civil iniciado por el Dr. César Carbonell Bell. En las elecciones parciales del 1ro de noviembre de 1950 resultó electo alcalde Salvador Oliva Esteva (hermano de Kike y de Wilfredo) depuesto de su cargo a raíz del golpe de estado del 10 de marzo de 1952, a pesar de haber jurado a los Estatutos Constitucionales, siendo sustituido por el batistiano Jacinto Roger Rodríguez. En la farsa electoral organizada por la dictadura batistiana en 1954 resultó “electo” Manuel Allegue Prada, yerno de Roger. Allegue se mantuvo en la alcaldía hasta el 19 de diciembre de 1958, fecha en que el Ejército Rebelde entró a Jiguaní.

El 15 de octubre de 1933, quedó constituida en Jiguaní la primera célula del Partido Comunista de Cuba. Esta organización logró consolidarse paulatinamente en el territorio y en la década de 1940 su líder Alberto García Meriño, llegó a ejercer la Presidencia del Ayuntamiento, siéndole arrebatada de manera ilegal la Alcaldía municipal. Como manifestación relevante de las luchas campesinas en el período republicano debe señalarse las que sostuvieron en la década de 1930 los campesinos ocupantes de Las Ventas de Casanovas, vasta zona rural perteneciente por entonces a Jiguaní, guiados por Romárico Cordero, destacado dirigente campesino, que llegó a ser miembro del Comité Nacional del Partido Comunista y delegado a la Asamblea Constituyente de 1940.

Del día 3 al 7 de agosto de 1956 se desarrolla en Jiguaní el XII Congreso Nacional de Historia, bajo la dirección del Dr. Emilio Roig de Leuchsenring historiador de la Habana, destacado intelectual, creador de los congresos desde 1942. Este congreso tiene como lema “la lucha por la independencia de Cuba”, en la que se fundamenta que Jiguaní fue uno de los escenarios donde se dieron muchos de los más relevantes acontecimientos de nuestras luchas por la independencia.

La guerra de liberación nacional Tras el golpe de estado del 10 de marzo de 1952, al que se plegaron la mayoría de los políticos locales, surgieron diversos movimientos clandestinos contra la Dictadura, como el Movimiento Ortodoxo, la Triple A, y otros. Se realizaron diversas acciones de sabotaje, pero no fue hasta 1956 que la lucha revolucionaria en el municipio cobró auge, con la fundación, en Santa Rita, el 25 de enero de ese año, de una célula del Movimiento 26 de Julio, en una reunión presidida por Frank País. Posteriormente se crearon células en la cabecera municipal, en Charco Redondo y diversas zonas rurales, lo que permitió organizar progresivamente la lucha clandestina y el apoyo al Ejército Rebelde. El 7 de diciembre de 1958, durante la ofensiva final, Fidel Castro se establece en el barrio rural jiguanicero de La Rinconada, el día 18 se produce allí una reunión donde participaron Raúl Castro y Juan Almeida con la finalidad de proyectar el Plan Santiago, a través del cual se liberarían los poblados de Maffo, Contramaestre, Palma Soriano y Santiago de Cuba. En la madrugada del 19 de diciembre de 1958 se produce el combate de San José del Retiro donde el ejército batistiano, que se retiraba hacia Bayamo, tuvo 40 bajas, y las fuerzas rebeldes 11, entre ellos el Comandante Ignacio Pérez Zamora. Esta acción militar marcó la liberación definitiva de Jiguaní.

La revolución en el poder

Con el triunfo del 1ro de enero de 1959, en Jiguaní se respiraba un clima de seguridad y de apoyo a las medidas del gobierno Revolucionario. Ya en los primeros días de enero comenzó a aplicarse una política laboral que tendía a ir reduciendo el alto índice de desempleados sufrido por el municipio.

Al promulgarse la Ley de Reforma Agraria el 17 de mayo de 1959, en Jiguaní existían varios latifundios de más de 30 caballerías que fueron restituidos al patrimonio nacional. Este proceso se realizó paulatinamente Con estas expropiaciones fueron rescatadas alrededor de 2,000 caballerías de tierras, lo que permitió la ejecución de grandes planes de desarrollo en el municipio. En estas tierras fueron creadas en 1962 las granjas del pueblo. Más tarde se crean dos centros de gran importancia para el desarrollo del territorio: la Empresa Pecuaria “14 de Junio” y la Empresa Genética” Manuel Fajardo”.

Entre 1960 y 1961 fueron nacionalizados las Minas de manganeso de Charco Redondo, la fábrica de hielo, varias tiendas de víveres y productos industriales, tres servicentros, dos farmacias, las caleras, la cantera y el molino de piedra. En 1963 fue nacionalizado el cine “General Reyes”.

En 1963 el término municipal fue dividido en varios municipios pequeños y algunas zonas limítrofes como la de Babiney se fusionaron con territorios colindantes para formar nuevos municipios. Todo el territorio pasó a formar parte de dos regiones administrativas distintas: Bayamo (incluía los municipios de Jiguaní, Santa Rita y Cauto Cristo) y Palma Soriano (incluía Baire, Contramaestre y otros municipios).

En 1968, como parte de la Ofensiva Revolucionaria pasaron a propiedad del pueblo todas las tiendas de víveres que aún quedaban en manos privadas, dos talleres de reparación de autos y de bicicletas, tiendas de ropas, bares, cafeterías, talleres de reparación de radios y televisores, billares, barberías con más de un sillón y carpinterías con obreros asalariados. Con estas nacionalizaciones el sector estatal de la economía creció a más del 90%, quedando solo en manos del sector privado algunas barberías de un solo sillón, pequeñas carpinterías y sastrerías atendidos directamente por sus propietarios.

Al establecerse la nueva división político-administrativa en 1976 los municipios de Jiguaní y Santa Rita se unieron para formar el municipio actual, mientras Babiney se mantuvo unido a Cauto Cristo y toda la parte oriental del antiguo término municipal se reestructuró para dar origen a los actuales municipios de Contramaestre y Tercer Frente, de la provincia Santiago de Cuba.

El Período especial impactó seriamente en el municipio, obligando a la paralización de algunas actividades industriales. No obstante se logró esa difícil etapa, y en el año 2001 se celebró el Aniversario 300 de la Fundación de la ciudad con la realización de numerosas obras, como la Terminal Ferroviaria, Sucursal Eléctrica, el paseo Peatonal y la Casa de Abuelos. Se inauguró el Policlínico “David Moreno” de Santa Rita, y se rehabilitaron los de Jiguaní y Charco Redondo. En la enseñanza media se rehabilitó la Secundaria Básica Urbana “William Soler Ledea” y la “Manuel Hernández Osorio de Santa Rita. Se inauguró el Memorial de La Independencia, y el monumento a José Martí en el centro del Parque, que lo muestra de cuerpo entero, meditativo y sentado en una roca.

Himno de Jiguaní

El Himno de Jiguaní surge a principios de 1941, cuando el 18 de enero el maestro Miguel Milanés por encargo de Pablo Manuel Galardi, compuso la música del Himno de Jiguaní, expresión musical del alma mambisa de este terruño. Acto seguido emprendió la tarea de instrumentarlo para que fuera ejecutado por la Banda Municipal por él dirigida. El 28 de enero de 1942 fue ejecutada la pieza musical en el acto de develación del Escudo de Jiguaní, en el teatro de local.

Meses después el poeta Antonio Martínez Anfourt, inspirado en la melodía, al escucharlo en un acto público en Jiguaní Club, concibió allí mismo la primera estrofa, y el 22 de julio de 1941, en la casa de Miguel Milanés, concluyó el resto de la letra, que resultó ser un canto de alabanza a nuestros patricios.

Posteriormente el ayuntamiento de Jiguaní acordó declararlo Himno oficial de esta municipalidad.
Letra del Himno de la Villa "San Pablo de Jiguaní".

Acuérdate cubano de todo Jiguaní
Del toque del clarín de redención;
Recuérdate de Lora, de Reyes y Rabí,
Incentivos de la rebelión.

Honra a Rodríguez, tu fundador,
Con indecible amor,
Que te dignifiques
Y que multipliques
Tu innegable honor

Los Suárez que te dieron honor y libertad
Al toque del clarín de redención,
Matando de España la patria potestad,
Amalos, pueblo,con toda unción.

Los Diéguez, Manana, Salcedo,
Hombres de denuedo,
Guardia, Estévez, Báez y Remón,
de Jiguaní merecen todo loor.

Desarrollo económico

Producción agropecuaria

La economía del municipio tiene su base en la producción agropecuaria, En este renglón de la economía juegan un papel determinante la empresa de Cultivos Varios Cauto La Yaya, donde se producen gran parte de las viandas, hortalizas, y granos que se consumen en el Municipio.

Dentro de la rama ganadera sobresalen la Empresa de Genética y Cría Manuel Fajardo donde la actividad fundamental es la producción de cementales de alto valor genético y comercialización de carnes y sus derivados y la 14 de Junio la que tiene como principal objetivo la producción de leche.

La producción de áridos también está presente en la economía jiguanicera, donde la planta “El cacao” es su principal productor y una de las mayores de la provincia. La extracción y procesamiento del mármol, el turismo, la producción de tabaco, la informática y las comunicaciones, la cría de aves, la producción de huevos, las confecciones textiles, y la producción de asfalto son las principales fuentes de producción en este territorio.

Desarrollo social

Educación

Antes del triunfo revolucionario en Jiguaní predominaban los colegios privados, a ellos asistían fundamentalmente, personas con recursos económicos, los negros tenían prohibida la entrada a los mismos; lo que traía como consecuencia que la mayor parte de la población no tuviera posibilidad de estudios. Actualmente Cuba posee un significativo avance en la esfera de la educación, y la ciudad de Jiguaní no escapa de este desarrollo, al contar con un amplio número de escuelas y centros educacionales.

  • 66 Escuelas Primarias
  • 6 Escuelas Secundarias Básicas
  • 2 Institutos Preuniversitarios
  • 1 Escuela Técnica y Profesional
  • 4 Escuelas Especiales
  • 1 Escuela de Oficios
  • 1 Escuela de Adultos2 Círculos Infantiles

Salud

La situación en esta esfera en el municipio Jiguaní antes del triunfo de la Revolución era difícil, pues contaba con pocos centros de salud, en su mayoría clínicas particulares. Después del 1 de enero de 1959, se han creado múltiples instituciones destinadas a este importante fin, entre las que se destacan:

  • 2 Hospitales
  • 2 Policlínicas
  • 180 Médicos
  • 147 Médicos de Familia
  • 33 Estomatólogos.

Cultura

En la esfera de la cultura existen instituciones, proyectos y grupos artísticos de diferentes manifestaciones que ayudan a consolidar una cultura más integral.
El territorio cuenta con varias instituciones culturales:

  • Casa de la Cultura
Casa de cultura

Es la institución encargada de propiciar la participación de la población en  los procesos de creación, apreciación y promoción artístico literaria. Tiene dos líneas directivas fundamentales: El fortalecimiento de la proyección cultural en el municipio por Casa de Cultura hacia los diferentes Consejos Populares,  así  como,  orientar y asesorar técnica y metodológicamente en el sistema de Casas de Cultura a todos los Consejos Populares.

El municipio cuenta con una Casa de Cultura Municipal, ubicada en la calle  Céspedes No. 136 % Gral Reyes y 26 de Julio, y dos a nivel de Consejos, las cuales se encuentran en Charco Redondo y Santa Rita, además cuenta con el Complejo Cultural Dos Ríos.

En estas instituciones se trabajan las manifestaciones de música, danza, teatro, artes plásticas y literatura.

  • Biblioteca Pública Municipal. "Calixto García Iñiguez"
Biblioteca pública

Esta institución situada en la calle General García No. 160, abrió sus puertas el 25 de enero de 1965, en ella se prestan varios servicios y modalidades que ejercen gran influencia en la vida social y económica del pueblo, quien a la vez exige mayor información científica, técnica y profesional. Dicha institución cuenta con dos Bibliotecas Sucursales: "Jesús Rabí" en el Consejo Popular de Santa Rita y "Manuel Hernández Osorio" en el consejo Popular de Charco Redondo y una Casa Biblioteca en el Consejo Popular de  Las Delicias, además de otras 17 minibibliotecas diseminadas por diferentes barrios y Consejos Populares.

Cuenta además esta institución con varias salas o departamentos: sala general, sala juvenil, extensión bibliotecaria y procesos técnicos.

  • Galería de Arte "Benito Granda Parada"

Situada en la calle General Reyes No. 33, fue en 1981, declarada oficialmente Galería de Arte Benito Granda Parada; sirviendo como fuente promotora de los plásticos y artesanos del Municipio, Provincia, Nacionales e Internacionales.

Es sede del Salón Nacional de Plástica Infantil "De donde crece la Palma", auspiciado por la Galería de Arte, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y la sociedad cultural José Martí.

Entre las actividades que desarrolla la institución están: Los espacios fijos "Ventana al mundo" e  "Ismaelillo", Prevención, Taller de apreciación de las artes plásticas, Extensión y Paisaje Jiguanicero.

  • Museo Municipal

Ubicado en la calle General Reyes No. 35, fue inaugurado el 23 de mayo de 1981. En él se muestra la historia de la Villa, así como las raíces de este pueblo, las personas que lo visiten podrán realizar un viaje por lo rica historia de este municipio Fue re-inaugurado el 19 de mayo de 2007 para rendirle homenaje al 113 aniversario de la caída en combate del Apóstol en tierras Jiguaniceras.

Eventos que desarrolla la Institución:

- Encuentro de Playitas a Dos Ríos, este vento tiene como objetivo fortalecer el encuentro entre los museos, rescatar y reafirmar la historia de la obra martiana.

  • Cine
    Cine Jiguaní

Es inaugurado el 30 de noviembre de 1968 con la proyección de la cinta japonesa "Hichi y el cofre de oro". Es una novedosa construcción arquitectónica, única de su tipo en el país, con un estilo postmoderno, con un amplio recibidor y capacidad para 420 espectadores.

El inmueble se encuentra ubicado en Gral Rabí No. 65 e/ Gral García y Luz Caballero
Entre los eventos que se efectuan de carácter municipal se encuentran: "El Creador y su Intérprete", el Festival de Teatro "Luz de Minerva", Festival de Música Infantil "Cantándole a la Esperanza", encuentro con creadores literarios, con personalidades del arte cinematográfico; además de promocionar las exposiciones bibliográficas y de artes plásticas.
Entre los espacios caracterizados que desarrolla la institución están:  Por una vejez feliz, La cinta de las artes, Momentos y reflexionesy Cine en el Jardín.

Tradiciones

Es Jiguaní un pueblo rico en tradiciones, estos hábitos o costumbres han pasado de generación en generación, ya que comunicarse es hacer conocer a otras personas nuestros conocimientos y la manera en que pensamos; de esta forma han llegado hasta nuestros días las leyendas, ritos religiosos, comidas, la artesanía, fiestas populares, bailes y cantares.

bordado

El bordado: Labor de relieve ejecutada en tela o piel con aguja y diversas clases de hilo. Tipos de bordados: alpasado, relieve y el incrustado, fue introducido por los españoles, y se realiza a mano y a máquina.

El tejido en hilo y en yarey: Esta manualidad artesanal data de los aborígenes ya que utilizaban la prensa, el jibe y el escobillón en la elaboración del casabe, la técnica empleada era según el tipo de artículo que fueran a utilizar como jabas, sombreros, esteras y serones, se han mantenido hasta nuestros días y la forma que más se emplea en el municipio es la empleita, estos productos que se ofertan en ferias de arte popular y distintos festejos populares.

fritura de maiz

La fritura de maíz: Su elaboración data desde principios del siglo XVIII, es una sustancia factible al paladar y se elabora de maíz tierno o seco y se adereza con sal, cebolla, ajo, ajíes y se fríe en aceite; se brinda en horarios de merienda, fiestas tradicionales, festejos populares y reuniones familiares, entre otras.

El matahambre: Se elabora una mezcla pastosa con yuca, harina de maíz salcochada y molida, azúcar y miel de abeja, lo cual se polvorea con ajonjolí, luego se envuelve en hoja de plátano y luego se pone a hornear.

casabe

El casabe: Este alimento tiene su origen desde los aborígenes y se ha mantenido hasta nuestros días como una tradición, este comestible es confeccionado de yuca rallada y cocinada en forma de torta circular, se consume en las reuniones familiares, fiestas populares y conmemorativas.

La empanadilla: Es una mezcla de maíz salcochado molido, yuca rallada, agua y sal, luego se hacen bolas del tamaño que se desee, se le pasa una botella embarrada de manteca, se le echa en el centro picadillo de carne, se empareja y luego se fríe.

El bollo de maíz: Es una mezcla de maíz salcochado molido con surrapa de chicharrones y manteca, luego se hacen bolas y se echan en agua hirviendo con sal hasta que floten y se comen con tasajo y café claro.

respadura

La raspadura: Maza de azúcar compuesta de melao de caña, maní, ajonjolí, etc, agradable al paladar y se brinda en cualquier ocasión. En el siglo XIX se procesaba el jugo de mango.

Altares de Cruz: Fiestas de origen hispano con desprendimiento de religión católica, pagana, profana donde se construye un altar con caja de bacalao en el cual se monta una cruz, la misma tiene una madrina y un padrino, la madrina se encarga de confeccionar la tela que se ponía en el mismo, así como de adornarlo con flores y velas, el padrino se encarga de sufragar los gastos de dulces y bebidas (agualoja) se improvisaban cuartetas cantándole a la cruz y se termina en una fiesta. Se realizaban todos los 3 de mayo.

Fundación de la muy fiel Villa San Pablo de Jiguaní en el año 1701: El 25 de enero es la fecha de la conversión de este santo y día oficial de la fundación de La Villa, el día 23 a la cinco de la madrugada la diana mambisa anuncia los festejos que se escucharían todos los amaneceres hasta el 28, todos los lugares se engalanan y se escucha música por doquier. El 24 la banda municipal hace su recorrido de saludo, se realizan juegos populares por la mañana en el parque, el 25 salen en procesión con San Pablo por las calles del poblado.

El Baile del Chivo: Este surge a finales del siglo XVII característico de la zona de Palmarito, es un baile jocoso, alegre y en pareja que simula el apareamiento de la chiva y el chivo,  brincan, berrean y corren; utilizan el taburete como instrumento acústico, también una botella y una cuchara además de la letra musical. Luego de terminar invitan a todo el que le rodea a continuar el baile.

Presencia de Jiguaní en las luchas independentistas

  • 24 de febrero de 1895:jiguaniceros valientes se alzan en armas en Baire. Reinicio de las luchas por la independencia.

Fuente

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